Bemarive 56 (A lo Verlaine)

Tu mejor palabra
cuando silencia
el pensar la duda
en tu alma ya vela.

Buenos momentos
e igual el camino
amante del sueño
y el decir poemas.

Encantador paso,
placer y memoria,
que ayuda la vida
capaz ya del todo.

Experta la frase
sin nada de ayuda
es sola tan capaz
de saber del amor.

Pero la fe ligera
quizás no engaña,
que también sabe
que existe la paz.

Ningún mal pesar
en los traviesos,
gracias de risas,
y mucho de juegos.

En el esbozo luce
directo el sueño
y a la posteridad
vuelo ha surcado.

Echemos el volar.
Ya a todo dejemos
y encamino lento
ligero me vuelvo.

Es ese doble imán
junto a los demás
de mi café diario
en los que yo creo.

Cuentos de hadas,
versos de sueños,
creo en verdades
y nunca yo miento.

Jamás lo ambiguo
me supo especial;
malo es lo neutro
con esto del amar.

Y rosas entregas,
deleite y noches,
sana fe profunda
digo yo sí que son.

Vivo para la vida.
Mil ojos soñados
que abren, aclaro,
nuevo despertar.

Flotas en mi alma,
aroma de belleza,
y grande armonía
es este sabor a ti.

5 comentarios sobre “Bemarive 56 (A lo Verlaine)”

  1. Mi palabra quizás no sea la ley para muchísimos millones de seres que se llaman humanos (que lo sean o no lo sean dependen de sus acciones) pero es la ley de mi voluntad. Por eso voy a seguir. Y si coincide con la voluntad de alguien más mejor para quienes me siguen. Los demás, en realidad, no tienen tanta importancia como ellos creen tener. Y eso que respeto que se lo crean.

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