LA CULPABILIDAD y yo

. La niebla me nubla la vista. Arriba y abajo. Por aquí, por allí. No sé cómo escribir lo que siento. Me parece tan difícil, que cuando escribo tengo la sensación de quedarme totalmente a medias. Y esa sensación me anula con arrebatos. Hay algo más que las palabras para expresar lo que siento. Así que pienso que le he cogido miedo a la guitarra. Creo que estoy intentando ignorar ese hecho. Y a la vez creo que lo pienso porque me sale a mí de los cojones pensarlo. Culpable, sí señoría. Yo siempre he sido culpable. Creo que ya va siendo hora de que me libere, Padre, de este insoportable mal.
¿Puedes quejarte?
¡Claro que puedo quejarme! Lo que quiera y más.
Dímelo tú, Nela ¿Puedes quejarte?
Pregúntatelo una y otra vez
¿Eres culpable?.
Quiero, pienso, digo, soy… yo yo yo yo.
CULPABLE.
¡No!
¡Existo! Como los demás. Coño
Yo te exorciso. Abandona este cuerpo. Aléjate.


. Ok, ayer decía que quería hablar contigo, pero a veces es difícil hablar contigo. Espero que lo entiendas.
(Difícil, pero no imposible, difícil pero no imposible. Libérate. Te estás condicionando al hecho de coger tu guitarra y tocarla con el corazón. Piensa. Piensa. Piensa. Puedes hacer más. Tú puedes hacer más por ti. Debes hacer más. Debes hacer más por ti. Debes. Piensa. Escribe. Escribe)
– ¡Pienso que eso de dentro es sólo arte!
¿Eso me condiciona?
(Él me dijo que pensara. Así que seguiré pensando…)
– Puedo quebrarme la espalda. Dejar que me pudra. Soy capaz de muchas cosas
– ¿Por qué no haces algo más útil? Eres totalmente capaz ¿Verdad? Claro que puedes. ¿No has podido con toda una nave?¿ Por qué no vas a poder sólo contigo misma? ¿Eres grande? Pues conócete. Deja de agobiarte. Él ha dicho que nada de pastillas. Por algo será. No las necesitas y tú lo sabes. Es mejor dejarlo todo que engañarte a pastillas.
– El lexatin de la noche tiene un poco de todo, tratamiento real y tratamiento placebo. Así que continúo con el tratamiento real que me ayuda a levantarme sin la cuchilla en la mano. A lo lejos un despertador llamado libertad me saca de la cama para saber soportar un día entero. Libertad. Libertad. Libertad.

. No me parece ni posible. Los porros son para cuando no tengas que pensar. Recuerda esto: piensa. Creo que tengo un don, pero soy una puta inmóvil.

. Cuando no estoy sola es una tarea ardua pensar en mí. Inevitablemente pienso en quien tengo delante. Y lo sé precisamente porque me comporto como si pensara al revés. Así que sigo sin conectar con la música que soy capaz de entender entre mis dedos. Hoy no soy más que ese gusano de la lechuga de agua. Un gusano hecho de agua. Eso soy. Mañana seré otra cosa. Y el Domingo saldré de la jaula, a ver cómo se van aconteciendo las consecuencias que reflexionaré durante una larga temporada de vacaciones a mi corazón. Y lo haré, aunque los demás no lo hagan. Mi corazón es mi corazón y quizás sí es cierto que sepa mucho más de mi felicidad que todos nosotros.

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