Al compás del concierto barroco

Un extranjero escapado de las páginas entintadas de Camus llega también allí, al retablo donde Kandinsky ha intentado fusionar todos los colores… los endemoniados dostoievskanos danzan acaloradamente persiguiendo a la Venus de Milo que sigue esforzándose con enamorar al Pensador de Rodin. Pero el Pensador tiene muchas circunstancias que lo sujetan a su silla. Y La Gioconda sonríe melífluamente… Alrededor de ellos están bailando las ninfas que loan a Sherezade y Antonio Machado se ha acercado levemente, como de puntillas, para abrir la puerta y que entre el sol de los campos sorianos. En el exterior, bajo un cielo azul albertino, Platero trota como una suave mariposa mientras abrevan en la fuente el Rocinante de Quijote y el Bucéfalo de Alejandro… la Gran Madre Selva se ha llenado de cultura y hasta los indígenas shuaras buscan descifrar las amplias estancias por donde caminan todos los colores del entrañable Vorem, este Eldorado descubierto por los poetas que aman a las corpusculares esferas de Copérnico…

Un comentario sobre “Al compás del concierto barroco”

  1. Muchas gracias amigo, por dar continuidad a este concierto que ha surgido esta mañana como algo necesario. He sentido ese latido creciente de las palabras que quieren jugar, que se aunan,q ue conjugan situaciones inventadas, como Alicia en el País de las MIl Selvas. Y luego, te puedo decir que hay un poema y una composición musical !SENSÉ MAYA! que han marcado mi vida. La serpiente que es la columna vertebral de la selva. Y tu texto es una galaxia que se expande sin límite. Por primera vez he sentido que ha sido una acto de «comunión» una expericia que continúa ent us palabras o las de otro, no lo sé…pero tan sólo ha sido necesario dejar que nazca y corra como un río. Mil gracias. ¡¡¡Extraordinario!!!

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