El loco

La locura contenta
y la locura inquienta.

Me llaman loco,
lo oí.
Soy venida del escombro
y del poco saber.

Me llaman loco…
por detrás,
y yo les oigo por
el frente.

Me miran y no
me ven,
solo que estoy loco
nada mas.

Loco estaré seguro
si no no estaría aquí.

El loco andaría suelto
y yo no me ato a mis pies.

¿Seré loco de verdad?.

Dice por ahí
que escuchan mi quejar.

Es frío el que sopla
y se cala sin cesar.

Dicen que amontono
el desgaste del pasar,
por mis ropas,
por mi tez,
les dejaré estar.

Loco por a mil palomas
alimentar y a mi quitar
de mi saciar,
de mi lograr
un bocado que llevar.

Me enseñan su
buen estar
y por loco estar
a mi ajeno está.

Pero sé vivir,
si vivir es sentir,
se aprobar
el invierno frío
y el verano sol.

Loco,
loco estoy,
se me vé al contentar.

Harto estaría de mi
de haber tenido más.

Mas nací con migas de pan
y del cielo me vinieron a parar.

Pareceré ajeno a esta realidad.

Y digo con alta paz…
si estoy parado
será mi contemplar.

¿Quien entiende a la locura
si nunca lo llegó a estar?.

Loco por preguntar
y rebuscar en lo perdido.

Loco por haber servido
lo que otros pudieron tirar.

Defiéndame el centrado
y diga que no es verdad,
que la locura es mi nombre
y si mendigo nada mas.

Mendigaré en lo absoluto
del todo en el deseo.

Allá estará mi nombre
grabado en original.

Si no lo saben
al fresco me traerá.

Sé escribir sus letras
y hasta las supe pronunciar.

¿Loco?.

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