Sobre sentirte Español, Mejicano, o de cualquier rincón del mundo. (Mi ejemplo)

Siéntete orgulloso de lo tuyo. De lo Nuestro. Por que tenemos una manera única de sentir, de ver el mundo y vivir, una idiosincracia propia, me decían.
-¿Y cuantos compartimos esa manera única, esa idiosincracia?
– Todos.
– ¿Todos, quiénes?
– Todos los canarios, por supuesto.
Algunos me miraban, como diciendo, ¡ay, Ismaelillo, donde tienes el corazón! ¿Es que no te llora el corazón de alegría cuando se pone el sol en el Roque Nublo, orgullo de nuestra tierra?
– ¿Pero tú has ido al Roque Nublo, bobomierda?
– ¡No, coño! Pero lo ví en una postal y super boniito.

– Pss. Arfiná…, ¡arrállate un millo, ih! *

¡Está bien!, pensaba, lo cierto es que si uno se da una vuelta por las cumbres de Gran Canaria, se le llenan los pulmones de aire (así, a secas), aire de verdad, y los parajes naturales son ciertamente son muy bonitos, dignos de disfrutarlos. Una pena que la Selva de Doramas, paraíso de laurisilva, sea sólo un cuento que conocemos por los canarios más viejos.
– ¿Lauriqué?
– ¡Laurisilva, muchacho! ¿Vamos mañana a ver el cachito que queda?
– ¿Mañana, tas loco? ¡Que juega la Unión Deportiva (Las Palmas)!

¡Claro, hombre, se me olvidaba! La Unión Deportiva Las Palmas, esa maquina de crear hombrecillos con un fuerte sentimiento canario (como tiene que ser).

Yo no siento nada de esto. A veces pienso que el cariño que les tengo a mis amigos, a mi familia, a ciertos lugares, es lo mismo que sienten los que dicen que ser canario es ser diferente. A tomar por culo el nacionalismo, y basta ya. Lo único que siento yo por «mis» Islas Canarias es una pena, una magnámina e infinita pena. Pena por que la única cultura que hubo aquí desapareció hace quinientos años, justo el tiempo en el que los Españoles, maldito Imperio de asesinos derrotados, en un ejercicio de expansión y engrandecimiento de las fronteras, vinieron a estas islas y asesinaron a la mayoría de los guanches que aguantaron la represión hasta la muerte. Topónimos y nombres personales. Eso es lo único que nos queda. Lo arrasaron todo, TODO. Es ese estúpido vacío, ese no saber quién vivió aquí a su manera y como pueblo propio, es eso lo que siento cuando pienso en Canarias.
Aquí cabe un punto de inflexión. Lo que pasó después es historia: Canarias se transformó en una tierra de contrastes, de mixturas, de paso hacia el nuevo mundo, hacias las Américas. Y nuestra lengua, aún siendo el Español, se hizo propia: propia por la mezcla de españoles, gallegos, portugueses y demás nacionalidades cercanas a España, y tras emigrar a Latinoamerica, también regresamos con palabras de allá. Por eso, aún hoy, decimos papa, guagua, millo, etc. Pues bien, tal nueva identidad volvió a desaparecer. Y debería, siquiera, hablar en presente, por que es algo que se ha ido borrando aún cuando yo nací. Existe un diccionario del Habla Canaria en el que cualquier canario joven, de mi edad, no conocerá ni una palabra. Mi abuelo, en cambio, que aprendió a leer y escribir hace unos años, se sabe cualquier palabra que le preguntes. Mi abuelo es de esos últimos que aún tienen un «dialecto» canario.
Por eso, cuando me hablan de idiosincracia canaria, de sentimiento, con una coca-cola en la mano, no me creo una palabra. Rechazo cualquier tipo de independentismo, nacionalismo, incluso de cualquier tipo de política canaria. Por que a fuerza de ver como ya no somos nada exclusivo, que no tenemos apenas nada diferente, salvo ciertas costumbres que cada vez la gente respeta menos, no me siento canario, ni me siento español, ni me siento nada. Siento que lo único que me place tener por bandera es a la gente que me quiere, a mis deseos, mi futuro, y a estas palabras.
– ¡Pues yo me siento Canario, y luego Español!
– ¿Y eso pibe**?
– Pues porque históricamente primero fuimos guanches, y luego españoles, cuando la conquista y eso.
– Ah. Porque históricamente primero fuimos… No me digas más. ¡Eh, Ciudadanos, Ciudadanos del Mundo, escúchenme, cantad conmigo por África, sentíos todos Africanos, ya que de ésta tierra empobrecida fue de donde salimos todos!

Aclaraciones: * Al final… ¡vete a freír espárragos, ¿oíste?! (esto en Español standart. A los compañeros de latinoamérica: es un expresión de fastidio hacia otra persona, especialmente cuando dice una bobería.)
**chaval, güey, chamaco.

6 comentarios sobre “Sobre sentirte Español, Mejicano, o de cualquier rincón del mundo. (Mi ejemplo)”

  1. El sentirme parte de mi tierra es algo bien lejano, creo que todos hemos cuestionado el por que nacer en determinado país y no en otro pero a mi juicio creo que el intercambio cultural enriquece las cosas, la vida, la nación. Interesante tema como para tomar un buen café e idealizar el mundo.

    Saludos.

  2. No me refiero a que te vayas a sentir canaria, ese era sólo mi ejemplo, te pedía el tuyo. Precisamente por que sé que mucha gente no está de acuerdo con lo que pienso te pedí que me «criticaras», escucharte un punto negativo, porque sé que existen y quiero aprender de lo que otros puedan pensar. Y en fin, pensé que la gente opinaría y ya ves como se quedó esto, en blanco.
    Supongo que me estoy cansando un poco de esta página, de tanta gente enseñando texto y tan poco leer, ¿no te parece?
    Pero bueno… tú eres de esas pequeñas excepciones que me alegra tener, y no tenía que haberlo pagado contigo. Perdona. Es sólo que pensé que alguien respondería al texto, y que me corrigieses una falta de ortografía me sonó a que lo demás no tenía demasiada importancia. Lo hice todo precipidatamente, el texto y la respuesta a tu comentario. Olvídalo, por favor.

  3. Vale, de acuerdo.
    Yo sí que leo, sobre todo cosas que sé que me van a interesar, y a tí siempre. Hay cosas muy largas para las que no tengo tiempo…
    Pero pienso que visitantes anónimos si que leen, aunque no puedan comentar.
    Yo escribo por y para mi satisfacción y si luego alguien comenta mi texto, miel sobre hojuelas. Si no, tampoco pasa nada.
    Restablecida la armonía, piénsatelo y no dejes de escribir aquí. Yo lo dejé unos meses, pero he vuelto aunque ahora no soy tan asidua.

  4. Carlota si no sientes lo que yo siento, si piensas de otra manera y no te gustaba el texto me bastaba con que lo dijeses. Nisiquiera revisé el texto, caray. Que más da la falta de ortografía. Perdona por estar borde, pero para comentar eso hubiese preferido que no dijeses nada.

  5. Ismael, sí, se nota que estás borde, qué se le va a hacer… que se te pase pronto porque no te veo en ese papel.

    No puedo sentir lo que tú sientes porque no soy canaria. No por discutirte tu sentimiento te conté el mío, sin ánimo de peleas. El texto me parece bien, lo explicas con gran lógica dentro de tu punto de vista, que puede diferir en algunos aspectos del de otras personas, pero eso no tiene la menor importancia. Es que los nacionalismos no van conmigo, el apego por el terruño, sí, claro, pero sin pasarse.

    Venga ya, deja el enfurruñamiento para otra ocasión, que conmigo no ha lugar.
    Y si no quieres que vuelva a comentar tus textos, me lo dices y lo acataré.

  6. Pues yo me siento, en primer lugar, ciudadana de la Humanidad, luego me siento castellana de pura cepa, por mis ancestros, y luego por simpatía y sentimientos, segoviana como mi abuela materna. Pero todo ello ocupando sólo un trocito de corazón, porque lo citado en primer lugar es lo más preponderante.

    Caray, Ismael, no se dice «standart», sino «standard». A ver cómo nos afanamos con el «spelling», que es bastante importante. Disculpa la vena didáctica, puede conmigo.

    Un saludo.

Deja un comentario