Crónica de una crónica cronicada.

Festival español en el Allianz Arena de Munich.
EL REAL MADRID DESTROZÓ AL BAYERN
La Historia quedó hecha polvo.

A la presión inicial del Bayern, los madridistas cierran muy bien su área y contratacan con elevada peligrosidad. Ya en el minuto 6 de partido Benzema avisa de lo que les va a caer encima a los muniqueses esta noche toledana. El partido se encuentra todavía equilibrado pero, en el césped, se mueven mejor los jugadores de Ancelloti que los de Guardiola y el Real Madrid comienza a asentarse definitivamente ante los primeros síntomas de desconcierto de los teutones. En el minuto 9 falla una gran ocasión de gol Bale cuando el guardameta Neuer, nervioso durante todo el partido, hace una «jaimitada» saliendo de su área como quien sale a por uvas sin darse cuenta de que todavía no están maduras. Los madridistas siguen madurando y no sólo defienden con gran tranquilidad sino que siguen lanzando contraataques mortales de necesidad desde su línea media que funciona bien sintonizada con los delanteros en punta. Bien cerrados atrás los de Ancelloti evitando que los de Guardiola encuentren algún hueco. No hay huecos posibles salvo los grandes agujeros que dejan los defensas alemanes que parecen coladores. Y los blancos toman las riendas del partido mientras la tensión pone mal de los nervios a unos rojillos, los de Munich, que demuestran tener falta de ideas para abrir la defensa contraria, Una nueva oportunidad de Benzema en un disparo a puerta que sale algo desviado y se transforma en córner. ¡Y gol de Sergio Ramos! Era un gol cantado y la afición blanca lo canta a los cuatro vientos.

Ya comienzan los del Bayern a repartir leña. Buscan las piernas de Cristiano Ronaldo con esas clase de faltas que parecen no intencionadas pero que son propias de la mala leche y las malas intenciones de quienes se están sintiendo inferiores. Pero el árbitro no está dispuesto a que se le escape el partido de las manos y saca la primera amarilla para calmar los ánimos. El primer gol de Sergio Ramos, a los 16 minutos de juego, ha descompuesto a los muniqueses que intentar cortar las continuadas oleadas de los madridistas cometiendo faltas inoportunas. Así lo único que van a conseguir es perder su propio ritmo de juego. Es algo tan elemental que Guardiola se descompone intentando hacérselo ver a sus dirigidos pero los jugadores del Bayern están quemándose en su propio infierno. En ese infierno en que el presidente muniqués estuvo toda la semana amenazando con que quemarían a los blancos. Pero los jugadores del Real Madrid se cuelan por todos los lados de la defensa bávara: por la derecha, por la izquierda, por el centro. ¡Y segundo gol de Sergio Ramos! Parece un mal sueño para los seguidores del Bayern que ven, con asombro y ya incluso con miedo, cómo el Real Madrid va ganando por 0-2 y los alemanes tienen que meter 4 goles para ganar la semifinal de esta Champion que huele a la Décima para los merengues con permiso, claro está, de los colchoneros o los de Mourinho. Pero nos centramos en el Allianz de Munich. La cancha empieza a ser un festival español. Albéniz derrota a Wagner en el propio campo alemán. El estadio se ha quedado mudo mientras el Real Madrid comienza un baile completo. El pasodoble está derrotando al vals. Ya no es cuestión de pellizcarse por ver si es una realidad porque es una realidad competa; tan completa como el juego de los blancos. Los bávaros pierden la fe mientras los de Äncelloti la aumentan a velocidad de relámpagos en la noche muniquesa. La tela de araña que ha colocado Ancelloti tanto en el medio campo como en los alrededores de su área (siempre bien protegida además por un Casillas perfectamente colocado durante todo el partido mientras Neuer está totalmetne descolocado) es imposible de superar por los rojillos de Munich que ven, impotentes, como las fuerzas de los jugadores madridistas están todavía intactas mientras ellos se van agotando a marchas aceleradas. Y el Real Madrid sigue aumentando su velocidad mientras los muniqueses van perdiendo fuerzas, como las gaseosas una vez destapadas, previendo que se les viene una tormenta encima. Llegar al descanso con un 0-2 a favor del equipo español significa ya casi tener media eliminatoria ganada. Y mucho mejor si se van al descanso con un 0-3 que se está viendo llegar porque a Cristiano Ronaldo empieza a entrarle hambre de gol.

Sólo con aguantar 20 minutos más controlando los movimientos y disparos de Ribéry (el único que puede hacer daño a las aspiraciones madriditas de terminar con su portería sin ningún gol en contra) es más que suficiente. Hay que seguir haciendo las cosas de la misma manera y eso lo aplican, con total maestría y exactitud, los puntas madridistas muy bien lanzados por Modric, Di María y Alonso. Los muniqueses empiezan a sufrir demasiado y no saben qué hacer con el baslón en sus pies. Es falso que los madridistas estén cerrados a la defensiva sino que han levantado un bunker atrás para lanzar contraataques mortales para sus enemigos. En el minuto 27 otra ocasión se marcha fuera por poco. Esta vez ha sido Cristiano Ronaldo que comienza a tener cada vez más apetito de gol y cuando a Cristiano Ronaldo se le abre el hambre no puede ser uno sino incluso dos los que marque. Ya veremos si es verdad lo que digo. Lo más sorprendente es que no sólo técnicamente los del Real Madrid están dando todo un baño a los del Bayern de Munich sino que físicamente, aunque no se lo crean los espectadores alemanes, les están superando, con mucho, en fortaleza y velocidad. Vemos al Real Madrid mucho más fresco en todas sus línea desde Casillas hasta Benzema, Bale y Cristiano Ronaldo que se cuelan hasta la cocina de los alemanes cuantas veces lo intentan. Siguen los ataques madridistas dejando polvo en el ambiente de los graderíos que ven, con espanto, que el infierno está devorando a los suyos. El infierno del que tanto hablaban los alemanes durante toda la semanas se ha convertido en un verdadro martirio para los mismos que lo encendieron. ¡Y gol del Real Madrid! ¡Ya pescó uno Cristiano Ronaldo! Es el 0-3 a favor de los de Ancelloti y en España ya se grita el gol como fin de las aspiraciones alemanas. ¡Bayer de Munich 0 – Real Madrid 3! ¡Parece un sueño pero la Historia del Futbol se está haciendo polvo! Una vez más se demuestra que el fútbol no entiende de estadísticas sino de goles. Todavía quedan unos minutos para llegar al descanso pero este resultado ya es histórico porque rompe con todo lo que pronosticaban los estadísticos del fútbol. Sólo falta la música de Manolo Ëscobar para acompañar la fiesta española en el Allianz Arena de Munich. Un imponente disparo de Cristiano Ronaldo que supera, en vaselina, al descolocado Neuer, totalmente desubicado de su portería durante todo el partido, sale por encima del larguero. ¡Ha podio ser el 0-4 y la tumba para las aspiraciones teutonas! Todavía queda partido pero da la sensación de que aquí la única Historia posible la están escribiendo los muchachos de Ancelloti. Ya suenan los olés en los graderios donde 4.000 españoles están gozando como nunca han gozado en Alemania. Pepe y Sergio Ramos siguen inconmesurables dirigiendo la defensa que no hace agua por ningún lado y que está bien respaldada por un Casillas que no tiene apenas trabajo pero que sigue todo el partido perfectamente bien colocado bajo los palos. Y se llega al descanso con un 0-3. El café con leche nos va a saber a gloria.

En la segunda mitad del cotejo es necesario continuar con el ritmo más adecuado. Ya no es necesario lanzar rápidos contraataques sino controlar el medio de campo donde Modric y Alonso lo están bordando y haciendo impecablemente bien. Esta noche el dios Cronos está contra los germanos. Esta noche el dios Cronos está con los ibéricos. Y Cronos sigue avanzando su reloj de arena en el Allianz Arena de Munich donde los segundos se están haciendo eterna pesadilla para los seguidores del conjunto bávaro. Así que Ancelloti no varía sus planteamientos salvo para reforzar más la tela de araña en la que se ven envueltos los muchachos de Guardiola que se sienten impotentes para poder superarla. La llave la tienen Modric y Alonso mientras que para los muniqueses es como si ya estuviera en el fondo del mar. Siguen las pataditas de los muniqueses rojillos pero Di María, Bale, Benzema y Cristiano Ronaldo no dejan de perder ocasiones para meter miedo a Neuer y sus compañeros de defensa que no saben como pararles y que están totalmente desligados del centro del campo. La delantera muniquesa prácticamente ya ni existe aunque se empeñan en forzar oportunidades que no llegan nunca con balones bombeados que son fácilmente rechazados por la defensa blanca. La deseperación les rompe los nervios y les aumenta la fatiga. El resto de los madridistas acompañan perfectamente bien el baile español. El blindaje del centro del campo por parte de los madridistas está descomponiendo las neuronas de los muniqueses. El 0-3 da mucha confianza y duplica las energías de los que forman el conjunto español donde no está fallando ninguna de sus piezas. El reloj alemán se ha quedado como parado pero Cronos sigue avanzando y pasan los segundos eternos que están llevando a los madridistas hacia la gloria y a los muniqueses los está hundiendo en ese infierno del que tanto hablaban duirante toda la semana para asustar a los del conjunto español. Hasta Carvajal se muestra como un consumado veterano y Coentrao está contagiado del entusiasmo general. Si cuando llegue el minto 65 sigue la ventqaja de 0-3 a favor del Real Madrid el resto sólo consistirá en saber controlar el partido y mantener la fe en alto; una fe que ya hace muchos minutos que la han perdido los del equipo alemán.

La inteligencia se impone, una vez más a la violencia en este deporte que, más que para la fuerza bruta está pensando para demostrar luces mentales aplicadas al fútbol. Pero las luces mentales se les están apagando a los bávaros que son ya como velas sin combustible. Y es que esto, señores del Bayern, no es la Bundesliga sino la Champiion de Europa. Aquí no está el Bayern jugando contras el Hertha de Berlín sino contra todo un campeón poseedor de 9 Copas de Europa y que van a por la Décima. Esto no es golear al Hannover. Esto es enfrentarse al campeón de campeones y el campeón de campeones sigue siendo todavía el Real Madrid. Llega un aviso de Robben que produce cierto peligro pero el cartero ya no llama dos veces a la puerta lamentablemente para los de Guardiola. El Bayern de Munich está quemando sus últimos cartuchos pero resulta que sus últimos cartuchos se han quedado sin pólvora. El público español anima con los tambores y aplaude a Casillas en su primera intervención seria durante el partido cuando ya se llega al minto 60. Tambores lejanos pero tambores de España. Además, Pepe, Coentrao y Cristiano Ronaldo quieren ganar la Décima de las Copas del Real Madrid en su propio país portugués.

Ahora los del Real Madrid están ágiles y compenetrados durante todo el partido. 75 minutos de choque futbolero. Sóo faltan ya 15. ¡Paren de sufrir señores muniqueses, paren de sufrir! Carvajal es «El Jabato» ibérico y los espectadores alemanes comienzan a desfilar ya hasta muy desencantados en medio de esta amarga noche para ellos. Se inicia el silencio y la admiración hacia quienes creñian que iban a ser quemados en el infierno y que ahora resulta que están alcanzando la gloria. ¡Paren de sufrir señores muniqueses! ¡Paren de sufirr! Porque la Historia del Fútbol se acaba de dar un costalazo inolvidable. Una prolongaciñon de Di María está a punto de enterrar definitivamente las esperanzas germanas auqnue ya están enterradas desde hace muchos minutos. Sólo falta la paletada final para tapar con arena la tumba del Allianz. Los muniqueses bracean como molinos de viento pero ya no hay nada que moler salvo el polvo en que se han convertido sus aspiraciones. Los rojillos del Bayern buscan el gol del honor pero el honor hoy se viste solamente de blanco. Faltan 5 minutos y el Bayern sólo podría triunfar simetiera un gol por cada minuto que falta. Pero Cronos es impasible y el Real Madrid es un bunker. Isco, Varane y Casemiro han salido para refrescar las líneas del equipo madridista y volver a tomar las riendas del encuentro. ¡Geniales las decisiones de Ancelloti durante todo el partido mientras que a Guardiola se le ha visto siempre apagado! ¡Y gol! ¡Gol del Real Madrid! ¡0-4 a favor de los madridistas y segundo gol de Crsitiano Romano como ya vaticinábamos antes! Principia la fiesta espalñola en el Allianz Arena de Munich. El pasodoble español derriba, esta mñagica noche, a la quinta sinfonía de Beethoven. Es la tragedia alemana con fondo de zarzuela en todos los corazones. Sólo lo siento por Javi Martínez. ¡Cantinero de Munich Munich Munich! ¡Cantinero de Munich Munich Munich! ¡Sólo bebe cerveza para olvidar!

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