Tu

Eres mi inspiración
Eres toda mi vida
Por eso te dedico
Esta sincera poesía.

Cada vez que pienso en ti
El tiempo queda en pausa
Pero no sé cómo explicarte
El amor que pasa por mi alma.

Ángeles

Ángeles, decidme si en la oración está el llanto, si por llorar subiré más alto al cielo.

Ángeles, si por miedo me detengo, si por rabia no soy capaz o si por amor hiero, decidme aquello a lo que mi alma sepa responder pero no me condenéis con el silencio más absoluto del alma.

Ángeles, seríais hombre, mujer, niño, pájaro, flor, pero… ¿ahora que sois? ¿Sois la luz de la esperanza?

Amor o Deseo…

Deseo.. Instinto entre macho y hembra;
Piel, ardor, pasión;
Anhelo de sentir su olor,
Compartir placer y éxtasis.

Deseo sienten animales
Hombres y las mujeres,
Deseo siente también un niño
Por un juguete nuevo,
El deseo es material,
Es carnal, es externo..

Vuelvo

Vuelvo cansado de tu ausencia.
aislado en mis pensamientos.
Vuelvo, con unos versos robados de una canción que me dejaste: “Yo iba caminando a solas, conversando con mi sombra, vacías están mis manos, estas son las mismas manos que en aquella despida conversaron con tus manos abrigando algún regreso, yo cada día te canto y despeino tus cabellos, no es mi culpa la distancia y que pienses que es la brisa quien ha besado tus sueños”.
Y aferrado a mi memoria, se alegra mi alma al escuchar al poeta: “Y sigo pensando en sueños, que aún me sigues queriendo, que no hay distancia ni tiempo cuando el amor es sincero, yo te deje mi guitarra y me traje tu sonrisa para aliviarme este frío del tiempo que nos separa”…
…me sigue cantando el alma, cada tiempo en que no te veo. Sigue Leyendo...

Los insomnios del tictac.

Parecía un castigo divino. Y en verdad que era todo un tormento completo aquello de tener que escuchar, durante todas las noches, y de manera ininterrumpida, aquel monocorde e inacabable tictac del despertador de hierro cromado. Así que como era imposible dormir tranquilamente yo me pasaba hasta el alba canturreando, por lo bajo, una canción que decía:”Tengo ya un amor; para qué quiero más. Con Ella lo tengo todo y no la cambio jamás”. Ni los ronquidos del Emilín, del Boni y del Maxi, suponían otra cosa mas que un aliciente más para seguir yo con mi cancioncilla mientras el insomnio se apoderaba de mi Gran Sueño y lo iba convirtiendo en realidad. Sigue Leyendo...