Pensamos que el complemento ideal que nos puede transformar la vida es ese convivir dentro de esa clase de amor que se desarrolla a través de la imposición autoritaria de nuestros gestos dictatoriales, nuestras palabras ofensivas y nuestras acciones violentas: los caprichos que necesitan algunos que los complacen a través de la otra persona que forma la pareja que pensamos que es la ideal. Al elaborar ese pensamiento es cuando comienza a derrumbarse el amor.
Este breve análisis, que se compone de un pequeño prólogo y seis pequeños capítulos, sobre el derrumbe del amor y sus graves consecuencias (la Violencia de Género) nace a través de una complicada serie de situaciones observadas desde mi atalaya psicológica en múltiples ocasiones que he visto en parejas heterosexuales en las que uno de los dos componentes (en la mayoría de los casos él y en algunas ocasiones ella) desean erigirse en protagonistas principales del matrimonio; Sigue Leyendo...
Mirando por todos
Arreglando vuestros problemas
Escuchándoos cuando lo necesitas
Estando ahí sin pedir nada acambio
Y con que me pagáis?
No me ayudáis a ayudaros
No os queréis curar
No razonáis vuestros desprecios
Hacéis daño a los demás
Yo os doy todo mi cariño
Lentamente en el seno de la noche
por ti, mis voces surgían
como luna batiente
que competir quisiera con las estrellas
por refulgir como el sol en tu mente
¡Ay…. qué no diera por verte
entre la espuma de las olas,
que este mar trae con rumores
envuelto en salitre y esporas.
A veces llegaban ciertas Cartas Peligrosas que, leídas por mi madre, la hacían ruborizar desde la cabeza a los pies. Cartas Peligrosas que yo leía una sola vez (jamás las repasaba nunca) y las abandonaba en el rincón más lejano de mi memoria. Cartas Peligrosas que mi madre se encargaba de tirar a la basura porque sólo eran basuras sus palabras sin sentido alguno más que la desesperación de la impotencia. A veces llegaban Cartas Peligrosas que nunca jamás volvía a recordar esperando la llegada de la que entraría en el fondo de mi corazón. Sigue Leyendo...
Nuestro cuerpo es un espacio propio y con él somos una parte del espacio que nos rodea. Decía el filósofo Bollnow en uno de sus escritos que “siempre estamos en un “aquí” en relación con un “ahí” y un “allá” dentro del espacio”. Y yo pienso que la ocupación corporal de ese espacio nuestro, de ese “aquí estoy”, trae consigo unos aspectos que vale la pena analizarlos.
En primer lugar, todo ente humano debe tener conciencia de su “aquí” si está sano de salud mental; debe saber, en ese caso, cómo ocupa ese espacio y para qué está en él. En segundo lugar, la esencia de mi “yo” sólo es justificable en el espacio que conozco y a través de mi cuerpo (que es el que está introducido en este mundo). Nuestro “yo” no tiene sentido si no es por el cuerpo que es el que ocupa un lugar en el espacio. Sigue Leyendo...
Diesel.- ¿Es verdad que sabes silbar o eres como los ateos levantinos?.
Serrat.- Yo soy como las palmeras de Elche…
Diesel.- Espera, espera, no te aceleres tanto cantautor… no te aceleres tanto que hace mucho calor y te puede entrar el asma… espera a que termine de preguntarte. ¿Somos hijos de la luz y de la sombra al mismo tiempo o eso es una de tus famosas pregrulladas en forma de contradicción o como quiera que lo llaméis los extraordinarios cantautores de masas?.
Serrat.- Es una de mis perogrulladas, si señor, y además una contradicción porque o nacemos pronto o nacemos tarde.Sigue Leyendo...
En la alameda cae la tarde
presa de nubes negras,
sinfonía de sonidos
surgen de entre las piedras
Y una invasión de diminutos seres
se advierte sobre la hierba.
El padre Ricardo estaba finalizando el oficio religioso del Domingo. A la pequeña iglesia del pueblo habían llegado unos cuantos lugareños.
Quedó en silencio, mirando a las personas congregadas, en absoluto silencio, su mirada parecía un calmante en la atmósfera. Todo su cuerpo se había transformado en una especie de estatua. Su visión se paseaba lentamente sobre los feligreses allí presentes, contemplando sus rostros.
Los minutos pasaban, algunos asistente empezaron a cambiar débilmente de postura sobre sus asientos, empezó a surgir un juego basado en mirarse las caras, había personas que susurraban algo a quien estaba sentado al lado, poniendo cara de extrañeza.Sigue Leyendo...
Tal vez nunca nos vamos totalmente,
se nos quedan pedazos
en las vueltas de la vida,
y así se me pegó tu sonrisa
estará allí para simepre
como un girón de atardecer,
la curbatura de tu mentón como
cosa deliciosa,
…añoranzas indecibles…
¡Qué lejos estas!
Sarah, 30 años y aun mucho por vivir. Con tan solo 25 creía comerse el mundo. Ahora duda si llegará a los 31.
Muchos de nosotros dejamos todo para el mañana cuando ni siquiera sabemos cómo será ese mañana.
Al igual que Sarah, cuando la juventud despierta hasta el último poro de los cinco sentidos, en lo último en lo que pensamos es en que la vida puede tomar un giro repentino.
Ahora, tras cinco años de aquella euforia, Sarah decide escribir. Piensa que tal vez le sirva a alguien sus últimos discursos.
Las religiones tienen la belleza de los Océanos, si no me mantengo a flote podrian ahogarme o hacerme creer que estoy flotando en un espejismo. Quizás sea más prudente mirar desde la inteligente orilla.
Anoche tuve un sueño atroz e ilícito. Estaba en un gran salón de fiestas, con altas columnas de mármol blanco y profusas decoraciones doradas. Creo que era un baile de máscaras. Bailábamos juntos. Llevabas puesto un vestido blanco de tul volátil y una careta con plumas negras y plateadas. Tu belleza trascendía la comprensión del instinto. Muy cerca de mí tenías tu rostro y yo respiraba tu aliento y su sabor me hacía arder el corazón en un fuego delirante. Girábamos ceñidos. Sostenía tu pequeña mano derecha en mi izquierda, palma contra palma, con nuestros dedos entrelazados; recuerdo que estaba húmeda y tibia. Aquel tacto hermoso absorbía todo mi ser con una intensidad que jamás experimenté antes. De pronto me despertó una garra invisible estrujándome la garganta. La infausta atmósfera real envolvió mi ser sin tregua. Y descubrí que aún tenía la humedad y el calor de tu mano grabados en la mía. Sigue Leyendo...
Prometo escribir un texto largo y denso sin tener que acudir a las tildes ni a los acentos, ni a los falsos signos que no sean otra cosa que amar libremente bajo las noches con luna blanca, en las calles libres lejos del mundanal trasiego de la avaricia en forma de metal. Prometo escribir un largo y denso texto sobre el amor que no sabe de subir a los podios para ponerse, como yugo, el oro, la plata o el bronce de las ataduras mundanas. Prometo escribir un largo y denso texto sobre el amor sin falsas tildes, sin inocuos acentos, sin interrogaciones dubitativas, sin admiraciones deformantes… prometo, y lo voy a conseguir, escribir un largo y denso texto sobre el amor vivido en las habitaciones con las ventanas abiertas porque no le importa el cotilleo de los vecinos ni los chismes de las vecinas.Sigue Leyendo...
Más allá del tiempo hay un lugar donde el momento se transforma en ensoñación; donde la Gran Ciudad pierde su nombre y se comienza a convertir en hábitat para la esperanza. Más allá del tiempo hay un lugar donde los pájaros no se esconden de los hombres; donde el ruido de las calles sólo es un murmullo de la paz. Más allá del tiempo hay un lugar donde el ser humano vuelve a ser un ser humano y las mujeres pasean por las calles a cualquier hora de las veinticuatro que tiene el día sabiendo que nadie las va a hacer daño alguno. Más allá del tiempo hay un lugar donde las estrellas no son fugitivas; donde la luna es siempre un sueño y donde el sol es una realidad para la vida. Más allá del tiempo hay un lugar que se vive con el espíritu cristiano palpitando en cada corazón. Sigue Leyendo...
Salimos de un punto hasta decidir si las cambiamos por otras (me refiero a las veredas). Yo hago eso continuamente; mis perspectivas son tan cambiantes que cambian a unas (me refiero a las veredas) por otras (me sigo refiriendo a las veredas). Como si los defectos de unas (me refiero a las veredas) los sustituyera por los defectos de otras (me sigo refiriendo a las veredas). Y así las perspectivas públicas (de las privadas nunca hablo cuando de temas de alcoba se tratan) van cambiando por simples coincidencias. No es necesario pensar demasiado. En las esquinas están ellas (me refiero a las veredas) y el estímulo favorable es ir cambiándolas para que duren muchos años más pero, en sí, dejando siempre una firma en el entorno. Sigue Leyendo...
No podemos crecer, por así decirlo, sin adentrarnos en esa especie de senda luminosa que nos va haciendo descubrir los indicadores simbólicos de todos nuestros anhelos. Senda cualquiera, por allí por donde vivamos, que nos va forjando como personas dentro de la naturaleza de este mundo histórico que flota, hiperbólico, en nuestras manos. Buscamos, continuamente, los signos necesarios e imprescindibles, de carácter masculino y femenino, que nos producen la sensación de que somos tributarios de la realidad circundante; para ir forjando la verdad, la particular e intrínseca verdad de cada uno de nosotros, sin la cual no significamos nada. La existencia humana se consolida en la continua prolongación de nuestras ansiedades. Y siempre esas señas de identidad son un conjunto de fuerzas que nos acompañan hasta el final. Es lo que muchos llaman personalidad; la doble puerta por la que entramos a la vida y salimos de ella. Sigue Leyendo...
1.- El escritor fue Rafael Alberti y el poema se titula “Oda a Platko”.
2.- El país donde nació Platko es Hungría y tiene fronteras con Eslovaquia, Austria, Eslovenia, Croacia, Serbia, Rumanía (vale también escribir Rumania) y Ucrania (vale también escribir Ukrania).
3.- Se llamaba “Saeta Rubia” al futbolista Alfredo Stéfano di Stéfano Laulhe.
4.- Cándido Gardoy Martín, llamado Macala, jugó en el Atlhetic Club de Bilbao, Español de Barcelona, Hércules de Alicante, Real Madrid y Rácing de Santander.
Noches inolvidables aquellas en que, en medio del profundo sentido de las cosas, las cosas se hacían profundas… hondas… más extensas e intensas que las propias coordenadas de los momentos recordados y vividos entre las nieblas y ese pequeño rincón que todos tenemos dentro de nuestras ilusiones. La proporción del sueño se hacía tan inmensa que yo caminaba entra las luciérnagas de las luces de neón y las empedradas calles retorcidas de la vieja ciudad castellana. No importaba si era Burgos o Toledo o Palencia o Ciudad Real. Tampoco importaba si era Cuenca o Guadalajara o Soria o Segovia… porque la realidad es que era Madrid.Sigue Leyendo...
Las solanáceas (Solanaceae Juss.) son una familia de plantas herbáceas o leñosas con las hojas alternas, simples y sin estípulas pertenecientes al orden Solanales, de las dicotiledóneas (Magnoliopsida).1 Comprende aproximadamente 98 géneros y unas 2700 especies,2 con una gran diversidad de hábito, morfología y ecología. La familia es cosmopolita, distribuyéndose por todo el globo con la excepción de la Antártida. La mayor diversidad de especies se halla en América del Sur y América Central. En esta familia se incluyen especies alimenticias tan importantes como la papa (Solanum tuberosum), el tomate (Solanum lycopersicum), la berenjena (Solanum melongena) y los pimientos o ajíes (Capsicum). Muchas plantas ornamentales muy populares pertenecen a las solanáceas, como Petunia, Schizanthus, Salpiglossis y Datura. Sigue Leyendo...
¿Por qué no podemos, por un momento, sentarnos para sentirnos?. Nadie nos lo puede impedir. Sólo consiste en dejar nosotros de correr para dejar correr nuestros sentimientos. Volvernos conciencia por sólo un instante de la eternidad de un minuto y hacer de ese instante una constante donde poder sentirnos presencia y esencia en todo nuestro propio ser. ¿Por qué no?. ¿Por qué no podemos vernos y entrevernos sintiéndonos algo más que una extraña circunstancia y poder así añadir a nuestro ser el primer afijo de nuestro respiro y el último sufijo de nuestro suspiro para convertir nuestro complicado sentir en un simple sentimiento?. Sí. Todo cabe en un por qué… Sigue Leyendo...
¡Ay!…Mar
Si pudiera ……
atraparte en una vasija de oro,
Robarte el aroma a salitre y libertad.
Grabaría los cantos de sirenas,
El rumor de las olas,
Pintaría la palidez de la Luna reflejada en ti
conseguiría que mil estrellas surgieran de la nada
alumbrando la noche guiando a los errantes marinos
Muchas horas sentado en el mismo banco, aguantando el chaparrón de la lluvia de palabras formuladas como religión. Miro el reloj. La tarde está pasando entre el gris aburrimiento de mis pensamientos y esta especie de granizada que me está cayendo encima aunque es pleno verano. Yo no estoy aquí, sentado el el banco del parque, aguantando el letal aburrimiento de la cháchara monocorde y religiosa. Yo no estoy aquí. Yo estoy en otro punto muy distante, más allá de este sol que se está ocultando y las sombras de esta arboleda perdida entre el insomnio que penetra en mi cerebro y las ganas de gritar un estallido de libertades. Sólo oigo pero no escucho. Sólo oigo palabras religiosas pero no escucho más que el murmullo del agua de la fuente ornamental que derrama su líquido elemento como una comunicación para con las próximas estrellas. Sigue Leyendo...
10,24 de la Noche con N mayúscula de Náyade. Mis ojos te sueñan más que nunca…
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