Castelnuovo, 31 de diciembre de 2004
Fin de Año. Se marcha el 2004 envuelto en las tempestades del tsunami de nuestros sentimientos. Se acerca el 2005 con el llanto´plañidero de los recién nacidos a manera de telón de fondo para la muerte asiática. Y el pensador amanece sentado a la orilla del mar, enamorado de los bravíos oleajes que traen a su recuerdo las naves surcantes de los hispanos conquistadores. Es la Historia. América: un paraíso de verde amarillo y verde limón.
Castelnuovo, 30 de diciembre de 2004
Hombres más o menos gordos. Hembras más o menos flacas. La playa es para más o menos pasear. María… Jesús… siguen creciendo mientras José trabaja la madera fabricando una canastilla para el Niño Dios. Pasean los pinguinos por el Ecuador con sus poderosos ojos glaucos observando todas las parcelas por conquistar mientras las siluetas femeninas buscan la sombra d elos palmerales…
Comenzó el Año Nuevo 2005 paseando por todas tus alamedas y, con las nubes blancas bajo el dorado sol, me mojó la risa de todas tus palabras. Feliz Año Nuevo Princesa. Que ese nubarrón de risas perpetuas quede siempre incólume en tu pensamiento.
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