Archivo de la categoría: Diarios

Diarios

La copa de Fausto.

La copa de Fausto ya está sobresaturada. ¡Tantos sorbitos coperos y no coperos no son buenos, amigo Fausto! Fausto es un buen muchacho pero le falta esa fe en sus posibilidades que sólo poseen los vencedores. Por eso muchas veces se ahoga en un vaso de agua. Cree que es imposible lo de IMG. Cree que a los metales no se les puede brindar una elegía. No son buenos tantos sorbitos coperos y no coperos, Fausto. No es cuestión de claudicar y de tirar la toalla cuando sólo hemos comenzado a caminar. IMG puede ser metal pero puede ser elergíaco brindarle un poema inmemorial. Sigue Leyendo...

La feria de las vanidades.

Es una de las instantáneas fotográficas más conocidas de mi primera infancia. Feria de San Isidro en Vallecas City, por aquel entonces la “ciudad sin ley”, que amenazaba con derribar a la burguesía madrileña como si fuesen “castillos de naipes”. Efectivamente, aquello era la feria de las vanidades de los que ansiaban aparecer siempre en el primer lugar de los coches. Asomando mi cabeza desde la segunda fila pude comprobar aquel mundo abigarrado de personajes de novela costumbrista o “novelón” de suelos fregados con zotal y la bayeta como reivindicación. Sigue Leyendo...

Nuevo Cuaderno: En la profunda Albania.

Desde Durrës, donde hemos desembarcado sin más incidencia que la pérdida de unos kilos por la falta de buena alimentación, Federico y yo hemos continuado, en un autobús viejo, destartalado y lleno de hombres y mujeres que, con mirada aviesa, nos escudriñan como queriendo saber de dónde venimos y de qué planeta de la Galaxia nos hemos caído, pasando por Vorë, Rinas, Krujë, Burrel y Fushë-Muhur, hasta terminar en Peshkopi, con todos los huesos de nuestro cuerpo crujiéndonos más que el sillón donde se mecía mi abuelo en tiempos de cuando la guerra. Para ir más cómodos hemos decidido venir con alpargatas. Sigue Leyendo...

Rosario de los Dolores,

¿Por qué te tienes que marchar si ni tú ni yo lo deseamos? Sale el Sol. Nace la Luz. Me acerco a ti y de doy el beso de la despedida. Pero no sufras pensando en mí. Abre los ojos y mira. Estoy siempre junto a ti, estoy siempre junto a ti; no es lo mío ninguna huida. Que si marché no fue por deseo, que marché por necesidad; para ser un viajero, para ser un viajero, que de pueblo en pueblo va sembrando gorriones grises que hablan de Amor y Paz. No sufras más por tu hijo que se puso a caminar porque Dios así lo quiso; pero voy a regresar a darte un beso en la frente antes del viaje final. Sigue Leyendo...

Y yo pensando…

El 8 es un número primordial, de los de solo una unidad, para mi desarrollo personal. Fue a mis 8 años de edad cuando comencé a pensar que había mucho más mundo que el que se circunscribía a eso de estar callado en al aula de Primaria. Lo primario era lo original y lo original era empezar a saber que ya estaba ligado a mi Destino y mi Princesa era ya el centro principal donde seguía reuniendo todos mis poemas mentales. Yo mantenía el ritmo como “estudiante de fondo” mientras las redacciones escolares formaban ya parte de mi expresividad. Para tener tan sólo 8 años de edad era más que suficiente. Sigue Leyendo...

A pesar de que perdimos.

Época de Pitufos Fútbol Sala. Primavera. Pabellón del Barrio del Pilar (creo que fue en el Barrio del Pilar aunque no puedo afirmarlo del todo porque pudo quizás haber sido en el Polideportivo del Barrio de la Elipa pero, dicho sea de paso, siempre me ha ido bien con las Pilares que he conocido hasta el día de hoy). Cancha cubierta. En el segundo piso. Tenemos un rival que, poco más o menos, es similar a nosotros. Cuando sale el árbitro a la escena nos llevamos la sorpresa de que era una chavala muy guapa y que estaba muy buena. No nos importó ese detalle más allá de lo normal. Andrés y yo hicimos algún pequeño comentario no machista sino de admiración. A la hora de jugar nos olvidamos de quien nos arbitraba. Sigue Leyendo...

Bochorno del 14.

Exactamente agosto del 2014 después de Jesucristo. Nunca jamás en mi vida he pasado tanto bochorno como ahora. No llueve en toda la Región de Murcia, o por lo menos en Molina de Segura, ni una sola gota. No llueve ni sacando en procesión a todas las estatuas de vírgenes y santos de toda Murcia. En Molina de Aragón nos estamos asando vivos. Menos mal que a partir de las 8 de la noche sopla una miaja de viento que nos refresca. Aguantamos el bochorno general y sobrevivimos por Fe. Sólo falta que nos pongan encima de una parrilla y nos doren bien dorados. El sudor no sólo chorrea por la frente sino que se pega a la ropa y nos hace caminar lentamente. Esta lentitud es desesperante pero es lo mejor que se puede hacer para resistir con las fuerzas intactas. Estamos esperando a que llegue la normalidad con el mes de septiembre y que volvamos, en octubre, a las actividades que tanto me atraen: Senderismo, Café Tertulia, Taller de Lectura y hasta es posible que me apunte al Teatro. No sé si será el calor que me está derritiendo la sesera (aunque lo evito con la gorra de “American made in Ireland”) pero quizás me atreva a apuntarme al Teatro; aunque solamente sea por lo de guionizar algo novedoso que esté relacionado con este bochorno general. Te duchas y a los pocos minutos estás como un bogavante dentro de la paellera. Espero que esta noche sea tan fresca como para seguir resistendo estos termómetros de 40 grados bajo el sol. Recuerdo la novela de ciencia ficción “Nada nuevo bajo el sol” (1907) de José Antonio Suárez. Pero lo que pasa es que este calor, este bochorno y estos sudores no tienen nada de ficción sino que son reales. Cierro mi Diario antes de que las teclas de mi computadora se disuelvan junto con mis dedos. Estoy sudando gota a gota como un torrente. No soy Torrente Ballester por cierto sino torrente nada más. Sigue Leyendo...

Las 3 veces por Jesús.

No me refiero a ningún Jesús cualquiera sino a Jesucristo. Un total de 3 veces consecutivas (durante 3 años seguidos) he participado en la carrera de fondo “Últimas Noticias” de la ciudad de Quito (Ecuador) que resulta muy dura y exigente para cualquier atleta. Y las 3 veces he terminado la prueba y he llegado hasta la Meta en el Coliseum Atahualpa mientras muchos abandonaban la prueba totalmente exhaustos y faltos de energías. Pero lo más importante para mí no fue haber terminado la prueba, ni tampoco lo que hicieran los demás competidores, sino que en las 3 ocasiones lo hice con una camiseta blanca que llevaba grabada, a la altura de mi corazón, la frase titulada “Jesús Vive” para que el mundo entero se enterase de que no sólo soy un cristiano sino que soy un cristiano verdadero. Incluso muchos “hermanitos” de poca Fe me recomendaban que no llevara la frase “Jesús Vive” porque podría ser peligroso o contraproducente si fracasaba en el intento. Por supuesto que nunca les hice caso a los de la poca Fe, que nunca hago caso a los de la poca Fe y que nunca haré caso a los de la poca Fe. No me importa lo que hagan los demás cristianos sino lo que dijo Jesucristo: “Todo quien me confiese delante de los hombres yo también le confesaré delante de mi Padre que está en el Cielo”. Sigue Leyendo...

Gasómetro.

A los 19 años de edad yo era un chico normal, tan normal que le gustaba mucho a las chavalas. En este sentido, una de mis admiradoras (cuyo nombre no quiero decir pero que empieza por la A al igual que una catedral de Madrid), dijo: “Sólo falta que sea futbolista”. Hasta que descubrió que sí; que yo, además de ser normal, era también futbolista. Yo era tan normal (sin dar lugar a ninguna duda) que las chavalas guapas de verdad (no las del “fú ni fá” sino las guapas de verdad) se encaprichaban conmigo porque sabían que yo era muy atractivo pero, a la vez, muy noble porque no sólo me gustaban todas ellas (las guapas de verdad) sino que, además, era un sensacional futbolista tranquilo, sereno y líder por antonomasia natural; lo cual despertaba la curiosidad de todas ellas. Siempre callado y reservado hasta el límite de lo normal, cuando me ponía las botas, me las ponía de verdad. Pero nunca fui de esos que van pregonando quiénes son las que nos conquistan ni quiénes son a las que enamoramos porque esos que lo dicen es cierto y verdadero que no se comen jamás una rosca con las verdaderamente guapas, atractivas y sexys. Sigue Leyendo...

La mirada infinita.

Hay estrellas que se van pero nunca desaparecen. Sus presencias son partes alícuotas de nuestros sueños. Desde que tuve 10 años de edad siempre me he preguntado ¿por qué seré poeta? Posiblemente las miradas de esas estrellas, cuyo significado es la infinita interpetación de sus misterios, sean porcentajes muy elevados para la respuesta. Se ha ido Lauren Bacall quizás para encontrar el porqué de su mirada infinita. Silbo mi canción de los años que no han pasado en mi corazón. Magia maravillosa para jugar con la sombra de la flaca presencia. Memoria para recordar. Sí. Eso es. Tener o no tener una mirada infinita. Mi Princesa es eso pero mucho más. 10 años me bastaron para descubrir ciertas verdades de las mujeres del futuro. Y es que no fui un niño prodigio sino el prodigio de un niño que traducía las miradas de Lauren. Hasta que lo infinito de su mirada se convirtió en la que yo buscaba. Sigue Leyendo...

A flor de piel.

Central de Ahorro Popular. Sentimientos a flor de piel y un inicio laboral que promete horas de ensoñación. Y es que las chavalas de buen ver comienzan a destaparse en mi fantasía. Hay que seguir con la inercia de mis aventuras en Cima. Y encima hasta puedo seguir jugando al fútbol. ¿Qué más pedirle a la vida con mis siempre eternos 18 años de edad? Lo mejor de todo es la hora en que la veo llegar y, a escasos centímetros de mí, fichamos la tarjeta de entrada. Después se aleja pero ha quedado grabada en mi memoria. ¿Para qué te quiero Soledad? Sonrío. Sonríe. No estoy haciendo mal el camino. Y después, entre el viento del invierno y los días fríos, me caliento al trasluz de la ventana. Hay luz. Siempre hay luz para los sentires a flor de piel ahora que, ensimismado en mi ensoñación, la veo llegar. Sonrío. Sonríe. Quizás es que esto de saber elegir se basa en saber clasificar. Y no me refiero a las fichas bancarias. Sigue Leyendo...

La ciudad de los cuatro Juanes.

Al día de hoy, viernes 11 de julio del año 2014 después de Jesucristo, el Hogar de Molina de Segura (Murcia) es toda una ciudad de seres humanos viviendo momentos de inolvidable pasión. Si la ciudad de Ambato (Ecuador) se enorgullece de ser la ciudad de los tres Juanes, resulta que la ciudad del Hogar de Molina de Segura (España) se gloría de ser la ciudad de los cuatro Juanes (por lo menos). Resulta que al día de hoy, viernes 11 de julio del año 2014 después de Jesucristo (y se siente se siente Jesucristo está presente), en el Hogar tengo tal infinidad de amigos (y amigas) que me es imposible saber el nombre de todos y de todas; pero basta con poner el ejemplo de la amistad sincera y sin doblez alguna de los cuatro Juanes: Juan Jefe, Juan García, Juan Segundo y Juan Ducados (el orden de los factores no altera el producto). Sigue Leyendo...

Nuevo Cuaderno: Hablando con las navajas.

Días antes de mi nueva aventura por los Estados Unidos de Norteamérica, en mi faceta de periodista antropológico (que para eso he estudiado lo suficiente) ausculto el mapa para elegir el punto de encuentro con las navajas si me lo permiten quienes son dueños de las navajas. Estoy en Toledo -ciudad de navajas por cierto- y elijo el corazón de las navajas. O sea, a ver si consigo que las navajas me amen lo suficiente para que los dueños de las navajas no me corten la cabellera. Lugar de encuentro (decidido mientras termino mi café con leche en el bar Toledo de la ciudad de Toledo de la provincia de Toledo) es Window Rock que, traspasado al idioma español (ya que estamos en época de traspasos de futbolistas de un continente a otro continente) significa, más o menos o menos o más, Roca Ventana. ¿Qué misterio tendrá esto de hacer una ventana en la roca? ¿Será una manera de construir casas de las navajas o el lugar dónde las navajas se reúnen para rajar más que el cuchillo de un melonero? Preparo mi equipaje para salir de dudas y a ver cómo salgo de esta nueva experiencia aventurera. Sólo sé que está en Arizona y que la capital de Arizona es Phoenix. Antes de dormir, más solo que la una, en mi habitación del Hotel Beatriz (¡cúantos recuerdos tengo yo de Beatriz y cuántos gratos paseos di yo con Beatriz allá por los tiempos de Cima!) pues me dedico a mirar al techo y pensar en las navajas. ¿Cómo serán las navajas? ¿Será verdad que rajan más que el cuchillero de un melonero? Y de pronto me quedo dormido recordando a Amparo. ¡Qué desamparado estoy, Dios mío, qué desamparado estoy! Pero en durmiendo profundamente todo se me olvida porque todo pasa por mi mente a la velocidad de un rayo supersónico. Sigue Leyendo...

Me pillaste que me iba.

Me pillaste que me iba.
Ya recogí mis cosas, cerré las maletas, revisé los cajones por si me dejaba algo y a tan a sólo un instante de agarrar las llaves…

Me pillaste que me iba.

El silencio hondo se apodera de mi vientre, el corazón media y la mente escucha.

Me pillaste que me iba…

Y la ventana, vence al aire que golpea, se enrabieta, lucha , mas el cristal es fuerte, la madera vieja y …

Me pillaste que me iba.

Mis ojos expresan vida, la aceptación de lo que fue, mis ojos buscan tras el misterio de lo incierto, de lo que aun no vieron, de lo que aun no sé si verás. Sigue Leyendo...

Los bonitos paseos de la felicidad.

El Cuatrienio 1990-1994 estuvo lleno de inolvidables momentos que jamás olvidaré y que han quedado grabados en mi memoria como los bonitos paseos de la felicidad. La felicidad alcanzada es la de estar casado con una esposa tan bellay atractiva como Liliana y tener dos hijas tan lindas y bonitas como Leslie y Carla. Con ellas estoy tan completo y tan realizado en lo sentimental y en lo amoroso que durante las jornadas laborales sólo pienso en las 3 de la tarde para salir raudo hasta nuestro domicilio y compartir toda mi vida con ellas: Lina-Liliana, Lina-Carolina y Lina-Carlina. Son Liliana, Leslie y Carla y no las cambio por ninguna otra emocionante aventura sentimental de las que he vivido. Las tres son únicas. Las tres son irrepetibles. Las tres son bellas y guapísimas y doy tres veces gracias a Jesucristo por cada día que amanezco junto a ellas, por cada día que comparto con ellas y por cada día que doy bonitos paseos de la felicidad con ellas. Sigue Leyendo...

Ciando mi abuela fue emperatriz.

Una vez que Luis descubrió mis grandes hazañas con las chavalas de muy buen ver y de muy buen mirar, quiso saber de dónde me venían a mí dichas capacidades y quiso conocer a mi familia una vez que yo ya había conocido a la suya. Así que, sin pensarlo dos veces, un día quiso acudir a mi casa para conocer a mis progenitores. Entonces todavía estábamos viviendo en la calle Juan Duque 16. Lo primero que le deslumbró a Luis fue lo moderno que era el portal, lo bonita que estaba la escalera y el estilo fino de todo el trayecto hasta subir al piso quinto número dos. Llamé a la puerta y acudió mi madre… Sigue Leyendo...

La escuela del 58.

En 1958 todas las aulas de los colegios estatales eran iguales para un total de unos 50 chavales: una sala grande que tenía, al fondo, una tarima con una mesa para el maestro, un pizarrón y un mapa de España para sacar fotos cuando venía el retratista. Los chicos estábamos en colegios diferentes a las chicas quizás para castigarnos por haber nacido chicos. Íbamos subiendo de grado cada año salvo algún que otro empollón que se pasaba de listo y saltaba dos grados en una sola temporada. Las mesas eran pupitres de madera, para dos chicos sentados el uno al lado del otro. El asiento se levantaba y se bajaba manualmente y teníamos la costumbre de hacer de aviadores haciendo elevar el pupitre como si tuvieran pedales ya que el tablero estaba un poco inclinado hacia ti y arriba había una repisa con agujeros para colocar los tinteros que solían derramarse de vez en cuando poniéndote la chaquetilla perdida por culpa de la tinta. Los dedos también terminaban por llenarse de manchas que no salían ni con asperón. De vez en cuando venían unas señoritas para mirarnos el pelo y descubrir a los que tenían piojos, a los cuales les sacaban del aula y se los llevaban a desparasitarse. Sigue Leyendo...

Se parece a ti.

Se parece a ti..

Porque me doy cuenta que todo esto antes ya lo viví; la imagen de dos pájaros en la rama, en miedo por la oscuridad del camino, las risas improvisadas, nuestro primer baile… Me recuerda a ti.

Se parece a ti,
el sol que me despierta, la fuerza que me levanta, las lágrimas que derramo, el corazón cansado, los ojos abiertos en la noche, la espera de lo que no llega, lo que es y será… Me recuerda a ti.

Se parece a ti,
Este mundo perfecto e imperfecto, la sed que me despierta, las rosas en el jarrón, la rabia porque no estás, te fuiste y la luna calla porque… Me recuerda a ti. Sigue Leyendo...

Peporro-Laguardia.

Voy a ver qué tal ando de memoria. Recurro a las chapas. Temporada 1957-1958. Pongamos, por ejemplo, a la Real Sociedad de San Sebastián. ¡Ahí va una alineación completa!. De portero Araquistain; en la defensa, Irulegui, Echarri, Elizondo; como medios y eje fundamental del equipo, Peporro y Laguardia; y en la delantera, por ejemplo, Zubillaga, Lacalle, Tere, Paz y Alquiza. Prueba superada. Recojo las chapas y las guardo en la caja metálica de Colacao. El próximo día volveré con ánimo de revancha. Perder no importa. Hacer trampas se hacen. Y en el colmo de la desesperación lo mejor es tirar para adelante y meter algún gol que otro. Los fanáticos seguidores de la Real Sociedad de San Sebastián recuerdan. Y, puestos a recordar, hasta podemos construir un Templo a la Memoria. El campo donde jugamos se llama La Girola. Y el himno oficial es “El vals de los patinadores”. Pero eso vino después. ¿Saben quién era Goicolea? Me apuesto un café con leche a que era portero. Voy a ejercitar otro acto de memoria. Sigue Leyendo...

Magazine Internacional.

Primera incursión laboral en tierras americanas. Resulta que, en la ciudad de Quito, capital histórica y legítima de la República de Ecuador, en la Agencia Efe (española para más señas) me vuelven a decir que no. Bueno. No importa. Pocos días después ya estoy contratado como Jefe de Redacción de la revista Magazine Internacional y hasta me nombran Director Técnico. Me entretengo en colaborar con el diseñador de la revista y le corrijo para que no se confunda conmigo. Una vez terminada mi labor y con Magazine Internacional ya terminado y difundido cara al público, presento mi renuncia. ¿Qué motivos tuve para hacerlo? Sigue Leyendo...

Haciendo Patria: 1994-2004.

Década prodigiosa de mis actividades como escritor, periodista, maestro de Literatura y otras asignaturas y varios trabajos dignos. Es la década 1994-2004 y hago patria por toda América que tengo la oportunidad de conocer. Me llaman “Diesel” y algunos me conocen como “El Español”. Pues sí. Soy yo. El mismo que viste y calza. Pero ni se me caen los anillos por eso ni se me suben los éxitos a la cabeza. En Ambato, Otavalo, Quito y Guayaquil me conocen lo suficiente como para poder decir que esto es verdad. Triunfo pero sigo siendo el mismo Pepe de siempre. “Diesel” para mis actividades profesionales y “El Español” para mi propia historia personal. Ser español en tierras americanas es para mí un sano orgullo. Y a quien le duela que vaya a su abuela. Y que se lo cuente… a ver que le dicen… porque a mí, lo que es a mí, no me dicen nada más que escribo y hablo lúcido y lucido. ¡Toma castaña! Y Castañer fue defensa del Real Sporting de Gijón. Por hoy ya está bien de recuerdos. No tengo nostalgias sino que me hace gracia recordarlo. Sigue Leyendo...

“El Barbero” y “El Vicario”

Movida de los yeyés. Alfajeme es “El Barbero” y Sánchez es “El Vicario”. Dos pájaros de cuenta y corrientes, más corrientes y vulgares que las hamburguesas del método directo o indirecto pero vulgares. “El Barbero” es el niño mimado de Ordóñez pero de jugar al fútbol tiene menos idea que Voltaire. Aire. “El Barbero” toma el aire porque al cuarto de hora de partido en el Campo del Gas, está más agotado que una máquina tragaperras a las 3 de la madrugada. Con sus gafas de sol para molar ante las chavalas la verdad es que da grima verle. Es de los enchufados que tanto le gustan a Don Antonio. Un pelotilla del míster. Resulta que Alfajeme solamente es un barbero de los que tanto hablaba Cervantes en sus jocosas alusiones a quienes no se comen ni un boniato. Quizás se cree muy bonito pero, visto a la luz del sol, por la Puerta del Sol camina más solo que la una menos cuarto. Y es que ni un cuarto de hora aguanta el ritmo que impongo en el Campo del Gas. Si Alfajeme era un yeyé yo era capitán general. “El Barbero” estaba tan enchufado que pertenecía a los Negociados de “Los Invalidados”; o sea, de los que no daban un palo al agua porque para eso se creían niños boniatos. Y la verdad es que en verdad que eran boniatos. Sigue Leyendo...

Follente el displicente.

Acabo de cumplir un año en el Banco; un duro año donde he puesto todo mi entusiasmo en lasjornadas laborales y he rendido tan “a tope” que he pillado de sorpresa a más de uno, a másde dos, a más de tres, a más de cuatro, a más de cinco, a más de seis, a más de siete, a másde ocho, a más de nueve, a más de diez y a más de un larguísimo etceeeeeeeeetera. Dirige elNegociado de “la Compe” (y vengo de la competencia) Follente el displicente.

Según la Real Academia de la Lengua Española, la de la calle Felipe IV número 4 (y no merefiero a ninguna chavala de muy buen ver sino al domicilio de mi querida Academia dondebebo definiciones sin cesar), displicente significa desdeñoso, descontentadizo, desabrido o demal humor. Y todo eso se junta en Follente que, por un lado, me felicita como uno de losmejores empleados de Banca que él ha conocido en su vida pero, a la hora de la verdad, nome perdona ni tan sólo un minuto de retraso. Aparta el Libro de Firmas cuando le da la realgana y a sus “queridos enchufados” les perdona toda clase de retraso mientras que de míinforma que soy un empleado sensacional pero que llego, a veces, con un par de minutos deretraso, sin informar, ladinamente, que es por culpa del autobús y que, una vez metido ya entareas, antes de que pase un cuarto de hora ya he adelantado a todos mis compañeros ycompañeras de “la Compe” sin el más mínimo esfuerzo. Eso no lo incluye en sus informes peroes tan verdadero como que, al final de la jornada, he trabajado más rápido que nadie y conmayor número de aciertos que nadie. Pero a mí no me importa si lo considera como unahazaña laboral o si lo guarda en silencio para que nadie lo sepa. Allá Follente con suconciencia. Sigue Leyendo...

Seis de fis de ciburetes.

20 años. Estoy en Créditos del BHA en la OP de Madrid. Se me va el método ciego al cielo y escribo lo de seis de fis de ciburetes. Siempre hay un calvo que se me enoja y un Méndez que me reclama. Ante las carcajadas de Almudena yo doy una somera explicación: “se me ha ido el método ciego al cielo”. Total. Otro castigo. Y me encuentro trabajando de pie, en la máquina sumadora del mostrador, sonriendo a las clientes guapas y de muy buen ver mientras Pastrana sólo me busca a mí para que le informe del cambio de las monedas porque no quiere que nadie más le atienda. Lo de seis de fis de ciburetes me despierta la risa cuando veo a Almudena soltar carcajadas. Y después, como dice mi amigo José Mota, hubo un tiempo en el que no pasó nada. Sigue Leyendo...

1972

He regresado ya, hace un poco de tiempo y procedente del Servicio Militar Obligatorio, a mi trabajo cotidiano en la Oficina Principal del Banco Hispano Americano de Madrid (Plaza de Canalejas número 1) y comienzo a tener que soportar la “insoportable levedad del ser”. No me refiero a la novela del checo Milan Kundera, que se publicará, por primera vez, en el todavía lejano año de 1984 después de Jesuscristo, sino que me refiero a tener que aguantar toda clase de injusticias persecutorias por jefecillos de Banca que llegaron a ser jefecillos desde lo más bajo del escalafón cuando entraron (simples ordenanzas nada más y faltos de cultura, educación y respeto hacia sus empleados más inocentes como Ondaro por ejemplo) olvidando quiénes fueron ellos antes de ascender a jefecillos de esos de los nombrados “a dedo” y que no tienen ninguna clase de consideración ni piedad con quienes están trabajando bajos sus mezquinas “dictaduras” de jefecillos de oficina nada más. Sigue Leyendo...

¿Por qué soy futbolista?

Hay que remontarse al año de 1956 después de Jesucristo, cuando nació una princesa al otro lado del mar y en el centro de mi corazón, para, por una casualidad deportiva, conociera yo a San Mamés. Fútbol. En aquel principio de las chapas, teniendo que soportar las imposiciones despóticas ajenas a mi voluntad, es cuando comencé a tejer mi propia y diferente forma y manera de entender este juego. ¡Gol! ¿Cuál fue el primer gol que marqué en mi historia? Mi primer gol se pierde en la memoria de los tiempos heroicos de aquel sobrevivir en el patio escolar, un patio de vecinos donde cada pelotazo hacía saltar chispas de las paredes de ladrillo como a manera de disparos haciendo diana en las porterías señaladas con tiza. Sigue Leyendo...

1972.

He regresado ya, hace un poco de tiempo y procedente del Servicio Militar Obligatorio, a mi trabajo cotidiano en la Oficina Principal del Banco Hispano Americano de Madrid (Plaza de Canalejas número 1) y comienzo a tener que soportar la “insoportable levedaz del ser”. No me refiero a la novela del checo Milan Kundera, que se publicará, por primera vez, en el todavía lejano año de 1984 después de Jesuscristo, sino que me refiero a tener que aguantar toda clase de injusticias persecutorias por jefecillos de Banca que llegaron a ser jefecillos desde lo más bajo del escalafón cuando entraron (simples ordenanzas nada más y faltos de cultura, educación y respeto hacia sus empleados más inocentes como Ondaro por ejemplo) olvidando quiénes fueron ellos antes de ascender a jefecillos de eso de los nombrados “a dedo” y que no tienen ninguna clase de consideración ni piedad con quienes están trabajando bajos sus mezquinas “dictaduras” de jefecillos de oficina nada más. Sigue Leyendo...

El enganche.

Invierno del 70. Me he curtido ya en miles de batallas y he salido indemne. Sano por dentro. Sano por fuera. Llamamiento a filas. La revisión médica la he pasado sin problema alguno. Así que me levanto (una vez ya salvado por la campana) y subo al Metro hasta mi destino. Estoy ya en el Paseo de María Cristina de Madrid. Todo por la Patria. O se es o no se es un verdadero español. Yo lo soy. Por eso estoy escuchando las arengas de los oficiales. La mañana discurre. Todos estamos en el patio de concentración. Algunos ríen. Algunos lloran. Yo sólo estoy pensativo. Ante la llamada de petición para escribientes me apunto. Esto será decisivo para mi futuro militar. Así que, tras la ingesta del bocata, nos toca marchar a la estación donde nos espera el tren. Canto mientras llegamos a los andenes de Atocha. Sigue Leyendo...

Hora 26.

A mis 26 los días son tan duros que, en lugar de 24 horas, tienen 26. Sigo castigado por “El Chancho” en Cartonera, en el último rincón escondido de Tranferencias. No importa. Yo sigo cantando a la vida. Hace ya unos años que he cumplido con el Servicio Militar Obligatorio porque nunca jamás he sido de esos cobardicas llamados Objetores de Conciencia ya que mi conciencia no es un objeto sino una consecuencia de mi voluntad para cumplir con lo que se debe de cumplir para ser un verdadero hombre y no escurrir el bulto alegando falsas proclamas para esconder la falta de valentía. He regresado al Banco y sigo adelante… Sigue Leyendo...