Entrevistas laborales

Trucos para medir inteligencia, humanidad o ética

Todos hemos padecido los insufribles cuestionarios propios de las entrevistas de trabajo. Sugerimos algunas recomendaciones para acudir con la máxima confianza a ese trance y demostrar todas nuestras cualidades.

Habitualmente los examinadores, y lo digo por experiencia propia, tratan de medir -en una prueba necesariamente rápida- capacidades difíciles de escudriñar, pero crecientemente valoradas como integridad, iniciativa, perspicacia y cordialidad. Un esquema básico y simplificado de estos exámenes los reduce a tres áreas. Obviamente, la fórmula descrita seguidamente de los acertijos es una simple caricatura de los verdaderos tests psicométricos, pero el esquema quizá resulte valioso.

Escala ética. Se suele plantear mediante un dilema moral como el siguiente. Conduces un coche biplaza en una desapacible noche de tormenta. Pasas de madrugada ante una parada de autobús donde se encuentran tres personas que te avisan de una emergencia: Son una anciana parece un infarto, un viejo amigo que te salvó la vida corre peligro de pulmonía, y la mujer de tus sueños, que llevas toda la vida esperando. ¿Qué haces si sólo cabe un pasajero? Una aceptable respuesta, pero no la única, sería dejar el coche a tu amigo para que acudiese al hospital con la anciana, mientras te quedas protegiendo a tu chica perfecta. Moraleja: Aprendamos a pensar creativamente, para superar las aparentes limitaciones.

Escala intelectual. El problema tipo puede ser similar a éste. Debes tomar cada día dos pastillas diferentes, indistinguibles en apariencia o sabor, que vienen en frascos distintos. Sería mortal no tomar la dosis o aumentarla, y estás navegando en solitario con la medicina contada. Una noche cuando crees haber retirado sólo una gragea de cada envase, te encuentras con tres sobre la mesa. Es tu hora y debes tomar urgentemente tus pastillas, aprovechando las que has sacado. Si capaces de sumergirnos mentalmente en tan hipotética situación, pronto descubriremos que contando las píldoras que quedan en los frascos sabremos si allí tenemos 2 del primer o segundo estuche. Luego bastará partir las 3 pastillas por la mitad más una píldora sobrante del frasco correspondiente, y tomar ese día (y al siguiente) las mitades apartadas.

Escala de humanidad. Todas las entrevistas cuentan, aparte de las correspondientes artimañas para detectar mentiras, con algún pequeño ardid para descubrir la sociabilidad y amabilidad, aptitudes cada día más apreciadas para trabajar en equipo. Un ejemplo suele ser preguntar en el ejercicio escrito el nombre de la secretaria de recepción, que contaba con una placa de identificación perfectamente legible para quien observa esos detalles. Una respuesta acertada demuestra que el solicitante reconoce como esenciales a todas las funciones laborales y que considera personas importantes a todos sus compañeros de trabajo.

Habrá muchas más interrogantes, como describir el peor problema enfrentado, ejemplos de decisiones o errores adoptados en nuestra vida, último libro y película, por qué elegimos ese puesto y esa empresa, nuestra mayor virtud y debilidad, metas personales alcanzadas y pendientes, dónde y cómo nos imaginamos dentro de 5 años, objetivos a largo plazo o cuándo es apropiado decir una mentira. La mejor respuesta es que casi nunca. Recordemos siempre que debemos mostrarnos tal como somos, así que procuremos llegar a esa cita con una biografía que pruebe que hemos acumulado el máximo capital de bondad, cordura y altruismo.


Mikel Agirregabiria Agirre. Educador
www.mikelagirregabiria.tk

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