Anagrama (libro menos grueso que sus tapas)

Está ya felizmente solo; no sabía que podía sentirse así, se puso a recordar desordenadamente todo lo que había vivido y pensaba que era hora de, rebosante, verter. Conoció a destellos a todo tipo de gente y quería relatarlo todo desde el bobo que fuera su mejor amigo hasta sus pensamientos más mórbidos o costumbres más ocultas como cuando metía sus narices bajo la camisa mientras defecaba para oler profundamente sus propias pestilencias; era un sujeto diferente -quién sabrá cuan diferente- cuando cada persona lleva su propia particularidad sobre su coronilla.

Su tablatura mosaica no tenía diez líneas era un papel, una piedra vacía; tal vez no siempre fue así, tal vez sencillamente sólo vivía por vivir; cuando era solamente un niño, era un ser sin secretos y tal vez así es como mejor se hubiera quedado, quién lo sabe o quién lo podrá adivinar. Los orígenes del mundo, el verdadero significado de la libertad o la vida de este o la vida de aquel; no son cosas que desde siempre le hayan preocupado.

El haber pasado del cielo a la gloria y del infierno a la mendicidad lo hicieron nacer tantas veces como haber muerto otras tantas; bueno, a lo mejor no fueron tantas si tan sólo contaba de cuatro a seis cuando había vivido la mitad de su existencia. El creer que cuando ya razonaba tenía el sentimiento de una mujer aunque fuera macho, macho de latinoamérica con todo el peso que eso arrastra con esas cadenas – y sale un arco iris – que más bien le recuerda al pacto de la biblia más que un símbolo homosexual que nunca creería que él fuera uno aunque un buen día en un acto de quemeimportismo total, sin prejuicios besó a un travesti en un bar de esos en los que se canta con pistas.

Y le vienen a la memoria su hermanita cuando era bebé o se le cruzan por la mente su único hijo vivo cuando era también un crío de pecho pero ya nada puede atarlo a nada; encontraría tras un teclado y escondido frente a un monitor, esos tipos que vienen y son condenados a ser hundidos por los dedos que van recibiendo la información de todo lo que su cabeza quiere escupir y vomitar para convertir esas palabras y frases en líquido bendito que puede adentrarse en otras cabezas para cerrar el círculo de todo lo que iba maquinando como un viento que no hace otra cosa que querer ocupar un nuevo espacio o permanecer en constante movimiento.

Re: Ana Grama
por Hacaria el 26 Abr 2012 – 07:08 AM
Cada quien ocupa el espacio que cada quien quiere, y cada quien es, quien quiere ser. Solo es cuestión de tener la frente alta. Cada dia es una decisión con consecuencias. Saludos

Re: Ana Grama
por diesel el 27 Abr 2012 – 09:02 PM
¡Olé! Con escribir simplemente la expresión !olé! queda todo comentado.

3 comentarios sobre “Anagrama (libro menos grueso que sus tapas)”

  1. ¡Olé! Yo quiero ser yo a ver si todos me dejan aunque, la verdad sea dicha, ha habido un buen montón de «colegas» que no lo han querido permitir. Pero Dios es Grande y en sus manos cabemos muchos más de lo que no creen los incrédulos. Por eso quiero ser Yo y no los demás. Si te respetan tu Liberación les respetas a ellos pero… ¿qué hacer cuando ellos no respetan ni tan siquiera tu libertad? ¿Puede alguien ayudarme a respònder a este dilema? Pero, por favor, que no sea a través de Ana ni muchos menos a través de Granma. Porque de Ana no me creo nada ya y de las ideologías hace ya muchos siglos que he huído. ¿Alguien puede dar un consejo sobre qué hacer cuando buscas la Liberación y un «mogollón de tíos» te atacan para evitar tu libertad que es principio necesario para liberarse?. Porque es muy fácil respetar a los gays o a los drogatas o a los del amor libnre… etcétera… pero ¿y a los que somos normales? ¿cuánto de respeto hay hacia quienes somos normales? ¿Alguien puede darme un porcentaje correcto?

  2. PARA EL VICARIO DE LA MANGA: Como un liberado ando ando como un liberado / como un liberado ando ando com un liberado / como un liberado ando ando como un liberado / como un liberado ando ando como un liberado. !Salud Acracia pero yo prefiero la acacia!

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