Enredando los hilos

Mi magnetismo se pone en marcha
cuando alguien me sabe mirar
pero adentro hay de todo

Quien controla mi cuerpo
Puede controlar mi mente
Por ello me han calificado de guarra
Pero me considero más perro apaleado
que señorita de piti miní

La vergüenza se esfuma de año en año
Y mi boca se marchita en besos fugaces

No quiero cambiar de circunstancias
Sólo ponerme en forma para la lucha

La vida en mi mundo
es un sentimiento muy profundo
tan siniestro como irreal
tan seco como vivo

No como a diario
Pero paso el día enredando los hilos
Por si sale algo mejor

Lo hago a mi manera, en la retaguardia
Por si alguno se le escapa
Que me seduce la venganza de Tarantino

La cara oscura de la moneda
Es la otra parte
Pero yo soy ésa y ésta
¿Comprendes?

3 comentarios sobre “Enredando los hilos”

  1. Este poema me gusta, y mucho. Lo leí varias veces, me gusta como lo escribiste, me parece sincero y muy propio. Segui escribiendo! para seguir leyendote. Saludotes!
    «Quien controla mi cuerpo, puede controlar mi mente» me pones a pensar lo cierto de la frase.. :3 (ese es el bigote jaja)

  2. Magnetismo, Marianella… esa es la cuestión: saber manejar nuestro magnetismo propio para ser nosotros mismos y nosotras mismas. Quien controla mi mente no controla todo mi ser cuando todo mi ser está por encima incluso de mi mente. Te hablo del Espíritu.

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