La muerte silba en mi oido.

Si funesto fué amortajarte,
más triste fué mi padecer,
al no poder dejar de amarte,
el sentir mi alma fenecer,
al no poder viajar a Marte,
y viendo tu amor florecer,
en la distancia olvidarte,
sintiéndote en mi crecer,
como mi gran obra de arte,
sin poderte dejar de querer.

Tus palabras de ánimo
desmenuzan mi alma,
mi pensamiento arrimo
a tu dulce calma,
siento un desatino
que mi seso devana,
tal vez sea el destino
que mi triste vida reclama,
puedo parecer cansino
mas mi voz ahogada clama.

Ojalá toda la vida
pueda seguir recitando,
con una palabra sólida,
con un pensamiento blando,
alejándome del sida,
no metiéndome en su bando,
sin sentir mi cara pálida,
ir por el camino silbando,
pues de tu triste pérdida,
yo siempre me estoy culpando.

4 comentarios sobre “La muerte silba en mi oido.”

  1. Tres versos de 10 estrofas cada uno con rimas en los impares y los pares. Lo has conseguido. El tema es para meditar y meditando en tus estrofas se llega a la conclusión de que la muerte siempre ronda los espacios más inesperados. Te felicito por el verso.

  2. Muy lograda y profunda la poesía que hace meditar,la muerte siempre está presente
    y no sabes donde te la vas a encontrar.
    Ojalá sigas recitando alejándote de ella y sintiendo nuestra presencia vorémica

    Un abrazo

  3. Buen trabajo, excelente seguimiento de terminación en Rimas. Uso de palabras que ya no se utilizan tanto en la actualidad (como lo de Fenecer, Cansino, Amortajarte, eh incluso una palabra moderna, como es la enfermedad del Sida) solamente no estoy seguro de la palabra “Devana” mas no queda mal en el orden de la Oración.

    Ahora que eso de la Muerte Silba, Seria muy Mordaz de mi parte que sea la Marcha fúnebre lo que entona la no bien Apreciada Huesuda?

    Una Verdad-Romántica
    Crisantemo-Azul

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