Seis almas solitarias (Teatro)

Personajes:

Lui (100 años de edad)
Gi (80 años de edad)
Pi (60 años de edad)
Ran (40 años de edad)
De (20 años de edad)
Llo (10 años de edad)

Escenario:

Solamente un banquillo de madera alargado donde se encuentran sentados los seis personajes desde izquierda a derecha por orden de edades de mayor a menor.

Lui.- Soledad, etapa final de todo mi trayecto.
Gi.- Soledad, búsqueda continua de esta mi existencia.
Pi.- Soledad, encuentro imprevisto de mi vida.
Ran.- Soledad, incógnita habida en mis búsquedas.
De.- Soledad, hallazgo impasible en mis caminos.
Llo.- Soledad, incógnita de cualquier principio.

Lui (Se levanta, busca un asiento vacío al lado de algún espectador o alguna espectadora que crea conveniente o, si no encuentra un asiento libre, se sienta en uno de los pasillos al lado de algún espectador o alguna espectadora que prefiera).- ¿Qué cree usted que hago yo aquí a estas horas tan difíciles de determinar mirando su cara de sorpresa? ¡También tengo yo derecho a gozar de compañía humana! ¿O no es usted un ser humano como lo soy yo? Pues ya que somos dos seres humanos unidos por el destino yo vengo a buscar mi propia necesidad. ¿Sabe usted lo que quiero yo? No. No le estoy pidiendo una caridad, ni tan siquiera le estoy pidiendo un consuelo. Le estoy pidiendo una entrega sin condiciones. A mí no me vale cualquier otra cosa ni cualquier otro pasatiempo. No tengo ya tiempo para esas cuestiones que me parecen más bobas quie la cara que se le ha quedado a usted al verme a su lado. Tome usted nota en su memoria para que nunca me olvide no vaya a ser que por no asistirme en mi necesidad le llegue el fatal momento en que usted pueda comprenderme y ya sabe lo que le digo y quien avisa no es tan traidor como los muchos traidores que yo he conocido y soportado. Así que haga el favor, por lo menos, de tener paciencia y escucharme antes de que sea tarde para los dos. ¡No le estoy rogando absolutamente nada de nada y para nada! ¡Sepa usted que la vida avanza y todos estamos embarcados en la misma nave y haga el favor de no irse por los cerros de Úbeda y siga escuchando lo que tengo que decirle! Siempre he sido yo el que ha tenido que esperar, así que ahora espere usted a que yo termine mi desahogo existencial ya que la existencia se me está escapando. Lo siento de verdad, pero es que yo he elegido a usted para poder sentir algo más que esta soledad dentro de mi alma por culpa de los demás. Puestas las cosas en su debido lugar, y para evitar cualquier mala interpretación, míreme un momentio a la cara porque quizás algún día podría usted ser yo mismo. Es muy extraña esta vida. ¿Verdad que me está comprendiendo? Somos mitad humanos y mitad cualquier otra cosa y aquí no hay más cera que la que arde y verdes las han segado y esto son habas contadas. Así que espere a que termine de desahogarme, pero le repito, por si se está haciendo como que no me oye por culpa de alguna sordera para disimular, que tengo el mismo derecho que usted a contemplar el escenario de nuestras soledades. ¿Lo cree usted justo o cree que es un abuso por mi parte en contra de su santa voluntad que no debe ser tan santa como parece? Disculpe si soy tan directo, pero no me queda mucho tiempo para andarme con rodeos que no llegan nunca a ninguna parte nada más que a terminar por los suelos en medio del polvo. Mi alma está solitaria. ¿Cree usted que no tengo derecho a quejarme? Pues mi instinto de conservación me dice que sí, que tengo derecho a quejarme porque usted tiene todas las compañías que desea y yo no tengo ni tan siquiera un hamster con quien dialogar y digo hamster por no decir otra clase de animales de los muchos que abundan por este mundo y quizás sea usted un buen ejemplo. ¿Cree usted de verdad que a mi edad tengo ganas de ser grosero? ¡Pues no! No se me enfade tanto porque no lo estoy diciendo por usted pero alguien tiene que escucharme y le ha tocado la china y se me aguanta por favor! Perdone mi audacia pero es lo único que me queda. Podría haber venido a usted en busca de amistad íntima pero no es eso aunque lo parezca. ¡No se preocupe tanto por el qué dirán los demás! Si busco a alguien como usted para descargar mi ansiedad tantas veces retenida por culpa de la censura es porque mi alma está solitaria. Todos andamos un poco desorientados y es necesario, de vez en cuando, tener una buena compañía íntima como usted. ¡No, por favor! ¡No se me acalore demasiado! ¡No le estoy halagando sus lindas orejas, y vaya que tiene usted un buen par de orejas grandes, sino que busco de usted que guarde silencio mientras yo hablo! ¿Entendido? Así que guarde silencio mientras yo hablo porque hay silencios que quizás sean la solución a lo que estoy buscando. Escuche con total atención o me va a entrar la depre y me voy a liar a guantazos con usted sin quererlo pero comprenda mi desesperación. ¡Mire a su alrededor!! ¡Mire cómo se divierten todos viéndonos en el escenario y sin pensar, ni por un momento, que estamos completamente solos! Soy el primero en reconocer que quizás la culpa no sea suya pero todos, usted también, somos en gran parte culpables de la soledad de los demás. ¿O no está usted de acuerdo con lo que le estoy confesando a tumba abierta? Y no se me asuste por favor que no es para tanto. ¡Cállese por favor y no me replique porque me lío la manta a la cabeza y empiezo a dar guantazos y no paro por nada de este mundo hasta que no quede en pie ni el apuntador! ¡No diga ni una sola palabra porque ya no necesito a mi edad, puesto que soy centenario, ninguna palabra de consuelo ni de remedios ni de ninguna otra que quiera dirigirme la palabra! Necesito llenar mi ausencia de manera definitiva antes de decir adiós. Y, en definitiva, me encuentro abrumado por el peso de los años en los que he tenido que guardar completo silencio en contra de mi voluntad que no será tan santa como la suya pero que es también voluntad. Por eso, y solamente por eso, es por lo que he elegido austed como la persona más idónea para darle contenido a mi caminar por este mundo que me ha tocado sufrir y los demás no me interesan para nada de nada. Y si nos miran que nos miren porque a mé eso de que nos miren me tiene completamente sin cuidado; pero tenga usted mucho cuidado con decir palabra alguna porque ni la necesito ni me sirve. ¿Comprende mi angustia vital aza o no aza? ¡Me gustaría ver a usted en el escenario a ver qué le parece esta situación tan desesperada! ¡Aquí no hay ningún actor que esté contento con su papel, así que necesitamos encontrar personas inocentes como usted, aunque eso de que usted es inocente perdone que lo dude porque me da en la nariz que no es cierto, para que nos comprendan de cabo a rabo; o sea, que no le estoy pidiendo que me dé consejo alguno sino que guarde silencio absoluto mientras yo tengo que poner en práctica mi propia necesidad urgente y elemental querido Watson, y no me refiero al water, para ser escuchado. Podríamos estar haciendo una comedia y gastarnos todos chistes los unos contra los otros como hacen los que se llaman humanos, porque me río yo de esos chistes que sirven para burlarse de los demás sin ninguna clase de misericordia,así que quizás usted esté ya comprendiendo que esto es una tragedia y que no estamos de bromas porque yo, por lo que mi atañe, estoy al borde de un ataque de nervios y me voy a liar con usted de un momento a otro, como no me entienda cuando le confieso que mi alma está solitaria. A lo mejor hasta usted y yo somos dos almas gemelas sin haberlo sabido hasta ahora. ¿Usted se ha creído que por haber pagado un precio por la entrada a este local tiene derecho a no escucharme? ¡Pues se equivoca! A no ser que usted no se sienta un ser humano. A mi edad digo ya solamente lo que me interesa y no lo que otras personas, como usted por ejemplo, les interesa que cuente. Si me está comprendiendo me estará usted dando la razán más razonable que existe y descarte ya a Descartes por favor. ¿Cree o no cree usted que tengo la razón más razonable que existe? ¡Pues no está usted escuchando a un loco como todos los demás piensan de mí, sino aun hombre que está diciendo verdades como puños y que se acerca a su final y por eso me da la real gana de decir unas cuantas verdades de las muchas que me han estado siempre obligando a callar desde que tengo uso de razón! Siempre me han relegado al silencio y no estoy dispuesto a que, antes de estirar la pata para irme definitivamente, usted no me escuche y que usted satisfaga mis necesidades más perentorias. El hecho de que haya pagado por entrar aquí le obliga a tener que atenderme dichas necesidades. Y no le estoy pidiendo caridad ni cualquier otro asunto sino que usted me satisfaga los deseos piensen lo que piensen los demás. ¿De acuerdo? ¡Pues si usted está de acuerdo conmigo no tenemos por qué seguir disimulando porque el asunto es urgente! Los demás pueden pensar lo que quieran pero yo no tengo por qué hacer caso a los demás ni me importa lo que los demás estén creyendo. ¡Allá ellos con sus sucias conciencias! Soy como soy y como soy como soy hablo como hablo y cuento lo que cuento pese a quien pese y hay muchos que pesan demasiado de lo gordos que están de tanto haber abusado de los demás cosa que yo no he hecho jamás en mi longeva vida y digo longeva para emplear una palabra culta en vez de decir esa vulgaridad de la tengo muy larga, y me refiero a la vida y no piense usted tan mal de mí que no es necesario porque para eso están ya todos los demás. Estoy dispuesto a buscar la ayuda más idónea para cumplir mis necesidades y es usted a quien he elegido. El resto de los espectadores y espectadoras me importan menos que un carajillo. Y puestas las cosas en claro sepa usted que mi alma está solitaria. Cuando a un hombre le queda tan poco tiempo como me queda a mí lo menos que se puede hacer es no reírse de mi soledad; pero si alguien se está riendo que tenga mucho cuidado antes de soltar unas cuantas carcajadas no vaya a ser que se conviertan en un boomerang que se vuelve contra él o contra ella. Le advierto que no estoy amenazando sino advirtiendo. ¡Usted me escucha porque yo he buscado a usted para decirle unas cuantas vedades y luego vaya usted y lo tuitea por el resto del mundo que a mí plin porque yo duermo en pikolín! Yo he estado mucho tiempo en ese banquillo de los acusados y ya no necesito compañía alguna pero, der repente, al ver a usted, he sentido una necesidad urgente de desahogarme con alguien que, al menos, tiene la decencia de escucharme. ¡Ni le estoy suplicando ni jamás le suplicaría a nadie como usted mejorando lo presente pero, al menos, antes de irme para siempre puedo tener el gustazo de poder decir que alguien me ha escuchado y se ha comprometido conmigo del todo. ¿Usted cree que nuesto comprosimo tiene futuro? ¿Usted cree que nuestro compromiso es una cosa solamente de medias tintas? Mi alma está solitaria y no necesita lismosnas emocionales de ningún tipo sino simplemente el compromiso de escucharme para que, al mismo tiempo de en que me vaya de aquí, esta noche haya gozado un montonazo y es que alguien me ha escuchado por primera vez en mi longeva vida y digo longeva porque soy un hombre culto y no un vulgar de esos otros muchos que dicen que las tienen más o menos largas, y a la vida me refiero. ¿Cree usted que es agradable estar ahí arriba, en el banquillo de los acusdados, contando chistes mientras los demás se burlan de mi soledad? ¡No estoy dispuesto a admitirlo por más tiempo y ni tan siquiera me lo planteo como un futuro para mi vida! Dicen que a mi edad sólo se pueden contar verdades. ¡Pues entonces escúcheme lo que le estoy contando porque sólo son verdades! No cera usted que yo soy un pájaro bobo y no sé lo que digo porque de pájaro tengo bastante pero de bobo no tengo nada. ¡Estoy encarnando mis sentimientos con el ideal de que mi alma deje de estar solitaria y por eso me da lo mismo lo que piensen todos los demás! He estado toda mi vida guardando silencio en contra de mi voluntad por culpa de los déspotas pero ya se acabó. Que tenga usted muy buena noche y que la conciencia no le remuerda demasiado.

(Lui se levanta, se dirige al escenario y se sienta en su lugar)

Gi (Se levanta, busca un asiento vacío al lado de algún espectador o alguna espectadora que crea conveniente o, si no encuentra un asiento libre, se sienta en uno de los pasillos al lado de algún espectador o alguna espectadora que prefiera).- Le confieso a usted que tengo ya ochenta años de edad aunque usted no se lo crea porque me parece que usted sólo se cree las mentiras que le cuentan los mentirosos y que por eso mismo, como tengo ochenta años de edad, ya estoy de vuelta de todo; así que no se tome a broma, porque chistoso no soy, lo que voy a decirle. ¡Usted, como ha pagado la entrada, tiene todo el derecho a escucharme pero también tiene toda la obligación de escucharme y no me venga con reclamaciones porque no tiene derecho a reclamar nada! ¡Y tiene la obligación de escucharme porque yo soy un ser humano y no un mono aullador! Voy a ser claro para que me entienda bien y por eso voy a ir directo al asunto y no me voy a ir por las ramas porque no soy un mono aunque a usted le parezca muy mono. ¡Gracias pero no necesito piropos de esa naturaleza! Así que haga usted el favor de atenderme y no me venga con excusas de persona maleducada que a saber que educación tiene usted pero me da lo mismo lo mismo me da. Espero que me escuche bien y no me olvide jamás de los jamases ni de todos los jamases jamás. ¡Sepa usted que la vida me ha enseñado que a la vuelta lo venden tinto así que no se burle de mí sino quiere que yo me burle de usted! Esto no es una amenaza sino una advertencia. Necesito llevar a cabo una urgencia indispensable y es usted la persona idónea para que yo lleve a cabo esa experiencia urgente con usted porque en el fondo, aunque sea en el fondo del todo, usted y yo somos iguales aunque las apariencias digan lo contrario pero es que yo, a diferencia de usted y los que son como usted y en el pecado llevan la penitencia, no hago caso de ninguna apariencia sino que voy a contarle todo lo que he estado reteniendo tantas veces por circunstancias ajenas a mi propia voluntad por culpa de gente como usted. Y si no tiene usted suficiente voluntad como para escuchar algo más que sandenes, que me parece que usted escucha demasiadas sandeces en su vida, haga el favor de aguantar un momento porque lo que tengo que decirle no es ningún chiste aunque usted se lo tome a broma.¡Me maravillo yo cuando veo a tantos seres humanos indolentes e insolentes como usted, y perdone mi atrevimiento pero si no lo digo reviento, mientras mi alma se encuentra totalmente solitaria! Vivimos los unos junto a los otros, y no me interprete mal porque no estoy buscando ningún contacto físico con usted por muy cerca que estemos, así que o tratamos de entendernos o peor para usted. ¿Somos de verdad lo que somos o somos de verdad lo que no somos? A ver si nos enteramos ya de una vez por todas y si no es así ajo y agua que es lo más claro que puedo decirle. ¡No se lo digo por lo que está usted figurando, que menuda figura tiene usted mire por donde se le mire, sino que imagine usted lo solitaria que está mi alma que ya he llegado a una situación extrema y me va a dar un ataque y me voy a liar con usted quiera o no quiera! Fíjese bien en lo que le digo. ¡Si usted no me escucha yo no voy a desistir jamás de los jamases y todos los jamases de jamás hasta que me escuche! Nos conducimos todos como debemos ser o rompo la baraja y aquí no juega nadie; así que le recomiendo que tenga paciencia y no tenga tantos nervios y deje de comerse las uñas que eso está muy feo de cara a los demás. Para eso le he elegido a usted. ¡No faltaría más! ¡No he de morir antes de conseguir que mi alma deje de estar solitaria y como todavía estoy vivo, y lo que te rondaré morena que es toda una tira de años más, de aquí no sale usted sin haberme escuchado unas cuantas cosas que tengo ganas de decirle desde que he visto que ha entrado por la puerta así que si le tengo que cantar las cuarenta en bastos pues se las canto y santas pascuas tengamos todos. ¡No se va a ir usted de rositas! ¡Eso que se le quite de la cabeza! ¿Quién tiene la suerte de nacer con tanta felicidad como usted ha nacido? Yo desde luego que no. Así que, como ya estoy de vuelta de todo, lo que tengo que decirle es que no me asusto de nada ni de nadie. No se esperaba usted esta sorpresa ¿verdad? Ni siquiera es necesario que esté de acuerdo conmigo pero si está en total desacuerdo usted me escucha quiera o no quiera. ¿Nos realizamos como personas o qué narices es eso de la realización personal? Pero resulta que como yo quiero realizarme del todo no estoy dispuesto a dejar pasar la ocasión de hacerlo gracias a usted. Si le gusto como si no le gusto. Me da igual que yo le guste a usted o que no le guste nada de nada pero vaya que si me relalizo con usted. Teniendo este asunto muy claro no se sienta instrumento de mis caprichos porque usted solamente es un objeto para mí y nada más que un objeto para que mis deseos sean realismos por completo. Me da lo mismo que me llame lo que quiera pero lo bien dicho bien dicho está. ¿Quién cree usted que es Sancho Panza? ¡Pues eso es lo que quiero que crea porque yo jamás de todos los jamases y de todos los jamases jamás he tenido la compañía de ningún loco que no haya nadie conocido y si usted sufre de locura como expresan sus ojos ese es su problema y no el mío! Lo que le repito una y mil veces hasta ver si le entra en su cabezota, que bastante lo dudo cuando miro, es que mi alma está solitaria. ¡Usted debe ser de esas personas que solamente sirven para ir hablando mal de personas como yo para hacernos pasar por culpables cuando culpables son usted y quienes son como usted! ¿Yo culpable? No me haga reír que me duelen las muelas. ¡Pues no! ¡Tengo que advertirle que no! Yo soy un actor y usted no pinta aquí nada más que lo que yo quiero que pinte. De acuerdo en que yo soy un actor. Pero ¿está usted pensando, aunque piense más bien poco por lo que observo cuando miro su cabezota, en algún momento que yo soy algo más que un actor? Por supuesto que sí soy más que un actor y por eso me he tomado el atrevimiento, y usted se me sigue callando mientas yo hablo o aquí arde Troya, de contarle cuatro cosas que llevo mucho tiempo deseando contarle a alguien como usted. Mi primera verdad es que usted no tiene ni idea de quién soy yo ni qué pasa con mi alma. Mi segunda verdad es que usted cree que yo estoy aquí de paso sin darse cuenta de que paso de todos y mucho más de usted. Mi tercera verdad es decirle que está usted de sobra en mi vida porque no me interesa para nada por mucho que se lo esté creyendo. Y mi cuarta verdad es que usted está en una tremenda confusión mental, y de ahí que tenga mirada de locura, al creer que yo estoy tan grillado como Don Quijote. ¡Entre nosotros dos existe algo y no sólo visible por fuera! Cuando hablo con usted siento unas vibraciones dentro de mi interior, y no se me emocione demasiado como dice un tontarras que conozco demasiado bien y que se cree Miguel Ángel pintando a la mona lisa porque le han dado una mierda de emisora de radio, para regocijo y cachondeo de mi alma y eso es que le estoy pidiendo que usted sienta también por mí y no se me emocione demasiado como dice ese que se cree más glorioso que Miguel Ángel porque le han dado una mierda de emisora. Hay quienes se pasan la vida cantando sin darse cuenta de que para cantar bien, y para dar noticias a través de una mierda de emisora de radio, hay que tener lucidez y no mera apariencia como pasa con ese listillo que tanto se parece a usted en cuanto a su forma y manera de dirigirse a los demás como diciendo que no existe nadie con mayor gloria y, la verdad sea dicha, a mí esa clase de viejas glorias me las paso por los cataplines. ¿Quiere uste oírme cantar? Pues no. Aguante usted la tormenta lo mismo que las he tenido que aguantar yo. Lo que necesito no es una mierda de emisora de radio para decir noticias sin interés alguno ni cantar lo que se me pide sino cantar lo que alguien con el alma solitaria canta cuando le da la real gana, donde le da la real gana y de la manera como le da la gana y no a través de las ondas de una mierda de emisora de radio de la que paso del todo y si usted no me lo cree eso es otro problema suyo y no mío. Desde que he visto su llegada he sabido que usted es la persona idónea para hacer que mi alma cante. Pero como no estoy aquí para hacer sus antojos, ni los antojos de ningún Miguel Ángel cualquiera por mucha mierda de emisora de radio que tenga, pues no me da la real gana cantar y decir noticia alguna. ¿Me está entendiendo del todo o se lo tengo que repetir? ¡No se ría tanto por dentro y por lo menos tenga el valor de hacerlo por fuera!. Le voy a enseñar a hacerlo. ¡Jajaja! Jajajaja! ¡Jajajajaja! ¡Jajajajajaja! ¡Jajajajajajaja! ¡Jajajajajajajaja! ¡Jajajajajajajaja! ¡Jajajajajajajajaja! ¡Jajajajajajajajajaja! ¡Que viva el dominó que es cultura popular! Más allá de lo bueno y de lo malo es lo que yo siento por usted y me da igual que usted me considere totalmente ido pero todavía no me voy. ¿No será que están todos ustedes locos de remate y yo, cosas raras de la vida, no tengo ya ninguna otra salvación más que reírme de todos ustedes los que se creen limpios por fuera pero tienen más roña por dentro que el palo de un gallinero y además no invitan ni a un miserable café? ¡No se me emocione tanto por favor que se me cae la moral al suelo! Antes le prometí que usted me iba a recordar durante toda su vida y eso es lo que estoy haciendo así que cuando yo esté hablando deje de tirarse el rollo conmigo por si acaso también tiene usted una mierda de emisora de radio para transmitir noticias que sólo le interesan a dos o tres aburridos que no tienen otra cosa más que aburrirse. ¡Viva el dominó que es cultura popular! Y es que algunos se agarran a un clavo ardiendo, y no me importa que se enteren porque es verdad, mientras yo no me quemo jamás encendiendo cigarrillos mientras ellos me miran mal porque hasta son bisojos. Cuando miro su rostro me encuentro más solo que la una de lo vacío que veo su rostro. Y luego van diciendo por ahí que yo soy el excéntrico. Será porque no se han mirado en el espejo nada más que para acicalarse el peinado como gatos relamidos que hasta parece que ronronean en lugar de hablar algo interesante. ¡Que viva el dominó que es cultura popular y no esas noticias insulsas de una mierda de emisora de radio que sólo escuchan dos o tres más aburridos que un discurso de Platón! Y es que parecen de la Grecia Antigua en lugar de la España superguay. ¿No ha oído nunca eso de agarrarse a una tabla de salvación? Pues para que usted se entere hay muchísimos náufragos que para llenar sus currículos se apuntan a una mierda de emisora de radio que a mi me importa menos que el pito doble porque me pitorreo hasta el despipote cuando me dicen que es interesante y que no me emocione demasiado pensando en esa emisora de radio pues, como le dije al principio, tengo ya ochenta años de edad y cuando todos ellos van yo ya hace un montonazo de años que vuelvo y he tenido más audiencias que las que puedan tener todos ellos en cien años de existencia como gacetilleros de chichinabo. ¿Qué pìensa usted, si es que acaso usted piensa, cuando me ve vestido de esta forma tan lamentable? No me regale ningún insulto, por favor, que soy capaz hasta de pagarle diez euros por cada insulto que usted me lance porque yo es que la verdad de lances sé ya demasiado y de todos he salido vencedor aunque me vea vestido de esta guisa y a ver si guisa usted mejor porque no soy un pringao y paso de cualquiera de sus guisados de guisantes que alimentan menos que un puñado de cañamones! ¡Vaya sorpresa la mía haberme encontrado con alguien como usted que con sólo mirarme es capaz de hacerme olvidar mis traumas! Pero los verdaderos traumatizados no son quienes son como yo soy, para que usted se entere de una vez por todas, sino todos esos chiflados, bien vestidos y tal y tal y cual, que se pasan la vida leyendo a Strindberg que, para que usted lo sepa bien sabido, no es necesario leer ni tan siquiera el primer párrafo de sus tochos para vivir más felices que unas castañuelas ¡Ni he leído a los existencialistas como Strindberg ni falta que me hace para cantarle a usted las cuarenta en copas que me parece que ha bebido ya demasiado y no hace más que pensar tonterías sobre mi personalidad y decir majaderías sobre mi persona. ¡No se emocione demasiado por favor! Me lo paso tan pipa con mis juegos solitarios de naipes y dominó que ni puñetera falta me hace pensar en esa mierda de emisora de radio donde no hay más emoción que una chavala de buen ver que se asoma por la ventana de vez en cuando para reírse de los tontarras que creen que yo me emociono demasiado con sus noticias cuando ya tengo ochenta años de edad y estoy de vuelta de todo. ¡Si usted cree que le estoy poniendo de vuelta y media me es totalmente indiferente! ¡Es vergonzoso que usted haya venido aquí a presenciar a quienes tenemos el alma solitaria y que conste que yo siempre estoy en el banquillo porque me considero, a pesar de todo, grandioso y no como usted que vale menos que una vaina! No me decepcione por más tiempo, por favor, y la próxima vez vayase a un circo en lugar de venir a vernos de nuevo. Mientras mi alma se confiesa solitaria yo no tengo otra cosa que hacer más que reirme de inocentes como usted que no aguantan ni una sola pequeña broma porque se creen las personas más serias de toda la comunidad de bichos raros que se creen monstruos inteligentes de lo raros que son. ¿Me ha comprendido bien del todo? Pues todo lo demás son pamplinas vacías de contenido y hasta de continente pues en realidad no sabe usted ni en qué continente vive. ¡Adiós!

Pi (Se levanta, busca un asiento vacío al lado de algún espectador o alguna espectadora que crea conveniente o, si no encuentra un asiento libre, se sienta en uno de los pasillos junto al lado de algún espectador o alguna espectadora que prefiera).- ¿Quién cree usted que soy yo? ¿Tal vez un payaso que no sabe lo que dice? ¡Pues se equivoca y se va a enterar pero que muy bien porque yo nosoy ningún payaso como al parecer lo es usted y no me replique porque es verdad ya que yo soy alguien que está buscando! ¿Sabe usted lo quiero yo? No me conteste de ninguna forma posible o imposible porque no se lo voy a permitir bajo ninguna circunstancia. ¿Sabe usted lo que quiero yo? Buena pregunta aunque a usted ni tan siquiera se le hubiese ocurrido intentar preguntarme porque me da la sensación de que usted tiene menos luces que un suburbio como le sucede a un tal Fernandito que cuando la rosa ya ni le hace caso pues resulta que no sabe qué hacer con el clavel de lo tontusco que es. ¡No me conteste usted de ninguna manera posible o imposible porque no se lo voy a admitir! ¡Hasta ahí podríamos llegar! ¿Usted se cree que yo soy tan tonto como Fernandito Rosalindo? Pues aclarado este asunto vamos a lo nuestro. El mundo no es como usted cree o se está creyendo que es y si no me reconoces… ¡mírame!… ¡pero mírame mucho mucho mucho por favor y deje de poner esa cara de espanto o cojo y me levanto y no vea usted lo que soy capaz de hacer con usted! Ahora, sin decir ni pío, piense en mí y en nadie más que en mí. ¿Quién soy yo? ¿Qué cree usted que soy yo? ¿Qué imagina usted sobre quién soy yo? ¡Y no me haga tanto el tonto como Fernandito Rosalindo que de lindo tiene menos que el trasero pelado de un mono, porque además de perder el tiempo no hace otra cosa que tenga valor alguno. ¡Pues se lo voy a decir yo para sacarle a usted de dudas! ¡Soy un producto de la indiferencia de personas como usted y ese atontado de Fernandito Rosalindo que es más feo que un mono haciendo cucamonas aunque usted le ría sus chistes orteras! ¿Se considera usted culpable o inocente de la soledad de mi alma? ¡Haga usted el favor de concentrarase bien y no disimule porque no sirve para que disimule y míreme bien del todo! ¡Es usted tan culpable como el resto de la gentuza y por eso es usted un ejemplo ejemplarizador de mi tragedia humana! No se crea que estoy condenado porque digo la verdad y en diciendo las verdades nadie se llama a engaño y usted no se disipe por favor que le he pillado con las manos en la masa! ¡Haga el favor de poner las manos donde yo las vea¡ ¡Veo que está usted en un estado físico deplorable! A mis sesenta años de edad recién cumplidos yo pensaba que me quedaban todavía muchas ilusiones por cumplir, muchas metas por alcanzar, pero según ha pasado el tiempo y por culpa de personas como usted, mi alma está solitaria aunque siempre miré a todo el mundo con ternura. ¿Usted cree que lo que le confieso es verdad o es una infamia como todas las que han dicho sobre mí quienes son como usted y ese Fernandito que no liga ni con la crema de broncearse en la playa porque está más pálido que el papel del water? ¿Cree que yo no tengo fundamentos para hablar de esta manera? ¡No me hable usted de fundamentos, por favor! He crecido más solo que la luna lunera cascabelera y todo por culpa de ustedes que se creen que son personas sin serlo y de las cuales usted es un ejemplo ejemplarizador. Ustedes se han estado alejando cada vez más de mí lo que, por un lado, se lo agradezco porque la carne de burro o de burra no es transparente y cuando menos burros o burras haya delante de mí pues más claridad, y por otro lado no necesito ya para nada su compañía así que pueden ustedes seguir alejándose de mí porque me es inverosímil. ¿Sabe usted lo que quiero yo? Acercarme un poco más a usted para que pueda, al fin, poder comprender lo de mi alma solitaria aunque me parece que es imposible pedir peras al olmo. Y en vista de que es imposible pedir peras al olmo haga lo siguiente. ¡No me quite los ojos de encima y míreme mucho pero que mucho mucho mucho! ¿Le recuerdo a alguien? Durante mis sesenta años de edad he estado buscando pero me acerco a usted y me encuentro mas solo que nunca. ¿Caricias? ¿Usted cree que con unas cuantas caricias de regalo van a servir para llenar mi vacío y la soledad de mi alma? ¡Usted está soñando o ha visto demasiadas películas románticas! Ahora es cuando llega la verdadera tragedia. ¡Estoy desesperado pero desesperado de verdad, o sea del todo desesperado! Y todo por culpa de usted y de quienes son como usted. ¿Qué sabe usted sobre mis necesidades? ¡No mendigo engaños! ¡No tengo por qué mendigar caricias por el simple hecho de que usted haya venido aquí con la simple curiosidad de ver cómo me encuentro. ¿Qué sabe usted sobre cómo se encuentra mi alma? Si usted cree que ha llegado la hora de corregir todas indiferencias hacia mi persona está perdiendo el tiempo conmigo porque supongo que usted ha perdido el tiempo ya con tantas personas, de las que somos personas en lugar de gentuzas, que yo soy solamente una más de todas esas personas pero no soy como los demás. ¡Pues sí! ¡No me mire con esa cara de asombro! ¡Yo no soy como los demás ni falta que me hace serlo y se lo voy a demostrar una vez más con eso de la dialéctica del materialismo ateo que tanto les gusta a ustedes escuchar aunque sea un rollo más cansino que el tostón de los cencerros y mire que usted está como un cencerro del todo! ¡Soy un producto de su indiferencia! ¡Cómo se nota que usted no ha conocido esta clase de desesperación! La gentuza como usted me es del todo despreciable y no necesito comprar su desprecio para sentirme persona. Mi alma ya no necesita a nadie como usted ni a ninguna clase de caricia lastimera. Manipule usted a otro que sólo sea un superficial como ese bazofia de Rosalindo ¡Y es que usted y las personas como usted sólo son superficiales a tope! ¿Me ha entendido ya o se lo digo en arameo para que usted me entienda mejor? ¡Ya! ¡Ya veo que usted no tiene ni idea del arameo así que sigamos hablando en castellano llano que rima con rellano! ¿Sabe usted lo que quiero yo? Parece que no sabe usted qué pensar sobre mí, ¿no es cierto?. ¡Pero de qué va por la vida! Míreme bien para no olvidarme nunca aunque ya he visto que tantas veces me ha olvidado que me da lo mismo ocho que ochenta pooque usted y quienes son como usted me la refanfainan pero muy bien refanfainada. A mí, que ya he cumplido los sesenta años de edad, me sucede que no me voy a arrepentir de decirle estas verdades que son más verdades que todas sus historias para no dormir porque vaya tochos de historias aburridas se cuentan entre ustedes cuando están en su torrecilla en plúmbeas asambleas de carácter general. ¡Paso de todos ustedes a tope! Mi alma puede estar solitaria pero yo todavia tengo una esperanza y usted, la persona por mí elegida esta noche, puede ser esa esperanza que tanto necesito si a usted todavía le queda un poco de sentimiento humano lo cual, perdone si soy tan sincero, lo dudo. Las dudas no ofenden si son dudas razonables así que no se me ofenda usted si yo también dudo de usted como usted y quienes son como usted han estado siempre dudando de mí. ¡Me parece que eso se llama igualdad o, al menos, esa igualdad de la que ustedes tanto hablan aunque no sea verdad sabiendo que no es verdad porque sólo se creen sus propias mentiras sabiendo que son mentiras! Yo siempre he sabido que ante la duda lo mejor es abrir el corazón. ¡Ja, ja y ja! ¡Permita que me ría de esa tontería! Ante la duda lo mejor es hacer como que no pasa nada. ¿No es eso lo lo que hace usted y todas las gentuzas que son como usted? ¡Ustedes se creen personas de muy altos vuelos pero me gustaría ver a todos ustedes en mi lugar! Por eso le digo que no se me asuste tanto. No voy a agredirle sino que voy a pedirle que no aparte su mirada de mí por ver si yo estoy bien del coco o cree usted que mi cerebro no funciona como debe funcionar. Sé que es verdaderamente ridículo esperar que usted entre en mi cerebro así que no me diga nada de nada, pero nada de nada, y siga guardando silencio hasta que no esté su abogado presente; porque aquí el que habla soy yo ya que yo soy el necesitado y no usted que tiene suficiente cara dura como para decir que no me entiende así que vamos a ver si ahora ya sabe lo que debería haber sabido hace muchos años sobre un verdadero hombre como lo soy yo. Para usted yo soy el payaso que no ha nacido para otra sino para hacer reír a los demás. ¿Estoy o no estoy en lo cierto? ¿Usted se cree que yo estoy desquiciado del todo? ¿Por qué no se ha ido usted al circo en lugar de venir aquí? Resulta que yo no soy ningún payaso ni tan siquiera deseo ser gracioso; pero ustedes me han convertido en lo que yo no quería convertirme. Antes de haber venido aquí usted debería habérselo pensado mucho, pero que mucho, porque ahora nadie va a venir en su ayuda mientras escucha mis verdades. Pero no se preocupe tanto, por favor. Puedo dar lástima pero no soy un sádico aunque muchas veces me hubiera gustado serlo con personas como usted. ¡Yo! ¡Yo mismo se lo puedo demostrar si usted cree que puedo demostrarlo! ¡Sé lo que está usted pensando ahora! ¡Usted está pensando que yo soy un ridículo personaje de teatro! ¡Un bufón para todos ustedes! ¡Un ridículo desalmado! Y acierta teniendo en cuenta que tengo el alma solitaria. A lo mejor, o a lo peor si lo miramos de otra manera, acierta también si cree que ha sido de casualidad porque resulta que hasta un burro como Fernandito puede tocar una flauta, y no piense mal por favor, por casualidad como dice la fábula que todos conocemos de memoria, lo cual no quiere decir que haya dejado de ser un burro porque un burro sigue siendo toque o no toque la flauta y usted ya me entiende. ¡Memoria! ¡Eso es! ¡Memoria! Use usted la memoria. ¿Cuándo fue el momento crucial de mi existencia en que mi alma quedó completamente solitaria? ¡Le voy a dar una pista para ver si usted me recuerda y no vaya diciendo por ahí que nunca jamás me ha conocido en su vida si es que eso que vive usted se puede llamar vida porque una cosa es estar con ángeles y otra cosa es soportar angelines! ¿Es que usted no sabía que quien con El Nene se acuesta con caca se levanta ¡Paloma, palomita palomera! Y Palomera es de Cuenca. ¿O no es cierto lo que digo? ¡Ja, ja y ja! ¡Dios mío, Dios mío y Dios mío que despiste tiene usted, madre mía! Pero no se me enfade ahora por tan poca cosa y hágame las mercedes de darme una buena esperanza pero que esté buena de verdad y no de esas que no me gustan ni un pelo. ¡Mariconadas no, por favor! Le cuento que cuando mi alma se quedó solitaria fue cuando tuve la desgracia de creer en personas como usted, que no son personas sino gentuzas, y de las cuales es usted un ejemplo ejemplarizador. ¿Me cree o no me cree? Para que vea que yo nunca he sido como usted dice ni, quienes son como usted, piensan y deje de mirarme ya tanto que me va a desgastar te el cutis de la cara, yo nunca olvido tan continuamente como olvidan ustedes porque no pueden dormir por culpa de sus malas y feas conciencias y prefieren decir que no saben quién soy yo, a pesar de mi inolvidable tipo de deportivo olímpico, ni cuándo me han conocido. ¿Verdadero o falso? No me diga nada porque es verdadero y usted bien lo sabe. ¿Sabe usted lo que yo le digo ahora a usted y quienes son como usetd? ¡Ja, ja y ja! ¿Le gusta a usted seguir riendo ahora? ¿Y qué tal se siente cuando los demás se ríen de usted? Quizás ahora ppeda usted haber aprendido algo importante que proviene de mí. No soy un payaso sino un ser humano, que no quiere beber de un cuenco ni de un recuenco sino de un vaso con agua limpia, del cual se han reído todos sin motivo alguno porque siempre he dicho la verdad hasta al lucero del alba. No puedo entender bien cómo puede ser que usted y ustedes se hayan estado riendo de asuntos tan serios y ahora resulta que usted y ustedes se encuentran con la verdad y no les gusta. ¿No les gusta que ahora sea yo quien se ría? ¡Ja, Ja y ja! Resulta que a mí los asuntos íntimos y profundos siempre me han producido un total respeto pero usted y ustedes parece que jamás han sabido lo que es eso. ¡Vaya sorpesa se acaba usted de llevar! ¿Sabe usted lo que le digo? Le digo que es una historia verdadera. ¡Ja, ja y ja! ¿Le gusta ahora a usted reír o no se esperaba que yo me siga riendo como siempre me he reído de usted y de todos ustedes? Así que yo sólo contaba disparates, ¿verdad? Quizás sea un verdadero disparate haber elegido a usted para soltar mis emociones así que perdone mis carcajadas pero voy a seguir riendo durante toda la eternidad. ¡Ja, ja y ja! ¡Qué a gusto se queda uno sin tener que llorar por culpa de los engaños! ¡Ja, ja y ja! ¿Siente usted ahora lo que puede ser un alma solitaria? Visualice usted la situación aunque me parece que sigue usted con tanta ceguera como siempre. ¿Soy o no soy una persona de verdad y para la verdad aunque no sea precisamente Supermán o quizás lo de diego diegorum diego es más antiguo que hacer pis? Podía decirle muchas cosas más, pero creo que ya se ha formado usted una idea de mí lo bastante interesante; así que espero que no me olvide otra vez jamás de todos los jamases pero no para ligar precisamente porque para ligar tengo a tres que se han presentado voluntarias para ver si aprendo a hacerlo pero no me animo lo suficiente porque resulta que ya estoy ligado. Se lo juro. ¡Ja, ja y ja! Le hago la pregunta por última vez. ¿Sabe usted lo que quiero yo? Me parece que haber hablado con usted es haber perdido tontamen el tiempo o, verbigracia y viva mi gracia, inútilmente el tiempo o, verbigracia y viva mi gracia, lamentablemente el tiempo; pero recuerde eso de a quien buen árbol se arrima buena sombra le cobija aunque sea todo un sauce llorón; pero no vaya usted a creérselo tanto ni por demasiado tiempo porque es totalmente mentira del todo. ¡Pues buena está la cosa! Creo que yo soy lo suficientemente claro, honesto, fiel, directo y convincente para hacerle pensar por lo menos un poco que es cierto eso de ese agua no he de beber porque agua que no has de beber déjala correr. Hasta siempre y procure no recordarme tanto.

(Pi se levanta, se dirige hacia el escenario y se sienta en su lugar)

Ran (Se levanta, busca un asiento vacío al lado de algún espectador o de alguna espectadora que crea conveniente o, si no encuentra un asiento libre, se sienta en uno de los pasillos al lado de algún espectador o alguna espectadora que prefiera).- ¡Buenas noches! ¡Para usted todos los derechos y para mí todas las obligaciones! ¡Qué gracia tiene la cosa, el asunto o lo que sea! Claro que usted en esto de la cosa, el asunto o lo que sea, está más verde que un canario criado con lechuguinos pero no se me enfade mucho porque no le he llamado lechuguino a usted sino al canario. ¡Escuche bien lo que le digo y no me venga ahora con que tiene sordera! Poco a poco hilaba la vieja el copo. ¿A qué le suena este dicho? ¡Si tuviera usted un poco de vergüenza, que lo dudo y permítame que lo dude, sabría a lo que me estoy refiriendo! ¿Es usted quizás un político? No me lo diga. Espere a que lo adivine yo. Desde que tengo uso de razón, y ya tengo cuarenta años de edad, les tengo a todos ustedes mucha tirria porque les tengo bien conocidos. ¡Vaya jarca de ladrones que son todos ustedes los de las ideologías de todos los colores habidos y por haber que he conocido en mi vida! Haga el favor de no ponerse usted tan rojo como un tomate canario o no canario. Pero… ¿ha pensado usted cómo me ha dejado el alma? ¡Totalmente solitaria! Claro que, como dice el dicho bien dicho, las ideologías les crían y ustedes se arrejuntan! ¿O estoy equivocado? ¿No le gusta a usted cómo me ha dejado el alma en medio de todos estos y todas estas? ¡Pues aquí estoy yo todavía vivo! ¡Agárrese bien que vienen curvas! Lo justo es lo justo y sólo lo justo. ¿Le gusta cómo he comenzado? Soledad es linda como una amapola pero yo la quiero así distinta porque es sincera, ¡ay mi soledad!. ¿Será quizás porque yo no les cobro comisiones a las obreras? ¡Me gustan tanto las mujeres que no puedo ni aguantarme el dolor que me producen! ¿A usted le producen dolor de muelas, de hígado o de páncreas las mujeres o también lo tiene ya superado? Sólo piénselo, por favor, porque como me caliente del todo se va a enterar hasta el apuntador que está metido dentro de la concha. ¿Me permite que siga con mi discurso mientras le observo la cara de chorizo y sinvergüenza que tiene? Le echa usted más morro a la vida que mil negritos silbando la canción del colacao. ¡Madre mía que bochorno estoy pasando hablando con usted! Y es que aquí hace un calor que sofoca. ¡Vaya sofoco y vaya sofoco y vaya sofoco! Pero bueno, vamos a ver bien visto, venga y venga el jaleo que ahora llega el tiroteo. ¡Qué buenos son los enlaces sindicales que buenos son que nos llevan de excursión! ¿Y el follón? ¿Cuándo empieza el follón? ¡Cacahuetes, chicles y caramelos! ¡Tengo cacahuetes, chicles y caramelos de fresa, limón y menta! ¡Venga, caballero, venga! ¡No se me vaya usted por las Batuecas y vuelva a conectar conmigo a ver si conecto y se me pasa un poco esta soledad del alma mía, ¡ay mi soledad!, y me acompaña usted aunque sea en estas horas de meditaciones trascendentes! ¿Sabe usted lo que es una meditación trascendente? Dese prisa en pensar, por favor, que es usted más lento de pensamiento que una tortuga de escayola con reuma y además la noche avanza. ¡Mire! ¡Mire cómo hago cucamonas para demostrarle que mi alma está solitaria! ¿Es que no sabe usted que las almas solitarias también tienen su corazoncito? Si aquí hubiera una cama turca podría hacerle un poco de varias demostraciones de suecas pero no hay más cera que la que arde y siga usted callando y espere un momento que la están peinando. ¡Sigo! ¡Te he pillao, te he pillao, Pepe Lui que te he pillao y no me gusta tu peinao so abobado que quiere decir abogado pero a lo pájaro bobo! Es privado del todo pero ahora es público y notorio y se aguanta porque yo tambíen tuve que aguantarlo. ¿No le parece a usted gracioso del todo esto del peinao y lo de abobado porque es usted un pájaro bobo sea abogado o sea empleaducho de décima categoría? ¿Le parece que yo tengo gracia o le parece que yo no tengo gracia? ¿Ya no le hace a usted gracia la cancioncilla del no me gusta tu peinao repeinao que es usted solamente un repeinao? ¿Y qué le parece esa cancioncita a su amiguito el tarado ese que es más tarado que usted que ya es decir? ¡Buena parejita hacen usted y el tarado de los servicios de los pisos de arriba! ¡Haga el favor de no pisarme las chanclas, Pepe Lui, y ahora va y se lo cuenta al tarado ese del tenis que no sabe ni lo que es una bola con pelos o sin pelos! ¡Vaya pelos que tiene usted y su amiguito el tarado del Banco que es el más tarado de todos mejorando lo presente y perdone usted que le llame tarado! ¿Soy gracioso o no soy gracioso? No me dé usted las gracias porque no las necesito tanto como usted señor poco agraciado. Y además todavía no he terminado de hablar así que respete usted el turno de palabra de la que tanto va por ahí pregonando. Escuche. Escuche usted mi parlamento. ¿He dicho parlamento? ¡Ay va! ¿En qué estaría yo pensando? Vamos a ver si no me trae ya más carnés porque no voy a firmar ninguno aunque ustedes me hagan un descuento del cien por cien y me lo den gratis. ¿Entendido? A ver si nos centramos y nos concentramos bien concentrados antes de hacer apologías politicastras, por favor. Verbigracia del verbo manifestar. ¡Yo manifiesto, tú manifiestas, él y ella manifiestan, nosotros manifestamos, vosotros manifestáis y ellos y ellas manifiestan! ¡Vaya cachondeo de manifestaciones! ¡Cacahuetes, chicles y caramelos! ¡Tengo cacahuetes, chicles y caramelos de fresa, limón y menta! Deje usted de mirarme tan de reojo que se está usted poniendo muy nervioso y le voy a tener que atizar bien atizado. ¿Es usted un tocador o es de esos que se dejan tocar? Pues la diferencia entre nosotros dos es una sarta de chismes que nos separan tanto que ya estoy yo demasiado lejos de usted y del tarado del Banco. ¿Pero quién se ha creído que es usted, señor politicastro? ¿Castro? ¿He dicho Castro? ¡Vaya catátrofe ché argentino cubano y latinoamericano para mayor grandeza de la tontería! ¿En qué estaría yo pensando? ¿Usted sabe en que estaría yo pensando? ¡Cacahuetes, chicles y caramelos! ¡Tengo cacahuetes, chicles y caramelos de fresa, limón y menta! Por cierto, ¿qué es la envidia, Pepe Lui? ¿Tiene usted algún caballo percherón que me lleve hasta la sede de los caperucitos encarnados que tanto conoce usted? No. Si no lo digo para que usted se me enoje, so abobado de toga y birrete, así que no se me enoje por culpa de tantas chorradas y eche un poco de gasolina a su motor que se ha quedado gripado. ¡Que no me mire usted tanto de reojo que me da envidia! Por cierto, vuelvo a preguntarle ¿qué es la envidia? ¡Eres diferente, diferente, al resto de la gente y por eso me enamoré de ti! ¡No, perdone usted, pero yo no estoy enamorado de usted sino que cuando me da por cantar pues canto caiga quien caiga! Porque resulta que yo soy de los de a pie y no como usted que se apoltrona cómodamente para hacer sus chanchullos personales en horas de trabajos laborales no vaya a ser cierto lo de quien se fue a Sevilla perdio su silla morenito de mi alma querida porque a pesar de estar mi alma solitaria no es tan espinosa como muchos creen. ¿Le gusta lo de morenito y espinosa así dicho como a bote pronto? ¿Qué es un escaño, Pepe Lui? No me lo diga. A ver si lo adivino yo. ¡Un escaño es aquello que no hace daño año tras año salvo si se es tacaño y por cierto que sirve para engordar a los chorizos de turno que se van repartiendo la matanza mientras los demás nos quedamos mirando! Claro que, como usted es tan tacaño como Escipión “El Emiliano”, prefiero mil veces que me olvide pero espere un momento que todavía estoy en plena sesión de las cortes y aún me qudan varios cortes que dar. Lo siento pero es usted un conejillo de indias así que aguántese el experimento a ver cómo queda al final. ¿Estaré yo equivocado con esto de los chorizos? Guarde silencio y no hable nada hasta que no esté presente su abogado, que es usted mismo como siempre, y como está presente haga usted como que no está que a eso ya está muy acostumbrado cuando van los obreros a pedirle ayuda y está su sillón vacío. ¿Me sigo equivocando o estoy acertando? ¡Se siente, se siente, el abogado está ausente! ¿Verdadero o falso? ¿No es lo que dice su secretaria a todos los curritos cuando van a pedirle explicaciones acerca del abandono en que les tiene usted y todos los que son como usted salvo que le suelten una pasta gansa? ¿Le gustan las consignas callejeras? Hace falta tener más cara dura que la corteza de un alcornoque servida en un plato de magro de cerdo para ser como usted y el resto de la gente que es como usted, Pepe Lui. ¿Pero cuántos pepeluises hay aquí, Virgen Santísima? Y entonces voy yo y sigo con mi discurso. ¡Ni envidioso ni envidiado! ¡Es para descojonarse de risa! ¡Magníficos! ¡Son ustedes como los siete magníficos de la mucha pero mala leche! Embusteros a más no poder pero magníficos. Lo cual es un mérito de mierda pero mérito al fin y al cabo ya que todo lo magnífico, aunque sea de magro de cerdo con mucha pero mala leche, merece la pena el aplauso general de sus admiradores. ¿O no? ¿En qué quedamos? ¿Sabe usted un poco de taquigrafía o es usted de los que sólo sabe dnar órdenes a grito pelado hasta quedarse afónico porque no saben hacer la o ni con un canuto? ¡No me sea canuto por favor que sabe usted menos que el ordenanza del Negociado de Transferencias! Lo digo para que me comprenda un poco cómo tengo el alma de solitaria por culpa de usted y para compensar un poco porque soy un profesional de las compensaciones. Apunte usted en su memoria lo siguiente y no me siga mirando con esa cara de salido que parece que está usted delirando. ¡Aleluya! ¡Cada uno con la suya! ¿Pero no se está usted dando cuenta de que esa mujer no es la mía? ¡Sí! ¡Aquella que viste de verde y blanco como la bandera andaluza y que por eso está de bandera! ¿Pero en qué mundo vive usted, so cerdo? ¿Usted no sabe, tan político como es, lo de cada oveja con su pareja? ¿Es usted de los del poder joder la marrana todo el santo día? ¡No hace falta que me lo jure porque ya veo que sí! Ya. Ya y ya. Y ya y ya y ya. Lo que usted ordene pues no faltaría más jefe de enésima e ínfima categoría. Por supuesto que me trasladé a un lugar bien lejos de todos ustedes pero, lo que es Dios y lo grande que es Dios, ahora estoy aquí para contar lo que debo contar y que arreen los que vengan detrás. ¿Cuando usted, como buen político que es, se monta a una burra es usted más burro que ella? Menos mal que les he perdido ya de vista. A lo mejor es que el tiempo no ha pasado y nos hemos reencontrado para decirle lo de donde las dan las toman. ¡Pero le veo a usted muy desmejorado del todo, algo así como desfigurado! Y pensar que usted se parecía a Roberto Alcázar y se ha quedado solamente en Pedrín… ¡Dios mío, Dios mío y Dios mío! ¿Qué les está pasando a todos ustedes, guapetones de cara ?¿Será que de tanto chupar de la teta se han quedado ustedes chupados del todo? ¿Y para qué quieren chupar tanto si es que se puede saber? ¡Hawai, Hawai, es un paraíso! ¡Fiscal por supuesto! ¡Cacahuetes, chicles y caramelos! ¡Tengo cacahuetes, chicles y caramelos de fresa, limón y menta! Ahora que me fijo tanto en suted le veo hasta muy mono del todo. ¿El mono Foncho tal vez? ¿Es usted el mono Foncho tal vez? Espere que sigo cantando. ¡Dónde vas Fonchito Pérez dónde vas triste de ti, las mujeres no te quieren y por eso me odias a mí; las mujeres no te quieren y por eso me odias a mí, y por eso me odias a mí! ¡No se me ofenda pero usted tiene cara de monicaquito con caca y hasta de monicaco de caco y ya sabe que caco significa ladrón! Supongo que prefiere usted ser un mono y no la mona Chita porque no se puede ser de todo en la vida; pero mira que parece usted un tarzánida con taparrabos pero con forma de cuadrúpedo. ¿Me va usted a insultar otra vez si le digo que está usted totalmente desmejorado con peluca o sin peluca? ¿Se acuerda usted de la peluca a lo Carrillo? Pues era solamente una película nada más pero como usted, como buen político que es, mete las narices en todas las ollas para ver qué puede llevarse al coleto, con coleta y sin coleta, a costa de las personas del pueblo pues se quedó usted en pelotas; aunque eso de que tiene usted pelotas lo dudo pero pelota del cerdo si que era usted. ¿O no es verdad? ¿Hacía usted, mono Fonchito, manitas con el cerdo de Pepe Lui? Vamos a seguir con el repertorio. ¿A qué parte de la población mundana representa usted con esa cara de mono que tira de espaldas a todas las chavalas por el tufo que suelta por su pelado trasero? ¿Cómo se ven los toros desde el palco cuando se tiene la frente tan bien ordenada que parece usted un reno cruzado con ciervo y un poco de alce? ¡Alce usted su copa que vamos a brindar! ¡Brindaremos por ti, porque te vaya bien, y quizás en la otra vida brindaremos también! ¿Quiere oír usted ahora lo que gritan los del graderío o prefiere saber, si es que tiene un poco de vergüenza democrática de esa que venden ustedes en sus mitines manipulados desde arriba, lo que opinan los del patio del piso bajo porque no tienen dinero más que vivir en lo más bajo del todo? Supongamos que estamos en el patio de operaciones. Es usted un político y, por lo tanto, un mentiroso, un embaucador, un tránsfuga y un embustero. Eso es lo que dicen los del patio de operaciones. Bueno. Operese un poco del coco porque la verdad es que a mí me la trae floja todo eso y mucho más floja me la trae todo lo que va usted diciendo de mi porque como tengo ya el alma solitaria no me interesa para nada su compañía. Pero espere un poco nada más. La verdad es que no le admiro a usted para nada ni le envidio para nada aunque usted salte en paracaídas haciendo más piruetas que Pirulo moviendo el culo y haciendo el chulo. ¿Me ha entendido bien, pelo de escarola trufada con gusanos de seda? ¡Ademas de lavarse los sobacos podría usted lavarse de ver en cuando el pelo porque lo tiene usted más pringado de mierda que todo lo mierda que es el resto de su persona! Lo cual, siendo como es usted, es un verdadero elogio más que una crítica porque es que huele que apesta. ¡Cacahuetes, chicles y caramelos! ¡Tengo cacahuetes chicles y caramelos de fresa, limñon y menta! ¿Se puede saber por qué sonríe usted, so cenutrio? ¡Ala ya, chivato, que es usted más chivato que el morenito de la cosa espinosa cuanto tiene envidia de ver que las canarias ligan con un menda como yo! ¡Compreme usted clavelitos, cómprelos por caridad! ¡Jajajajajajajajajaja! ¡Perdone pero se me ha escapado la risa! Creo que yo tengo todavía futuro a pesar de mi alma solitaria. ¿Y usted, tío político?¿Tiene usted futuro lavando la vajilla completa de su casa y limpiando hasta debajo de sofá por ver si descubre a alguien con malas intenciones? ¡Pues deje ya tanta politica y vigile su propia casa que yo sigo tirando hacia adelante porque ya tengo cuarenta años y estoy de tan buen ver que sigo ligando lo que pasa es que como tengo el alma solitaria voy a ver si encuentro a alguna samaritana que me dé un poco de agua para calmar mi soledad!

(Ran se levanta, se dirige al escenario y se sienta en su lugar)

De (Se levanta, busca un asiento vacío al lado de algún espectador o alguna espectadora que crea conveniente o, si no encuentra un asiento libre, se sienta en uno de los pasillos al lado de algún espectador o alguna espectadora que prefiera).- ¡Somos jóvenes tú y yo, somos jóvenes tú y yo, y esta juventud nos hará reír! ¿De qué tenemos que reirnos usted y yo? ¡Usted no diga nada que para eso he nacido yo! Yo puedo vivir sin ti y tú puedes vivir sin mí. ¡Paradojas de amores frustrados de los que, a pesar de mis solo veinte años de edad, ya he vivido demasiados! Pero como resulta que hay amores que no matan pues todavía ando vivo por aquí. Mi alma está solitaria pero yo me pregunto, ¿es usted mi alma gemela? Ahora bien, no me veo yo muy animado a entrar en contacto con usted aunque estemos tan cerca que le huele el aliento al hijo del churrero. ¿Se acuerda usted del hijo del churrero? Sí. El churri churrigueresco. ¿O no es churrigueresco el churri del aliento de la Navidad? ¡Qué desaliento tengo, churrito del alma mía, y qué solitaria tengo el alma porque no estoy al lado de la pelirroja como tú! ¡Deje que le mire el pelo, por favor! ¡Ayvá cuantos reflejos y vaya caspa más casposa! Mantegamos la corta distancia para no caer en tentaciones. ¿Usted ha pagado la entrada o se ha colado por lo de talla corta? ¡Vaya corte! No. No se preocupe. No me voy a chivar al acomodador así que siga cómodamente en su asiento mientras mi alma sigue suspirando amores de tan solitaria como está y dígaselo al señor de la Caja que se cree el más ligón de todos y he dicho Caja para no llevarnos ningún desengaño más a la hora de cobrar de lo lindo. Solamente le voy a decir algo porque hay que ver qué cara tiene usted engañando al portero pero voy a empezar aclarando que entre usted y yo no ha habido nunca ningún contacto físico no vayan a decir de mí que soy un doctor en esto de la física pero en cuanto a la química…. ¡ay cuántos recuerdos tengo yo de la química con la ayudante del laboratorio!… Me encanta su figura de tronío pero mejor lo dejamos para el próximo Siglo XXII después de Jesucristo no vaya a ser que me sigan llamando golfo los que están a mi alrededor como buitres al acecho. ¿Le mola cantidad mi forma de ser? Ya sé que no. Ya sé que para usted soy un joven sin futuro pero… ¿se ha mirado usted en un espejo, señor de la villa Oslada o no Oslada pero villa al fin y al cabo? ¿Y qué quiere decir Oslada? A lo mejor me confundo y quise decir Coslada pero vaya que canto. Mire como canto. ¡Es Mari Carmen dijeron todos, su mirar, su bailar, conquista todos los corazones! ¡Pues se ha vuelto usted a equivocar, profesional de los cotillones! No lo sé pero supongo que quiere decir algo guapo porque como usted está que se sale por culpa de lo que todos sabemos pues o es usted un salido o se ha salido del todo. ¡Viviendas! ¡Regalamos viviendas gratis para trabajadores y trabajadoras de Don Pablo! ¡Vaya cara, Dios mío, toda la santa mañana intentando mojar la esponja con la inocente de turno! ¿Estoy diciendo la verdad o estoy mintiendo? Me parece que ya estamos comprendiendo lo que pasa por no tener un Espasa en casa. ¿Ha leído usted algo importante en su vida, señor de la villa? ¡Vaya cara que tiene usted! Tiene usted un morro que se lo pisa pero como es usted del movimiento… pues no se me mueva tanto por favor y deje de meterse debajo de la mesa para perseguir inocentes… ¡María y Jesús, qué disgusto ver cuál es su gusto y yo esperando! Claro que quien espera es el que más espera o en otras palabras a quien espera buena fruta le regalan. Esto… bueno… sigamos… porque esto de los guateques comiendo palomitas me marean demasiado cuando se está tan salido como lo está usted y el otro y el otro y el otro y el de más allá que parece que ya está más acá. Tengo el alma solitaria pero me gusta cantidad. ¡Me amo! ¡Me amo! ¡Me amo mucho! ¿Usted también me ama mucho aunque me insulte tanto y se acuerde tanto de mi mamá? ¿Así que usted se cree que yo soy un chulo de mujeres como va pregonando por ahí? ¿Y quién es usted para decir esas cosas sobre mi persona si no me conoce de nada? ¿Acaso me conoce usted de algo para ir diciendo por todas partes donde va que yo soy marica? ¿Y usted, sevillano postizo? ¿Qué es usted si es que se puede saber? ¿No será que el marica es usted e intenta hacer que yo me coma el marrón? ¡Que viene “El Moreno”! ¡Qué viene “El Moreno”! ¡Que San Bernardo me proteja porque viene “El Moreno” contando más mentiras que Pinocho en día de hambre social! ¿Es usted de verdad social? ¡Ay qué pasada con eso de que viene “El Moreno” en fiestas de Navidad! Voy a ver si no me toca. Usted no me gusta ni para ir a la peluquería de la esquina no vaya a a ser que nos pille la del ovni haciendo manitas como mariquitas. Perdone pero soy poeta. ¿Se ha enterado ya, morenito de la florida primavera? No me diga, por favor, que usted es un primavera pero ¡cómo se nota que usted hace el primavera con las mejicanas! Pero un primavera del todo. Es usted un primavera del todo. ¿Qué le sucede? ¡Se ha puesto más blanco que el apellido del merengue Jaime! ¿Tiene usted amnesia o se lo recuerdo? Lo digo por “El Pinino” haciendo el pino para que usted se cachondee un poco o se ponga muy cachondo con él. ¿Ya no le gusta cachondearse de los colchoneros por miedo a que vengan los migueletes o los fantasmas de los migueletes desde el más allá? ¡Cada vez que le veo más y mejor no sé si es usted una chica disfrazada de chico o un chico disfrazado de chica porque está muy de moda en la tele, en el cine y aquí en el teatro! ¿O está usted disfrazado de orangután porque monada sí que es usted? ¡Toda una monada completa, si señor, y no se mienta a sí mismo que eso está muy feo, mucho más feo que usted que ya es decir! Y aquí estoy yo con mi alma solitaria por culpa de monadas como usted. ¡Anda y que le ondulen con la permané para que sea un poco menos feo, pelo de escarola con apio y boniato porque vaya boniato tiene usted en el lugar de la nariz! Le recuerdo que si le dicen que caí un día volveré y ya está porque ya he vuelto. Tengo el alma solitaria por culpa de gentuza como usted pero no se lo tengo en cuenta porque usted no cuenta nada en mi vida como nunca lo ha contado. ¡No me haga la pelota, por favor! ¡No siga siendo un pringao, so membrillo y esquirol! ¡Los chicos con los chicos y las chicas con las chicas! ¡Contigo no me casaré! ¡Chínchate! ¡Anda y que le ondulen con la permané a ver si puede quedar usted mínimamente aceptable porque guapo es imposible que lo sea! ¿Qué pasa? ¿Tengo monos en la cara? Y a mi que me parece que no tiene ni idea de dónde están las llaves del corralejo, chico disfrazado de chica o chica disfrazada de chico? ¿Dónde están las llaves del corralejo matarile rile rile, dónde están la llaves del corralejo matarile rile ron? ¿Le va un par de copas de ron o sigue usted teniendo ronquera cuando de beber una pizca de alcohol se trata y prefiere usted la leche merengada? ¡Ay, que leche merengada! ¿Se puede saber por qué me mira tanto? Espere un momento que le voy a recitar un pareado mareado. ¡Ay, Dios mío que chalado es este tío tan pesado! Y es que pesado sí que es pesado usted y no lo puede disimular. Claro que teniendo a su mamacita como punto de apoyo pues ya sabemos lo que sucede con las mejicanas, las canarias, las estadounidenses y otras varias más que le dan asco a su mamacita y hacen que su papacito diga que le va a dar un síncope. ¿O estoy diciendo alguna mentira? ¡Pues entonces haga el favor de callarse porque ahora me toca hablar a mí y respete mi turno de palabra! ¡Escuche merengue, escuche lo que he aprendido jugando junto a las orillas del Manzanares! ¡Moreno del alma mía, moreno del alma mía, desde que yo te conozco mucho menos que aprendía! ¿Qué cree usted que yo puedo aprender de un menda como usted sea tío, sea tía o sea lo que sea? ¡Abra bien las orejas que se las voy a convertir en soplillos de la bronca que le voy a armar! ¡Es usted más orejudo que un tío que conozco usando su boina made in Cuenca para intentar comerse una rosca con las madrileñas y es que usted ni con las madrileñas se come una rosca! Sólo le falta a usted la boina made in Cuenca para ser un completo veleta con esos dos orejones que tiene. ¿Le gusto o no le gusto, amiguito del alma querida? Mi alma está solitaria cuando sólo tengo veinte años de edad pero me va mucho la marcha. ¿Y a usted? ¿Le va mucho la marcha a usted ahora que ya está jubilado del todo o sigue pensando solamente en su mamacita? ¡Pero si austed sólo le va la marcha atrás y ya sabemos todos lo que significa eso! Parece mentira que queriendo ser usted un jovencito esté tan retrasado en lo fundamental. ¿Se lo repìto tocando el pito para acompañarlo con música de viento, merenguito de la florida primavera? ¡Los chicos con los chicos y las chicas con las chicas! ¡Contigo no me casaré! ¡Chínchate! Pero, ¿cómo va tan de cenutrio por la vida, macarra de los pringaos y los esquiroles además de otros etecéteras más? ¿Le gusta o no le gusta mi peinado con la raya en el medio? ¿Ya no le hace gracia mi peinado a lo M;arlon Brando o es usted tan melón blando como siempre! ¡Como le suelte un mojicón bien dado se va a usted a quedar relamiéndose su ridículo bigotito varias décadas seguidas mientras los caballitos trotan, trotan, trotan, trotan! ¿No se ha dado cuenta de que esto es la feria de los caballitos más algún que otro cerdo muy magro? ¿Y para qué quiere usted saber quién es mi chavala si sólo le gusta la marcha atrás? Lo digo por la malagueña vestida de verdiblanco como la bandera de Andalucia. ¡Pues está usted más equivocado que un chino creyendo que esto son sombras chinescas! Porque mala sombra tiene usted metiendo las narices donde nadie le llama. ¡Hasta la sombra la tiene usted fea del todo! No me mires, no me mires, no me mires así, que tú eres de los culpables cuando tuve que sufrir. ¿Para qué cree usted que existen las chavalas guapas sean o no sean novias? ¡Pues para invitarlas a una buena comilona y adiós hasta nunca más volver porque no eres mi novia! ¿Se ha enterado ya, profesional de los cotillones y los bailes de disfraces? ¿Pero de que va usted disfrazado, petardo de la corresponsalía? ¿Y eso es el modelo de comunicación social para usted? ¡Anda ya, facha enchufado con la marcha atrás! ¿Y qué quiere hacer usted con esos dientes tan hermosos que tiene? ¿Intenta comerse a la Caperucita Encarnada porque usted es su lobo! ¡Jajajajajajajajajaja! Perdone pero se me ha escurrido sin darme cuenta. ¿Por qué no se apunta usted otra vez a la Cruz Roja, se olvida de la Caperucita Encarnada, y puede ver, de tan facha que es usted, merenguito más blanco que Jaime, de manera gratis el cine, el teatro y, sobre todo, los partidos de fútbol de los merengues? ¿O no es verdad que por eso se apuntó usted a pasar la mili en la Cruz Roja prqrue no sirve para desfilar como un modelo marcial? ¡Marcial, eres el más grande! ¡Marcial, eres el más grande! Olvide ya a la Caperucita Encarnada porque es usted un pringao, un membrillo, un esquirol y muchos etcéteras más y nada de eso le gusta a la Caperucita Encarnada que se enamora de los leñadores. ¡Toma leña, castaño! ¿Sabe usted lo que quiere decir muchos etcéteras más? ¿Se imagina a la Caperucita Encarnada en bikini y en medio del bosque solitario? ¿De verdad es usted su lobo? ¡Jajajajajajajajajaja! ¡Imagínela bien porque es así! Pero digamos que mi alma está solitaria para entender, por favor, que está usted más retrasado que el reloj de la Torre de Mangana! ¡Mangante! ¡Usted sólo es un mangante mientras otros curran de lo lindo, merenguito de la florida primavera! Espere que, de pronto, me vuelven a entrar ganas de cantar. ¡Yo soy aquel jovencito que tomaba el colacao y que alegre cantaba la canción del tío tocao! ¿Le he tocado? No le he tocado así que no me venga con cuentos de que le he tocado porque cuentos me sé yo muchos más sin pedirle permiso a mi mamá como usted sí hace con su mamacita. ¿Comprende usted ahora por qué su padre me dijo que no diera ninguna vuelta nocturna con usted, porque yo soy demasiado hombre a mis veinte años de edad y usted sólo un canuto también a los veinte años de edad y más inocente que la muñeca Barby en medio del Viejo Oeste norteamericano? ¿Se acuerda usted del asunto de la muñeca que le regalé para su hermana? ¡Pues todo eso ya no es un secreto porque acabo de decírselo a la cara y no insultándome por la espalda como hace usted para que yo no me entere! Ni le he tocado ni pienso tocarle para nada porque usted sólo me da lástima. Yo no me pringo por culpa de un pringao como tú. O sea, que usted viene hasta aquí, se sienta en su mullido y cómodo butacón y que trabaje San Pedro como siempre lo ha hecho en el banco de los tontos útiles. ¿Verdadero o falso lo que digo? Pues no imagine usted que yo no soy San Pedro ni San Pablo pero estoy todavía trabajando a tope. ¡Hablando de topes! ¡Qué tupé más molón que usa usted! ¿Es verdadero o postizo? ¿Se acuerda de la peluca de Carrillo, vieja gloria de los cotillones? ¡Pues era que estábamos rodando una pelicula para que se entere usted y todos los demás de los muchos cotillones que existen y que son como usted! Precisamente era una película sueca dirgida por Svensson. ¿Y usted es tenista y no sabe quién es Svensson o es que se le ha quedado la mente en blanco porque yo, la verdad, en medio de aquel rodaje ligué con la chavala de Svensson y ella me enseñó todos los trucos del tiro con arco porque, para que lo sepa usted, el masaje es el mensaje. ¡Es usted un simple, pero muy simple, extra de tercera categoría regional! Todo esto se lo cuento a usted para que usted aprenda un poco de técnica con las suecas y deje de llenar tanto su estómago con bolas de Berlín además de ser un pelota del cerdo. ¿Jugamos usted y yo a la pelota vasca metiendo mano o quiere que hagamos el salto de la montaña para ver quien queda en pie y quien se parte la cara! ¡Vata entretejido de pasiones! ¡Por cierto, hablando de partirse la boca, usted es un bocazas a la hora de cotillear, delante de todos, intentando descubrir quién es en realidad mi novia y eso le puede costar la cara de un guantazo que le voy a arrear como me sga mirando ¿Y qué clase de gelatina usa usted para tener un tupé tan encopetado? No me lo diga que lo voy a acertar pero… ¿se puede saber por qué me mira usted tanto? ¿Le encanta mi tipo de chaval deportivo olímpico? ¡Usted usa tupé porque le hubiese gustado haber nacido en Tupelo en lugar de Cuenca; o sea ser como Elvis pero a lo tontuno o a lo tontón o a lo tontarra porque no he visto jamás a un calavera tan bien peinado! ¡Cielos santos que peinado! ¡Molas mogollón,tío o tía o lo que seas! ¿Y ese moreno que tienes es natural o de bote? ¿Le canto un poco más para ver si deja ya de tener la boca abierta de la sorpresa que se me ha llevado? Aquí va. ¡Qué misterio hay en tus ojos y en tu forma de mirar! ¿Se puede ya saber por qué me mira tanto y con la boca tan abierta que se le ven las muelas de carnicero que tiene usted, so animal, y que me perdonen los animales porque no tienen la culpa y son mucho más inteligentes que usted, carnicerito de mi alma solitaria? Así que yo estoy loco según usted va diciendo por ahí, ¿no es cierto, carnicero más vago que la chaqueta de un guarda forestal ganando una pasta gansa mientras sólo unos pocos trabajamos de sol a sol para que nos den una especie de limosna como soldada? Usted y los que son como usted les dicen a las morenas de aquí te espero, por lo de tan buenas como están, que no salgan conmigo ni acepten ninguna invitación de mi parte porque yo estoy loco y no es recomendable salir a dar una vuelta conmigo. ¿Quiere ver usted, morenito de la florida primavera, cómo yo, a cambio de tan gran servicio, le hago dar una vuelta de campana de un sólo chirlazo que le endiño y le rompo todos los piños? La próxima vez que usted pisotee una bandera que llevo yo en el pecho, y me da igual la bandera que sea, le pateo yo a usted el cráneo so cabroncito. Menos mal que las morenas de buen ver, porque están buenas del todo, no le han hecho nunca caso a usted ni a sus habladurías de envidioso porque no se come ni media rosca con ellas, y me miran con muy buenos ojos pero lo que me pasa es que soy muy tímido. ¡Jajajajajajajaja! ¡A lo mejor se cree usted que soy tan tímido como dijo usted cierto día en que estábamos en plena huelga general, so ignorante! ¡De jovencísimas morenas usted tiene menos idea que de castañas pilongas que ya es decir! ¡Es usted más canuto que el caño del Bernardo! Y es que usted siempre está tan atrasado, no sólo en lo físico sino sobre todo en lo mental. por culpa de tantos merengues como se mete en sus tragaderas; y quizás por eso tiene usted un culo como el de Angulo; o sea, angulado hacia la derecha para equilibrarse un poco porque usted está más desequilibrado que San Felipe Neri paseando por la calle madrileña de Valverde allá por La Ballesta. ¿Se puede saber, de una puñetera vez, por qué le dice usted a todas las morenas que yo estoy loco? Menos mal que las morenas no son como tú, pringado, membrillo, esquirol y todos los etcéteras más que estás imaginando. ¿De verdad que no se ha mirado usted a un espejo por miedo a verse lo feo que es y morirse del susto? ¿Se puede ya saber por qué me mira tanto, espabilao? ¡Mudote! ¡Es usted más mudote que El Bobo de Coria y eso lo dijo Velázquez y tan bien dicho que lo dejó pintado para la posteridad! ¿Puede ya hacer el favor de dejar de ir dicendo a las morenas con las que usted siempre fracasa que yo estoy loco? ¿Y qué le dice usted a las castañas, a las rubias, a las pelirrojas y a las chavalas que se tiñen el pelo del color que les da la real gana? ¿También va usted diciendo a todas ellas que yo estoy loco? Como le arree yo ahora una manguzá le estropicio toda su estrategia y se va a acordar de mí para siempre de todos los siempres que ya es decir, porque le vuelan los dientes por la estratosfera. ¿Le gusta a usted Velázquez? ¡Caramba! ¡No me diga que usted está enamorado de Velázquez! ¿Y entonces qué pasa con “El Pinino”? ¿Está usted engañando a su amorcito “El Pinino” con su amorcito Velázquez? ¿Le gusta más “El Pinino” o le gusta más Velázquez? No. Si no estoy pidiendo que me lo diga sino que se lo piense muy bien pensado, pringado, membrillo, esquirol y muchísismos etcéteras más. ¿No va usted fantasmeando por los madriles diciendo que es un tocador de señoras? ¿De verdad que es usted un tocador de señoras o está alucinando? ¿Y sé puede saber que es lo que les toca a las mujeres? Es mejor que siga usted callado y que la próxima vez se lo piense antes de decir majaderías sobre las mujeres porque por la boca muere el merengue cuando está hambriento como usted. Así que usted liga con extranjeras en los hoteles… ¡Amos anda ya! ¡Vaya a tirarse el folio con algún inocente reviejo que crea que es usted un conquistador, so ignorante! ¡Cómo va a estar con una chavala en la cama de un hotel si usted lo más que sabe sobre las chavalas es lo que le ha dicho su mamacita! Le repito que tengo el alma solitaria a mis veinte años de edad pero que María y Jesús me han contado muchos secretos sobre usted y su mamacita; así que me parece que tiene usted un complejo de Edipo más grande que un camello con paperas. Siga cantando lo de ansiedad de tenerte en mis brazos mientras continúa delirando y pensando en ella. ¡Anda, anda y anda, baranda! Tengo el alma solitaria pero… ya lo ve… los descarriados somos así… ¡y haga el favor de darle un amoroso beso a Ana Belén de mi parte porque yo me voy a seguir con mi arte!

(De se levanta, se dirige hacia el escenario y se sienta en su lugar)

Llo (Se levanta, busca un asiento vacío al lado de un espectador o una espectadora que crea conveniente o, si no encuentra un asiento libre, se sienta en uno de los pasillos al lado de un espectador o espectadora que prefiera).- ¡Mi mamá me mima mucho y yo mimo mucho a mi mamá! ¡Toma tu tomate! ¡Y vaya tomate que es todo este mundo de adúlteros, quiero decir de adultos lo que pasa es lo que pasa y yo, como soy un niño de sólo diez años de edad pero tengo el alma solitara, pues digo la verdad. ¿Qué le sucede a usted? ¿Quieres que juguemos al que te pillo? ¡Caramba! ¡Vaya cara de susto que se le ha puesto! No es para tanto. Sólo soy un niño de diez años de edad aunque tengo el alma solitaria. ¡Lo que pasa es que en el cole, acusado y acosado por todos los del aula, he aprendido eso de aquí te pillo y aquí te mato! ¡Que no! ¡Que yo no he matado a nadie sino que estoy cansado de jugar a la oca y quiero aprender a jugar con las damas a ver si tengo más suerte! ¡Verde que te quiero verde verde verde verde limón! Perdone, se me ha escapado sin querer queriendo. ¡Jejeje! ¡Parchís sí sí, parchís sí sí! Escuche mi triste historia y aprenda un poco de qué va todo el mundo que me rodea y me acosa hasta en el recreo y hasta en mi casa. Érase una vez un lobito bueno al que maltrataban todos los corderos! Lo que me pasa, y no se moleste usted tanto, ea que me gusta la escuela de las ovejitas y por eso me encanta lo de me gusta cuando dice el corderi ¡beeeeé! y cuando le contesta la ovejita ¡baaaaá! ¡Te cambio una chapa de Martini por dos chapas de Pepsi Ciola! ¿Ve usted lo que pasa cuado un día cansado ya de ser un buen lobito pues voy y me convierto en un lobo estepario solitario y completamente solito? ¡Ahora que estamos sentados, ahora que estamos sentados, le voy a contar mentiras tralará tralará y más tralará! ¿Quiere que le cuente mentiras verdaderas o mentiras piadosas aunque usted ya sepa mentiras de todos los colores? ¿Le interesa una mentira piadosa? ¡Ayvá! ¡Se me olvidaba que usted no tiene piedad porque no sabe lo que es la piedad! ¿Te cuento algo que me sucede cuando me pongo nervioso? ¡El cielo está enladrillado quien lo desenladrillará el desenladrillador que lo desenladrille buen desenladrillador será! ¡Jejeje! ¿Yo soy un niño verdadero o yo soy un niño falso? ¡De oca a oca y hablo porque me toca! Así que haga el favor de guardar silencio y escúcheme porque soy sólo un niño pero ya conozco los Derechos de la Infancia porque he aprendido a leer muy bien y a mucha velocidad por segundo. ¿Que si soy el segundo? No. Se equivoca usted. Yo soy el tercero y me encantan los sanduches ¿Me está entendiendo? A veces soy como Joselito tocando el pito porque esto es un pitorreo y que conste que no digo palabras feas porque me refiero al pito de las flautas, los flautines y los silbatos que silban más que los que me persiguen en el cole. ¿De verdad se cree que Murillo es el mejor? ¡Pero si Murillo pinta menos en las chapas que un sasrtre haciendo de Abel! Escuche bien lo siguiente. Si Murillo es el mejor de las chapas yo soy Rigoberto Picaporte solterón de mucho porte lo cual quiere decir que Murillo es como otro cualquiera pero como hay que contar mentiras para que se las crea el dictador pues las contamos y todos más contentos que las castañuelas de Marifé. ¡Y qué gran fe hay que tener para creerse esa mentira de que Murillo es el mejor cuando eso no se lo cree ni Tato el del Murcia! Regla de tres muy simple. Si quieres jugar tienes que dejarte ganar así que nos dejamos ganar para poder jugar. ¿Y la Fiocchi? ¿Sabe usted lo que pasó con la Fiocchi? Pues que se rompió la regla de tres simple y, al no dejarnos ganar, resultó que Abel era mucho mejor que Murillo, que descubiertas las trampas el dictador abandonó la escena antes de tiempo y que entonces fue cuando llegó la Demochapas que quiere decir la democracia en el juego de chapas. Pero pagué un alto precio y mi alma se quedó solitaria aunque yo era el campeón. Pero eso fue un poco después si es que hay un poco después para un niño de tan sólo diez años de edad con soledad en su alma. ¡A lo mejor se cree usted que yo soy un tonto! Bueno, sí. Soy un tonto pero no tanto. Por lo menos sé escribir bellas y lindas redacciones. Lo que pasa es que no soy el mayor sino el menory en vez de conocer a Saturno tengo que aguantarme y soportar a Saturnino. Lógico. ¿Le parece a usted de verdad que es lógico? ¿Soy o no soy gracioso? ¡Escuche, escuche usted para ver si me tiende de verdad! ¡Míster Meón, Míster Meón, Míster Meón! Todo cantado a coro. ¿Qué le parece mi infancia? ¿Y lo de tengo todos los oreros ruros? ¿Qué le parece lo de tengo todos los oreros ruros también cantado a coro? ¿De verdad que no soy gracioso? Y yo que me creía el más sociable del mundo, fallaste corazón, no vuelvas a jugar. ¡Carambolas! ¿Seré yo el zorro zorro zorrito para mayores y pequeñitos? ¿No desea usted también reírse de mi, persona adulta? De verdad que no me importa. Una vez más o una vez menos ya me da lo mismo. ¡Ché viejo! ¿Tomaste ya la pastilla? Sí. Estoy segure que me ha tocado a mí la china de ser el zorro zorro zorrito para mayores y pequeñitos. Alguien tenía que pagar el pato y como yo siempre meto la pata… ¿ve usted cómo es lógico del todo? Supongo que soy el Patito Feo de mi familia aunque a las chavalas más guapas les encanta jugar conmigo. ¿De verdad que es lógico? ¿O le está pareciendo absurdo? ¡No llores por mí, argentina, la culpa es de la ecuatoriana! Perdona pero es que no tengo edad para amarte y quizás quieras esperarte a que yo sea mayor para darte todo mi amor pero deja que viva este amor tan romántico. ¡Atiza! ¡Como me haya escuchado el profe de religión me excomulga! Y te cuento que cuando me dieron la primera ostia me espabilé del todo. Como que desde entonces no me he vuelto a confesar con ningún cura. ¿Para qué? ¿Me puedes tú decir para qué sirve que te den una ostia cada día? ¿Comprendes ya por qué mi alma está solitaria? ¡La leche en polvo! ¡Ay que leche! ¡Vaya infancia más cutre que me ha tocado vivir! Verbo amar. Presente. Yo te amo pero tú no me amas y ella tampoco me ama. Mejor lo dejamos para cuando algún año de estos llegue a la Cima a ver si entonces tengo un poco más de suerte con esto de amar y ser amado. Un día
de estos me meto a emigrante a ver si tengo más oportunidades en el área de las emociones amorosa. ¡Sólo tengo diez años de edad y yo con estos pelos! A ver hasta dónde aguanto con mi flequillo y los dos remolinos que dicen que tengo. ¿Qué pecado he cometido contra usted naciendo tan guapo como he naciio? ¡Dígame por favor qué hora es pero por señas porque usted se calla mientras yo hablo! ¿Te asombra que un niño de tan sólo diez años de edad te diga estas cosas? ¿Se puede saber para qué ha venido entonces usted aquí esta noche? Me han dicho en el cole que la vida es sueño pero yo como no lo sé pues prefiero hacerme el tonto como si la cosa no fuese conmigo. Supongo que a esto se le llama aprender a sobrevivir en medio de tanta envidia, odio y rencor. ¿No está usted de acuerdo conmigo? ¿A ti te gusta sobrevivir? Cuando más te miro más amo a mi perro. Jejeje. Es que tengo el alma solitaria y soy bastante malcriado. Bueno. Digamos que un poco malcriado; pero te prometo que cuando sea mayor no quiero ser como tú y a lo peor soy todavía más malcriado por decir esta verdad. Es por aquello de no seguir la corriente. A mí lo que me pasa es que lo corriente me parece tan vulgar como usted que me parece que es vulgar del todo. ¿Tú piensas lo mismo que yo? A lo mejor es que somos dos almas gemelas y todavía no nos hemos dado ni cuenta. Por eso cuando te vi llegar yo me dije para mí ¡tate aquí hay chocolate! o vaya a saber el acomodador lo que hay aquí dentro. Ya se lo preguntaré después a la señora de la limpieza a ver si por fin encuenrtro la verdadera respuesta o sea la más acertada porque es la que limpia el polvo. Y a mí que me encantan los polvorones… de la estepa por cierto… no sea que me meta en un lío y me convierta de verdad en un lobo estepario en medio de tantos borregos que hay en teatro, mejorando lo presente y no se enfade que no lo digo por usted. ¿Tú sabes si es verdad eso que dicen de que nadie nadie nadie es profeta en su tierra menos los pelotas y los enchufados. Es para ir aprendiendo cosas antes de lío que sea tarde y me haga mayor Bueno. Lo estoy pensando muy bien. Cuando llegue a mayor me lío la manta en la cabeza y me marcho porque me gusta mucho cantar lo de adiós mi España querida que aunque soy un emigrante jamás en mi vida yo podré olvidarte. ¡Cómo mola! ¡Olé, olé y olé! ¡Míreme mucho por favor! ¿Me ve bien la cara de guapo que tengo? Es que estoy aprendiendo a echarle mucha cara a la vida para llegar a ser famoso como todos los caraduras que han llegado a serlo echando mucha cara a la vida. Jejeje. ¿Usted cree que yo he salido a mi madre? ¡Estoy hasta el gorro de tanto ligar cada día! A este paso cuando llegue por fin a la Cima no sé qué va a pasar. ¡Qué cansinos que son todos con eso de decir que he salido a mi madre! ¿Y si resulta que todos están equivocados y he salido a mi padre? ¡Vaya palizas que son todos los tíos y todas las tías que conozco con eso de si he salido a mi madre o si he salido a mi padre! Y yo que me conformo con haber salido a mí mismo… ¿Usted me comprende o no me comprende? ¡Qué agobio desde que nací! Y eso que sólo tengo diez años de edad. No. No se vaya todavía, no se vaya por favor, que hasta la guitarra mía está suspirando amor. ¡Arrea! ¡Ahora sí que me excomulga el profe de religión! Me ha dicho “El Padrino” del cole que como siga siendo tan rebelde un día de estos el maestro me destierra a Siberia. ¿Ha estado usted alguna vez en Siberia? Dicen los camaradas del cole que allí se pasa muy mal pero mira por donde ya me han enviado desterrado a Siberia y me lo pasé chachi tirando a la diana. No se escandalice tanto, por favor, que me refiero solamente a la diana con d miníscúla de disidente y no con D mayúscula de la diosa de la caza o la hija del carbonero a donde me envía mi mamá a por picón. Jejeje. ¿Ha picado usted? Ya veo que ha picado por inocente pero no pasa nada. Bueno. Eso de que no pasa nada no lo sé porque soy muy pequeño todavía como para saber eso. ¡Carambola! ¡Se le han puesto los pelos de punta! No tenga tanto miedo que será una rosa o será un clavel y el mes de mayo se lo diré. ¿Quién le corta a usted el pelo para cometer tal crimen con su linda cabellera? A mí me corta el pelo el peluquero porque es que de Pirulo paso del todo y eso es algo que no todos los compis del cole pueden decirlo. A lo peor es por eso por lo que les huele tan mal el trasero como si lo hubiesen metido en el brasero. ¿Entiende ya lo del peluquero y Pirulo o lo tengo que explicar mejor? Me parece que está muy claro y no necesito dar más detalles sobre este asunto pero algunos no pueden sentarse bien en los asientos de los pupitres. Por algo será digo yo. Jejeje. Lo digo por cortés aunque algunos no tienen ni media ostia. Le repito que lo digo por cortés porque aunque soy un malcriado estoy muy bien educado y soy muy elegante con mi chaqueta de mezclilla y muy culto. Soy tan culto, que viene de cultivado, que sé que el Guadiana tiene ojos y lo ve todo. Y el Guadiana llega hasta Badajoz. Por algo será digo yo. ¡Dios mío, Dios mío y Dios mio qué pelos tienen ustedes los mayores! ¿Y eso es lo que se lleva entre los mayores de edad? Porque yo con mi flequillo y mis dos remolinos resisto hasta que el cuerpo aguante. Espero que no le hayan molestado mis miradas, ¿verdad? Es que cuando la cosa está muy verde, y no me maleinterprete por favor, hay que aguantar un poco hasta que el plátano madure. Digamos que entre tres o cuatro décadas por ejemplo. Una década menos si es de Canarias; así que voy a ir terminando porque mi paciencia también tiene un límite y usted me está poniendo a tope, digo impaciente. Como la verdad duele siempre demasiado es por lo que le estoy contando medias mentiras pero no mentiras del todo. ¿Ves cómo no soy tan malo como dicen los envidiosos porque he nacido rubio? Lo que pasa es que ya, a mis diez años de edad, tengo el alma tan solitaria que prefiero ser El Llanero Solitario. Es mejor que hacer de Búfalo Vil. ¿De verdad tú crees que es mejor no tener cuernos a mi edad? ¡Míreme bien pero que muy bien muy bien muy bien! ¿A que tengo la frente lisa y sin adornos? ¡Pues no todos los de mi aula pueden decir lo mismo!¡No me diga que usted no lo tiene claro! ¿Es que no ve nada? ¡Ayvá! ¡Tiene usted que graduarse las gafotas, cuatro ojos… esto, no… quiero decir vista de lince de Bengala! ¿O es tigre de Bengala? Es que esto de hablar con animales se me da muy mal. No lo digo por usted sino mejorando lo presente. ¡Es verdad que tiene usted unos ojos muy lindos pero su mirada es fatal y yo, la verdad, soy todavía muy pequeño para quedar embrujado! Es un decir nada más así que guarde silencio que hay moscas por todos los lados y esto es para mosquearse del todo. Por cierto, ciertos cotillas ya están dicendo a los cuatro vientos que usted y yo estamos ligando sin darse cuenta de que yo sólo tengo diez años a de edadsí que voy a ir terminando porque hay mucho polvo por aquí y me va a dar un ataque de tos ferocina que viene de feroz. A lo mejor alguno aprovecha todos estos polvos para fabricar talcos por si vienen los niños. ¿Me comprende? ¡Pues yo la verdad no me comprendo nada! ¿Llevo o no llevo razón? Espere, espere un momento que estoy pensando. ¿Qué es la razón? No sé si acierto pero para mí que la razón la tiene El Loco Carioco de los tebeos. Cuando sea un poco mayor a lo mejor descubro que la razón la llevo yo pero todavía no me doy cuenta. ¡Pues ya está! Como no tengo nada más que decirle y van a apagar las luces para que no suba mucho la cuenta del recibo pues adiós del todo.

(Llo se levanta, se dirige hacia el escenario y se sienta en su lugar)

Lui.- Soledad, etapa final de todo mi trayecto.
Gi.- Soledad, búsqueda contínua de esta mi existencia.
Pi.- Soledad, encuentro imprevisto de mi vida.
Ran.- Soledad, incógnita habida en mis búsquedas.
De.- Soledad, hallazgo impasible en mis caminos.
Llo.- Soledad, incógnita de cualquier principio.

SE BAJA EL TELÓN

FIN

10 comentarios sobre “Seis almas solitarias (Teatro)”

  1. Mi abueltia materna: Tus rivales me son tan indiferentes que,a decir verdad, ni los conozco ni los voy a conocer jamás. Eres tan genio como Luigi Pirandello pero en mejor. Quien este de acuerdo feliz sea y quien opine lo contrario que se dediquen a otra cosa mariposa que la vida es de color rosa.

  2. Mi abuelita materna: No te lo digo solamente porque sea tu abuela sino porque lo siento de verdad. Siempre me gustó el teatro que va directo al corazón y de olvida de dialécticas insoportables cuando no se llegan a entender por las personas sencilla como yo. Posiblemente el mejor teatro de todos es el que todo pueden comprender. Eso es, al menos lo más natural del teatro y la base esencial por la que se fundó este género en tiempos que se pierden ya en la memoria, cuando todo el público asistente comprendía lo que hacían los actores. Si una obra teatral no hay un dios que la entienda simplemente no es teatro. Puede ser hasta discurso intelectualoide para minorías que se llaman selectas pero no es teatro.

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