Yo te dire lo que todos, mi amor
pero ven a la cama y no preguntes
yo te dire cuantas estrellas caeran esta noche
como puedo ser jardinero
para desojar tu margarita en te quiero o no te quiero
como puedo ser marinero
para atarme al mastil y contener a las sirenas de mi pecho
pero ven a la cama y no preguntes
que si no terminare haciendomelo a mano
y ya esto arto
Archivo por días: 27 marzo, 2004
Zorra alcoholica
He perdido el tiempo en ti
lo pierdo en el ahora y en el hasta luego
bebo mi vodka
me emborracho
y miro tus ojos
no veo mejor manera de perder el tiempo
eres una zorra alcoholica
y yo no voy a ser menos
quiero terminal la noche con tigo en la cama
intentando joder y no vomitar
la culpa la tienen tus ojos
Nuevos estilos políticos
Nuevos estilos políticos
El siglo XXI comienza a imponer innovadores talantes en política
El siglo XXI ha sido adelantado por intelectuales y futurólogos como el centenario que será ético o será el último, la época de la igualdad real de hombres y mujeres, la era del conocimiento, el tiempo de la sociedad civil, la centuria de las migraciones y la interculturalidad, o como el siglo de la paz. Muchos creemos firmemente que este periodo está destinado a convertirse en el siglo de los derechos humanos, porque este anhelo ha prendido en el corazón de la humanidad.
Ya no existen miradas
Quizá, cualquier cínico de Grecia, lo dijera de mejor forma. Sustancialmente hemos dejado de mirarnos. Es la actitud aprendida de quienes deploran el acto hermoso de reflejarse en otra pupila. Todo se reduce a un nihilismo absoluto. La integridad de un ser, ya no se mide por su mirada (espejo del alma), sino por la profunda espontaneidad con la que se ausenta de la realidad; de la vida.
¿Quién arrebató el misterio?
Nada es ya preguntado, ni sentido, ni buscado.
El Misterio, roto por la iniquidad de los poderosos,
ha sido arrebatado a la bondad del hombre.
Las noches se han convertido en luces condenadas,
las calles, pobladas de seres, son la alfombra de la soledad.
Nadie supo, ni sabrá…quién fue capaz
de tal acto.
¿Quién arrebató el misterio?
Mirad al poderoso guardián, al Cancerbero.