Me encuentro con un vecino barrial en el bar de Paquito. Es un hombre todavía joven que no logra despejar ciertos fantasmas de un pasado amoroso que le produjo una herida todavía sin cerrar. Y bebe. Bebe no para olvidar sino para no recordar. Yo le animo a que deje la botella y se concentre en la idea de que una herida amorosa no logra cerrarse hasta que ponemos en práctica el querernos a nosotros mismos hasta llegar a amarnos lo suficiente como para superar el pasado del desamor de pie y no caído en una acera cualquiera. Hay que dejar a un lado la indecisión y hacerse responsable del acto de amarse a sí mismo. ¿Merece la pena sufrir indefinidamente por un amor no correspondido?. La respuesta es no. Lo difícil es que quien está sufriendo lo pueda asumir y comprender. Tiempo al tiempo. Es necesario dar tiempo al tiempo. La escritora Ana María Matute expresó en su biografía que lo único que cambia la vida de verdad es el dolor, lo que nos hace llorar, lo que se aprende con lágrimas… y entonces a mí solo me queda el esfuerzo de acompañar a mi vecino en su dolor y ayudarle a superarlo… porque del amor y del desamor nadie sabe nada más que lo que vive en sus propios sentimientos. Lo mejor es amarse a sí mismo para poder amar a alguien pero siempre que ese alguien nos corresponda. Intentar forzar el olvido con la botella no da resultado.
Archivo por días: 10 octubre, 2006
EXISTE EL AMOR?
En este mundo de lujuria, de hipocresía, de materialismo y de egoísmo,
en este camino largo, oscuro y pedregoso
existe un ser maravilloso aunque no perfecto es encantador,
no te hablo de Dios por que el está más loco que todos nosotros juntos,
te hablo del Amor,
ese ser extraño que aunque nos hace sufrir es indispensable para vivir ya que nos hace sentir nuevas emociones,
hace que hagamos locuras y estupideces que nos hacen quedar en ridículo,
saca de nosotros lo más vil hasta lo mas noble,
hace que nuestra vida cambie de colores, texturas, olores y sabores,
nos lleva fácilmente a volar hasta lo mas alto pero igual de fácil nos deja caer y la caída puede traer graves consecuencias,
nos hace olvidar de la soledad pero cuando se va el vacío que deja es mucho más grande que la simple soledad por que se lleva de nosotros un pedacito de todo
Sobre los ríos que no desembocan en el mar
Una de las peores circunstancias en las que se puede encontrar el hombre es la de estar solo,o ni si quiera,la de encontrarse solo.
La vida es demasiado perra a veces,y te da la espalda incluso para prepararte el desayuno.
En algunas ocasiones nos caen las cosas como manzanas de Newton,en la cabeza,y aunque el eco final suena a pedrada,a veces,se obtienen grandes resultados de ellos.
Otras veces,vamos buscando nosotros,vamos sembrando granos de mostaza que pueden caer en terreno fértil o pedregoso.Y a espensas de resultados,estamos solos.
Pero mientras,aunque lo hagamos incoscientemente,vamos sentando las bases de nuestra vida,día a día,minuto a minuto,hasta que un día lapidamos nuestros ideales y nos damos cuenta cuando quizá sea demasiado tarde para cambiar.Y en el cambio hallarás la soledad.