Un logro o una pérdida…

Cuando el trabajo de ubicar las acciones se transforma en vivencias, descubrimos que lo único que queda de nuestras existencias son aquellos recuerdos que más nos acercan a la eternidad o más nos alejan de ella. La vida puede ser un logro o una pérdida según hayamos comprendido su porqué y según hayamos entendido para qué fue fabricada por la Naturaleza. Corren ininterrumpidamente las horas de nuestro pensamiento buscando esencias que demuestren la realidad de sus interpretaciones. Para hallar esta verdad es necesario aprender que no son las horas lo más importante de nuestros relojes mentales sino los silencios de sus segundos. Eso es lo que define a la eternidad y eso es lo que demuestra que ésta es sólo un suspiro del posible o imposible dios que todos nosotros llevamos dentro. Lo otro, aquello que nos aleja de tener vida, es algo que permanece congelado en el ámbito de las inexistencias. Sigue Leyendo...

La realidad de mis sueños.

Siempre supe de tu existencia,
pero no te pude encontrar.
Y solamente en mis sueños, pude verte al final.
¡Ay amor de mi vida!, ¿en qué realidad estás?
que solamente en mis sueños tu me dejas entrar.
Siempre te busqué en las olas.
Siempre te busqué en el mar.
Y cuando logro encontrarte,
me traicionas en mi sueño y me alejas sin dudar.
Haz que tu presencia sea eterna y que me enrede en tu pelo para junto a ti descansar,
ya que sólo deseo la miel de tus labios que tu me sabes dar,
y fundirme contigo en la eternidad,
porque sin ti yo no deseo despertar. Sigue Leyendo...

Lentos tiempos para el Poeta

Hojas, palabras, lazos de hierba sobre las rodillas.
Un tiempo de silencio me rodea,
como el vuelo de una ve sin refugio.
Palabras, que se mecen ahora en el sin sentido de la espera.
Regreso al hondo sentimiento de los colores,
de la música de Bach sonando ausente.
El Poeta se alimetna de estos espacios invadidos de ceguera,
de ausencia de luz, de tinieblas impuestas por el silencio.
¡Rilke! He pisao las veredas cuajadas de dioses dormidos.
Allí, donde la voz pregonaba la union mística con la nada,
resono entre los cantos rodados y el río dijo tu nombre.
Al alba las nubes asentadas sobre la pleamar, sin viento, sin cuerpo sutil,
adormecidas por la vacuidad dormían.
¡Ven, desde la alta inquietud, montaña Mágica!
¿Ven, para contemplar la danza del Oso entre la niebla y la nieve!
Han concluidos los sonoros golpes del timbal:
la muerte se reclina en la sinuosa estancia y es hermosa…
delicada como un vuelo sutil. Sigue Leyendo...

Suspiros de amor

Por ti seria tu esclavo
Tanto de tu cuerpo, como de tu piel hasta el antaño.

Tu amor envuelve mi ser ,
Calmando toda mí sed.

Por ti moriría ,
Mi mano te brindarí
Si con besos, tu cuerpo inerte y sin vida resucitase
Mil, Millones de besos te daría para que así volvieses a ser mía.

No fue un mal sueño

Me desperté bañada en sudor y lágrimas,encendí la luz de un sobresalto al sentir una caricia en el brazo pero sólo había sido la cortina empujada por el viento.Me levanté y mientas cruzaba el pasillo sólo escuchaba el agitado latido de mi corazón que parecía haberse instalado en mi sien.Tras recorrer todas las habitaciones abrí la puerta de la cocina y un chirrido anunció mi entrada,me senté en el taburete en frente del microondas mientras observaba fijamente como éste se marcaba un vals con mi taza de café,encendí un cigarrillo y lloré, lloré como nunca antes me había permitido hacerlo.Realmente se había marchado; no había sido un mal sueño… Sigue Leyendo...

amante de mis dias tristes

amante mia,
preciento el silencio en tu inconstancia
en dias de soledad estabas tu, ahora no estas
en los recuerdos de aquel espejo que te vi desnuda,
aparentando ser reina para no ser sirvienta.
dulce amante mia
presiento los vientos acompañados de soledad,
de turbulencias tristes e insensatas tuyas,
de todo amante mia,
presiento nuestro delicado fin, en silencios de tijera,
te siento tristemente ausente,
como siempre constelada y fugasmente callada.

Los flechazos de Arturo

Todavía seguía sin poderlo aceptar. Sí. Tenía ya 55 años largamente cumplidos y se había enamorado como un quinceañero de una jovencita de 20. Todo eso era verdad. Pero también era verdad que su amor era profundo y que por primera vez, en su larga vida, él creía haber encontrado la felicidad. Sentía mariposas en su estómago. En definitiva, se había enamorado por un flechazo de Cupido. Y por eso, simplemente por eso, todos le estaban tachando de hombre inmaduro, hombre incompleto, hombre infantil… ¿y qué más?… No. No estaba de acuerdo. No lo aceptaba. Él tenía derecho a ser feliz por primera vez en su vida y dejar de ser el solterón al que los demás le habían condenado. Sigue Leyendo...