Filosofía para todos (7): Pitágoras.

Pitágoras es el «Pitagorín» de nuestra infancia (el niño superdotado según nos lo plantea el humorista Peñarroya) y el «Pintagorras» de nuestra época estudiantil; justo en esa edad en la que nos empezamos a plantear, pensamiento en mano, ¿qué diantres tendrán que ver las matemáticas exactas con la filosofía de la existencia humana? Somos siempre buscadores de la relación de lo que existe con lo que podemos medir porque existe. Y eso es un error, porque lo que existe no se mide por lo que vemos que existe sino por lo que intuimos que existe; lo cual no se puede explicar a través de los números de las Matemáticas Exactas sino a través de las imperfecciones de nuestros pensamientos que se traducen, a medida que vamos progresando en nuestro desarrollo normal, en sentimientos nobles y no en resultados de mentes cerradas, tan cuadriculadas como la exactitud de los teoremas (como el de Pitágoras) que si demuestran algo exacto no pueden demostrar algo realmente transcendental para nuestras ideas; ya que los triángulos equiláteros son solo parte del universo de las abstracciones pero no todo el universo de nuestras mentalidades sino más bien un pequeño espacio nada más. Es absurdo que los matemáticos puros digan quen todo lo humano y hasta lo divino se puede demostrar usando números. Eso es tener mente cuadriculada y da la causalidad (de causa exactamente) que la Filosofía nunca es una materia cudriculada y cerrada sino una esencia no materialista que tiene forma imaginativa de espiral abierta y ascendente pero nunca estática como los Teoremas de las Matemáticas.

Pitágoras de Samos (nacido alrededor del año 569 antes de Jesucristo y muerto hacia el año 475 antes de Jesucristo) fue un filósofo y matemático griego considerado el primer matemático puro y contribuyó de manera significativa en el avance de la matemática helénica, la geometría y la aritmética, derivadas particularmente de las relaciones numéricas, y aplicadas por ejemplo a la teoría de los pesos y medidas, a la teoría de la música o a la astronomía. Fue el fundador de la Hermandad Pitagórica, una sociedad que, si bien era de naturaleza predominantemente religiosa, se interesaba también en medicina, cosmología, filosofía, ética y política, entre otras disciplinas. El pitagorismo formuló principios que influyeron tanto en Platón como en Aristóteles y, de manera más general, en el posterior desarrollo de la matemática y en la filosofía racional en Occidente.

En principio, antes de meternos en mayores consideraciones, voy a demostrar que Pitágoras estaba totalmente equivocado cuando predijo que las Ciencias Exactas, como las Matemáticas Puras (si es que a las Matemáticas y a los matemáticos podemos lllamarles puras y puros lo cual lo dudo según lo que conocemos de la vida y costumbres de aquella época) eran totalmente principios de la verdad absoluta. Para Pitágoras 2 más 2 siempre, absolutamente siempre y sin excepción alguna, suman un total de 4. Esto que predicaron Pitágoras y los pitagóricos y/o pitagóricas es totalmente erróneo, equivocado y hasta falso. Lo voy a demostrar con un ejemplo que ya expuse hace algún tiempo en mis Reflexiones cara al público de mis lectores y lectoras.

¿2 más 2 son siempre 4? Dicen los matemáticos y las matemáticas que su ciencia es siempre exacta. Dicen que es evidente que 2 más 2 son siempre 4 y que lo evidente se define como lo cierto, lo claro, lo patente y lo exacto sin ninguna duda. Lo dudo. A veces lo dudo. Desde luego que, desde el punto de vista axiomático, es exacto decir que 2 más 2 es siempre 4. Pero desde el punto de vista filosófico no axiomático (y yo huyo muchas veces de los aciomas) 2 más 2 es a veces 4, pero otras veces puede ser 5 ó 6 ó 7 o hasta 8 (o más). Para explicarlo voy a poner un ejemplo fácilmente comprensible por todos los seres humanos sean cuales sean sus edades y una vez que ya tienen uso de razón y discernimiento.

Supongamos que 2 amigas han quedado con otras 2 amigas para ir a comer a un restaurante. Llegan allí. Se sientan alrededor de una mesa. Y comienzan a comer plácidamente. ¿Cuántas mujeres hay alrededor de esa mesa? Efectivamente, en este caso son 4: 2 amigas que están comiendo junto con otras 2 amigas suman un total de 4 amigas. Pero ¿y si hay alguna otra mujer alli, alrededor de la mesa, y no la vemos? Los matemáticos y las matemáticas olvidan que a veces hay cosas reales que no son visibles pero sí pueden formar parte de una suma. Si hay alguna otra mujer allí que no es visible a nuestros ojos, pero no es una imaginación sino una existencia real, entonces 2 más 2 ya no son 4.

¿Cómo puede ser eso? Fácil de explicar. Supongamos que, por ejemplo, una de las 4 amigas que están sentadas alrededor de aquella mesa comiendo plácidamente está embarazada de una niña de 8 meses que está ya muy pronto a nacer. Entonces si sumamos 2 más 2 son 5 (la 4 mujeres amigas que están sentadas y la mujer que está dentro de la barriga de una de esas mujeres amigas). Supongamos que, por ejemplo, las que están embarazadas de niñas de 8 meses son 2 de las mujeres amigas. Entonces si sumamos resulta que 2 más 2 son 6 (las 4 visibles y las 2 ocultas). Si las embarazadas de niñas de 8 meses son 3 entonces 2 más 2 son 7. Y si están embarazadas de niñas de 8 meses las 4 mujeres que están sentadas alrededor de la mesa comiendo plácidamente entonces al sumar 2 más 2 son 8 (las 4 visibles y las 4 ocultas).

Pero no para aquí la cosa. Porque si resulta que una de las mujeres amigas embarazadas tiene dos gemelas en su interior ya la suma de 2 más 2 es 9. ¿Y si tiene trillizas? ¿Y si alguna otra más también tiene gemelas o trillizas o cuatrillizas? ¿Y si las 4 mujeres que están sentadas alrededor de la mesa comiendo plácidamente tienen cuatrillizas de 8 meses todas ellas en el interior de sus barrigas? Las variantes son muchísimas y entonces decir que 2 más 2 son 4 es un error. Vemos que también 2 más 2 pueden ser 9, 10, 11, 12 y un gran largo etcétera más ¿Comprendéis ahora, amigos lectores y amigas lectoras, cómo los axiomas matemáticos no son siempre exactos y por qué no creo en ellos mientras sí creo en los etcéteras de la vida? ¿Qué son los etcéteras de la vida? Lo que se puede creer no por imposición de ciencias exactas sino por intuición de ciencias de letras. Una vez más las Letras derrotan a las Ciencias. Y una vez más los matemáticos y las matemáticas tienen que cerrar la boca y analizar, mucho antes de hablar, detenidamente lo que van a exponer como valores absolutos; porque, ¿qué sucede con el número Pi del área de las circunferencias. No es posible encontrar el valor exacto del número Pi porque es un 2 seguido por una infinita sucesión de números más. Ningún ser humano de esos que se llaman acérrimos fanáticos de las Ciencias Exactas (supongamos que los pitagóricos) han podido ni podrán jamás hallar el número exacto de Pi mientras que un poeta si puede hacerlo diciendo, por ejemplo, «en el infinito de tus pensamientos se encuentra la verdad de mis sentimientos».

Uno de los más graves errores que comete Pitágoras es poner la filosofía matemática al servicio de las ideologías políticas cuando, si nos detenemos a pensar un poco, toda ideología política sirve para separar a las personas y, que yo sepa, la Filosofía no fue creada por Dios en el interior de los seres humanos (hombres y mujeres por igual) para separar a los seres humanos entre los «elegidos» (como se llaman a sí mismos y a sí mismas los seguidores de Pitágoras) y los «excluidos» (como tratan los pitagóricos y las pitagóricas a los demás que no pertenecen a su círculo ideológico). Voy a demostrar, a continuación, el error que cometen en sus postulados básicos y fundamentales que son excluyentes y no incluyentes.

Primer gran error: Pitágoras y sus seguidores y seguidoras afirman «que en su nivel más profundo, la realidad es de naturaleza matemática». No es cierto. En el nivel más profundo, la realidad es el sentimiento. Y está totalmente demostrado que los sentimientos no se pueden definir a través de los números. Existen números (como por ejemplo el 13) que para algunos seres humanos significa una cosa y para otros seres humanos significa otra cosa o hasta lo opuesto. En mi experiencia vital hay números que significan cosas importantes para mí y que para otros seres humanos no significan nada o significan cosas opuestas a las mías. Por ejemplo el 7, el 8, el 13, el 16, el 18, el 56… por lo cual no creo que la Numerología sea una Ciencia Exacta ni tan siquiera una ciencia sino, más bien, una especie de subterfugio que nos presentan algunos filósofos como de suma importancia para nuestras vidas cuando, en verdad, no vivimos gracias a los números en sí mismos sino a los númeors que se derivan del desarrollo de nuestros sentidos. Y los sentidos no se pueden medir con números (en contra de lo que pregonan los matemáticos y las matemáticas) sino por sentimientos que surgen al aplicar los sentidos a nuestra quehacer diario. Cuando nos encontramos ante algo que nos llama la atención aplicando nuestros 8 sentidos, no estamos viendo configuraciones matemáticas sino configuraciones idealísticas; porque lo que en verdad sentimos no es un conjunto ideológico sino un conjunto de ideas que se desarrollan en nuestra mente a través de la aplicación de nuestros 8 sentidos humanos. ¿A quiénes se les puede ocurrir decir la tontería de que el número 15 sea «la niña bonita» y lo predique como un valor absoluto? Para mí, por ejemplo, «la niña bonita» puede ser el 16 y también, por qué no, el 20 si me encuentro en Ecuador o también el 10 si me encuentro en España. La Numerología es tan relativa que deja de ser una Ciencia Exacta para ser una manipulación de nuestra interioridad humana; y no solo una manipulación sino que yo la llamo manipulación inexacta; una forma de especulación que no tiene nada que ver con la realidad. Conozco el caso de un ex compañero de trabajo que murió enloquecido por creer que todo se puede explicar y resolver gracias a los números. Llegó a tales desatinos como decir que, usando números, había descubierto que en la estrella Alfa Centauro existe vida humana. Esta, y otras muchas cosas más como que con los números se pude decir si el feto recién engendrado ya se puede saber si es niño o es niña, las explicaba de tal manera farragosa e inentiligible que nadie le entendía. Si era filósofo era un filósofo tan descarriado que terminó tan loco como Pitágoras y sus seguidores.

Segundo grave error: Pitágoras y sus seguidores afirman que la filosofía puede usarse para la purificación espiritual. Si eso fuese totalmente cierto (aunque es verdad que es uno de los elementos del conocimiento humano que puede intervenir en nuesta espiritualidad acerca de lo sensible), ¿cómo es que existen tantas y diversas corrientes o escuelas filosñoficas que afirman cosas tan dispares y tan opuestas que para unos lo espiritual es lo blanco, para otros lo espiritual es lo negro, para otros lo espiritual es lo azul, para otros lo espiritual el lo amarillo, para otros lo espiritual es lo rojo, etcétera? Haciendo síntesis de las filosofías proclamadas como soluciones espirituales para nuestras existencias nos enco’ntramos con tal caos de contradicciones entre unos y otros que más parece una verdadera Babel de los pensamientos que lucideces mentales. Lo que de verdad purifica nuestro espíritus no es la cantidad de ideas filosóficas que podamos exponer (lo cual me parece interesante para el debatir humano) sino la calidad de nuestros sentimientos. Lo espiritual no es cantidad de conocimiento sino calidad de sentimiento. La filosofía que sirve para la espiritualidad nunca es una especulación de conceptos más o menos bien elaborados sino una ecuación (no matemática sino letrada) de las ideas superiiores y las ideas superiores no se encuentran en un teorema más o menos exacto o más o menos inexacto, sino en la Fe con la F mayúcula. ¿Se puede saber que espritualidad encierra el Teorema de Pitágoras por ejemplo cuando sabemos que hay que aprenderlo de memoria y resulta que la memoria no es el ingrediente básico y fuandamental de la espritualidad humana sino la memoria relevante? ¿Qué es la memoria relevante tan diferente de la memoria nemotécnica de los matemáticos y las matemáticas? La memoria relevante no es aprender una mayor cantidad de axiomas sino aprender una mayor calidad de la expresión de nuestras ideas internas. La memoria relevante es, por lo tanto, selectiva pero no excluyente sino incluyente, porque a diferencia de Pitágoras y los suyos, la memoria relevante incluye a todos los seres humanos que utilizan su inteligencia para recordar y no sus intereses para olvidar. Si recordamos con memoria incluyente (derivada de las ideas) incluimos todo lo que nos afecta en cuanto a calidad. Si recordamos con memoria excluyente (derivada de las ideologías) excluimos lo que no nos interesa recordar.

Tercer grave error: Pitágoras y sus seguidores afirman que el alma puede elevarse para unirse con lo divino. Está totalmente constatado que los hombres y las mujeres somos una creación trinitaria: cuerpo, alma y espíritu por igual. Lo que nos une con lo divino no es solamente el alma (como muchos pensadores, filósofos y religiosos han predicado erróneamente) sino también el cuerpo y el espíritu. Desde Pitágoras hasta la actualidad, siempre ha habido mucho falso predicador filosófico-religioso haciéndonos creer que el cuerpo no tiene composición divina y hay que despreciarlo y lo mismo han dicho sobre nuestros espíritus, pero los verdaderos pensadores y filósofos cristianos sabemos que Jesucristo volvió al Padre no sólo con su alma divina sino también con sus otros dos componentes trinitarios: cuerpo reencarnado y espíritu de santidad. No es exacto ir diciendo que debemos despreciar a «la carne» como si nuestros cuerpos estuviesen separados de nuestros espíritus y nuestras almas. Eso es lo que nos han intentado hacer creer yendo en contra del Plan de Dios. No nos unimos a la divinidad del Padre siendo simplemente almas intangibles, sino también cuerpos tangibles transformados y renovados en su forma de máximo esplendor y espíritu de bondad inherente a nuestras conductas humanas. Por otro lado el alma no se eleva desprendiéndose del cuerpo y del espíritu humanos sino que es el hilo conductor que permanece siempre en el interior de ese cuerpo y de ese espíritu humanos. Somos una unidad trinitaria (cuerpo, alma y espíritu) y es la unidad completa la que se une a la divinidad de Dios Padre. La transformación final no puede darse de manera parcial (sólo el alma) ni de manera biparcial (sólo el alma y el espíritu) sino de manera unitaria y total (alma, espíritu y cuerpo). Los tres compenentes de los seres humanos no poseen cantidades porcentuales de nuestra existencia, sino que sólo es una unidad completa donde el cien por cien somos las tres cosas: cuerpo, alma y espíritu por igual. Otra cosa bien distinta es que, por causas de intereses creados, se haya perseguido a nuestros cuerpos diciendo que son impúdicos y repudiables cuando Dios nos creó para Gloria y no para Desprecio. Así que quienes desprecian al espíritu y al cuerpo de los hombres y de las mujeres y sólo aprecian al alma como la que se une a la divinidad están interesados en que no nos demos cuenta de lo que ellos hacen: vivir a costa de los demás haciendo meter miedo a los demás usando «las filosofías del miedo» en lugar de «la Palabra del Valor».

Cuarto grave error: Pitágoras y sus seguidores afirman que ciertos símbolos son de naturaleza mística. No es cierto. Todos los símbolos han sido creados por seres humanos ansiando el poder. Todo poder tiene que tener un símbolo que lo represente porque quienes ansían los poderes en la Tierra lo que desean es que permanezcan para toda la posteridad y, para ello, crean símbolos dándoles características de misticismo cuando solamente son la representación de sus poderes. Y eso ha ocurrido siempre y sigue ocurriendo siempre a lo largo de toda la Historia Humana y en todos los lugares, en todas las culturas y en todas las civilizaciones. El mundo siempre ha sido movido y dirigido por los símbolos creados por los que ostentaron y ostentan los poderes mundanos y su misticismo es una falsa apariencia. Detrás de todo símbolo en la Tierra hay un ser humano (que no tiene nada de místico por cierto) que lo ha ideado y lo ha creado para inmortalizar su recuerdo y, sobre todo, el recuerdo de su poder. El símbolo es siempre una identificación con un una creencia de poder, inventado (no creado por delegación de Dios sino inventado por los seres humanos de los poderes fácticos) para dejar presencia en la Historia Humana de un poder que busca ser omnímodo a través del símbolo. Tenemos tres ejemplos muy claros de los miles que os podría citar: la cruz gamada de los nazis, la hoz y el martillo de los comunistas o la media luna de los musulmanes por poner tres ejemplos bien concretos y conocidos por toda la humanidad. Estos símbolos (como otros miles que podría citar) no tienen nada de misticidad sino de ideología que busca el poder y no la felicidad humana. Luego Pitágoras era un filósofo ideologizado en lugar de ser un pensador independiente como debe ser todo buen filósofo. ¿Ciertos símbolos son de naturaleza mística? Que alguien sea capaz de demostrarlo…

Quinto grave error: Pitágoras y sus seguidores afirman que todos los miembros de la hermandad deben guardar absoluta lealtad y secretismo. Lo de la lealtad puede ser un valor positivo pero en este caso, como en el caso de todas las sectas oscurantistas (y la Hermandad Pitagórica es tan secta oscurantista como todas las demás sectas sociales y religiosas) se anula por culpa del secretismo. ¿Es el secretismo un valor que hay que defender siendo leales a él o es un interés oculto al que hay que sacarlo a la luz pública para ser fieles a todos los seres humanos? Esto me hace pensar en esos grupos de pandilleros donde el líder de la pandilla (malhechores por tanto) impone a sus seguidores la falsa idea de que son fieles si guardan sus secretos cuando, en realidad, son traidores a la causa de la felicidad que se merecen todos los seres humanos. Cuando un lider es egoista es porque esconde su debilidad en el silencio del secretismo. Pitágoras sabía (como sucede con todos los líderes de las sectas ocultistas y de las pandilllas de malhechores) que al crear una secta haciendo creer que la lealtad consiste en ocultar las verdades que se conocen, no va a ser descubierto y va a ser idolatrado por los seres humanos como todo un hombre sin pecado alguno. Al igual que ocurre con todos los líderes de sectas y pandilleros ¿qué escondía tan aviesamente este matemático metido a filósofo sólo por interés de ocultar algo de su personalidad de la que se avergonzaba en su fuero interno? Podéis imaginarlo leyendo las costumbres sociales de aquella época y habréis acertado. Os doy una pista: Entre los lugares donde vivió Pitágoras en su juventud se encuentra Babilonia. ¿Qué sucedia entre los jóvenes de Babilonia? Echad una mirada a la Historia de Babilonia o consultad la Biblia. Entonces llega la pregunta clave de carácter filosófico: ¿el secretismo revela u oculta? Si una revelación se hace a medias, ¿es revelación verdadera o solamente una media verdad que, como todos sabemos, es una mentira? Al revelar ¿manifestamos nuestra naturaleza o manifestamos la naturaleza que deseamos que los demás conozcan de nosotros? Hay muchos pensadores de toda clase a lo largo de la Historia Humana. Sólo la investigación ardua y profunda nos puede llevar a la verdad de las ideas porque las ideas son abstracciones de la realidad de todos los seres humanos; pero analizando esas abstracciones descubrimos cómo es cada ser humano. Por ejemplo, una buena investigación policíaca, si se hace a fondo y sin ocultismo alguno, siempre obtiene el fruto que estamos buscando: descubrir al culpable. En este sentido, las ideas son fundamentales para separar a los inocentes de los que no lo son.

Pitágoras y su comunidad de fanáticos seguidores (con alguna que otra fanática también) tenían unas creencias muy particulares, y se regían por unas normas muy estrictas. Una de sus doctrinas era la de la metempsicosis o transmigración de las almas, que consistía básicamente en que el alma era eterna y se reencarnaba en diferentes cuerpos a lo largo de sucesivas vidas hasta conseguir la perfecta purificación o catársis. Por este motivo tenían prohibido comer carne, ya que cualquier animal podía ser la reencarnaciòn de un familiar o amigo fallecido. ¿Se puede dar por válido un absurdo mental de tal calibre? ¿Cómo es posible que esa enorme tontería se la creyeran hombres -y alguna que otra mujer- que se las daban de verdaderos sabios? No sólo Pitágoras y los suyos han sido seguidores de tamaña barbaridad e idiotez sino que ya lo veremos, en su momento, al hablar de todas las corrientes de los budistas, hinduistas y otras filosofías orientales. Vamos a demostrar, como siempre con ejemplos fáciles de comprender, que esta teoría filosófica es una tontería enorme e impropia de gentes que se las daban de tener mucha sabiduría pero que eran más bien estrechos de entendederas o simplemente ignorantes.

Si un hombre de 80 kilos de peso se transformara en un toro de 300 kilos de peso, ¿qué sucede con los 220 kilos que tiene de más el toro con arreglo al hombre? ¿Se puede saber de dónde salen esos 220 kilos de masa cárnica que el hombre no tenía cuándo murió? Y si un hombre de 80 kilos de peso se transformara en un ratón de tan sólo un kilo de peso, ¿se puede saber a dónde han ido a parar los 79 kilos de cuerpo que faltan? Y si un hombre de 80 kilos de peso se transformara en una vaca de 300 kilos de peso nos tendríamos que preguntar no solamente de dónde salen los 220 kilos de carne que tiene la vaca y no tenía el hombre que se reencarnó en ella sino que además ¿cómo ha podido ser que un hombre con atributos sexuales de macho se haya convertido en una vaca con atríbutos sexuales de hembra? Si este pensamiento tan absurdo fuese cierto y, además, incluimos no sólo a todos los animales sino también a todos los vegetales como dicen quienes defienden esta teoría de las metesimpcosis (propia de psicosis mental más que de normalidad intelectiva) tendríamos que morir desde el mismo día de nuestro nacimiento porque no podríamos comer nada para no convertirnos en antropófagos. Si no podemos comer carne nos quedaríamos enclenques, raquíticos y tan débiles que nos moriríamos a los pocos años de nacer (yo conozco a algunos vegetarianos que da pena verles porque en vez de personas parecen fantasmas vivientes a punto de desfallecer por completo y caer al suelo sin tener fuerzas para levantarse) y si no pudierámos tampoco comer vegetales o productos derivados de la carne y de los vegetales, simplemente nos moriríamos a los pocos días, semanas o meses de nacer. El pensameinto de le metempsicosis es una tontería de tal calibre que es digna de ser analizada con mayor detalle cuando llegue la ocasión de criticar a los filósofos orientales.

Ahora bien, algunos dirán que Pitágoras y los suyos se referían a una transmigración de las almas y no de los cuerpos. Teniendo en cuenta que eso es imposible (como ya dijimos antes) porque un ser humano es una unidad inseparable de cuerpo, alma y espíritu, podríamos también pensar lo siguiente: si el alma de un ser humano se transmigrara al alma de un animal, ¿por qué el animal no tiene la capacidad de poder expresar sus ideas y sus pensamientos a través del habla si es que tiene dentro de él al alma de un ser humano que tenía esas capacidades? ¿Es que lo animado se convierte en lo desanimado por arte de magia potagia? ¿Os dáis cuenta de la gran majadería que dicen Pitágoras, sus seguidores (más alguna que otra seguidora) y todas las filosofías orientales que propugnan este absurdo mental? Hay que estar borracho o drogadicto para razonar de esa manera. El alma nunca puede perder sus propiedades así que no es explicable, ni razonadamente aceptable, que el alma de un hombre, que hace que este piense, razone y hable, se haya traspasado a un toro, una vaca, un ratón o cualquier otro bicho viviente que ni piensa, ni razona, ni habla. Conocí a una compañera de trabajo (dando clases de Literatura en un colegio de Ecuador) que decía creer en estas sandeces hasta que, quizás comiendo una sandía, se dio cuenta de la magnitud de las sandeces en las que estaba creyendo porque se dio de baja y dimitió como profesora. ¿Había descubierto ya la sarta de bobadas que decía y se avergonzó tanto de haberlas dicho que prefirió retirarse de la docencia y guardar silencio? Yo lo que no comprendo es que un animal de dos piernas (el hombre o la mujer) se convierta en un animal de cuatro patas (el cerdo o la cerda) y que el alma dicharachera de un ser vivo que explica todo con belleza incluída (el hombre o la mujer) se convierta en el alma de un ser vivo que sólo sabe gruñir (el cerdo o la cerda). Es una transformación tan insólita e increíble que sólo la pueden defender los que o son ignorantes o no tienen en su buen lugar las neuronas cerebrales o simplemente es que están locos y locas de atar. Y es que, aunque sea lamentable el decirlo, el mundo actual está lleno de muchos «pintagorras» que no sé en qué lugar se han dejado la divinidad de sus almas cuando se dedican a p¡ntarrajear los muros y las paredes de las calles con grafitis que no son verdaderos grafitis sino verdulerías sin valor artístico alguno. Quizás es que sean cerdos convertidos en hombres u hombres que van a terminar por convertirse en cerdos.

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