Aferrados a la vida

La insoportable levedad de la existencia tras el 11-M

Cuando sentimos el vértigo de la muerte, nos aferramos a la vida. Es justamente en esos días interminablemente largos, como el pasado 11 de marzo, cuando la vida nos parece insolentemente corta. Pero no podemos subsistir temerosos de la muerte, porque de ese modo jamás seríamos libres y nunca disfrutaríamos del mayor don que nos han regalado nuestros padres: la vida.