Con la música a otra parte

Hemos oído hablar de músicas diabólicas. Tampoco debemos ser incrédulos a la hora de aprender que el «Manganurrio» actúa en este mundo. Es verdad que hay mucha música diabólica. A esa música la conocemos, en Vorem, con el apelativo de «música mundarria» porque la verdad es que de música no tiene ni el más mínimo acorde. Verdaderos esquizoides, los músicos «mundarrios» están más «colgaos» que Judas… y su desesperación les hace alimentarse de basura. Por supuesto que, cobardemente, camuflan sus mensajes diciendo que esa música es «guay» cuando lo que en verdad es que es sonido guarro. Y por eso, por eso precisamente, cantan cochinadas.

Porque guarro, cochino, cerdo, sucio y marrano son sinónimos de una misma definición: músico mundarrio, lo que es lo mismo que decir puercos del sonido gutural. En otras palabras: títeres de la «Manganurria Sasandra».
(Nota: leed La Prostitución de los Sentimientos).

DICCIONARIO VOREM

Mundarrrio.- La significación de esta palabra viene dada por el artículo presente. Osease: Tocador marrano de sonidos guturales puestos al servicio del «Manganurrio» de los cuernos. Munda es igual a mundano y rrio es la terminación del «Manganurrio». Por conjunción de ambas palabras surge el sucio Mundarrio (Munda-rrio).

Cuestión de lexemas, morfemas y fonemas nada más; pero que encierran tras sus apestosas letras un profundo apestoso mensaje diabólico.

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