Resurgir.

Oigo voces gritando mi nombre y el viento que ni se atreve a soplar, arrastra a mi débil cuerpo en esta andanza sin rumbo. Las ramas sueltas detienen mi paso y capaces ellas me detienen parar observar que yo soy parte de ese roble que sin cortar el flujo de la vida, tímido y natural vence sobre la tierra el peso de años de saber.
Todo se resume a eso, a unas cuantas hojas verdes queriendo sobresalir al rás de la tierra que un día un rallo por empeño decidió derribar.
Así detengo mi vida, en mitad de un campo perdido y bello, en mitad de un silencio cautivador y a la vez chillón que no cesa de llamarme con la insistencia de un volcán en erupción.

Pero el fuego se apaga en esta vencida y hermosa existencia, las aves revolotean como niños que todo lo buscan saber sobre mi cabeza iluminada por el sol y ensombrecida por la luna.
Este es el laberinto del infinito, el hogar de los duendes, el secreto que todos supimos guardar, esta es probablemente mi única verdad, este es mi silencio.
Cuando llegue la noche nada más podré hacer que tumbar mi frágil cuerpo la piedra que vigila cautelosa el pasar de los hombres por la vida.
No quiero ser más que esa hoja verde, más que esta pequeña ráfaga de aire soplando desde el rincón de las hadas, no busco más que sentir la plenitud de la vida tal y como se dictó antes de que el hombre fuese hombre. Y ojalá que cuando tenga que abandonar esta tierra, la hoja caduca de mi alma, alimente a otras que quizás en algún momento se hagan perennes más allá de las estrellas.
Noche y dia, luna y sol, hoja y rama, nada somos sin la otra parte, nada somos y en la nada nos convertimos, nada seremos sin por miedo o ingratitud cerrar los ojos no queramos para hablar con el latir incansable de nuestro corazón.
Y así seguiré caminando, mientras tu buscas tu camino yo seguiré por el mio y cuando por capricho decidan juntarnos en un simple instante, reconozcamos el uno en el otro el brillo de una vida plena, el brillo de un enorme amor incondicional y el cansancio del guerrero que tras una larga batalla vuelve a su hogar para no volverse a marchar jamás.
Y así sin más….así sin más continuaré.

6 comentarios sobre “Resurgir.”

  1. No estoy de acuerdo, amiga NASIA. Yo predico algo muy diferente respetando, por supuesto, tu opinión. Para mí y los que son como yo VENIMOS DEL TODO Y VAMOS HACIA EL TODO y hablo de esta Vida en la Tierra. No estoy teologizando aunque sé teologizar si llega el caso. Mis respetos, NASIA y te felicito porque has escrito un buen relato pero lejos… muy lejos… de lo que yo promuevo… de todas formas sabes que sigo siendo compañero y mantengo amistad contigo a través de las LETRAS. Para mi la Existencia es un Infinito que nunca desaparece… luego no tengo nada que decir de la Muerte porque la Muerte no viaja conmigo. Yo, como tú, sigo caminando… y, como tú dices, así continuaré por toda la Eternidad. Sabes que no es una crítica a tu persona sino que no estoy de acuerdo con lo que piensas… aun que los dos sintamos cuestiones tan afines que sólo lo contemplamos desde puntos de vista diferentes. Yo respeto tu punto de vista. Sin embargo… ¿respetan todos mi punto de vista? ¡Ha ahí la cuestión!. Yo lo tengo claro y no lo dudo. Quizás otros duden pero eso a mí no me altera. Entre la alteración del pensamiento (que no va conmigo) y la aliteración literaria (muy propia de la Poesís sin límites) me quedo con ésta. Un abrazo cordial, NASIA. Quizás cuando publican cosas mías hay quien mira con lupa lo que quiero explicar y hasta retrasan su publicación por ver si se me olvida… ¿me comprendes?.

  2. Diesel! Me encanta la gente que se atreve a decir que no comparte la misma opinión. Me encanta mirarlo todo desde diferentes perspectivas y estar abierta a todo tipo de opinión. Además me da mucha confianza que lo hagas porque sé que siempre serás honesto. Muchas gracias compañero y amigo.

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