desengaño

Creí encontrar la dicha al conocerte. Tus palabras amables me cautivaron. Me sentí plena al saberme algo que llenaba tu sentir. En el transcurso del tiempo todo cambió, tus palabras ya no se dirigían a mí. Cambiaron de ubicación. Se dirigían ligeras y concisas hacia otras personas.
El olvido siempre presente, se ha instalado en mi espacio, en lo que me rodea. Allí me has relegado. Pasas, saludas y te vas. Un crudo sentimiento abate mi corazón. Son los designios de la vida. Te colocan en lo más alto, para en un mínimo instante en que tienes un tropiezo, tan solo uno, ya te adjudican los que no son y te arrojan por el precipicio.
Te roban la autoestima. Te dejan a un lado. No comprendes. No sientes. No puedes. No sabes como sucedió. En qué instante tu suerte cambió.

No quiero, no puedo, no debo implorar tu cariño. Los sentimientos no se compran, se consiguen.
Volveré a la estación del olvido, del ostracismo, de lo oscuro. Vagaré sin rumbo, sin deseos por este mundo maldito mientras tú disfrutas, gozas y buscas otras compañías mejores que la mía.
Qué ilusa, que tonta, creer que era alguien, cuando a ti ni te importa. Quisiera saber que buscaste en mi al acercarte, la hablarme, al hacerme creer en algo que no era.
El dolor de la desidia, del abandono es una fuerza destructora. Hunde a lo humano bajo tierra convirtiéndolo en un gusano que se arrastra en el submundo de la más completa soledad.
Duele…… lo que más duele, es creer todo lo que te digan, palabras rebozadas de belleza que con el paso del tiempo esa capa que las recubre se desgasta, dejando ver lo que en realidad hay en ellas.

2 comentarios sobre “desengaño”

  1. Tienes toda la razón amiga
    Los sentimientos no se compran ni se vende, ni se cuestionan se nace con ellos y van en nuestros genes, en cuanto a la traición es el acto más degradante del ser humano.
    Me ha gustado mucho tu escrito, pero percibo mucha tristeza y melancolía.
    Un beso desde la distancia Alborjense

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Desengaño

¿Cómo puedes haberte comportado así conmigo? ¿Cómo destruyes una relación que lleva durando tantos años? Y, sobre todo, ¿cómo me has ofendido de esa forma mandándome una fría carta?

Me siento humillada, vejada, dolida. Cuando ayer leí tu carta, te llamé inmediatamente para intentar arreglar las cosas: todavía creía que debía tratarse de un malentendido. Pero no, alguien en tu nombre me confirmó lo que yo temía.

Yo te he sido fiel durante todos estos años, a pesar de los cantos de tritones que he escuchado de vez en cuando.

7 comentarios sobre “Desengaño”

  1. Jejejejeje… y eso que no has tenido la bendición de tener a nuestro querido Telhell (como llamamos en México a la empresa mayor, telcel) como tu desproveedor de desconfianza en telefonía movil. Podrías escribir novelas de terror (pero terror del de verdad, de ese que no te deja dormir tras cerrar el libro) con solo una visita a sus centros de desatención al cliente.

    En dicha empresa, estos jijos de 20000 padres sigue la máxima de «Porque no estaremos satisfechos hasta que usted este insatisfecho».

  2. jajajajaja… !que bueno, Carlota!… Te tomas con fino humor los desapegos de la telefonía. Y pensar que lo amoroso del acto de no dejarles por otro te lo pagan con una factura «escondida» que no se sabe de donde surge ni a donde va. La verdad es que sí, que esto, como dice Villano, está lleno de historias de terror para no apagar la luz por si acaso…

  3. Ja ja ja. ¡Cuánta verdad en tus palabras! Te comprendo perfectamente, Carlota.

    Me ha encantado tu reclamación al más puro estilo epistolar, mi querida émula de Madame de Merteuil, y la sorpresa final al revelar a tu infiel amante.

    Muy divertido.

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Desengaño

Tristeza e indiferencia
impregnan mi alma solitaria
que extraña tu presencia.

Ideas de absurdez e incomprensión
se asientan en mi cabeza casi ida
que añora sentimientos de amor y pasión.

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