Buscando la otra poesía.

He sabido de una música, anterior a los oídos
más vieja o más nueva, que el mismo tiempo.

Susurra un canto eterno, que los humanos no entienden.
Y en ella se expresa el verbo, en su modo perfecto.

Ando buscando las letras, que conjuguen su misterio.
Debo crear un abecedario, y mi lengua no puede.

El niño que escribió a las estrellas… (Reedición)

Buenas noches Luz: !cuánto me gustaría saber si no me habéis olvidado nunca!. Soy yo, el mismo niño que os escribió desde aquella roca del Berninches. ¿Os acordáis de mí?. Habíamos llegado desde Sacedón y desde Auñón. Todos estaban escuchando al viejo toledano Rogelio narrar leyendas del río Tajo y se oía la voz de Dyango (Nostalgia de sentirse enamorado y pensar que otro a su lado pronto pronto le hablará de amor). Yo me subí a la roca arropado con el anorak y con dos mantas para combatir el frío nocturnal mientras mis pies quedaban colgados sobre el vacío… Sigue Leyendo...

amor

el amor es el equilibrio de cada cosa buena y mala entre dos personas,es el complemento perfecto para que dos almas se unan y puedan mostrarse tal cual son,y tambien necesita ser alimentado porque sino muere.pero no lo sobrealiméntes que también le hace daño.sólo aliméntalo bien para que crezca fuerte y sano y no muera.yo pienso que el amor no es aquello que queremos sentir,sino aquello que sentimos sin querer porque el amor es más que una frase,es un compromiso de respeto entre dos almas que quieren compartir sus destinos,y es el camino hacia la más pura felicidad.no requiere que dos personas se miren de frente,sino que ambas vean hacia la misma dirección.y yuo pienso y digo que el amor no nace,se hace con cada detalle de la vida diaria de tener ala persona que se ha escogido como compañero o compañera de vida,dando como resultado llegar a ser uno en pensamientos y acciones,y lograr ser felices el día a díá,ESO ES AMOR. Sigue Leyendo...

Caminando

Voy en pos de mi destino,
mi corazón se viste de fiesta,
una sonrisa inocente me saluda.
El día trae aroma de mar y perfume de brea,
bello, mágico, es como un regalo vivirlo.

Se oye una música
un rumor, una corriente
Es el agua del río que fluye más abajo,
al final de la vereda.

Allí… donde mis pasos me llevan.

3

La naturaleza es increíble; mariposas de gamas rojas, naranja y amarillas… las nubes acercándose como las olas de un tsunami. Otra vez en el Oriente Ecuatoriano amando cada rincón de mi país.

En 6 líneas (para Juanjo)

El domingo me llenó el alba la luz de mi conciencia y me mfuí hasta los rescoldos. Encendí un cigarrillo que me sirviño de guía. Bajé en silencio. Tomé mi café con leche. Soñé con ella, Subí en silencio. Caminé en silencio con Ella y de pornto comencé a hablar con mi Princesa y juntos hicimos los planes del futuro pasando sobre la muerte porque los dos sólo estamos hechos para vivir. El domingo fui feliz con mi Princesa. El domingo fue un sueño convetido en realidad. Otro sueó de esperanza convertid en realidad. Otro sueño de amor convertido en realidad. Otro sueño de vida eteran convertido en realidad. Saludos, Juanjo. Sigue Leyendo...

No sé quien eres… (A mi esposa)

No sé quien eres. No acierto a dibujar tu rostro en mi memoria. No sé como te llamas, No acierto a grabar tu cuerpo en mis recuerdos. No se dóndes estás. No acierto a ubicarte en ningún sitio exacto. Pero sé qe existes, Y te seguiré siempre porque siempre estás a mi lado dentro de mi corazón.

Como un aullido interminable.

Todos, en este mundo, quieren ser felices y tú, como uno más de ese todo universal, también lo deseas con todas las fuerzas nobles de tu corazón… pero El Gran Censor, anciano de la colectividad de los acusadores, te persigue con sus plúmbeos e interminables sermones de la condenación; así que sales de casa con un peso de diez kilos de acusaciones, admoniciones e insultos cargados a tu espalda, como manera traicionera de su querer convertirte en lo que a él le interesa. Interés. Eso es lo que caracteriza al anciano Gran Censor de causas ajenas que va engordando su ego a costa de tus propios sacrificios. Entonces es cuando te acuerdas de esos “angelitos” blancos que se autodenominan tus hermanitos de la fe. Y acudes allí por ver si, con su ayuda, consigues descargar ese pesado fardo de los diez kilos que te ha enodosado el endiosado anciano Gran Censor. Sigue Leyendo...