Todas las entradas de: Adriel

Aman; yo amo

Aman el día; yo, la noche.
Aman la luz; yo, la penumbra.
Aman la primavera; yo, el otoño.
Aman lo nuevo; yo, las ruinas.
Aman la alegría; yo, la tristeza.
Aman las flores; yo, las espinas.

Es fácil amar
lo que es fácil amar,
encontrar la belleza
donde es fácil de hallar.

Triálogo

Voz en off: Elijan un tema: vida, muerte, locura, amor…
Pintor: Toda mi vida quise retratar al amor.
Poeta: Quiero escribir mil y un poemas de amor; voy más o menos por la mitad.
Pintor: Al principio pintaba parejas de enamorados.
Voz en off: El amor es abstracto.
Pintor: En el arte abstracto debe estar la respuesta.
Poeta: El amor es un invento de los poetas.
Voz en off: El amor, cuando se lo razona, deja de existir. El amor es para sentirlo.
Pintor: Una vez le pregunté a alguien qué creía que era el amor.
Voz en off: ¡Hay que sentirlo! Sigue Leyendo...

¿Mejor solo que mal acompañado?

Pondré fin a tus sufrimientos. Si vos querés, puedo sacarte de la obscuridad; si me dejás, si me das permiso… Sólo con mi ayuda cesarán tus penas. Y sólo con tu ayuda puedo ayudarte.

Si realmente lo deseás pondremos coto a tu dolor. Sólo si estás absolutamente convencido, juntos encenderemos la luz.

(Quiero salir de las tinieblas).

Si es tu profundo deseo…

(Mi profundo deseo es ser feliz).

¡Son Salvajes!

Antropófago, carroñero, antropomorfo. ¿Qué proceso evolutivo te llevó a ser lo que sos?
Te llamaron engendro. Quisieron matarte. Te temen. ¡Son salvajes!
Miles de teorías, todas refutables, hablan de tu origen: “es extraterrestre”, “el eslabón perdido”, “mutación por radiación”…
¿Por qué no hablás? Los doctores dicen que podrías si quisieras. ¿Por qué no me imitás?
¡Son salvajes! Te enseñaron a fumar. ¿Dónde está su amado evolucionismo cultural? No te entienden. No encajás en su esquema. Sigue Leyendo...

Un Mundo Para Dos

Si vivimos en el mismo mundo, ¿por qué nunca nos vimos? La vida así es insoportable. ¿qué es lo que nos aleja? ¿Qué es lo que nos separa? ¡Estamos tan cerca, en el mismo mundo!
No soy de Marte. No sos de Plutón. Somos del mismo planeta y no nos conocemos. No sabemos ni nuestros nombres, a pesar de que vivimos en el mismo mundo.
Pero el mundo es demasiado grande. Y en el mundo hay demasiada gente.
Y aunque el mundo no fuera tan grande, no te encontraría entre tanta gente.
Y aunque no estuviera toda esa gente, no te encontraría en un mundo tan grande.
¿Y si el mundo fuera del tamaño de un monoambiente? ¿Y si nosotros dos fuéramos los únicos habitantes de ese mundo?
Entonces la vida (¡Estamos condenados!) sería insoportable. Sigue Leyendo...

En el rincón más obscuro de mi emnte

Parque Nacional Iguazú. Imagino que me caigo en la Garganta del Diablo. Ochenta metros de caída libre hasta el río; desde allí, un pozo de incalculable profundidad.
El Diablo me traga desoyendo mi pedido de ser regurgitado. Llego a su estómago (el inframundo quizás; o una simple gruta hija de la erosión y el paso del tiempo). Inexplicablemente sobrevivo. Me encuentro rodeado por millares de arañas, culebras y toda clase de alimañas, algunas reconocidas por la ciencia y otras no tanto. Me dirijo hacia una grieta que parece ser la salida o, lo que sería lo mismo, la entrada a los intrincados, laberínticos intestinos del Demonio. Sigue Leyendo...