El alma de cada día.

Se nos va ascendiendo el alma
en el misterio de todo lo humano
y sube hasta la cima de su ansiedad
desde el abismo de la más oscura sombra.



Se interponen, entonces, las verdades
como inicios de principio del camino
y al final de cada aventura diaria
la vida se nos asoma hacia lo eterno.

Y desde el misterio escondido y la sombra
el alma propia divisa sus paisajes
haciéndonos asomar a cada una de la horas
de nuestros propios e incógnitos infinitos.

Deja una respuesta

El alma de cada día

Se nos va ascendiendo el alma
en el misterio de todo lo humano
y sube hasta la cima de su ansiedad
desde el abismo de la más oscura sombra.

Se interponen, entonces, las verdades
como inicios de principio del camino
y al final de cada aventura diaria
la vida se nos asoma hacia lo eterno.

4 comentarios sobre “El alma de cada día”

  1. Siempre tenemos el alma habitando entre dos mundos, el real y el de nuestros sueños de inmortalidad. Feliz ha de ser el que realmente crea en la vida eterna, mas mi alma que adora la vida terrena, desconfía de la vida futura, mas feliz y verdadera. Es por eso que sólo pienso en el momento, y de momento siempre me ha ido más o menos bien. Una poesía muy interesante.

    Un saludo.

  2. El alma, amigo kiowa, es como dices un mundo diferente: entre lo real de todo lo mortal y lo imaginario de todo lo eterno. Siempre habitamos dos mundos: lo de aqu{i, terrenal, y único medible y lo de allá abstracto e indefinido. Un abrazote, kiowa. Gracias por tus comentarios.

  3. Os reecomiendo leer “Física cuántica y conciencia de la realidad”, un artículo en Monografías.com, que trata sobre el mundo de la materia. La primera parte me parece muy esclarecedora, hasta para alguien profano como yo.

Deja una respuesta