Siempre hay tiempo

Con el tiempo y muchas puestas de sol, y gotas de dudas, y de cuitas leves, empecé a escribir historias.
Me puse a ello con cautela y discreción, me puse a ello dudando, sin los apoyos allanadores del camino escritor.
Me guardé de ser desalentado, o desaprobado por tal sana osadía. De modo que como un monje en su celda fui tejiendo palabras, fui haciendo, seguro de inseguridad.
Escribí y escribí, transcribí del templo de la imaginación al templo de la realidad materializada con palabras, estando a solas en mi frágil y vulnerable mundo. Comencé así un libro de relatos, y logré también acabarlo.
Está publicado con el título: “Por fin se arriesgó… y otros relatos”, localizable en la plataforma bubok.com introduciendo volskiervers en el buscador se nos aparece.

Aprendiz de aprendiz iniciado, se verá ello reflejado en el contenido del libro. En sus tramas e historias.En mis carencias.
En sus aparejos y planos, en sus estructuras, en sus decorados, en sus andamios, en sus engranajes, en sus canalizaciones, en los bajantes, en el cableado y en los acabados; en los giros esperados e inesperados, en sus curvas y contra curvas.
En la escritura de las mañanas grises en las que el sol está como resfriado y no acaba de asomar bien. Y en la escritura de los días soleados de ventana abierta.
En los ritmos, en las velocidades, en los argumentos. En sus contradicciones. En sus paisajes psicológicos y geográficos.
Y en sus efectos especiales entre la ficción y la realidad.
Agradecido quedo, ofrezco un saludo que tengo entendido que significa saludar, que a su vez significa: invitar a la salud, dar, desear salud.

P.D. Ojalá les gusten esas historias. Tengan la paciencia que tuve conmigo mismo en lograr lo que logré.
Doy gracias.

5 comentarios sobre “Siempre hay tiempo”

  1. Te felicito Volski… En cuanto pueda le echo una mirada. Tú has dicho algo muy importante que me gustaría repetir. Ahí va: «En la escritura de las mañanas grises en las que el sol está como resfriado y no acaba de asomar bien. Y en la escritura de los días soleados de ventana abierta. En los ritmos, en las velocidades, en los argumentos. En sus contradicciones. En sus paisajes psicológicos y geográficos. Y en sus efectos especiales entre la ficción y la realidad». Eso es lo que yo muchas he sentido y sigo sintiendo. Un abrazo cordial y que tengas muchos éxitos.

  2. Suena bien eso de «transcribí del templo de la imaginación al templo de la realidad materializada con palabras». Yo creo que con las palabras podemos construir verdaderos templos de experiencias vívidas y vividas, experimentadas en esa imaginación/realidad que convierte al escritor en algo mucho más humano; en escritor que vive…

  3. Amigo Volski: con el tiempo, efectivamente, logramos y conseguimos escribir historias canalizadas por la imaginación pero… ¿y la realidad?… ¿forma parte la realidad de las múltiples imaginaciones con las que escribimos historias? Soy de los que opinen que sin realidades no existen misterios y sin misterios no existe la imaginación; luego toda historia, por mucha ficción que contenga, es también un cúmulo de muchas realidades.

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