Hablo de una multitud
de sentires aparentados
con sus fantasmas exactos
y llena de los absurdos.
Hablo de palabras raras
inexitentes e inexplicables
con su hermética presencia
en el huír de los días.
Hablo de una multitud
que flota en el viento
y de unas frías almas
que se aman sólo a si mismas.
Palabras que empiezan, palabras que acaban,
Palabras dulces, palabras saladas,
Palabras compuestas y otras derivadas,
Palabras, tan solo palabras.
Palabras que suenan, palabras que callan,
Palabras suaves, palabras con gracia,
Palabras de cerca y otras lejanas,
palabras, tan solo palabras.
El alquimista no pereció,
busco solución alguna,
y, a la luz de la luna,
pronto lo descubrió…
“Un trocito de amor,
de sentir, de alegría,
explotó, sin razón,
y descubrió la poesía…”
Llegó
con su espada de madera
y zapatos de payaso
a comerse la ciudad.
Compró
suerte en Doña Manolita
y al pasar por la Cibeles
quiso sacarla a bailar
un vals
como dos enamorados
y dormirse acurrucados
a la sombra de un león.
D aria todo por ser feliz a tu lado.
A manecer cada dia junto a ti seria lo mas hermoso.
V ivir respirando de tu aliento y sentirme viva.
I gnorar el mundo y ser solo tuya, en cuerpo y alma
D edicar cada instante de mi vida a ti.
¿Por que he de pensar en algo?
en un algo que ni se,
¿Quien soy?
¿Que pienso?
¿Que es?
¿Por que me olvido de quererme?
¿Por que me precipito?
me veo en dunas en las que nunca estube
ablo rapido pienso lento
me muevo por impulsos
actuo observo
observo el movimiento de mi cuerpo
Yo quiero luz de luna
para mi noche triste
para soñar divina, la ilusión que me trajistes…
Para sentirme mia.., mia tú,
como ninguna.
Pues desde que te fuistes
no he tenido
Luz de Luna…
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