Ella y El

El le dijo adiós no volveré
llevándose consigo su dolor
con la imagen de aquellos pétalos
que lloraban por tanto amor.

Atrás fue dejando los besos
que de su savia un día probó
dando forma a un sentimiento
siendo testigo su corazón.

Su camino se le hizo largo
a cada paso tropezaba dos
sus manos se apoyaban al suelo
sosteniendo el cuerpo que se cayó.

El viejo profesor

Hace unos dias reibí una llamada. Jubilaban (y esto lo digo con toda conciencia de causa) a uno de los mejores catedráticos de Filosofía de nuestras universidad. Se lamentaba de que ahora “estaba pleno de facultades” porque, la vida, vista desde la madurez plena combina a la perfección con la sabiduría del bosque, siendo el resultado un hombre que “conoce, sabe y enseña”. Se nos va Don Alvaro, se aleja de su posición elevada sobre las mesas y sillas de los alumnos. Ahora no se escuchará aquella muletilla que tantas veces repetía: “y ustedes piensen en sí mismo, sean ese pensamiento y descubránse en los demás”. He quedado con él para disfrutar de una grata conversación. No es un hombre que se rinda ante las horas y los dias; sabe que la vida jamás es estéril porque su naturaleza implica seguir viviendo. No es de esas personas que se vuelven caracoles y navegan en toallas de playas del sur. Don Alvaro es un personaje delasiglo XIX, mitad profesor y mitad amigo de Aristóteles. Recuerdo que en sus clases se abandonaba a reflexiones modernas, le daba vueltas a toda noticia, encajaba cualquier arquitectura contemporánea con un….”nada nuevo bajo el Sol”.
El viejo profesor se mostró durante generaciones. Educó y se educó en la difícil tarea de hacer sabios a cuantos desearan, con generosidad, reconocer que no lo eran. Sigue Leyendo...

Los “robinsones” de la Eternidad.

Robinson Crusoe siempre llevaba un lorito sobre sus hombros. Millones de “robinsones” planetarios llevamos un libro en nuestras mochilas mientras caminamos pausadamente por las alamedas de algún atardecer. Entre el lorito de Crusoe y nuestros libros hay un puente de unión, una especie de nexo llamado Eternidad. Nuestro compañero y amigo voremista grekosay dejó escrito en cierta ocasión que a la Eternidad la veía algo así como muy espesa e inasible. Es cierto. Pero también yo a la Eternidad la veo, desde un punto de vista orgánico casi genético o molecular, muy pequeña y muy cercana a la vez. No porque la Muerte esté ya rondándome con su ineludible presencia sino todo lo contrario. Ha llegado el tiempo en que a la Muerte ya no la tengo ni miedo ni pavor… Sigue Leyendo...

AMOR ESTÁTICO

¿Cumplió con su propósito sin advertir su destino?
¡Se quedó alucinado sin borrar el pasado¡
Punza despiadado sin mirar el futuro,
se queda entre jirones de angustias enredado

Esto que fue ardor inextinguible de amor despiadado,
¡No sé si tocó idílica perfección fogoso!
O se diluyó en inútil expectación abatido,
del estéril germen de ternura y gozo.

La vida en medio de este sitio baldío,
sin querer avanzar, con las manos vacías…
De tanto contemplar la nada ya no sabe hablar…
Solo contempla con sopor sus esperanzas en huida. Sigue Leyendo...