Hoy se han roto los vértices cimeros
de la pálida hiedra.
No alcanza a ser quien descubra, tras el muro,
la luz primera.
Se desgajan los árboles, quebrando el silencio
de sus constancias.
Se perpetúa el vals triste de mil flores muertas.
Ya nadie reconoce los pasos cansados del jardinero.
de sus manos, la rosa muerta yaciendo sobre el césped.
Vendabal que nubla la meria de los vivos
y llama al árbol por su nombre secreto.
Archivo por días: 17 septiembre, 2007
Danielle
El jardín de Mario
Tumbada de llanto
-misticismo estúpido
y rabia de verano-
estás más cerda, más repleta aún que de costumbre.
Tu estorbo azul y tu toalla secreta
enhebrada en mierda y silencio de niñata traviesa
que escuchando en la radio
canciones con mucha nostalgia
mientras se mete el dedo -mojada mojadísima-
del blanco y negro
de la tele de mamá
y el helado de fresa
EL PRESENTE
El futuro no existe
El pasado,es tan solo como recuerdo, tampoco existe ahora
aprovechemos el presente,como un bien divino que se puede degustar y gozar o sufrir de él hasta el infinito, lo importante es la intensidad de la que nos estamos beneficiando en el presente, disfrutate en el presente buscando la felicidad hasta el infinito, esa es la única verdad certera, lo demás viejas añoranzas o sueños inalcanzables.
Estas palabras me las transmitia mi hija poco antes de morir, que es cuando puedes llegar a atisbar un rayo de genuina verdad y era una niña sabia. buscad la felicidad en las pequeñas cosas que nos regala la vida,que son muchas.
Recuerda pequeñas cosas y ahora es el momento de sacar ese sentimiento tan humanno que tan grandes nos hace siendo tan chiquititos, un beso voremios
canción de lluvia
Poderosa nana que no duerme ni al gato
Se de tu trabajo de limpiadora cenicienta
Que limpie también tu rayo poderoso
Tantas almas que viéndolas están muertas
Desnuda desde mi cocina busco tu arrullo
Continuo monótono perfecto cantarino
Sopla el viento quiere que te escriba
Recordándome tu fuerza y tu belleza
Y las bellezas de los corazones que se abren
Impidiendo que los ojos se cierren
Y al despertar del alba yo seguiré cantándote
Con mi vaso de leche y mis galletas chiquilín