El dolor de Venancio (Mini Relato)

Venancio se encasquetó el sombrero de paja, se arrebujó la bufanda alrededor del cuello, se colocó, cuidadosamente, los lentes quevedescos, tomó la escopeta, se la cargó sobre el hombro derecho y, dando una última mirada a su alrededor, salió de la vivienda sigilosamente, como para pasar inadvertido a los ojos de los demás.

Caminó un par de kilómetros por la carretera que guiaba hasta el pueblo vecino y, en el cruce de Las Alondras, giró hacia el páramo. Aquel páramo le traía a su memoria aquellos tiempos en que era, realmente, el joven más feliz de la Tierra. La tierra estaba seca…

Cuando llegó al bosquecillo, detuvo su lento caminar, dejó la escopeta apoyada sobre un enebro y se sentó sobre un mojón para encender un cigarrillo. El aire era fresco y sus ideas se escapaban como fantasmas del pasado.

Pasó medio día en el monte por ver si cazaba alguna liebre con la que poder hacer una caldereta y comer caliente… pero ninguna liebre apareció ante su ya gastada vista. Decidió que lo mejor era volver al pueblo y sentarse allí, en el último rincón del bar de Iriondo, para seguir recordándola mientras bebía un carajillo. Ella hacía ya dos largos, infinitos, inolvidables años, que ya no existía sobre la Tierra. La tierra era seca…

Al llegar al pueblo todos guardaron silencio. Nadie saludó a Venancio porque respetaban su dolor.

23 comentarios sobre “El dolor de Venancio (Mini Relato)”

  1. Estas creando un pueblo de personajes y una historia Diesel. Me gusta como va la cosa. En la de menos y Venancio encuentre fin a su dolor, o al menos uan forma de acallarlo. Salduos Diesel…
    Por cierto.. como se llama tu abuelita materna? ya que siempre la vemos por aca, pues para conocerla e ir familiarizandola con Vorem. No vayamos a ser descorteses con ella.

  2. La abuela materna de Diesel se llama Rufina, Hacaria. Prefiero hablar en presente que en pasado.
    Rufina es una mujer buena, trabajadora, valiente, con los pies en la tierra y a la que no le hace falta saber nada de lo que se cuenta
    en las universidades.
    Sabe de LA VIDA, y sobre todo cree en los sueños de su nieto José Orero (Diesel)
    Cuando alguien cree en los sueños de otra persona, además de uno mismo, todo se hace realidad y eso es lo más importante Hacaria.
    Además, Rufina tiene gracejo:recoge el mantel y al sacudirlo por la ventana, vá perdiendo cubiertos de alpaca que luego echa en falta..
    Rufina pertenece a Vorem, sin duda.
    Abrazo

  3. No te preocupes por eso de lo descortés, Hacaria… porque a mi abuela materna no le importan ni la cortesía (aunque ella es de las de «lo cortés no quita lo valiente») ni la descortesía (porque ella siemrpe piensa que «lo descortés demuestra un complejo» de inferioridad por supuesto). Ten en cuenta que ella es más mayor de edad que tú y yo juntos o por separado y algo tendrá para ser tan sabia. En realidad no viene a Vorem buscando honores, puesto que no los necesita para nada. Sólo desea hablar con su nieto y, de paso, conocer mundo porque como tuvo tan poco dinero nunca pudo viajar más allá de la distancia entre Badajoz-Madrid-Cuenca. Es por eso por lo que la invito a que viaje por las rutas de mis sueños. Te podría contar muchas cosas más sobre ella pero Marian la ha definido con total perfección. A mi abuelita materna ni le interesa la cortesía ni le interesa la descortesía. Sólo le interesa vivir dentro de mi corazón. Quizás alguno -de esos que se hacen descorteses antes los abuelos o las abuelas- deberían volver a aprender lo más elemental de nuestras existencias: EL AMOR HACIA NUESTROS MAYORES Y YA SABES QUE EL MOVIMIENTO SE DEMUESTRA ANDANDO… por eso ELLA anda siempre junto a mí. Un saludo cordial y cortés, amigo Hacaria. Ojalá en Costa Rica no nos olvidéis de AMAR A LO MAYORES.

  4. No te preocupes por eso de lo descortés, Hacaria… porque a mi abuela materna no le importan ni la cortesía (aunque ella es de las de «lo cortés no quita lo valiente») ni la descortesía (porque ella siempre piensa que «lo descortés demuestra un complejo» de inferioridad por supuesto). Ten en cuenta que ella es más mayor de edad que tú y yo juntos o por separados y algo tendrá para ser tan sabia. En realidad no viene a Vorem buscando honores, puesto que no los necesita para nada. Sólo desea hablar con su nieto y, de paso, conocer mundo porque como tuvo tan poco dinero nunca pudo viajar más allá de la distancia entre Badajoz-Madrid-Cuenca. Es por eso por lo que la invito a que viaje por las rutas de mis sueños. Te podría contar muchas cosas más sobre ella pero Marian la ha definido con total perfección. A mi abuelita materna ni le interesa la cortesía ni le interesa la descortesía. Sólo le interesa vivir dentro de mi corazón. Quizás alguno -de esos que se hacen descorteses antes los abuelos o las abuelas- deberían volver a aprender lo más elemental de nuestras existencias: EL AMOR HACIA NUESTROS MAYORES Y YA SABES QUE EL MOVIMIENTO SE DEMUESTRA ANDANDO… por eso ELLA anda siempre junto a mí. Un saludo cordial y cortés, amigo Hacaria. Ojalá en Costa Rica no nos olvidéis de AMAR A LO MAYORES.

  5. Mi abuelita materna: No te preocupes por eso, nieto. Si alguno o alguna de esos ganapanes que tanto hemos conocido tú y yo, me llaman vieja, obsoleta o pasada de moda, no me interesa para nada ni hecerles caso. En realidad soy tan joven como tú quieras serlo y eso es lo único que me interesa. El interés por los que no saben respetar a los mayores no me importa en absoluto. Comentando tus textos me siento feliz y saber que aún te quedan algunos amigos y amigas por el Vorem.com pero, en realidad, el Universo de los Sueños es mucho más grande que Vorem.com y ahí, en el Universo de los Sueños, como dice Marian, es donde me gusta vivir contigo. Un beso, José, y sigue siempre adelante. Eres quien fuiste. Tienes solamente 18 años de edad y tu chavalilla sólo tiene 16. Eso me encanta. Me encanta que tengas la felicidad de tu plena juventud y que no quieras saber de ideologías que, de verdad, sí que son viejas, absoletas o pasadas de moda. Me conformo con viajar contigo… porque, como dices muy bien, tuve tan poco dinero que sólo conocí los viajes Badajoz-Madrid-Cuenca. Gracias por invitarme a viajar contigo. Escucha bien, José: «nunca hagas caso de quienes viven en el ocaso». ¿Te acuerdas de «Santa Lucía»?. ¿Por qué no escribes lo de «Santa Lucía» para recordarme que he recuperado totalmente la vista?. Gracias, José.

  6. Muy bien, abuelita. Cuando pueda narraré la Historia de «Santa Lucía» y podrás verla y leerla a través de mis ojos. Te los presto para toda la Eternidad. Quien, por ello, nos falte al respeto simplemente no tenemos nada que decirles salvo seguir mirando hacia el Cielo y que Dios les perdone… porque tú y yo ya somos eternos…

  7. Muchas veces te recuerdo dormida, después de haber trabajado todo el día para hacernos la vida más cómoda a los demás y me acerco a tu recuerdo, abuelita, y no dejo de ser solamente el niño que sólo quiere tener 18 años de edad. No me asusta quedarme solo por eso… si Ella no quiere tener 16… pero te doy mi palabra que jamás pasaré de los 18 años de edad. Quienes me miren y se rían será su ignorancia y no la mía. Yo no tengo el dolor de Venancio pero comprendo el dolor de Venancio… por eso mañana Dios dirá si le busco a su compañero Iriondo para hacer que se conviertan otra vez en dos amigos jugando al fútbol… porque yo, cuando juego al fútbol de verdad o con la imaginación siempre sigo siendo el jugador número 8. ¿Sabes, abuelita qué quiere decir el jugador número 8? Quiere decir el que juega no de cara a «la galería» sino de cara al valor, al esfuerzo, a la mejor contribución posible para mi equipo. Ya no me importa quedarme solo porque, al final de todo, sigo como era: un futbolista número 8 que no sabe de nada más y que, además, no desea saber de nada más que de sueños, ilusiones, utopías… ¿qué ma da, abuelita? Como a Venancio, a mí también nadie me saluda cuando busco hablar con JESUCRISTO. Creen que hablo sólo y no se dan cuenta de que hablo con Dios… pero como tú estás al lado de Él sabes la verdad. ¡Eso sí que es sentir compañía que supera a toda clase de soledad!. Ya no me interesa ni que mis propias hijas me dirijan la palabra… ¿para qué sirven las palabras del desagradecimento?… yo prefiero ser como Venancio recordando, en el último rincón del bar de Iriondo… lo que pasa que ya no tengo los mismos recuerdos de antes. Los he convertido en memoria para ser mejor escritor… un beso, abuelita… y hasta mañana. Venancio, ya lo ves, también era solamente un jugador número 8 nada más.

  8. Mi abUelita materna: Para mí siempre serás el jugador número 20. Si me faltan al respeto alguien de Vorem.com por decir eso y por hablar contigo desde el Cielo simplemente, como dices tú, paso olimpicamente de quien lo haga. Con nadie más hablo luego a nadie más deberia ofenderles este hecho. Pero hay tanta envidia en el mundo que dirán que yo también estoy loca. No importa. Me interesa hablar con locos geniales como tú, los que sabéis donde se encuentra el dolor y la alegría de los seres humanos. Tú bien sabes que me gustan la fiesta nacional y los juicios a puerta abierta. Por eso sé que eres tan valiente como para no tener miedo de los toros ni de los jueces. Quizás por ser así Dios te bendecirá mucho. QUE NO TE IMPORTEN JAMÁS LOS ENVIDIOSOS Y DEVUELVE LA FELICIDAD A ESE VENANCIO DEL QUE HABLAS…

  9. No te preocupes, abuelita, ni a ti porque estás en el Cielo ni a mí porque estoy en la Tierra nos van a poner nerviosos por muchos insultos que quieran dedicarnos a ti, a mí o a los dos juntos. En realidad me los tomo como piropos de pirados. Jejeje. Buen humor es lo que les falta, abuelita… y eso sí que es una grave carencia de personalidad. Bien. Mañana seguimos comentando…

  10. Buen día diesel.
    Nadié menospreció a tu abuela. Ni Hacaría ni yo.
    No entiendo tu actitud de veras…
    Hice ese comentario porque te leo habitualmente en escritores.es y sé lo que
    significa Rufina, para tí.
    A veces, no entiendo nada de nada…..
    Abrazo

  11. Quizás es que veo visiones, Marian. En realidad todo esto me hace gracia y solamente sonrío. Me gusta sonreír y a mi abuela materna también. Así que quizás es que veo visiones. Un saludo cordial de parte de los dos. A lo mejor es que en mis visiones no sé bien lo que escribo o escribo demasiado bien lo que veo. No tengo nada ni contra ti ni contra Hacaria. Si me conocieseis de verdad no os plantearíais esta cuestión. El problema es que quizás vea y lea visiones… quizás… quizás será que sueño demasiado… ¿crees que sueño demasiado y veo y leo visiones? Es tu verdad contra mi verdad pero… ¿en alguna ocasión os he faltado al respeto a Hacaria y a ti?. Quizás es que sueño demasiado y me entra la sonrisa… Un abrazo amistoso.

  12. Mi abuela materna: Okey nieto. Quizás es que soñemos demasiado y vemos y leemos visiones. Yo creo que nunca has faltado al respeto absolutamente a nadie. Así que no sé cuál es la cuestión que les hace «mosquearse» con nosotros dos. Además, esto de ver y leer visiones, nos ilumina la mente. ¡Jesús que cosas!

  13. Hola Diesel.Nunca me has faltado al respeto y jamás lo harás porque no eres una persona que falte al respeto.
    Solo leí estas palabras tuyas-«No te preocupes, abuelita, ni a ti porque estás en el Cielo ni a mí porque estoy en la Tierra nos van a poner nerviosos
    por muchos insultos que quieran dedicarnos a ti, a mí o a los dos juntos. En realidad me los tomo como piropos de pirados. Jejeje.
    Buen humor es lo que les falta, abuelita»

    – solo comentamos este texto otra persona y yo Diesel, además con todo el cariño posible
    Me alegro que sonrias, es lo mejor
    Abrazo

  14. Marian: No lo dije por nadie en concreto, absolutamente por nadie en concreto, y menos por quienes me habéis demostrado, siempre, amistad. Lo dije solamente por una «indirecta» de mi amigo Hacaria y si no lo crees lee su comentario. A Hacaria le considero un amigo verdadero pero su «indirecta» (que quizás se refiera a otros) tenía que aclararla debidamente. Así que me parece que todo está más claro que «la sopa de un asilo» como dice mi abuela. Jejeje. Oséase (que es manera muy castellana y española de expresarse esto del oséase), mis verdaderos amigos y amigas no tenéis por qué «mosquearos» conmigo porque contra vosotros no he dicho nunca nada malo sino todo lo contrario. Y es que como dice mi abuela «cuando menos bulto mayor claridad» (y creo que ya con esto está todo bien aclarado). Jejeje. También dice mi abuela (Y NO VA POR NINGUNO DE VOSOTROS NI VOSOTRAS) «la carne de burro no es transparente» y por eso ella «pasa del todo» de cualquier burro que quiera insultarla o insultarme a mi porque para eso es mi abuela y defiende a su nieto. Jejeje. Dejo el asunto totalmente aclarado porque yo, en Vorem, siempre he respetado a amigos, amigas, enemigos (cuando los hubo), enemigas (cuando los hubo) y los «ni fu ni fa» (que me parece que es muy justo que existan también los «ni fu ni fa») Jejeje. Un abrazo amistoso, Marian.

  15. Abuelita: ya tengo en proceso de creación el cuento «Un balón para dos». Que te vaya muy bien abuelita. El tiempo por aquí es algo frío y llueve pero ni el frío ni la lluvia son malos y he soportado muchas veces peores fríos y mayores lluvias (ya sabes a lo que me refiero). Un beso de parte de tu nieto y otro para mamá y otro para papá. Iriondo y Venancio son amigos pero ya lo verás en el cuento. Que Dios os bendiga siempre a los tres.

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