Yo planto mis ojos en tu boca

Ven de mañana a disfrutar
el color rojo de la cornalina
y allí en la colina
ven a sentirte tu andar
adornado de ambarina.

En la copa del amor ardiente
hay un corazón hecho de aroma.
Toma…
toma tu pasión caliente
y bebe como la paloma.

Yo planto mis ojos en tu boca
y tiño de frescura mi abandono
y abono
en el jardín de la fruta loca
la semilla de cereza que te dono.

Y pues me has favorecido con tu cita
de alegría me muevo en tu mirada.
Recita…
recita tu huella enamorada
en el sendero que en tu pecho habita.

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