LA ENCRUCIJADA MALDITA

De niña amaba la música, era mi diversión favorita en las calurosas noches de verano. Tumbada en la terraza contemplaba extasiada las estrellas, en aquel tiempo se veían por miles en la ciudad, un poco de agua fresquita y mi radio casett sintonizando radio torrejón.
Tan solo tenia cinco años y ninguna influencia musical, pero ahora repasando las cintas que grababa aunque un poco chapuceramente, me admira que sin conocer, mis gustos fueran hacia pink fluid, los doors, janys joplin, Santana, leed zepellin, dik parper, bob dylan, esa niña tenia buen gusto, pues todas las canciones que grabe son hermosas.

¿Por qué me sentiría tan sola y tan perdida?.
Es curioso pero últimamente, con tantas muertes, tanto sufrimiento, y ahogándome tanto maldad gratuita. Vuelvo a sentirme como aquella niña perdida.
De nuevo ando por una ciudad desconocida sola, sin rumbo y me falta un zapato.
Este sueño se me repetía continuamente de niña y ya no tan niña.
Las ideas que pasan por mi mente, no tienen la pureza que tenían en aquella niña, son negras, la muerte esta muy presente y los miedos me invaden, miedos a perder mas seres amados.
Estos pensamientos son como un cepo, que no me permite moverme, sin embargo es tanto el tiempo que lo llevo que ya es como un mal amigo al que estoy acostumbrada.
Yo me puse este cepo hace muchos años y tire la llave muy muy lejos.
Soy consciente que tengo que superarlo, pues no me hundo sola, también arrastro a los que me quieren, con mi desidia.
Difícil solución, cuando en tu camino te acomodas en una encrucijada, y acabas por no tomar ningún camino, porque aunque incomoda y negra, ya es parte de ti y no tienes fuerzas para volver a equivocarte de camino.

2 comentarios sobre “LA ENCRUCIJADA MALDITA”

  1. Soñemos, Alicia, soñemos que estamos allí… escuchándole a Santana… y que volvemos a reir por todo… y que somos los que siempre somos… los que estamos en el 42 dispuestos a bailar todos los ritmos del viento- Si, alicia. Fuimos niños y nos vamos quedando siendo niños en las veredas por qué los demás están envejeciendo y muriendo… pero nosotros somos niños. Sueña Alicia… y piensa que yo tampoco quiero crecer nunca jamás… como tü… un besote Alicia… te quiero “mogollón”…

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