Cachitos de una vida (14)

Retomo a partir de aquí el relato que dejé un poco abandonado allá por el mes de noviembre.
Espero que todavía les interese su seguimiento. Gracias.

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Después de unos días de vacaciones navideñas tocaba volver al colegio, el lugar donde más a gusto se encontraba. Allí se sentía realizada en todos los sentidos, tenía compañeras, su amiga María estaba en su misma clas , pronto haría otras amigas más.

En aquellos años 60 no había ESO ni LOGSE ni nada que se le pareciera, las clases se dividían por edades de los niños y niñas. A sus 9 años iba con niñas de 9 y 10 años incluso alguna de 11 años, la niña se ilusionaba mucho cada vez que enseñaban algo nuevo, pero enseguida se aburría lo pillaba todo al vuelo, aprendía rápido y necesitaba más. Llevaba un ritmo más rápido que las demás, la “señorita“ Paquita, era su maestra y se fijó en ella desde un principio, cada vez que ponían operaciones para hacer en clase de matemáticas ella las terminaba enseguida en pocos minutos estaba lista y claro, se aburría
__ Niña ven¡ __ Llamó la señorita Paquita.
Se la llevó a ver a la directora del colegio
__ Mira Rosa, (así se llamaba la directora), esta niña no puede estar en mi clase ha de subir de nivel, enseguida aprende todo lo que le enseño y leer….no veas como lee, nada de libros de texto de su edad, si es que me lee los libros que yo me traigo aquí míos.
_Veremos que se puede hacer Paquita __ Respondió la directora_ Eso de poner una niña de 9 años con otras de 11 y 12 no es muy usual, pero podemos probar, si vemos que en un mes no resulta la volvemos a tu clase.
Y eso hicieron, llegó a la clase nueva y la niña era la más pequeña de todas, al principio la miraban rara pero enseguida la aceptaron, todas se querían sentar a su lado, les convenía así se copiaban de ella todos los ejercicios. La niña era más lista que todas ellas, se ganó la confianza de las mayores y se sintió protegida. Ninguna cosa le pasaría, les hacía falta. Enseguida demostró lo lista que era, no le hacía falta estudiar en casa, tampoco es que tuviera mucho tiempo, entre cuidar a su hermanito pequeño, ayudar en las tareas de la casa y demás menesteres no le quedaba mucho tiempo para estudiar, pero como en clase lo hacía todo al momento no tenía ni que mirar los libros, incluso los deberes de casa le daba tiempo a hacerlos. Estaba muy contenta aprendía cosas muy interesantes y se sentía muy querida por la mayoría de las compañeras.
A la semana de la vuelta al cole fue a coger su muñeca, la que le habían traído los reyes magos, su caperucita querida y …¡¡¡Oh ¡¡¡ .¿ que le ha pasado a la muñeca ¿ … no tenía ojos, se los habían hundido hacia adentro, le iba a dar algo, tantos años esperando tener su sueño y le dura solo unos días …no hay derecho… ¿quien habría sido el malvado que hizo tal desaguisado?. A su lado lo tenía. El hermano que le precedía a ella era 4 años menor, el pobre no supo lo que hacía, le hizo gracia que los ojitos de la muñeca se abrían y cerraban y no se le ocurrió otra cosa que apretárselos para dentro hasta hundirlos. Envuelta en llanto la vio su madre con la muñeca “ciega” en sus bracitos, al enterarse de lo ocurrido en lugar de reñir al hermano va y le echa una bronca a la niña de padre y muy señor mío.
_La culpa es tuya, no tienes cuidado con las cosas, eres una arrastrona. Con lo que me ha costado a mi comprar tantos paquetes de polvos pa lavar y encima hay que pagarlos todavía, ay ¡¡¡ .. si no te mereces nada de lo que hago por ti.
Allí se quedó la niña pensando ……”Vuelta a la normalidad”.

4 comentarios sobre “Cachitos de una vida (14)”

  1. Siempre es intereante rememorar con la clase tan natural con que tú lo haces, Wersi. Siempre me gustan tus cachitos porque me ofrecen ángulos de vida audaz. Un besote, amiga.

  2. Nos interesa, ¡claro que si!. Escenas de una época pasada, contadas con gran naturalidad. Es curioso observar la cantidad de semejanzas que se dan
    en las vivencias de personas que hemos coincidido en tiempos similares.

    Saludos.

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