Solamente plúmbeo (El escarabajo de oro/Edgar Allan Poe)

Nota Introductoria con Biografía adjunta.- El tulípero (liriodendron spp) es un género de plantas de la familia de las magnoliáceas. Árboles que dan hojas anchas, nativas de la Costa Este de Norteamérica. Otra especie es de China. Seguro estoy que Don Quijote, leyendo los cuentos de Poe diría algo así a Sancho: «Me temo, amigo Sancho Panza, que este tal Edagar Allan Poe, sea como sea que se pronunciara en inglés, debió de tomar alguna clase de pócima alcohólica mezclada con polvillos de hojas de tulíperos machacadas, pues no se puede entender, válgame Dios, cómo pudiera escribir tantas barbaridades juntas).

Si Don Quijote llevaba razón o no la llevaba veamos un breve apunte de la vida del tal Edgar Allan Poe que se puede consultar en la wikipedia: Murió el 7 de octubre de 1849, en la ciudad de Baltimore, cuando contaba apenas 40 años de edad. La causa exacta de su muerte nunca fue aclarada. Se atribuyó al alcohol, a congestión cerebral, cólera, drogas, fallo cardíaco, rabia, suicidio, tuberculosis y otras causas. O sea, todo un «poema» de muerte.

Para empezar mi análisis del cuento seleccionado («El escarabajo de oro») para mi gusto mal llamado cuento pues se debería llamar más exactamente relato (pero esto es un debate para otro momento más oportuno) comienza´el autor por una curiosa y extraña «entradilla» que dice así: «!Hola, hola!. !Este hombre baila como un loco!. Lo ha picado la tarántula» y la remata con un dicho («Todo al revés») que desconcierta y descompone a la vez a un lector que esté mal preparado para resolver cierta clase de enigmas. Ya desde la misma «entradilla» nos encontramos ante un escritor qaue, da la sensación (quizás sólo sea un asensación injustificada pero a mí me parece lo suficiewntemente justificada) que, en cierto modo delira… debido a lo difícil que hace la frase de la «entradilla» y, sobre todo, la forma con que la remata. ¿Se está refiriendo Edgar Allan Poe a sí mismo?. Leamos el cuento, poco a poco, para ir descubriendo los misterios de la personalidad de Poe para poder sacar una conclusión final de ella.

El comienzo propio del cuento es una larga descripción de la isla de Sullivan, en Charleston, Carolina del Sur. Nada que decir eneste sentido ya que está bien resuelta literariamente; pero también podemos empezarnos a fijar en que está comenzando a introducir notas con cargas negativas propias de la misantropía del protagonistas principal (un tal William Legrand) que van desde el entuasiasmo excesivo hasta la melancolía febril sin término medio de transición alguna y además introduce un tercer personaje (el primero es el propio autor ya que está escrito en primera persona) negro (y en la forma que tiene de tratar a este pertenece yo descubro un cierto racismo oculto en la mente de Poe) al cual le nombra Júpiter (y ya se sabe que lo «jupiteriano» siempre simboliza cierto tipo de alteración mental. En seguida nos muestra a Legrand como un tanto desequilibrado. Mi pregutna es: ¿está hablando Edgar Allan Poe de sí mismo a través de su otro yo interno que expone bajo el personaje llamado Legrand?. Legrand, en francés, significa El Grande. ¿Tiene delirios de grandeza Poe o es sólo un juego de artificio literario nada más?. Posiblemente Poe esté hablando de sí mismo. Pero sigamos leyendo el cuento.

Empieza a ponerse «interesdante» (entrecomillo lo de interesante porque, en realidad, no me está gustando la manera con que nos quiere introducir en el campo de lo interesantemente literario y dejo bien claro que es sólo mi opinión particular) en la segunda hoja (me parece que falta realmente un nexo de unión entre la iniciación del cuento y el interés de cuento porque creo que Poe se salta lasa transiciones que yo creo necesarias para tal labor literaria y eso me da la impresión de que el autor es nervioso y compulsivo). Nos presenta, de repente, a un Legrand con accesos de entusiasmo súbito y muy pronto el autor comienza a escribir la palabvra demonio de por medio (y sin venir a cuento) y un escarabajo tan extraño que el autor lo relacione, enigmáticametne, co el sargento G… (una nota típicamente kafkiana) y que detalla con excesiva observación minuciosa. Más que un escarabajo lo que Poe esta «visionando» es un escarabajo-monstruo (de esto hablaré en el próximo párrafo cuando haya leído algo más del texto) detallado de manera muy obsesiva. Bien. Puede ser sólo producto de una fantasía pero me da la imprsión de que es producto de una mente que está dominada por el alcoholismo o alguna cierta drogadicción; porque escribir fantasías (que a mí particularmente me encanta a veces) debe hacerse de una manera mucho más lírica, o mágica, o si quieren ustedes más sensual o sensitiva. Yo lo que veo es una fantasía simplemente obsesiva y nada más. ¿Estamos ante un cierto tipo de locura o demencia?. ¿Habla Poe de sí mismo a través de Legfand?. Es necesario seguir leyendo…

El cuento toma interés. Ahora el autor está acertando. Pero insisto en que es un interés que desde el punto de vista psicológico/psiquiátrico (que es el que yo estoy aplicando para analizar la literatura de Poe) empieza a ser patético y oscurantista porque saca a relucir, de repente también (y sin haberlo preparado adecuadamente) una calavera humana. Así que tenemos un escarabajo que está siendo descripto con excesivos detalles psicopáticos y una calavera patética y agobiante. ¿Nos encontramos ante el famoso y conocido test usado en pisquiatría para detectar casos de alcohólicos en fase avanzada y que se conoce con el nombre de BAC que mide la concentración de alcohol en la sangre de un ser vivo?. Sigo leyendo sin prejuicio alguno para formar un cuadro psicológico/psiquiátrico de Poe.

Lo de los dosn protagonistas principales del cuento (Poe y Legrand) me suena a el yo de Poe y el otro yo de Poe. Pero esto es todavía muy profundo para explicarlo; así que vamos a seguir con la lectura de «El escarabajo de oro»- La obsesiva descripción del monstruosos escarabajo (algo similarma lo quenocurría en «Lam metamorfosisE de Kafka) a mi manera de entender la Literatura (quizás porque yo sea un escritor español tal vez)me parece que cae dentro de lo que en psicología y psiquiatr´´ia se conoce como manía depresiva. Tanta obsesión por ver o no ver las antenas del escarabajo (en donde se detien un buen rato el autor) produce dicha sensación cuando se lee. La siguiente «curisodiad» obsesiva es la del dibujo en un papel que me produce la sensación de estar leyendo una especie de escritora que cae ya en lo esquizofrénioc (y esto son ya palabras mayores) y, todo ello junto, añadido al carácter violento del protagonista Legrand es de un negativismo muy claro. Según va detallando Poe, su esquema y su forma de entender el misterio litewrario me da la sensación de que es producto de un negativismo violento. Así que el «tempo» literario del cuento (o relato mejor deicho) se detiene en observaciones obsesivas y un poco truculentas.

El cuento nos introduce después en la intriga de la forma de actuar de Legrand (¿es Legrand la propia personalidad interna de Poe?). Una obsesión por escribir números y más números es el punto central de la cuestión que estoy analizando. Desde un enfoque psicológico/psiquiátrico el tal Legrand sufre de una especie de patología mental acompañada de crisis de tristeza que se me antoja excesiva; pues si bien la tristeza es una característica válida en Literatura, el uso en que la emplea Poe demuestra que el protagnista sufre de crisis nerviosa e histérica. Estas clases de criss que, al mismo tiempo, siguen siendo pesimistas y negativas, son propias de alcohólicos según los estudios médicos más especializados.

Nunca se aparta Poe de la continua descripción exhausta del escarabajo de oro, al cual ahora lo estça «pintando» ya como un monstruo terrorífico (superando en este sentido al escarabajo de La Metamorfosis de Kafka). ¿Qué clase de escarabajo existe en la realidad con las características del que está exponiendo Poe?. De acuerdo que podemos decir que estamos ante un cuento de ciencia-ficción pero la verdadera ciencia-ficción no se escribe de esta manera. Yo sigo interpretando que el subconsciente de Poe no está pergeñando un cuento de ciencia-ficción nin tampoco de terror. Yo interpreto (y vuelvo a insistir en que posblemente sea porque soy escritor español) una obsesión por el dinero. ¿Es el oro del escarabajo una obsesión porm el dinero que sufre Poe?).Dejo la pregunta en el aire para los especialistas en estudiar este tipo de casos materialistas.

De repente aparece una carta enigmática que no contiene ninguna clase de enigma pues, si la leemos detenidamente, es una carta muy poco literaria. Sólo descubro una petición de ayuda y socorro. Legrand está pidiendo auxilio porque se encuentra enferm0o Se sabe que los que sufren de cietos trastornos como el alcoholismo y la drogadicción siempre piden, desesperadamente, una ayuda oculta a través de un socorro que salta a la vista. ¿Era o no era alcohólico y drogadicto Poe?.

Lo siguiente es un largo debate entre el negro Júpiter y Poe cara a cara. Y aquí entramos en una especie de desquiciamiento coloquial. Es este trozo del cuento (yo insisto en que es más bien un relato personal y no un cuento de ficción). Un coloquio algo nervioso que describe a unos personajes (el negro Júpiter que es, en realidad un esclavo de William Legran y el mismo Poe y esto me empieza a sospechar que Poe es esclavo de sus enfermedades) que está describiendo a un personaje (Legrand) profundamente enamorado del oro del escarabajo y de ahí que me parece que Legrand (que significa El Grande) es una de las facetas de la personalidad de Poe. Ya veremos más tarde en qué decantga este amor excesivo por el oro.

El escarabajo vuelve a ser, otra vcez más, el centor obsesivo de atención en la siguiente página. Y sigue la excitación nerviosa de Legrand que ahora se traduce en el ansia de hace un largo viaje para descubrir un tesoro (de acuerdo que muchas veces en Literatura se ha escrito sobre tesoros ocultos y aventuras sobre tesoros ocultos pero dichas aventuras, como la de La Isla del Tesoro de Stevenson son mucho más entretenidas, sin tanto oscurantismo y adornadas con situaciones emocionantes y no estresante como ocurre en este caso). ¿Este viaje de Legrans es sólo producto de la excitación por el amor al dinero?. Ya se sabe que todo alcohólico o drogadicto sufre esta clase de excitaciones. ¿Está hablando Poe de sí mismo?. Posiblemente sí.

Entramos en la descripción del viaje. Se me empieza a cansar la lectura porque empiezo a aburrirme poco a poco por culpa de una narrativa demasiado «espesa» y poco clara. El escarbajo toma ahora su punto máximo de interés. No puedo decir que está mal redactada la descripción del viaje pero sí digo que, para mi gusto, es aburrido y plúmbeo. ¿Saben ustedes que cuando un borracho intenta describir algo de su vida o de sus sueños se hace siempre aburrido y plúmbeo? (esto es algo que todos hemos conocido a lo largo de la vida). Es cierto. Un borracho, cuando tiene ganas de hablar, se hace aburrido, pesado, insoportable… y má scuando intenta hacerse el interesante ante los amigos o ante las mujeres por poner dos ejemplos. Lo único que sucede es que Poe no habla para nada, ene ste cuento de mujeres, sino de oro, sólo de oro y riquezas por doquier.

Lo que viene a continuación es demasiado abruptopara, por ejemplo, una mente infantil (lo cual me lleva a la conclusión de que los cuentos de Poe no son precisamente recomendables como lecturas para niños pues los puede trastornar deformativamente). Eso de los ojos de la calavera, el escarabajo atado a un hilo dando vueltas sobre su eje y la descripción de la desesperante subida al tulípero (que es un árbol muy típico y admirado en los Estados Unidos) cae dentro de unas escenas que Poe las intenta hacer pasar por interesante pero que, para mí, son !otra vez!, excesivamente pesadas y faltas de gracia. Es una especie de «delirium» y ya se sabe que los enfermos de alcoholismos y otras enfermedades mentales productos de alucinógenos, violencias, iras, etcétera, producen el bien conocido «delirium tremens». Cada vez estoy más seguro (bajo mi particular opinión que no tiene por qué coincidir con la de cualquier otro lector o lectora) de que Legrand es la verdadera persoanlidad oculta de Poe. ¿Se pondrá realmente interesante el cuento o seguirá por el mismo camino del tedio y el aburrimiento?. Vamos a seguir leyendo.

El diálogo siguiente (entre Legrand y el esclavo negro Júpiter) tiene frases verdaderamente violentas. Pero no es lqa clásica frase expresiva que a veces escxribimos los escritres para expresar un estado de ánimo sino una escondida manera de violencia continua; nada que ver con alguna expresión suelta que todos escribimos alguna vez, sino una violencia entre dominador y dominado, entre amo y esclavo… ¿y no son el alcoholismo y las drogas amos de los esclavizados que caen en sus redes?. Es esta clase de violencia la que yo observo en esta parte del cuento o relato. Y además me está empezando a ser verdadermaente aburrido- Un aburrimiento que se me acrecienta cuando por fin se encuentra el tesoro y el autor (Poe) que está presente en el hallazgo comienza a detallar profusamente todo lo que compone el tesoro. Yo jhe leído a veces novelas o cuentos que hablan de tesoros (incluso algunavez he escrito algo de ello como sucede en mi cuento «Blanca, Nieves y el enanito Gruñón») pero nunca me había aburrido tanto por culpa de esa excesiva manía de contar, detalle a detalle, todo lo que contiene el tesoro. Bien. Puede ser parte de una manera de escribir detallista. Pero a mí me parece que el detallismo literario no debe caer nunca en el exceso (por eso no me gustan los relatos de la literatura llamada «barroca» de Julio Cortázar en algunas de sus obras más famosas).

Y entre tanto afán por poseer riquezas (¿era Poe un avaro en su vida personal?) aparecen de nuevos los símbolso de la muerte con la calavera, sin olvidarnos de la guadaña, y el cuento entra en una fase verdaderamente delirante pero también verdaderamente pesada con una cantidad e intriga a través de una excsiva relación de garabatos numéricos complejos y tan complicados que, si busca ser emocionante, a mí me produce el efectoi contrario… así que decido no seguir leyendo dichas páginas de puro aburrimiento que me entra (otra cosa por ejemplo es usar el enigma de los nñumeros como sucede en mi cuento «La noche del Tesaurlo» donde simplemente es un juego literario que llena de interés y curiosidad al lector y que algunos otros escritores también lo han hecho). Decido dejar de leer toda esa parte del cuento porque, verdadermaente, me aburre por la poca «gracia» que tiene. Lo que podía haber sido un aliciente para el cuento (el enigma de los números que es muy ineteresante cuando se escribe como aventura y misterio) a Poe le falla rotundamente en «El escarabajo de plata» y crea tal «pandemonium» (por cierto cita varias veces al demonio a lo largo del cuento) que nmo hay una mente sana que pueda soportarlo. ¿Está sana la mente de Edgar Allanm Poe o cuándo escribió este cuento ya era un verdadero problema mental el que sufría?.

Ante el fallido intento de hacer interesante (por lo menos para mí) este uso y escesivo abuso de numeraciones absurdas e incoherentes paso todas esas páginas y busco el final del cuento por ve si realmente es tan genial como muchos dicen.

!Pues no!. El final del cuento «El escarabajo de oro! es monocorde, triste, aburrido y sin gracia. Me decepcio apor completo porque bujscando hacerlo interesante le falta el «salero latino y español» para conseguirlo. Por eso digo, y vuelvo a repetir, que no me ha gustado por el simple echo de que yo soy escritor español y latino. En fin… ¿sufría o no sufría de alucinaciones opatológicas Edagar Allan Poe?.

Para arguemntar en favor o en contra sólo sé que tengo en mis manos un libro titulado «Cuentos Completos de Edgar Allan Poe». !Vean unos pocos ejemplos de ellos!: «El poso y el`péndulo» (¿les suena al rollazo de El péndulo de Foucault que tanto furor hizo hace una década?), «El gato negro», «La máscara de la Muerte Roja», «El demonio de la perversidad», «El entierro prematuro», «Sombra»,
«Revelación mesmérica», «Los crímenes de la calle Morgue», «Cnversación con una momia», «El REy Peste», «El diablo en el campanario», «Cuatro bestias en una»… etcétera…

Bueno. Cada lector o lectora puede y tiene el derecho libre de opinar lo que desee. Puede ser que para muchos Edgar Allan Poe sea un genio de la Litgeratura… para mí no es nada más que un ser atormentado por una vida llena de vicios y enfermedades que escribió cientos de cuentos llenos de oscurantismos, escenas plúmbeas y pesadas, falto de interés cuando quiere entrar en el misterio, falto de alegría y otras cuestiones que me hacen expresar que no me parece ninguna clase de genio. Quizás porque sea yo un escritor español y latino (posiblemente sea por eso) pero, la verdad, «El escarabajo de oro» no me ha gustado y no pienso leer más a este autor que me resulta pesado y falto de gracia. Cad acual es libre de opinar como desee. Yo, desde luego, catalogo a Poe como un escritor más (no digo que escriba mal sino que me aburre soberanamente)… porque una cosa es escribir algún que otro cuento de terror o misterios oscuros y otra pasarse toda la vida escribiendo únicamente cuentos de terror y misterios oscuros. A mi me gusta la Luz cuando escribo. ¿Qué le vamos a hacer?. Y además, como remate de lo dicho, en «El escarabajo de oro no aparecen, para nada, personajes femeninos… lo cual me gusta menos todavía porque a mí los cuentos largos o novelas en donde no aparece el elemento femenino me resultan verdaderamente aburridos (salvo que sean aventuras tan interesantes como las de La isla de Tesoro de Stevenson o Robinson Crusoe de Defoe, cosa que en «El escarabajo de oro» no se poroduce.

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