Tarde de Café

Ella dijo en forma intempestiva
-Quisiera estar ya muerta y en el «cajón»
Sin sorprenderme, la miré a los ojos
-Pero tú eres claustrofóbica- musité
¿Y qué?- suspiró- He dicho muerta, no viva
-Pero tú no sabes, ni yo- dije -que sucede una vez que morimos, tal vez conservamos sensibilidad, o conciencia
Molesta, ella argumenta -¡Entonces ya no estaría muerta!.. Ni viva… ¿Que no es obvio, qué sería entonces?
-Indudablemente un «zombi» -respondí, dando un pequeño sorbo
-¡Que desagradable sería! -dice, y de pronto se ríe
Y yo también me río, pero conmigo misma, ya logré sacarla un poco de sus casillas… y traerla de regreso al mundo de los vivos al menos en lo que degustamos el café

2 comentarios sobre “Tarde de Café”

  1. ¡Cuánto tiempo sin saber de ti, amiga mexicana!. Pues sí. Has logrado un hermoso diálogo con mucho de metafísica de la existencia. Y estoy de acuerdo contigo mientras me voy a preparar mi café nocheriego. Ya ves que no he dicho mujeriego sino nocheriego. Volviendo a tu diálogo me encanta lo que has expresado y ese sacarle de sus casillas a quienes no piensan más que en morir. Jejeje. También tiene su pizquita de humor sano y valioso. Escribes muy bien Dinora… te lo dije hace ya bastante tiempo y es verdad…

  2. Diesel, me hiciste reír mucho con eso del «café mujeriego», gracias por tus palabras, no sé qué decir, me parece que cuando uno escribe en Vorem no nada más es merito personal, sino que este lugar inspira, eso también lo hemos dicho desde ya bastante tiempo, y yo he tenido el placer de vivirlo. Saludos y por aquí sigo, espero que un buen tiempo. Recibe un fuerte abrazo, amigo.

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