Cartas a José Luis: Marzo.

Estimado José Luis:

Somos personas y como personas que somos (sangre, huesos, carne y corazón, además de alma y espíritu) tenemos siempre una respuesta a todo aquello que nos sirve para reflexionar sobre aquellos tiempos en que la amistad no era necesario disfrazarla de melancolía ni mucho menos de tristeza. Sabemos que hay que esforzarse un poco más para volver a reencontrarnos con aquel camino donde dejamos nuestra afán común para ver qué resultado dio esto de separarnos.

¿Qué tal te ha ido a ti? Yo te puedo decir, con la mano en el sentimiento, que mi deber fue cumplido y ahora, años después, te veo en la misma situación de nostalgia o quizás de tristeza. Éramos entonces independientes, autónomos e independientes, o a lo mejor no éramos tal como decían los demás que éramos. Lo que sí es cierto, y por experiencia propia te lo digo, que nadie de aquellos que se llamaban compañeros te allanan el camino y la cuesta arriba hay que subirla con Fe.

Sólo vivimos la completa plenitud de nuestros sueños cuando los logramos alcanzar, amigo José Luis, consiguiendo que nadie detenga nuestra conquista y cuando hacemos que nuestros sueños sean tan reales con el permiso de Dios en todo momento. Me preguntarás, estoy seguro, de que si he conocido la felicidad por esos mundos de Dios. Sí, José Luis, he conocido la felicidad y la he aprehendido (que es la mejor manera de aprenderla para no olvidarla) pero para no alejarla ya nunca más de mí. A nuestro alrededor la nostalgia teje recuerdos bajo la lluvia. ¿Sabes tú dónde guardo yo aquellos recuerdos de vida vivida bajo las aguas de las tormentas desconocido todo aquello por los demás? En un rincón de mi cuerpo llamado Alma.

Son innumerables los nombres que podemos darle a Dios; pero si yergues la cabeza y te encuentras con la lluvia inmensa de la Vida mojándote todo entero sin que nadie más lo sepa, sabrás cómo nombrarle y te aseguro que Él es el Camino, y la Verdad, y la Vida y la Belleza y la Bondad y otros muchos más atributos. Se llama, por supuesto, Jesucristo. ¿Qué caminos has conocido tú que sean tan honestos? ¿Qué has conocido tú que sea la Verdad completa? ¿Qué clase de vida has conocido que no sea la que termina en la Muerte? ¿A quién has conocido tú que sea la mejor representación de la Belleza? ¿Y a quién has conocido tú que sea mayor Bondad?. Hasta esto me puedes preguntar antes de creer que sólo es leyenda nada más. Porque yo te digo que, por añadidura, la Fe me demostró siempre que sí, que a pesar de todas nuestras utopías que eran tantas, la Utopía Verdadera se encuentra siempre más allá del horizonte que imaginamos. Claro que Madrid es donde vivo pero tuve que ver esos horizontes, más allá de esos horizontes, buscar en otros horizontes más lejanos todavía, conquistar esos horizontes, y todo eso para conocerle. Me refiero a Jesucristo.

¿Cuál es la verdad que construimos los humanos, José Luis? la verdad que construimos está siempre allá en lo que somos capaces de vivir con ciertas utopías de juventud y no dejar que esas utopías envejezcan. Si tienes alguna nostalgia de aquella juventud vivida brazo junto a brazo, luchando los dos codo con codo a pesar de los que no nos entendían ni nos podían comprender, debes saber que el Señor no es falso como los demás, ni es la mentira, ni tan siquiera está a favor de la ira o el odio, ni da tanta importancia a lo que no tiene ninguna importancia como sí hacen los demás. Ni siquiera es la ambivalencia de quienes no dejan de ser otra cosa más que envidiosos llenos de ira y de odio.Yo también he tenido que soportar los insultos y las injurias y las mentiras por mucho tiempo. He tenido que hacer muchas reflexiones antes de saber dónde estaban las verdaderas distancias de lo posible, lo probable y lo verdaderamente importante para saber qué son los milagros de Jesucristo. Te puedo decir que supera a toda clase de aquella lógica de aquellas nuestras búsquedas personales. Se puede hacer real lo que algunos dicen que es imposible, se puede hacer certeza lo que algunos dicen que no es cierto… pero ¿cuál es el precio que hay que pagar por ello? Quizás no te lo puedas creer pero no es caro… simplemente no cuesta nada cuando lo pides de verdad.

No busques honores humanos simplemente porque te gusten los honores humanos porque eso sólo es vanidad y has de saber que el honor verdadero es la realización de esa utopía imposible que hace posible Dios. Te preguntarás por qué te cito tanto a Dios y a Jesucristo. No son solamente dos nombres inseparables sino que hay que añadirles el Espíritu Santo. Dios no crea los enfrentamientos de unos seres humanos contra otros seres humanos en ninguna de las maneras que conoces. Si crees que Dios no existe porque existen esos enfrentamientos, te estás equivocando José Luis. Lo que sucede es que Dios también es Justicia. Y no justicia manipulada sino Justicia a favor siempre de los más necesitados.

Lee esta frase y medita: «Dios es Luz que ilumina y acto que da vida». Mira a la vida. No me recuerdes más como antes fui sino como que he crecido y verás que vuelvo de nuevo a estar en el principio de toda la Verdad de mí; en aquella Verdad que conociste al conocerme por primera vez. Tú me preguntarás si el principio de mi Verdad son mis Grandes Sueños de la infancia y yo te responderé que sí, que el principio de mi Verdad sigue siendo siempre el principio de mi niñez y que lo alcanzo en mis noches humanas pero sólo porque Dios lo ha querido. Dios es Luz que alumbró siempre mis noches más oscuras, aquellas que tuve que sufrir por culpa de los demás que no me entendían en absoluto, las que tuve que vivir en completa soledad y entonces pensarás que Dios es injusto; pero te volverás a equivocar de nuevo si piensas así… porque en todas aquellas oscuras noches siempre me dio la oportunidad de poder pensar y no caer en el vacío… hasta que encontré alguien que me dijo quién era Jesucristo. Mira por dónde todas aquellas oscuras noches de dolor, tristeza y soledad, Gracias a Dios, fueron las que me iluminaron para saber quién es el Camino, la Verdad y la Vida. ¿Te das cuenta, ahora, de que Dios nunca abandona a quiénes confían plenamente en Él?.

Si te sientes vacío, si estás notando que estás vacío por dentro, no podrás entender qué es lo que estoy reflexionando. Escucha, amigo José Luis, el vacío es ese hueco que nos queda cuando ya no tenemos esperanza alguna de poder alcanzar lo que antes, con tanto afán, buscábamos ávidos de aventuras nada más. Las verdaderas aventuras son otra cosa. Yo te puedo explicar que la verdadera aventura se inicia cuando llenamos nuestros vacíos con una compañía que nos ayuda siempre a saber distinguir las veredas de nuestro caminar y los tiempos en que todo parece cada vez mejor y más nuevo. Esa compañía tiene nombre de mujer porque es el verdadero amor que siempre hemos soñado. Y cuando se ama de verdad a esa compañía es cuando llega el renacer gracias a que la amamos de verdad antes de conocerla, al conocerla y después de conocerla. Es solamente una y nada más que una.

Puedes decirle a las otras, si es que conoces a algunas de las otras, que no voy a Madrid con complejos de ningún tipo y a los otros, si es que conoces a algunos de los otros, que no voy a Madrid con ánimo de venganza. No va nada de eso con mi espíritu. Eso del «ojo por ojo y diente por diente» lo aprendí en la realidad pero sólo es propio de quienes pagan a la traición con la justicia. ¿Comprendes ahora la diferencia entre mí y mi Padre? Es la ira de Dios la que busca la Justicia pero yo no… yo sólo soy un ser humano y no tengo esa potestad ya que Dios no me la ha concedido. Pero… ¿quién puede impedir la ira de Dios cuando Dios está enfadado? La ira de Dios no es venganza sino Justicia para con los más necesitados… cosa que deberían haber aprendido los jueces humanos que se venden al mejor postor y hacen pasar a culpables como inocentes y a inocentes como culpables. No soy yo quien escribe esto. Te lo explico. Sí soy yo quien escribe esto pero dejo que el Espíritu Santo dirija lo que escribo. Es la presencia del Espíritu Santo la que me ha llevado siempre a conocer muchas verdades antes ocultas. Y ahora me preguntarás si con todo esto he conocido la felicidad. No. No he conocido la felicidad con f minúscula sino la Felicidad con F mayúscula y es porque Felicidad siempre empieza por Fe y tengo la Verdad de la Fe en Jesucristo.

No hablo por los demás. Hablo por mí y por lo vivido por mí. Y me dirijo especialmente a quienes siempre resultaron perdedores en esta absurda vida que los poderosos han dividido en ganadores y perdedores. Equivocaciones más grandes no pueden existir. Han dividido a los seres humanos en dos bandos: a la derecha han colocado a lo grandes ganadores y a la izquierda han colocado a los pequeños perdedores. Grandezas humanas. Vanidad de vanidades.Pequeñez humana. Injusticial social. ¿Has comprendido ya ahora que es Dios quién está haciendo ya esa labor que prometió Jesucristo que su Padre haría?

Mira a los ojos de otros seres humanos que traicionan sabiendo bien lo que hacen. Saben bien que te traicionan en grupo porque son cobardes para hacerlo de manera individual. Yo los he conocido y te puedo decir que abandoné la nostalgia y la tristeza del dolor por haberlos tenido que soportar y me llené de Esperanza en contra de muchos de ellos. Así superé la tragedia en que algunos ahora se ven envueltos. No sigas preguntándome más porque he decido seguir mi Camino y dejar a Dios que cumpla su labor de separar lo que vale de lo que no es valioso. No me fui huyendo de nada ni de nadie y no vuelvo para perseguir nada ni a nadie. Otra cosa bien distinta es lo que Dios desee hacer porque también sé que en los asuntos de Dios nadie debe interponerse ya que Él escribe los renglones rectos porque es perfecto y no como nosotros que a veces escribimos renglones torcidos porque somos imperfectos.

Si encuentras el Amor de Dios encontrarás suficiente valor y compañía para superar las heridas que te hayan hecho creer que al final sólo existe el vacío. Sal a la luz del sol y date la importancia de saber que estás todavía viviendo aquellos momentos en que hablábamos, entre muchos silencios para aprender, de utopías que otros tildaban de locuras. Aquellas utopías de nuestros sueños de Liberación que muchos creían que eran de Libertad. Y no te asustes si deseas acudir a esos horizontes donde sólo marchan quienes saben soñar en grande. Si conociste alguna vez el amor por una mujer y sufriste también dolor por haberlo conocido yo ahora te escribo para decirte que sabes lo que es el amor y estás preparado para conocer el verdadero amor por una mujer. El verdadero. Los otros no fueron más que apariencias amorosas. Nada más que apariencias amorosas para conocer al verdadero amor.

¿Sabes que separando la Vida de la Fe no tiene ningún sentido buscar ninguna utopía? No te estoy hablando de ninguna religión. Para nada te estoy hablando de religión. Te estoy hablando de la Vida con V mayúscula de Verdad. Y Dios es esa clase de Vida no religiosa sino humanamente cargada de sensibilidad, sentimiento y sinceridad. Las tres eses que puedes aplicar en este sentido; puesto que el verdadero sentir no está en lo que hiciste sino en lo que tienes todavía que hacer. Algunos seres humanos que ya no viven están pidiendo Justicia, porque fueron castigados con el rechazo y con el odio. ¿Sabes cómo se puede ejercitar esa Justicia? Simplemente escribiendo lo que se siente y dejando a Dios la labor de apartar de su Camino lo que no es vida verdadera y los que no saben lo que es la vida de los demás ni les importa quitársela como si ellos fuesen Dios.

Siempre se ha dicho que «el arte es la belleza y la belleza es el resplandor de la verdad, sin la cual no puede existir el verdadero arte». Yo ahora voy y les digo a todos ellos que han mentido y nos han hecho creer que arte es todo lo que ellos quieren decir que es arte aunque no sea un producto bello y desde luego no es verdad que es arte porque es mentira. Les digo a todos ellos, que por supuesto saben leer e interpretar lo que leen, que la verdadera belleza va más allá del propio arte (sobre todo cuando nos han engañado llamando arte a lo que ni es bello ni es verdadero). La verdadera belleza, además de externa en algunas ocasiones es, sobre todo la que se encuentra en el alma de los seres humanos pasando por supuesto, en algunos casos, por la belleza del cuerpo. Pero es que esos que dicen tales proclamas y nos engañan son los que no creen que existe el alma en los seres humanos. ¿De qué crees que te estoy hablando ahora? No. No es una utopía imposible. Es que la Verdad hace recorrer el camino de nuevo, nos vuelve hacia el pasado de nuestra más esplendorosa juventud para recomenzar otra vez… pero en esta ocasión (y te hablo de lo espiritual y también de lo corporal) sin las pesadas cargas de quienes traicionaron lo que nunca debieron de haber traicionado. Y me refiero, te insisto de nuevo, a lo espiritual y a lo corporal y tú ya sabes a lo que me refiero.

El amor es más fuerte que la venganza. El amor es más fuerte que el odio. El amor es la mayor potencia que nos dejó Jesucristo y yo lo tomé para hacerlo parte intrínseca de mí. Dejemos a quienes no comprendan esto tan significativo que sigan diciendo que no existe ese verdadero milagro de amor. Están tan erráticos que no saben que el amor lo puede todo. Por eso no te explican nunca que amar consiste sólo en amar…

Cuando el fin (o la finalidad) es justo, la Justicia es justa. No vengativa pero sí justa. No iracunda pero sí justa. La Justicia es justa cuando todos y cada uno de nosotros escojamos entre ser felices o vivir siempre con el pesado fardo de la traición. Yo sé que para conseguir ser justo es necesario amar pero también es necesario apartar de tu camino lo que no te ama.

La violencia física o psíquica es parte de la injusticia, José Luis. Y si alguna vez esas dos clases de violencias te hicieron llorar a solas te puedo decir que ya la conoces y que conociéndola es parte de la traición pero sin embargo yo no voy a Madrid para eso sino para hacer que Dios cumpla con su Promesa de hacer la Justicia que todos los que fuimos engañados, insultados, burlados, traicionados (yo me encuentro entre ellos) necesitamos que Él haga solamente porque ama profundamente a los inocentes que ellos señalaron como culpables, a los perseguidos sin causa alguna, a los que sufrieron burlas por querer vivir liberados sin burlarse de nadie. ¿Sabes algo muy importante? Te lo voy a decir. Yo no rezo. Yo nunca rezo. Yo no sé rezar ni quiero saber rezar. Yo sólo sé hablar directamente con Jesucristo. Yo sólo sé orar que es cosa bien distinta. Porque hablar con Jesucristo, a través de tu boca o a través de tu corazón, no es rezar sino orar. Orar es hablar con el Alma en voz alta o en silencio (las dos maneras son válidas y valiosas para Jesucristo digan lo que digan los demás). Rezar es sólo repetir siempre las mismas cosas aprendidas de memoria. Y a Jesucristo le encanta dialogar contigo no de cosas aprendidas de memoria sino de cosas espontáneas que salen del Alma a través de la Gracia del Espíritu Santo. Digan lo que digan los demás. No me importa nada de lo que digan los demás, por muy profesionales que sean en sus ramas del conocimiento humano. No me importa si me llaman por eso loco porque eso fue lo que dijo Jesucristo: «Por hablar conmigo os llamarán locos». Pero me llaman (y nos llaman a todos los verdaderos cristianos) loco porque ni entienden nada del Cristianismo ni saben nada de la Verdad de Dios. ¿Y cree que voy yo a hacer caso a esos ignorantes por muy grandes profesionales que sean de la Sociología, la Psicología, la Psiquiatría o la Comunicación Social pero son analfabetos totales en cuestiones de conocer quién es Jesucristo?

Te cuento todo esto para que sepas y sientas y comprendas y entiendas que no hablo de religión. No son palabras nacidas en mis instintos simplemente humanos que son iguales que los instintos naturales de los demás seres humanos, sino de la Palabra. ¿Sabes, en verdad, cuál es la Palabra de donde salen todas mis palabras en estos momentos? El Espíritu Santo Cristiano. Y puedes dudar todo lo que desees pero esta es mi única Verdad. Las he conseguido hacer tan internas en mi ser que ahora me es imposible evitar que salgan al exterior cuando escribo dejando actuar a ese Espíritu o cuando hablo dejando hablar a ese Espíritu. Que te lo creas o no te lo creas sólo depende de ti y de tu libertad. Yo no soy libre. Yo soy algo más importante que ser libre. Yo soy un liberado Gracias a Dios. Regreso a Madrid pero eso no quiere decir que regrese para estar quieto o dormido o descansando. No. Regreso a Madrid para seguir trabajando haciendo caminos. Recuerda que Antonio Machado dijo que sólo se hace camino al andar pero a eso yo añado que mi caminar por los caminos es el caminar por un Camino llamado Jesucristo. Regreso a Madrid no para quedarme plácidamente sentado o dormido. Regreso a Madrid para seguir caminando por todos los lugares donde Dios quiera que camine, aunque tenga mi propio domicilio en Madrid de la misma manera que tengo mi propio domicilio en Quito. Y eso no lo va a impedir absolutamente nadie porque forma parte de mi Gran Sueño, Dios no es deudor de nadie y Jesucristo cumple siempre sus Promesas. Ningún extraño ni incluso nadie de mi familia humana va a impedirlo porque mi familia humana es la Familia Cristiana. Son mis hermanos solamente los cristianos y las cristianas de todo el Mundo. Esa es mi familia, José Luis. Tengo un libro en mis manos que se titula «Juntos pero no revueltos: De la Familia Obligada a la Familia Escogida». Como estoy liberado para escoger a mi familia yo he escogido lo mismo que ha escogido Jesucristo: la Familia Cristiana. El resto (familiares obligados cuando nací por primera vez no es ya mi familia) He nacido de nuevo y soy de nuevo un joven de 18 años que, rebelde con causa justificada, ha decidido con uso pleno de todas su facultades tener por hermanos y hemanas solamente a quienes profesan la Fe Cristiana. Por eso te repito que no regreso para cumplir venganza alguna sino para elegir totalmente liberado a quienes escojo como familiares (lo cual no quiere decir que, como humano nada más, no pueda escribir lo que quiera escribir sobre mis experiencias en mi primera vida -la del hombre viejo- que lo hago para que personas como tú sepan la diferencia que existe entre ambas clases de vida y para dejar recuerdo de lo que fui y lo que tuve que vivir cuando era un hombre «viejo» y se contraste con lo que soy y con lo que vivo después del Milagro que me ha vuelto a renacer en plena juventud. Tengo ahora 18 años de edad y no pienso cumplir ni uno más con total permiso de Dios. Lo que diga el DNI, el Pasaporte, la Partida de Nacimiento o cualquier otro documento no me interesa para nada ni me importa nada.

Si te quitan tu chaqueta, regálales también tu camisa porque Dios te regalará un abrigo. Todo consiste en saber rodearte de las compañías sinceras. Los demás no cuentan ni te deben de importar. Busca tu propio grupo y sé feliz. Es como el amor. Si te han rechazado no una sino varias veces, recuerda que la verdadera nunca te rechazará.

Para conocer la verdad hay que haber conocido antes la mentira. En este mundo entrampado existen muchas mentiras. Conócelas. Vívelas si es necesario para poder diferenciarlas de la verdad. Y supéralas convirtiéndolas en suceso superfluos y piensa que la verdad es conocerla para llegar a comprenderla. Entonces, amigo mío, serás mucho mejor persona con la verdad siempre por delante. Porque has de saber que la sabiduría es mejor que cualquier ciencia.

La sabiduría es la síntesis de tu personalidad. Depende de la clase de personalidad que poseas la calidad de sabiduría que posees. Así que no busques ciencia tras ciencia sino saber tras saber; no busques dogma tras dogma sino conocimiento tras conocimiento; y no busques ideología tras ideología sino idea tras idea. Así llegará el día en que puedas comprender que la respuesta es hablar de cosas vivas y no de cosas muertas.

¿Sabes que amar conlleva estar por encima de cualquier mentira? Si perdiste más de una vez, si fuiste perdedor en muchas ocasiones, estás en el camino de ser un vencedor. No triunfan quienes más trofeos poseen (porque los trofeos nada tiene que ver con el amor) sino el que tiene el trofeo más admirable: la mujer de sus sueños. Busca y la encontrarás esperándote en el Camino de la Verdad.

Pon Fe, vive con la Fe que ve más que la razón y que va más allá de la razón. Y si te siguen llamando cada vez con más aullidos loco, que te dé lo mismo. A mí me seguirán llamando loco aunque les haya demostrado un millón de veces que soy lúcido. ¿Qué importa lo que te digan quienes te señalan con el dedo porque no aparentas como ellos sino que siempre eres tú mismo? Lo que importa es la forma de ser. No he comulgado jamás con la frase de que «La mujer del César no sólo debe serlo sino parecerlo». Es una de las frases estúpidas que he conocido porque a la mujer del César sólo le basta serlo para serlo aunque no lo parezca a ojos de los estúpidos. Tampoco comulgo jamás ni comulgaré nunca con esa otra frase estúpida que dice: «Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer» porque si se da por asegurado que lo por conocer es bueno ¿quién es el estúpido que renuncia a lo bueno por conocer quedándose con lo malo conocido?. Son frases llenas de mentira. Como, también, esa otra frase estúpida que dice. «Dime con quien andas y te diré quién eres». A Jesucristo jamás le importó esa estupidez. Anduvo con lo peor de la sociedad de su tiempo pero jamás formó parte de ellos (como insinúó el estúpido de José Saramago- ya muerto por cierto- en su no menos estúpido libro titulado pomposamente «El Evangelio según jesucruisto» que es una sarta de tonetería tras tontería, de estupidez tras estupidez y de ignorancia tras ignorancia. Y es que los errores de los no creeyentes nunca forman parte del equipaje de los que sí somos creyentes.

Existe una fuerza interior que nos lleva al diálogo entre Él y nosotros y nosotras. ¿Y quién es Él? ¿En qué lugar se le puede conocer? Él es Jesucristo y lo puedes conocer en cualquier moento, en cualquier lugar y en cualquier ocasión o circunstancia. Conocer su verdadro nombre (Jesús de Nazaret) es solamente cosa de querer concoer su verdadero nombre sin que te engañen con otros más, por muy sabios que hayan sido, pero que no son Él.

Yo no he odiado jamás ni he conocido jamás ese sentimiento, ni conozco ni conoceré jamás qué es odiar. Para conseguir esto sólo basta con que a tus pensamientos les otorgues la paz de tus sonrisas. Te llamarán niño quenes creen que ser hombres debe ser tener el carácter agrio, ser adustos, estar siempre enfadados, decir cuatro palabrotas por cada tres palabras quie dicen, comportarse de manera violenta… y, sin embargo, cuando descubres su verdad resulta que son infelices del todo, descontentos de todo, desgraciados por completo. Quizás por eso ladran en vez de hablar y se hacen lo que se hacen sobre Dios ignorando que Dios los puede eliminar de un solo plumazo. También están esos engreídos que dicen que no confían en Dios porque al parecer se creen ellos mismos que son Dios o superiores a Dios. La pregunta que todos y todas debemos hacernos es si Dios confía en nosotros. No, amigo José Luis, no te apartes nunca de la sonrisa infantil pero no seas nunca tan infantiloide como ellos. Infantil e infantiloide son dos adjetivos totalmente opuestos. Refleja siempre tu sonrisa en tus actividades aunque muchos sean los que, a tu alrededor, se burlen por ello y se jacten por burlarse de ti. Déjales que se pudran en su envidia.

Piensa que el dolor humano es lo que nos hace ser diferentes y superiores. No existe ninguna superioridad de razas porque solo existe una raza humana, pero existen seres huamnos superiores (los que vivimos con Fe) y seres humanos inferiores (los que viven sin Fe) y eso a pesar de que en este hipóccrita mundo nos hacen creer lo contrario; nos hacen creer que los que vivmmos con Fe somos los perdedores y los que viven sin Fe son los ganadores aun sabiendo ellos mismos, y lo ocultan para que nadie lo sepa, que es lo contrario de lo que dicen. El dolor nos humaniza cuando lo podemos superar y, una vez superado, queda solamente en el recuerdo como algo que ni tan siquiera llegó a ser parte de tu vida sino solamente un reflejo de sus impotencias nada más. El dolor nos humaniza tanto que, al desaparecer para siempre, nos acerca del todo a Jesucristo que sufrió el dolor por todos los que creemos en Él.

Toda persona tiene derecho a equivocarse pero nadie debe ser esclavo de nadie. No seas esclavo de ninguna voluntad ajena sino que busca tu propia aventura. Quizá eso, al final, te guíe a Dios. Busca tus conocimientos lejos de los que te quieren alienar el pensamiento porque Jesucristo nos liberó de todos ellos. No nos ofreció una Libertad que no existe. Nos regaló algo mucho más libre. Nos concedió la Liberación.

Donde hay libertad hay justicia humana pero donde hay liberación hay Justicia de Dios y el Espíritu de Dios acompaña siempre con su fuerza interior. No es más fuerte quien más odia o quien más ejerce la violencia física o psicológica, sino quien más ama y quien más perdones otorga. Así quedarás liberado del todo. Vive y actúa con la mujer que nunca te abandona, que nunca te traiciona, que nunca te deja en soledad. y si eres inteligente cree en ella y no en las que se quieren interponer entre ella y tú. Cree en ella y hasta créala como tú deses. Ese es el Milagro de la Fe. Créala como tu la sueñas. Esa es el Milagro de la Fe. Créala como tu la amas. Ese es el Milagro de la Fe. Créala de esa manera total que existe en tu Gran Sueño y será una realidad que ellos no pueden comprender porque no saben el poder de la Fe Cristiana. No es eso ser posesivo, José Luis, sino ser completo y hacer que ella sea completa.

Quienes practicamos el diálogo con Jesucristo somos los que tenemos en nuestro interior el Equilibrio de Dios. Y ese Espíritu Santo que nos alumbra nos hace concoer Verdades Absolutas. Dicen en este hipócrita mundo que todas las verdades son relativas y por eso, al ser todo relativo, se puede hacer todo lo que nos de la real gana. Eso es más falso que decir que la Tierra no gira alrededor del sol. Existen Vedades Absolutas aunque quienes tienen los negocios de este mundo les interesa decir que todo es relativo. Ya sabes: alcoholismo, drogadicción, sexo indiscriminado, abortos, vicios sexuales, etcétera. Si quieres hacer lo que te de la real gana sabes ya que eres esclavo de ellos.

Si Dios cuida de nosotros nadie puede contra nosotros porque nos protege Dios. Así que si quieres confiar en algo más que lo meramente cotidiano, lo meramente aburrido, lo meramente material, lo meramente vano de este abusrdo mundo que nos han montado unos pocos para esclavizar a unos muchos, busca esa Palabra de Dios. Porque lo que te están ofreciendo quienes te esclavizan social y psicológicamente es siempre una conducta equivocada que es lo que les interesa que practiques para seguir teniéndote esclavo de sus sucios negocios.

Otra frase importante dice: «La bondad y la gandreza están en la sencillez y no en la riqueza». ¿Quiere esto decir que tienes que ser pobre o que tienes que despojarte de todas las riquezas ganadas con honestidad?. Quizás te lo quiern hacer pensar los religiosos y los de las ideologías falsamente igualitaristas pero es falso. Se puede se sencillo y grande teniendo poco, teniendo algo o teniendo mucho. Y me refiero a lo material; porque la sencillez y la bondad no fomran parte de una clase social determinada sino de una forma de ser y de vivir determinada. He visto y conocido buenas personas en todas las clases sociales y he visto y conocido malas personas en todas las clases sociales.

A una verdadera persona sólo se la reconoce como tal cuando actúa con amor hacia las demás personas; cuando actúa sin aplastar a otras personas, sin engañar a otras personas, sin insultar a otras personas, sin traicionar a otras personas. Y eso ocurre dentro de cualquier clase social. He visto a millonarios ser excelentes personas y he visto a pobres ser pésimas personas. De todo hay en la vida ésta como de todo hay en la Viña del Señor. Por eso no creo en ninguna ideología política y tampoco en la tuya.

Y no te avergüences nunca de ser tan humano como como te estoy contando, sea la cantidad de riqueza que tengas o no tengas. No te avergüences nunca de tener ese privilegio que es ser tímido porque la timidez supera cualquier dificultad y te hace ser valiente y decidido a hora de la verdad. Si la timidez no termina en enfermedad es lo más saludable para ser un verdadero hombre de bien. Yeso es lo que le gusta a Jesucristo como, dicho sea de paso, le gusta a las mujeres que más vale la pena conocer (incluyendo a las guapas por cierto).

Tu amigo, Pepe.

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Cartas a José Luis: Marzo.

Estimado José Luis:

Somos personas y como personas que somos (sangre, huesos, carne y corazón, además de alma y espíritu) tenemos siempre una respuesta a todo aquello que nos sirve para reflexionar sobre aquellos tiempos en que la amistad no era necesario disfrazarla de melancolía ni mucho menos de tristeza. Sabemos que hay que esforzarse un poco más para volver a reencontrarnos con aquel camino donde dejamos nuestra afán común para ver qué resultado dio esto de separarnos.

2 comentarios sobre “Cartas a José Luis: Marzo.”

  1. …..» porque en todas aquellas oscuras noches siempre me dio la oportunidad de poder pensar y no caer en el vacío… hasta que encontré alguien que me dijo quién era Jesucristo»
    GRACIAS DIESEL (son tus palabras)

  2. Gracias a ti, Marian, por leer y comentar. Y yo te digo que recogerás el buen fruto que bien has sembrado y además en abundancia. Sigue adelante y no te preocupes de lo que puedan pensar, decir y hasta blasfemar quienes no tienen conciencia.

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