Deleitando el río con mi pensamiento,
deleitando tu sonrisa con mi pensamiento,
y abrazandote con mi pensamiento,
me di cuenta de lo mucho que te amo.
AYAYAY
Paciencia dictaba los soles de amistat en mi corazon
al fondo de mis callejones de mis escuelas de mis rios
ahi esta rota la mitad de mi alma
cgida quizas por fantasmas
quizas por rateros pero al final termina siendo mi alma
Petroleo se busca en la tierra
yo solo quiero sonrisas en la cara de la gente
amanecer y ver el cielo pintado de alegria
con canciones que alzan al maximo el espiritu racional del hombre
Que no eyacule ninguno, por favor.
Un tía, mientras estudiaba sola en mi habitación, tuve mi primer orgasmo consciente. Cogí un pequeñito masajeador de mi madre que vybraba y me lo puse por encima de las bragas sobre el clítoris. Hacía cosquillas pero ésta vibración era muy placentera. A medidq que iban pasando los segundos mi coño agradecía las caricias cada vez más, hasta que aquello l|egó a su fin. Después de esto descubrí lo fácil que podía llegar a ser tener un orgasmo y utilizaba el masajeador de mi madre con frecuencia.
Un minúsculo punto en el espacio.
Allá en lo alto. En el espacio, en la inmensidad del universo, se mueve la vida. Impercuptible,0secreta, inhóspita, inamovible. Vida que no se ve, pero se presiente. Astros, con su luz intensa y brillante, alumbrando y dand calor a los planetas. Estrellas, cometas que dejan un rastro de luz y color a su paso. Supernovas, nebulosas, galaxias< constelaciones. Todo ello fruto de una gran explosión.
Todo un entramado de puntos luminosos flotando en la nada, suspendidos syn hilos que los manejen> Grandisos, inanimados repletos de misterios. Me adentro en ellos. Mi nave imaginaria me lleva a recorrer en este Sistema Planetario Extraestelar uno tras otro, sus parajes. Paisajes lejanos y misteriosos.
Aquí te estoy esperando y Aquí te esperaré
Con un corazón latiendo por ti
Con un alma triste y vacía
Con unos ojos que te buscan por ahi
Aquí te espero día a día.
Con una mente que te imagina en cada rincón
Con una boca que aún te esta llamando
Con un cuerpo lleno de pasión
Aquí te estoy esperando.
Tener más fe que miedo
Uno de los últimos discos de Stevie Wonder se titula “A Time 2 Love”. En su primera gira presentando el trabajo, el célebre músico explicaba: “Los seres humanos siempre tienen que estar quejándose de algo”, cuando le preguntaban (!una vez más!) sobre su ceguera. “Yo siempre he tenido más fe que miedo”, dijo hablando de los prejuicios de la gente, y del temor por lo que pueda suceder, o por el hecho de que un día la gente te olvide.
Tener más fe que miedo es uno de los mejores consejos que podemos tomar en el día de hoy. Dejar de preocuparnos por lo que los demás digan o hagan. Olvidarnos de las quejas especiales que sólo uno mismo puede tener. No hay nadie como tú en el mundo… ni lo habrás jamás.
La Mariposa Encantada (para Liliana)
Hay una mariposa volando entre las flores de nácar. Son sus alas tan hermosas que hasta el Sol envidia esa manera de ir sobre los sueños… sobre los sueños… mientras el poeta, junto al arroyuelo sencillo y observando a la mariposa, monta el trípode y el bastidor en breves segundos. Saca un lapicero de su bolsillo que, por arte de magia, se convierte en pincel. Y escribe:
Son tus alas, mariposa,
el sueño de mis poemas
y en medio de esta rosa
te dejo mi ardiente amor.
Él vive de flor en flor
con su existencia amorosa.
Pasaba por allí…
Pasaba por allí
una paloma blanca.
Estaba la tarde oscura
en tu jardín de albahacas.
Olía la casa a pienso
mientras la fuente mojaba
al berro fresco e inmenso
en medio de la alcazaba.
Trabajo Justo (pensamiento)
No olvidemos nunca que el trabajo justo sirve para no morirse.
Humorada
El francés Jean de la Fontaine dijo en su tiempo: “De nada sirve el correr, lo que conviene es partir a tiempo”. Y el español “Diesel” dice ahora: “De nada sirve el correrse, lo que conviene es entrar a tiempo”.
Los abuelos vascos (minirelato)
A los abuelos vascos les encanta el juego de los pelotaris… porque les traen a sus memorias viejos pero siempre frescos recuerdos. Los abuelos vascos tienen misterios en las pupilas de sus miradas. Misterios de juventud…
La Sota de bastos, el Rey de espadas, el As de copas y el Caballo de oros.
Teatrillo Virtual
Escena Primera y Última:
Sota de Bastos.- Yo azoto a la existencia humana para verla sufrir a través del dolor.
Rey de Espadas.- Yo corto a la existencia por demostrar mi orgullo y mi poder.
As de Copas.- Yo bebo hasta la borrachera para despreciar a la existencia entera.
Caballo de Oros.- Pues yo amo las praderas tirando de “La Carreta” hasta llegar al límite de los horizontes.
Las lágrimas de Lorenzo (para Aranzana)
Lorenzo busca a los Piratas de Moratalaz. Pero los Piratas de Moratalaz hace ya mucho tiempo que abandonaron a Lorenzo. Con su ojo perdido en una de sus absurdas batallas sindicalistas, Lorenzo camina por las calles triste y cabizbajo. Sabe que el dinero no da la felicidad. Sabe que la felicidad se la dan sus amigos de verdad. Pero resultó ser que Los Piratas no eran amigos de verdad sino “ratas” de los navíos (pues sabido es que entre las tripulaciones de las embarcaciones que surcan el alta mar -esa mar amorosa que recoge en brazos a sus marineros- existen muchas “ratas” escondidas en los bodegones del barco).Ratas que se convierten en “Piratas” para asaltar las bolsas de los hombres descuidados como él.
Esta tarde yo salí (canción para todas las Carmen del Mundo)
Esta tarde yo salí
por ver cómo camina el Sol.
Esta tarde yo salí
por ver cómo camina el Sol.
Y entonces descubrí
que no es el Sol quien camina
que no es el Sol quien camina
que no es el Sol quien camina
sino el hombre con su verdad.
¿Por qué los chinos no mueren nunca?
Todos consultamos alguna vez que otra (por simple curiosidad) las columnas de personas que mueren diariamente. Sí. Me refiero a las columnas que salen en los periódicos bajo la Sección Obituarios y en la sección Fallecidos Hoy. Bien. Hasta aquí todo normal y correcto.
Lo que asombra enormemente es que aparecen nombres y apellidos de todos los países pero… ¿no es profundamente curioso y hasta sospechoso que nunca aparezca ni un solo nombre chino?. Yo, particularmente, he estado buscando en esas columnas de fallecidos a un tal Chu Lín, que se las da de ser el “más listo del mundo” `pero que sólo es todo un vejestorio totalmente patético y moribundo. Bueno. Pues nunca lo he encontrado en las secciones de los que han muerto.Nota de Diesel
Amigos y amigas del Vorem. No os tengo olvidados. Por razones de trabajo no he podido atender todos vuestros escritos pero por supuesto que los leeré y os daré mi humilde comentario. Abrazos a todos y todas.
Para que no lo olvides (brevísima canción para mi esposa Liliana)
Para que no lo olvides
que el Amor es mi sentimiento
y que todo mi pensamiento
sólo se centra en ti.
¿Quiénes merecerían una segunda oportunidad en esta Tierra?
Numerosos son los millones de hombres y mujeres que desarían volver a nacer para vivir una vida diferente a la que han vivido. Muchos millones más de los que creéis, compañeros y compañeras de Vorem. Pero todos debéis saber que (muy lejos de lo que dicen los budistas y ciertas religiones y filosofías orientales) eso es totalmente iomposible. No. No existen la múltiples reencarnaciones en esta Vida. Cuando morimos pasamos a otra dimensión y nunca volvemos ya a la Tierra. Que os quede bien claro que es mi propia opinión y tanto vosotros como vosotras sois libres de opinar y creer lo que deseéis.
Anécdota de Distéfano
El gran ex jugador de fútbol (el español Don Alfredo Distefano Lahule) que ha sido y es todavía el Mejor Futbolista de Todos los Tiempos, siempre alentaba a sus compañeros de equipo (el Real Madrid) animándoles con la siguiente frase: “Compañeros, si alguna vez vamos ganando por 10-0 hay que seguir jugando como si el partido estuviese todavía en empate a 0. Y cuando marquemos el gol número 11 y todavía no haya terminado el partido, pues lo mismo; debemos seguir jugando como si el partido estuviese en empate a O. Y así debemos jugar hasta conseguir el 12-0 antes de que termine el partido. El partido dura 90 minutos exactos” (en aquel entonces no existía la normativa de añadir minutos por parte del árbitro).
aun
¿quien se enamoraria hoy de mi, si mañana no tengo nada que hacer aun?
La verda, en este camino verde de hojas pintadas y algo maltratadas me desconcierta la duda de una forma casi divertida.
No quiero saber nada, es muchisimo mejor asi, solo he de ser yo y dejar las nubes pasar y a orillas de este mar observar como las olas saltan a pocos centimetros del suelo con la esperanza de huir sin saber, las pobres incredulas, que volveran a su punto de partida solo algo mas agitadas.
Bueno, a ver ¿donde estaba? ¡ah! si, en ese dichoso camino, tan precioso y bonito que empalagaria hasta a una joven de los años 80, y digo de los años 80 por que es cuando mi madre tenía alrededor de veinte años y por aquel entonces se llevaba aquello de “amor para toda la vida”.
Pues eso, que en ese fabuloso camino de aquel tono tan verde como inspirador, pasee descalza sintiendo el frescor de sus hojas humedecidas por el rocio apenas dos horas mientras me paraba a pensar:
¿quien se enamoraria hoy de mi, si mañana no tengo nada que hacer aun?
Buscando a Sarita (para mi amigo Carlos)
Tengo recordada una imagen televisiva que vale más que mil palabras. Todavía me acuerdo de que era una tarde-noche resplandeciente en la Vallecas profunda. Sí. Esa Vallecas profunda donde los del Pozo del Tío Raimundo y los del Sandy peleaban entre sí por ser los más valientes de las barriadas. Sarita Montiel, aquella tarde-noche, reía… reía demasiado…
Un cierto caballero (cuyo nombre no puedo citar) comía-cenaba tranquilamente en el bar. Comía-cenaba tranquilamente y observaba a los del Pozo y a los del Sandy. Y, por supuesto, observaba a la Sarita Montiel (esa de los muchos hombres a los que fumando espera… ).
El “estudiantillo” de la Sala Equinoccio y un tal Alvarito Correa
En la Sala Equinoccio el “estudiantillo” lee la comedia “Las Aventuras de Gilberto” mientras que, con el rabillo de su ojo izquierdo, mira embelesado el retrato de Alvarito. En la Embajada de España, muy cerca de la Sala Equinoccio, siguen formándose enormes colas de ecuatorianos y ecuatorianas que desean salir a toda costa de su país. Unos lo hacen por necdesidad… otros por “asuntos varios”…
Y mientras las colas de emigrantes son cada vez más largas (con los revendores de entradas haciendo su “negocio” que tan pingües resultados les dan… el “estudiantillo” del taller mira y remira, vez tras vez, “Las Aventuras de Gilberto”. No son suyas esas Aventuras pero él las desea profundamente en su enfermizo corazón.
La casa de mi abuela.
Hoy me adentré en esa casa, esa casa que siempre me acojía, mi segunda casa.
Pero que ya no estaba llena… Sola totalmente sola he recorrrido cada rincón y te he imaginado en cada lugar de esas habitaciones en las que yo practicamente me he criado.
Y en mi cabeza los recuerdos se agolpaban por salir.
En el salón, aun estaban tus delantales limpios encima del sillon donde yo me solía sentar en Navidad.
Me he mirado en tus espejos y he visto una imagen vacia de ojos rojos y entristecidos.
He entrado en tu habitacion y me ha venido una lluvia de recuerdos, porque ahí moriste en aquella habitacion, en aquella cama, abrazada a tu marido.
Vida
Fugáz como las estrellas,
como el rayo desesperado en el cielo,
como el pensamiento.
Así eres tú, que iluminas mi oscuridad
de noche y de día.
Tan sólo un momento eterno para mí,
tan sólo un momento de alegría hoy.
La noche de los olvidos
La noche caía lentamente
y en la mente
del filósofo oriental
todo era un misterio.
Laboraba en su ministerio
un pastor en su trabajo.
Sonaba un contrabajo
que alguien hacía sonar
y todo era un soñar
en aquel piso de abajo.
Míster Gordon y Pepe Grillo (teatro virtual)
Escena Primera
Míster Gordon: ¿Y cómo haremos para engañar al Gran Caballero de la Dama Azul?.
Pepe Grillo: Muy fácil. Déjame hacer a mí.
Míster Gordon: Pero rápido, Pepe Grillo, rápido antes de que se entere la Dama del Caballero.
Mickey Mouse y la Dolores…
Dolores está dormida, profundamente dormida, con un sueño pesado que se le ha convertido en pesadilla. En mitad de la noche sueña con Mickey Mouse sentado en su almohada. Y entonces Dolores abre los ojos y habla con él. El viento crea suciedad en las ventanas abiertas y hace entrar, en la casa, pelusas como de perro pero que no son de perro.
Mickey Mouse sonríe en medio de la escena. Está demasiado sonriente el ratón. Dolores sigue soñando. Ve los lavabos de su casa sucios. Ve los baños de su casa sucios. Ve las habitaciones de su casa sucios. El ratón la sigue para no perderla de vista.
El Séptimo Sello
Las viejas calles de la capital están llenas de paletos que vienen y van mientras las flores de los extrarrradios los saludan inclinando sus coloristas cabezas ante el paso de ellos. Son paletos. Si. Paletos que trabajan como peones de albañil en las viviendas de Vallecas City, y en los solares de Moratalaz… y son también humildes carboneros que vinieron de las Asturias patrias queridas. Son paletos. Si. Manchegos que llegan con sus tarros de miel de abeja y los graciosos borriquillos llenos de cerámica.
sin amores reñidos
Sin miradas he de aprender a ser feliz, con la cuantía de besos que me faltan.
Cada noche, adentrandome en la madrugada, robo un sueño, que se me desmenuza en las manos.
Me alejo de mi misma con la idea de ser objetiva pero no lo consigo, aunque ni siquiera se por que lo hago, e| pensar demasiado no ayuda, lo sé.
Pero me es mas facil que llorar sola y a escondidas.
Todo un corazón, tan enorme, tan bello, tan complicado, tan solo…
Toda una sonrisa desperdiciada, labios que no se tornan en un arco con el afán0de sonreir. Esperanzas van, vienen, mueren, renacen, fallecen, se esfuman.
Se que vivir us complicado pero me tocó la per parte… tanto amor por dar y ninguno dispuesto a recibir.
Los frutos del abuelo…
Atravesaba la sombra de las parras y tras ellas, te encontraba entre los árboles con tu rostro curtido por el sol. Siempre te levantabas bien temprano, y sentándote en el patio dejabas que sus rayos acariciaran dulcemente tu piel. Allí arriba me parecías ser cualquier cosa menos un hombre, te veía como un ángel, perdido entre las hojas, rescatando las más tiernas, dulces y jugosas, las más grandes, siempre para mí…
Desde abajo te miraba, siempre desde abajo… Te observaba ensimismada como si de un cuento se tratara, como si fueses un dibujo maravilloso del que no me quería despegar. Cuando te percatabas de mi presencia, me mirabas, sin palabras… y yo te regalaba mi sonrisa, sin palabras….