Los 4 Orígenes Gitanos (4): India

Los gitanos (los “rum” o “romaníes”) atravesaron el Sinaí y la región del Medio Oriente y tras años de trashumancia llegaron, por último, a la India (que entonces tenía un gran desarrollo de civilización) y se instalaron en las llanuras de Maharashtra (en el oeste del Decán), cerca de las ciudades de Bombay y Poom pero más al interior, entre la Meseta del Decán y la cadena montañosa del Gatees Occidental (en el Punjab).

Seguían siendo nómadas entre los pequeños pueblos como Ahmanadgar, Sangli, Bijapur, Shimoga, Rhadavati… y cuando llegaba la ocasión se acercaban a los grandes mercados y bazares, formando caravanas con sus carromatos, a vender quincalla (de ahí el sobrenombre de “quincalleros”) en forma de artículos de metal de poco precio o escaso valor: argollas, brazaletes, collares, sortijas, pendientes… y también telas y porcelanas baratas hechas por ellos mismos (ejercitadores de la alfarería).

Otros productos que vendían los gitanos eran botijos, vasijas, tules, cestos de mimbre, canastillas,,, y para aumentar sus ganancias ejercían labores de adivinos (leyendo las palmas de las manos), hechiceros saltimbanquis (porque habían aprendido las danzas hindúes con sus contorsiones corporales, piruetas, bailes con velos, danzas del vientre). Todo era válido para aquellos hombres y mujeres siempre que pudieran gozar de su inestimable libertad. De la India hicieron, pues, su verdadera patria, siendo lo de menos para ellos el lugar de su verdadero origen. La India es, para muchos, la verdadera patria de los gitanos.

Tenían por condición no mezclarse con otras etnias y los matrimonios entre gitanos o gitanas con otra persona ajena a ellos eran inexistentes prácticamente. También eran supersticiosos y machistas: las mujeres debían casarse vírgenes si no querían ser repudiadas (a veces inventaban trucos para engañar al novio si había tenido relaciones sexuales antes). Los esposos gitanos eran especialmente celosos y las riñas, por estos motivos, eran característica general de este pueblo.

En la India se había establecido el régimen de las castas y se establecieron grupos sociales, hereditarios y endogámicos, compuestos por individuos que generalmente tenían las mismas actividades comunes, sobre todo profesionales, y pertenecían a un sistema jerárquico y rígido de estratificación social prohibiéndose la movilidad entre los estratos. Pues bien, los gitanos no entraron nunca a formar parte de ninguna casta hindú en especial. Formaron su propia sociedad (con reyes y príncipes incluidos) aparte de todas las demás y en el lenguaje “maharatta” se les llamó “rumma-scal” (que significa “hombres errantes de las llanuras”). Los gitanos, con su propio rey y príncipes, siguen sin someterse a las legislaciones oficiales del país donde viven y los “rumma-scal” siguen viviendo en carromatos (cuando están en la llanura) o en cuevas y chabolas (en barrios marginales) cuando están en las grandes ciudades… pero siempre con los horizontes abiertos para su amada libertad.

De los diversos reinos que existían en la India Antigua, hasta la época del budismo centralizador, los gitanos tuvieron el suyo propio pero hicieron de la región del Decán hindú su propia patria. Conocieron los cultos védicos, el budismo, el hinduismo y la dominación musulmana, pero fueron principalmente cristianos. De los musulmanes aprendieron muchos estilos artísticos y formas de nuevas danzas que mezclaron con las danzas indias. Comenzaron a cantar antiguos cantes (orígenes arcaicos del flamenco) en especial zambras, roas, albirajás y alalás. Una larga historia de mil años hasta la Edad Media (la época de Aladino, los sultanatos de 1330 y 1340 y la fundación del Reino de Vijayananga en 1340) hacen que las tribus romaníes se extiendan por todo el Indostán (la llanura indogangética) desde Hyderabat hasta Calcuta. De ahí que muchos digan que la patria originaria de los gitanos es la India.

Son conocidos en las mesetas de Gujarat, Decán, Chota Naypur… y sus vidas, siempre al margen de la historia y de carácter errante y nomadismo indomable, se llena de leyendas, misterios, historias marginadas. Su carácter se endurece para soportar continuas amenazas legislativas; pero ellos nunca se doblegan hasta principios del siglo XV en que en todo el área comienzan a penetrar los mongoles de Tamerlán (un supuesto descendiente de Gengis Kan) que en 1398 y 1399 comienzan su gran conquista de la India con la destrucción de Delhi y la anexión del Punjab.

Es entonces, ante la amenaza mongol, cuando los patriarcas gitanos reúnen a todos sus pueblos y deciden que no hay más remedio que emigrar en un Gran Éxodo. Es la Gran `Diáspora Gitana de la que podría estar escibiendo, sin cansarme, durante todo un año y medio.

(Dedicado, de manera muy especial, a los “señores” (perdón que no les llame caballeros) Randomizze, Villano y Crisantemo Azul.

Y canto yo ahora aquello de: !Sorpresas nos da la vida; la vida nos da Sorpresas!.

Un comentario sobre “Los 4 Orígenes Gitanos (4): India”

  1. No te preocupes
    No hacen falta títulos nobiliarios para dirigirte a mi persona.

    Para que molestarse con “Caballeros” cuando en la actualidad ya no se usa tal Distinción ni mucho menos las Armaduras.

    Simplemente y en igualdad de circunstancias… solo llámame Colega

    Una Verdad Romántica
    Crisantemo-Azul

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Los 4 Orígenes Gitanos (4); India

Los gitanos (los “rum” o “romaníes”) atravesaron el Sinaí y la región del Medio Oriente y tras años de trashumancia llegaron, por último, a la India (que entonces tenía un gran desarrollo de civilización) y se instalaron en las llanuras de Maharashtra (en el oeste del Decán), cerca de las ciudades de Bombay y Poom pero más al interior, entre la Meseta del Decán y la cadena montañosa del Gatees Occidental (en el Punjab).

Seguían siendo nómadas entre los pequeños pueblos como Ahmanadgar, Sangli, Bijapur, Shimoga, Rhadavati… y cuando llegaba la ocasión se acercaban a los grandes mercados y bazares, formando caravanas con sus carromatos, a vender quincalla (de ahí el sobrenombre de “quincalleros”) en forma de artículos de metal de poco precio o escaso valor: argollas, brazaletes, collares, sortijas, pendientes… y también telas y porcelanas baratas hechas por ellos mismos (ejercitadores de la alfarería).

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