Cartas a mi memoria a corto plazo

Me resulta tan abrupto escribir ahora, tan temporal, tan como las prisas que sientes cuando ves que tu helado se derrite y no sé, me resigno a copiarme y tratar de eludir estas 7 voces que te llaman.
Sentado, de pie o paseando, cuando me paro a pensar y trato de encadenar palabras con tal gana, te cubro de letras, te cubro esquiva, preguntándome qué salió mal.
Tengo tantos demonios que me advirtieron recordándome sus palabras que los insistentes en que salga a la calle a sonreir se vuelven mudos, pero su silencio es el más oído en todo mi pecho, he de salir de esta; siempre existe una primera vez.

Pero me encierro, te escribo, te recuerdo, te palpito, y sigo siendo todo un cerdo, un puto cerdo.

6 comentarios sobre “Cartas a mi memoria a corto plazo”

  1. Perdona, tío, pero yo no estoy diciendo nada. No te estoy comentando porque yo no estoy diciendo nada. Sólo son comentarios de personas muchos más famosas que yo. Si quieres quejarte dirígete a la Historia de la Literatura Universal pero que conste, tío, que yo no estoy diciendo nada.

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