Farmacia Veinticuatro horas.

Toda la vida preguntándote
cómo es que las mujeres te miraban tanto
cómo es que te sonreían con sutileza, al pasar,
cómo es que murmuraban entre ellas
con brillo en los ojos.
No es difícil saber por qué: tenías la bragueta abierta.

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