CRONICAS DEL CRISTO

Erase una vez un molino y erase una vez mil historias alrededor de ese molino, historias de llantos y risas, ternura y quebrantos. Aquí estoy con una pequeña muestra.
El molino maravillosamente restaurado por un bisnieto de Cesáreo, Clemente, fue construido por el cura de Ladrido que a la vez era arquitecto y relojero, vamos un manitas.
El molino se encuentra en la cuna de Espasante que es el Plantío
En nuestra historia es muy importante Cesáreo por su bondad, bienestar y muchos más elogios se merece nuestro personaje y otras personas de su entorno.

Cesáreo que contaba con 12 hijos, además de alimentarlos, dejaba sus pretensiones más importantes a un lado para dar cobijo en su molino a las mujeres maltratadas, las daba su apoyo desinteresado, su bondad y paz lo cual no tiene precedente, para los tiempos que corrían. Hoy en dia están protegidas, pero en aquella época cuando había un maltrato se decía “algo habrá hecho”.Aurelia es un ejemplo, terminó sus días en el molino de vieja y no por los golpes de su marido. Testificado por MANOLO DA GAITA.
Como tenían que vivir en el molino para que nadie les robara la harina, recordemos que estamos en la época del hambre, Cesareo se compro un perro, se llamaba Bonito, al cual solo le daba de comer harina, de tal manera que el perraco cuidaba muy bien de su sustento mientras la familia dormía en la casa.
El molino era una zona autosuficiente, se sembraba el trigo que se molía y en los hornos se hacia el pan para tantas bocas hambrientas en aquellos aciagos tiempos. Hablo de los años de la guerra y la posguerra.
Por la proximidad con Asturias. La Benemérita tenía especial interés en estos lares y por ello hacia romper los cuchillos a la mitad para que no se pudiera hacer ningún daño con ellos. Y así evitar revueltas prematuras.
Pero no nos aburramos con penurias, vamos a ver cómo funciona el molino, primero están los canales con las compuertas que abastecen de agua al molino, el alibadoiro es un rebosadero para liberar la conducción con sus labadoiros en el cano. Cada dos por tres hay que limpiar las impurezas que entran por el caudal.
En el molino esta el inferno, se llama así por el ruido que provoca el agua al pasar por él. Las maderas del rodicio tienen 200 años y son de pino, conforme la tradición. El molino muele fabolas de vez en cuando para limpiarlo, de continuo muele trigo, maíz y otros cereales para fabricar harina.
La burra es una pieza muy importante del molino .Su función es aguantar la molleja de madera, también pino, donde se deposita el grano. Se cobraba la labor, a tanto por ciento en especias y se llamaba la maquia.
La cocina hacia de forja, el trabajo del molinero era a sangre y fuego.
Vamos con las protagonistas de esta historia; estaba Lola Barcón Piñeiro, cuenta ahora 83 años del 19 de mayo del 1929, por lo que estaba en el molino siendo mocita, no la dejaban salir de casa. Soltera, pizpireta con un deje de picardía en la mirada, es triste la historia de Lola, tiene varias muertes en su haber, primero murió su padre que murió un 22 de Junio y luego su madre, que murió el 24 del mismo mes, su hermano falleció en la marina de un infarto a los 60 años y ni fumaba ni bebía y luego su hermana de cáncer de pecho, diagnosticado demasiado tarde, esta luchadora de la vida te encandila con sus ojos verdes, manos curtidas y cutis que reflejan el dolor y el don de las personas sabias por el sufrimiento , Lola es sobre todas las cosas sincera y este don le ha traído muchos sinsabores, he aquí unas citas de Confucio que dice “por mucho que los hombres construyan trampas perfectas, ya se encargará la naturaleza de crear ratones más inteligentes.
Que le pasó a Pepito con el burro de Lola?.

Compró Lola un burro de tres meses, iba a pasear a los niños en el burro de Lola .
Conocí en este entrañable molino a Luisa Pajón, ojos azules risueña con dos oyitos en la cara que la hacen parecer picaruela de 75 años mujer recia con muy buen carácter y ternura en el mirar, había nacido el 10 del 10 de 1936. Su padre se caso con su madre con tan solo 15 años, tiene 3 hermanos cubanos se rie con desparpajo, se casó con 18 años y estuvo en el molino de los 14 a los 18 años..
María `Pajón con 91 años es viuda, tiene ojillos azul verde, estuvo 12 años en Alemania.
También esta Julia Vidal de 96 años. Pelo blanco, ojos azules transparentes. Soltera armonía en la cara, sonrisa abierta y perfume en el alma
Sineita del 1931 del 4 de Abril, ojos verdes de gato .
Visita Vidal, hermana de la anterior, risa a raudales, ojos verde esmeralda, 99años en Abril, cara de angel, es de risa fácil, es viuda con dos hijos, era muy amiga de Cesareo y su hijo Modesto.
Basilio de 93 años combatiente en la guerra civil, estuvo en el frente
Son los cuatro hermanos de muy buena cepa.

Domitila Eugenia, nariz griega, ojos grises 94 años y medio. Estuvo trabajando en Coruña de interna, se fue a Venezuela y después a Italia a los 65 años regresó a España, hizo su casa con su hijo y tres nietos, le gustan los animales tiene gatos y conejos.
Ana María Freire, también Molinera además de panadera. Nació en el 49, en Céltigos.
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Había una feria en el plantio era para vender el ganado.
Después el día de San Juan se hacia una fiesta, en la que se recogía el lino.
El lino se siembra y en Agosto cuando tiene una altura determinada, las muchachas y los muchachos lo recogían rodando encima de él, después se metia en el rio, luego se sacaba y se ponía a secar, después se mayaba, esto es golpearlo hasta sacarle las hebras, para después hilarlas y con él, hacer colchas y sabanas. `para ello cardaban el lino metiendo trapos en el telar.
En esta fiesta se bailaba mucho.
Hay muchos mas datos sobre el molino que no tengo todavía, ya os los mandare, besiños

11 comentarios sobre “CRONICAS DEL CRISTO”

  1. ¡Sensacional manera de narrar la historia de vidas que nadie conoce más allá de los alrededores de algún lugar! ¡Muy buena la investigación y excelente la transmisión hacia los lectores y las lectoras!. Has trabajado muy bien el texto y nos has presentado verdaderos retratos sucintos pero muy esclarecedores. Son vidas contadas con viveza y con la firmeza de alguien que escribe para informar, para formar y para entretener: los tres pilares básicos de una excelente funcion de medio de comunicacion social. Das apuntes personales, familiares y sociológicos. Me gustó mucho. Mañana voy a ver si lo puedo releer y me fijo más en los detalles de los personajes que nos presentas. Ahora ya me vence el cansancio porque vengo de un largo viaje. Pero el texto es maravilloso por lo bien investigado que está.

  2. Ya estoy aquí de nuevo y tan fresco mental y físicamente como siempre. Comencemos por hablar de los personajes. Vamos uno por uno y según los has presentado tú, estimada amiga y compañera de viajes literarios. Empiezo por el bisabuelo Cesáreo y el nombrado viejo cura. No das datos concretos sobre él pero hay signos inequívocos de que era uno de aquellos hombres siempre apegados a su pequeño terruño, a su pequeña patria que, en este caso, has simbolizado con un molino de cereales. Al parecer hubo un viejo cura que pensó algo para paliar la hambruna del pequeño pueblo o aldea. Murió el viejo cura y dejó un legado que Cesáreo cuidó con esmero y mimo al rehabilitar el molino. Antes que nada, es necesario retratar las habilidades de aquel viejo cura que no se limitaba a los rezos en las misas (de lo cual no se dice nada en el texto) sino que era alguien que sabía ser diestro en las artes cotidianas: como relojero para dar la hora exacta a quienes no tenían más que campesinos relojes de sol (una varilla en el centro de un redondel hecho en la tierra y con determinada orientación con arreglo al astro rey) y, además, hasta arquitecto reconstructor de lares casi destruídos por el abandono de los politicos de turno. Cesáreo debía querer mucho a aquel viejo cura y, por ello, rehabilitó el molino por dos razones: primero para recordarle y segundo para dar nueva vida al pequeño pueblo o aldea que no viene ni en loos mapas. Cesáreo debió ser uno de esos gallegos bondadosos y buenas personas que no emigraron cuando hubo hambruna sino que hizo de «su capa un sayo» y se quedó en su «patria chica» para ser grande en la memoria de todos sus vecinos y vecinas.

  3. Vamos con la segunda parte de Cesáreo que, en este caso, no se cumple aquello de «segundas partes nunca fueron buenas» sino todo lo contrario y todo gracias a la proverbial memoria de su bisnieto Clemente. Al parecer, según nos cuenta su bisnieto, el tal Cesáreo no sólo se ocupaba de cuidar su tierra sino de cuidar a su única esposa, su querida y amada Aurelia, con la que -como es natural a causa del amor lícito y natural como Dios manda- tuvo 12 hijos. No especifica el bisnieto cuántos debieron ser varones y cuántas debieron ser mujeres, pero el hecho es que Cesáreo tenía un gran corazón humano y sentía dolor por las mujeres maltratadas por otros vecinos que debían ser burros más que personas; porque «de todo hay en la Viña del Señor». El molino fue precisamente reconstruído por Cesáreo no solamente para moler el trigo psra poder fabricar esas hogazas de pan llamadas «gallegas», sino, sobre todo, para servir de refugio a aquellas mujeres tan mal queridas y tan mal tratadas por quienes les debían haber amado «hasta que la muerte les separase» como habían jurado, ante Dios y ante los hombres, aquellos vecinos más bien burros que personas. Aquí nos imaginamos lo que debió ser la vida de muchas mujeres en las épocas de finales del Siglo XIX o principios del Siglo XX cuando en casi todo el mundo más del 80 % de la población era anlafabeta. Y se sabe que de los analfabetos nacen los analfaburros, salvo en contadas excepciones como este tal Cesáreo: apoyo desinteresado, bondad y paz de hogar que tanto les faltaba en los suyos propios. Pones una frase que es típica del machismo más brutal que se ha conocido en España: pegar palizas a las mujeres y decir los demás que «algo habrá hecho». Tamaña burrada es propia, insisto, de burros y no de personas; aunque los burros no hacen esas burradas sino que los burros machistas son, más que burros, verdaderos asnos a los que les colocas unas alforjas sobre las espaldas y tienes su fotografía completa. Aurelia, la amada esposa de Cesáreo, debió ser una fiel compañera de éste en estas cuestiones de cobijar en el molino a las mujeres maltratadas mientras envejecía cuidando fielmente del marido y del molino para que no viniesen los «mezquinos rateros» para robar alimentos necesarios para su familia y las desamparadas mujeres, que murió junto a su querido y amado molino. Debió ser tremenda la época del hambre que hizo que tantos gallegos se fueran por el mundo a poder sobrevivir, y de manera especial a América donde, para mayor desgracia de ellos (que habían tenido que abandonar su amada «patria chica») tuvieron que soportar la infamia que algunos -sobre todo engreídos argentinos pudientes y otros aburguesados «señoritos» de las sociedades americanas, y no es una injuria a América decir esto pues se trata sólo de esos gañanes sin otra cosa que hacer más que insultar a los emigrantes- les gastaban un gran número de chistes burdos, pesados y burlescos, llamándoles «cortos de entendimiento» y, para mayor injuria, decían que todos los españoles somos gallegos. No menosprecio yo a los gallegos sino que les tengo mucho cariño porque son parte de mis compatriotas, pero poquísima Geografía y poquísima Historia deben conocer los analfaburros (de «todo hay en la Viña del Señor» en todas las partes del mundo) que gastan esos burdos y nefastos chistes. Lo de Cesáreo y Aruelia debío recogerlo, en sus escritos, un cronista de la tierra gallega llamado Manolo Da Gaita (Manuel el de la Gaita) porque debió, quizás, dedicarse a ser cronista mientras era un gaitero de los que tenían su propo lagar de «sidriña» (nombre dulce y cariñoso ocn el cual los gallegos de buen corazó nombran a lo que conocemos como la sidra de manzana. Debió ser este cronista también un fantástico tocador de la gaita (instrumento de música de viento muy conocido en Galicia y Asturias) corriendo de ciuedad en ciudad, de pueblo en pueblo y de aldea en aldea para alegrar las fiestas patronales y las fiestas no patronales. Y queda la imagen, también, de un fiel perrito, compañero de Cesáreo y Amalia, que por su carácter y su buena presencia le habían puesto de nombre «Bonito». Se deduce que, a cambio del amor que le profesaban sus dueños, «Bonito» cuidaba, por el día y por la noche el molino para ahuyentar a los ladrones.

  4. Voy ahora con los perosnajes femeninos de esta historia que todavía viven. Empecemos por Lola Barcón Piñeiro, que cuenta ahora 83 años del 19 de mayo del 1929. Debió estar recogida en el molino cuando tenía tan solo una edad de mocita y, por lo de «la mujer no puede salir de casa sin permiso paterno ni materno» no al dejaban vivir la vida; sobre todo porque era pizpireta (que quiere decir agraciada y con gracia natural) y su picardía en la mirada no era de pecadora sino de soltera triste que quiere superar el dolor haciendo «de tripas corazón» porque conoció, desde muy joven, la muerte de su padre teneindo poca edad ella; la muerte, en ese mismo año, de su madre; la muerte de un hermano marinero por aquello de los muchos cuerpos que se traga el mar cuando los hombres ya mozos no tienen más remedio que ayudar a la casa arriesgñandose a salir al mar (la mar lo llaman ellos porque la consideran algo así como «su segunda novia») y, sin embargo no fue así su muerte sino que murió de un infarto, a los pocos 60 años de edad, cuando -paradojas de la vida- ni fumaba por lo que estaba en el molino siendo mocita, no la dejaban salir de casa. Soltera, pizpireta con un deje de picardía en la mirada, es triste la historia de Lola, tiene varias muertes en su haber, primero murió su padre que murió un 22 de Junio y luego su madre, que murió el 24 del mismo mes, su hermano falleció en la marina de un infarto a los 60 años y ni fumaba ni bebía (mientras otros vivien bastantes más de 100 años auqnue fuemen como carreteros y beban como cosacos; y, para finalizar con su tragedia familiar, luego se murió se hermana de cáncer de pecho que fue diagn´soticado (como ocurre muchas veces por desidia de la Seguridad Social o por médicos que sólo estñan interesados en tener mucha clientela aunque no se preocupen de la salud de ellos y no querioendo saber nada «de lavan las manos como Pilatos) de que el inicio de un cñancer que es diagnósticado a tiempo de que no se extienda puede ser fácilmente extirpado y curado el cuerpo. Esta tal

    ellas y luego su hermana de cáncer de pecho, diagnosticado demasiado tarde, esta tal Dolores (llamada porpularmente Lola) es una luchadora de la vida, sola desde muy jovencitga y recogida por los del molino, pero que encandila con sus ojos verdes, sus manos curtidas y un cutis que reflejan el dolor y el don de las personas sabias por el sufrimiento , Lola es sobre todas las cosas sincera y este don le ha traído muchos sinsabores, he aquí unas citas de Confucio que dice “por mucho que los hombres construyan trampas perfectas, ya se encargará la naturaleza de crear ratones más inteligentes. ¿Que le pasó a Pepito con el burro de Lola?. Vamos a ver si en el siguiente párrafo se contesta a esta pregunta. ¿No sé si la autora del texto se refire a qua pasó con el burro nde Lola o a qué pasó con el burro de Pepito que se porto como un burro con Lola? Voy a meditar un poco antes de continuar…

    Compró Lola un burro de tres meses, iba a pasear a los niños en el burro de Lola .

  5. Nada dice ya mi amiga y compañera de Letras, Alexis, para descubri el misterio pero puede darse a entender que Pepito debiño caerse, alguna vez, siendo niño del burro de Lola, y se debió caer de cabeza y se mató o se quedño «atontilinado» del todo para el resto de su vida igual que le ocurrió al ecuatoriano Jaime con quien tuve la enorme alegría de obtener un éxito total con la Revista Ambato Número y la enorme decepción de que no fue capaz de cuimplir con su palabra dada y me quiso estafar porque debía estar «tontiloco» de la cabeza -por culpa de la caida de un caballo cuando era niño- como llamaba mi abuela Rufina a esta clase de 2zanguandos» El caso es que ahora aparece otra mujer todavía vivia, de las que tuvieron que vivir en el molino de trigo Se trata de Luisa Pajón, de ojos azules (muchos gallegos y gallegas tienen los ojos de color azul porque descienden de los celtas), con dos oyitos en la cara que le da apareincia de picasruela; pero que, a sus todavía 75 años de edad, todavía es una mujer recia y fuerte pero con gran ternura en su mirar. Si nos fijamos bien en el texto, Luisa nació junto cuando estallón la Guerra Civil Española (en la cual Franco sometió a todos los españoles y españolas y persiguió a quienes no pensaban como él). El caso es que su padre se casño con su madre con tan sólo 15 años de edad (esto se daba mucho en aquellas épocas de grandes necesidades para poder encontrar un hogar donde subsistir) y resulta que tuvieron que emigrar a la Cuba precastrista -antes de que el loco y asno de Fidel Castro que era, paradojas de su locura, hijos de gallego y de gallega- y debió de suceder que tuvieron que abandonar la isla de Cuba porque sus tierras y posesiones se las confiscó este dictador que se llama revolucionario del pueblo cuando abusa de su pueblo puebo -como todos los dictadores del mundo- El caso es que Luisa debió haberse quedado en Galicia, en el molino, desde los 14 años de edad, casándose a los 18. Ahoa tiene ya 91 años, es viuda y algunos reflejso verdes se han mezclado con el color azul de sus ojos que ahora eprdieron la grandeza de su juventus y se han achicado. Es curioso, pero pro culpa de la Dictadura de Franco, tuvo que pasar 12 años como emigrante en Alemania, donde debiño sufrir el desprecio y los malos tratos con el que los alemanes más reaccionarios (quizás nazis po pro nazis) maltrataban a los emigrantges de nacioonalidades españolas, portuguesas, turcas y griegas, o incluso albaneses que, con sus esfuerzos increñibles, a cambio de mala comida y pero sueldo, fueron quienes levantaron a Alemania de sus cenizas y produjeron el mal llamado «milagro alemán», que ni fue milagro ni fue alemán porque se debió a los emigrantes y al fuerte apoyo que recibieron de parte de los Estados Unidos (y me refiero a lo que bantes era Repùlbica Federal Alemana diferente a la República Democrática Alemana que habia caído, para su desgracia en las garras del comunismo soviético. Ella volvióna su «patria chica» gallega y vive todavía en el molino.

  6. El resto de personajes que todavía viven en el molino son Julia Vidal, que llega a tener la edad de 96 años. Su pelo es blanco; quizás debió ser algo rubia en su juventud o simplemente castaña y aquí es digno de señalar que en Galicia se producen las mejores castañas españolas (quizás las mejores castañas del mundo). Los ojos azules transparentes de Julia dan una idea de que «miraba mucho al mar» quizás pensando en alguien a quien amó y despareció de su vida cuando emigró, como marinero, hacia las Américas. Por eso se quedó soltera. Pero debió tener una belleza «sui generis» ya que todavía existe la armonía en su cara. Su eternas sonrisa nos delata un alma noble, como si con su presencia perfumara el ambiente. Se encuentra, también, Sineita que nació el 4 de abril de 1831, de donde se deduce que tiene 83 años de edad y sus ojos son verdes de gato. El color de los ojos verdes de gato siempre tiene unos reflejos grises. La vida de Julia Vidal quizás nos muestra a una mujer nostálgica -de las que leían apasioandamente la poesía de Rosalía de Castro. Debe ser romántica y soñadora pero melancólica. Su hermana Visita Vidal es mayor que ella, pues ya tiene 99 años y, aunque sus ojos son tambiñen verdes, le brillan más que a Julia pues tiene tonos esmeraldas. Al contrario que su hermana, no es nostalgica ni melancólica sino muy alegre ya que siempre está riendo. A ella no se le fue su enamorado, se casó con él y antes de quedarse viuda tuvio dos hijos. Es la mejor amiga de Cesáreo y se lleva a la perfección con su hijo Modesto. Quizás su otro hijo, del cual no sabemos el nombre, debió emigrar a las Américas y se supone que allñi triunfó con sus negocios. Por eso es tan feliz Visita Vidal. Nos encontramos también con Basilio, de 93 años, que fue combatiente en la Guerra Civil Española y llegó a estar en el frente. No se dice en el texto si estuvo con el ejército republicano o con el ejército nacionalista. Sea como sea, pudo sobrevivir, y tiene otros tres hermanos. Deben ser todos muy nobles porque Alexis los denomina de «muy buena cepa», quizás pertenecen a familias de la nobleza gallega. Transcribo, a continuación, lo que Alexis cuenta de Domitila Eugenia: nariz griega, ojos grises 94 años y medio. Estuvo trabajando en Coruña de interna, se fue a Venezuela y después a Italia a los 65 años regresó a España, hizo su casa con su hijo y tres nietos, le gustan los animales tiene gatos y conejos. Y terminao transcribiendo lo de Ana María Freire: también molinera además de panadera. Nació en el 49, en Céltigos. De estos dos últimos persoanjes femeninos podemos decir que rompieron la norma de la época, fueron valientes y decididas y por eso llegaron a alcanzar sus éxitos profesionales aunque con mucho esfuerzo y mcuha voluntad. Domitila Eugenia tiene mucha experiencia vital porque vivió en América (exactamente a Venezuela cuando Venezuela era tierra de promisión para los emigrantes) y en Europa (cuando en Italia ya había pasado la «mala racha del fascismo de los de Mussolini y se estaba recuperando el país). Por su parte, Ana María se dedicó a trabajos de carácter local y por eso se dedicó al molino y montó una panadería o tahona; ouesto que tahona es sinónimo de panadería. Y este el es el breve análisis que he comentado sobre los personajes de «Crñonicas del Cristo» de Alexis. Por supuesto que algo muy importante es leer todo el texto porque, además de las interesantes semblanzas de personajes que presenta, introduce muchas descripciones y comentarios sobre la vida en el pueblo, su historia y mcuhas características singulares de los modos de vida y costumbres de Galicia. EXCELENTE TEXTO ALICIA Y MUY BIEN TRABAJADO. Te envío un beso amistoso y cordial.

  7. ¡Jajaja, Marian! Me has hecho reír… pero estoy seguro de que Alexis nos seguirá narrando historias de los lugares por donde pasa porque en verdad que es una buena narradora de historias. Yo la estimo mucho y ella lo sabe. Un beso amistoso para las dos.

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