Primeramente me pregunto ¿qué es gozar?. Experimentar placer es lo que dice el diccionario. Pasarlo bien. Disfrutar con algo o con alguien. Entonces, partiendo de esta forma definitoria, ¿es posible gozar con el desarrollo del intelecto y con el amplio crecimiento de la cultura personal?. Por supuesto que sí. Yo diría que, junto con el gozo de lo sexual, el gozo intelectual y cultural es uno de los más completos que tiene el ser humano. En este sentido voy a transcribir lo que escribe el profesor Jorge Wagensberg de la Universidad de Barcelona:
Archivo por días: 4 abril, 2008
La Mañana y el Vacío.
La mañana se presenta hermosa. Los rayos del sol se columpian entre las ramas de los árboles del jardín. Entra dentro de la habitación un olor a perfume de rosas frescas. Alguien las ha dejado aquí, a pocos centímetros de la almohada. Alguien que está ahora preparando café. En la casa suena la voz de Nina Persson. Huele el café. Todo es perfecto para la calma. Nada por hacer. nada. Ninguna cosa.
Mientras desayuno pienso que hoy no tengo obligaciones. Es como si se me hubiese conmutado alguna pena judicial. Sin embargo quiero escribir un poema. Pero hay algo, hoy, esta mañana, que me lo impide. Algo que me dice que es mejor salir ileso. No. Ahora no. Ahora no tienes hambre de letras. Así que no compongo el verso.
Mas detalle
eso te pasa cuando te quedás quieto, tirado en la cama o en el piso mirando el techo. no entendés si lo que ves es algo nuevo o si ya lo habías visto antes y no te habías percatado, entonces, en ese tiempo interminable y mezquino que ofrece la noche, uno descubre donde hay humedad, que parte de la pintura se descascaró y cuantos días creyendo que todo estaba igual. que mal sacamos las cuentas, sí, ni siquiera había pensado en eso. no le vendría mal un poco de color a este lugar, mis ojos lo admiten. el problema continúa cuando el portarretrato mantiene intacta aquella fotografía milenaria, que nos sacamos en aquel lugar remoto durante aquellas vacaciones y qué diferente me veo, si hasta parecía contenta y todo.
Un detalle
camino. dos pasos adelante y me detengo. escucho una voz, quizás la mía o la de alguien de por acá y me grita, y me pide que le escriba.
entonces yo estaba mirando un cuadro y luego el marco del cuadro y luego la pared entera que contiene al cuadro y el enchufe y un espejo, más allá un sillón sin almohadones. la lámpara en el piso me devuelve lo que queda de mi luz y se traga un poco. un florero ¿un florero? también en el piso y pienso que la alfombra, dadas las circunstancias quedaría bien en el techo, después de todo es azul y tiene rombos celestes. una vela amarilla consumida hasta la mitad y así veo la mitad de mi vida que puede ser ya, o en cualquier momento porque en realidad no lo se, y pienso en las palabras de una pantalla, no lo puedo creer, pienso en la cáscara violeta y que se apague la luz que quiero dormir pero no puedo, y camino y no puedo dormir , y me siento, otra vez, el espejo me mira, si, y pienso, qué pasa aquí, está lleno de lagos funestos, recuerdo el rostro de un niño escolar y el cuaderno de deberes y la hora de la merienda, pero lejos, solo para no recordar lo que no conozco, al fin.