No tardes demasiado…

Ahí estaba Ella, sentada en el mismo lugar de siempre. Tenía un libro entre sus manos. Se le veía radiante y a la vez temerosa. Junto a ella, dos metros a la izquierda, estaba El. La veía con tanta ternura que me provocaba un sentimiento de soledad. Yo solo era un espectador más de la historia que iba a comenzar.
Ella era joven y El un hombre un poco mayor, mayor para ella. Ambos tomaban café y fumaban. Ella cambiaba las hojas del libro a una velocidad impresionante, se devoraba el libro, mientras que El la observaba con paciencia. Pasa una hora completa y los dos siguen igual. Ella no se ha percatado de la mirada tan penetrante de El. Da vuelta a la última hoja del libro y cuando termina de leer, alza la cara y dirige la mirada hacia El. Sus ojos se encuentran y empiezan a brincar chispas ante tal conexión. Ambos perciben lo mismo que yo y dejan salir una sonrisa de su corazón.

Ella es la primera en apartar la mirada, está sonrojada y se siente apenada, mientras que El pone su mejor cara de conquistador y deja subir su ego hasta el cielo.
El primer contacto ya se llevó a cabo, cuanta energía se pudo sentir con aquel choque de miradas.
Ella temerosa lo ve de reojo y sonríe. Guarda el libro en su bolsa y comienza a recoger sus cosas. A El le cambia la expresión, le da miedo perderla cuando todavía ni es suya.
Ella se levanta y El la imita. Sus ojos se vuelven a encontrar y más chispas brincan al rededor de ellos. Esta vez ella no aparta la mirada. Ya le dio entrada y el reconoce el movimiento al primer instante. Ahora todo depende de El.
Camina la corta distancia que los separa, ninguno de los dos sabe cual es el siguiente movimiento, simplemente se dejan llevar.
Están frente a frente, no dicen palabra alguna, quedan envueltos en aquella magia y yo junto con ellos.
El rompe el silencio y dice «Te llevo esperando una vida». Ella lo observa un momento más, sonríe y contesta » Espero no haber llegado demasiado tarde en esta».
Los dos se sonríen una vez más, se dan la mano y salen caminado del lugar como si se conocieran desde siempre.
Yo, me quedo sentada, oyendo el eco de mi respiración y entiendo que llegaras en el momento indicado. No tardes demasiado…

EHoHe!

3 comentarios sobre “No tardes demasiado…”

  1. Que buen desenlace, es en cierta forma esperado por las chispas que provocan mientras uno va leyendo, pero que ambos respondan tan positivamente a ese amor de primera vista es… mágico, digamoslo así. Me fortalece mi idea de que es una ficción, no por eso deja de ser una buena historia. ¿Habra gente que cree en amor a primera vista? Yo no creo en eso, me parece que apenas creo que existe un amor para cada uno, uno pareja, en fin. Me extendí, es decir, me pusiste a pensar en esto… saludos a la distancia!

  2. Excelente texto. Me confirma una teoría mía: Ella le conquista a él y él enamora a Ella. Si no fuese por Ella no existiría nunca el verdadero amor de él y se hubiese perdido entre otras que no le habrían conquistado jamás. Un abrazo cordial.

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