!Cuánto me gustan las tertulias de cafetería!. Deberían ser asignatura vital para los ciudadanos; pues en ellas la variedad de los temas es rica y sabia. Da mucho juego para la verdadera libertad de expresión. La verdadera libertad de expresión y no el falso libre albedrío.
Razono que es mucho mejor una tertulia en la que participen personas de ambos géneros (el masculino y el femenino) porque así se tiene la oportunidad de ser uno mismo y una misma sin ambigüedad alguna…
¿Sabéis quién es la última “gallinita” española que se las da de “gallita” ante los hombres?. Lo sabemos Amilibia y yo mientras Mariñas (que no habla más que de chismes sin gracia alguna) sigue que te sigue con su columna “del corazón” que se parece, en verdad, a la Pantera Rosa (tanto por su manera de escribir como por la manera de vestir). !Y mira que es hortera vistiendo Mariñas, Dios mío!. Pero bueno, que cada cual escriba de lo que quiera que las “horteradas” venden mucho hoy en día. !Santo Cielo! diría mi abuela Rufina si estuviese viva. Lo que lo quiero yo entender (y paso olimpícamente de Mariñas y sus horteradas) es a Soraya Sánchez en torno a una entrevista celebrada por Amilibia. A ver si puedo comprender algo de dicha entrevista. Sigue Leyendo...
Dos caracolas con quienes escuchar en una playa donde se confirma que algo de nuestros sentidos se ha unido con la arena. El manojo del espacio es algo de nostalgia bajo el peso de una caliente tarde tan frágil como el herrerillo común con su plumaje azul y amarillo: mar y sol en el centelleo de la playa. Recuerdo sólo algunos sueños en medio del tiempo blanco. No me hace daño hoy recordar ese momento de la mucha luz escribiendo a alguien un “suelo llamar a todo un volver aquí”. Estoy en ningún sitio especial salvo aquel lugar en que escucho dos caracolas en la playa. Sigue Leyendo...
El otro y yo, niños todavía, seguíamos el mismo camino de las rojiblancas albas, buscando entre el rojo y blanco del amanecer, a la misma Princesa que habíamos soñado las noches anteriores. Él iba siempre el primero y por eso le llamaban El Señor de Oro. Yo iba siempre detrás, situado a cierta distancia, y por eso me llamaban El Caballero de Plata. Él me servía de guía y de faro en aquel voraginoso transitar por las calles. La chica del reloj nos servía de cronómetro para saber a cuánta distancia estábamos de la costa y cuándo sería la hora de llegar a la cima. Él y yo soñábamos con la misma Princesa, pero el problema, imposible de solucionar, era que la Princesa sólo amaría a uno de los dos. Sigue Leyendo...
Reflexiön: Desde Van Gol (el héroe de las caminatas) hasta Helguera (el que no pudo serlo todo) pasando por Emerson (el que se creía siempre grande) y Gago (el que más cara le echa al asunto) todos los héroes viven descalzos según una entrevista realizada, en equipo, por Juan Ignacio, José Luis, Ulises (no el antiguo héroe griego sino un español muy joven), Hugo y Alberto (no el pintor de “paleta gorda” que está liado con Ana María). En fin, que todos los héroes vivien descalzos… incluídos Roberto Carlos (el que “cantaba” a capello), Diego López (el del espíritu por los suelos) y Miguel Torres (que no sé qué lío tiene con eso del ADN para comprobar la paternidad). ¿Y qué decir de Mejías, al que no le arranca nunca la dinamo de su moto?. Viven descalzos hasta que se pongan las botas… Sigue Leyendo...
Dicen las noticias que la ciudad está bloqueada. Los accesos y las salidas de la capital se encuentran cerrados a cal y canto debido a las espesas y gruesas capas de hielo y nieve que hacen imposible el tránsito vehicular en todas las direcciones; así que he determinado tomarme el asunto con la mayor tranquilidad posible y quedarme, otro día más, encerrado en el salón del hotel donde, ahora mismo, todo es una barahúnda de idas y venidas, con los mozos de los equipajes yendo de un lugar a otro sin acertar, definitivamente, a quiénes dar prioridad en estos momentos de angustia general declarada.Sigue Leyendo...
Hoy me encuentro caminando, con mi amigo “El Botijero” por tierras malagueñas de Mijas y sus alrededores. Vamos caminando hacia la misteriosa Punta de Calaburras. He metido en mi zurrón unos cuantos bocadillos de mortadela y algún puñado que otro de aceitunas. También llevo morteruelo dentro de una tartera bien cerrada para que se escurra por los bordes y me llene el pantalón vaquero de pringue.
He de aclarar que este salmorejo que llevo para alimentarme en el camino es el llamado salmorejo cordobés (bien distinto del salmorejo canario) y que es una crema que se sirve como primer plato, original de la zona de Córdoba, a base de tomate, ajo, miga de pan, aceite de oliva y sal. Su consistencia es la de un puré o salsa, a diferencia del gazpacho que suele ser líquido.Sigue Leyendo...
Te presiento inmóvil
asfixiada por tu amo
!ese ladino reclamo
de banalidad entera
que a tu vida va y la encierra
como si fuera él gamo
y tú la corza sincera
que se cree que él es mago!.
La Victoria alada de Samotracia fue pintada por Juan Carlos Rogers.La Victoria alada de Samotracia, también conocida como Victoria de Samotracia y Nikí de Samotracia, es una escultura en bulto redondo perteneciente a la escuela rodia del periodo helenístico. Se encuentra en el Museo del Louvre, París. En griego la estatua se denomina Nikí tis Samothrakis (Νίκη της Σαμοθράκης). Tiene una altura de 245 cm y se elaboró en mármol hacia el 190 a. C. Procede del santuario de los Cabiros en Samotracia. Algunos expertos la atribuyen con cierta probabilidad a Pithókritos de Rodas. Sigue Leyendo...
El joven Yasuní se descalzó las sandalias y entró en el templo más antiguo de Kobe, el templo shintoísta de Ikuta. Fundado por el emperador Jingú muchos años antes, fue construído por orden del Gran Poderoso Dios Wakahiru-me (El Sol Naciente) y superaba con mucho a los templos de Hirota (dedicado a la Gran Diosa Ama-terasu, la Diosa de la Luz) y de Nagata (dedicado al Gran Dios Ebisu, el Dios Pescador).
Toda aquella pesada carga de Dioses del Panteón Japonés le aplastaba materialmente el cerebro al joven Yasuní, el hijo del viejo samurai Nikoto Nakajima.Sigue Leyendo...
– ¿Ser o no ser, Míster William?.
– Ser. Solamente, ser, Diesel. Siempre únicamente ser. El no ser no existe. La verdad es que he perdido mucha parte de mi tiempo vital haciendo preguntas a la calavera humana. En realidad, ahora puedo comprender que siendo es la única manera y forma que tenemos de existir. Ya lo dijiste tú en algunos de tus textos. Estoy de acuerdo. Mi pluma, tan celebrada en todos los países del mundo, no llegó nunca a responder esa clara respuesta. Ahora sí. Ahora entiendo. Ahora comprendo. Ahora sé, por fin, cuál es la respuesta. No debería habérselo preguntado a la calavera de la Muerte sino al espíritu de la Vida. Ese espíritu que tú tantas veces transmites en tus reflexiones cotidianas.Sigue Leyendo...
Virginia Woolf escribe una especie de tiempo transcurrido bajo el parámetro de la monotonía existente entre la soledad y la falta de soledad de la persona. Destacan los rincones del alma gris de los londinenses. El silencio de la lluvia callada, que es como un palacio de existencia para las compañías silenciosas. Los elegantes anfitriones de la literatura de Virginia se convierten en simples chismes de sociedad. Siempre el mismo “vos mintiendo con vuestra flema” parece criticar Virginia Woolf en estas páginas. Grupos. Pequeños grupos de selectas palabras sencillas convertidas en fantasmas de la moda lingüística. Fulanito, menganito, zutanito y perenganito hacen esto y aquello. Buena crítica social la de Virginia. Sigue Leyendo...
… pensó en el mar y se ideó una sirena a la que llamó Atuona; siguió pensando en el mar y construyó una barca a la que puso por nombre Tahití; y en un amanecer sediento, cuando las luces del puerto alumbraban libélulas en forma de gaviotas de multicolores vuelos, se embarcó hacia el infinito …
El abuelo Adolphe Lessile “El Lobo”, cerró el libro y sentó al pequeño nieto Caspar Lessile “El Tesorero” sobre sus piernas. El niño quería conocer la historia y el abuelo, que fumaba tabaco en pipa, acarició el cabello de Caspar. Sigue Leyendo...
Los tiempos corren que es una barbaridad, José María, y resulta que a la vuelta de la esquina la “cara de gil” es la tuya. !Vaya sorpresa!. Y es que esto de las biografías personales tienen estas cosas que parecen mitología. Sí. Hablábamos entonces de Mitología y de Teatro… pero ya se ve que el “Teatro de la Vida” (si es ue la vida es un teatro que lo dudo) hace ver hoy la verdad de lo que ayer era apariencia. Que una vez quitadas las máscaras resulta que el “cara de gil” yo no era… y mira por donde sí que lo era usted. Ocurre que, efectivament, en el mapa de España, José María, los pueblos de Valdepeñas y Almagro pertenecen a la provincia de Ciudad Real para que nos sirva de recuerdo.Sigue Leyendo...
El humo de tu verdad
se compra con cien ducados
que son dineros marcados
por culpa de cierta edad.
Que las mentiras piadosas
suelen ser frases ruidosas
como un zumbido de letras;
más son mucho más curiosas
la verdad de los poetas
que tienen siempre por metas
el alto precio de la vida.
Hoy es una Vida a tu lado. Una Vida venciendo a la Muerte y elevando su canto unido a tu corazón y al mío. Hoy es una Vida plena, llena de luces de fiesta. Es la fiesta de esta primavera que nos ha llegado y nos ha fundido en un solo Cuerpo de Amor. Sin fronteras. Sin falsas interpretaciones. Sin ideologías puritanas ni ideologías estresantes/estrechantes que encogen las ideas en sus círculo cerrados. Hoy es una Vida a tu lado y nuestra Fe se convierte en Palabra.
Y aquella niña.
Aquella adolescente.
Aquella mujer que tantas veces soñó con el sur
por fín lo vió en tus ojos,
lo conoció en tus palabras,
lo saboreó en tu corazón.
Aprendió a amarlo más que nunca
en tus canciones de voz quebrada,
en tu piel morena,
en tu acento andalúz.
Recorrió las estrechas callejuelas
de cal de tu alma blanca.
Olió el aroma de azahar y jazmín en tu piel.
Adelántate mujer a mis pensamientos, tienes absoluta ventaja en mi vida,
anda despacio por los confines de mi alma, usa cada particula de amor
sobreviviente y arrancala, recorre los espacios vacios y las llagas
que al final no quede nada arrebátame el deseo que al final no quiero
sentir nada.
Mi amigo el Relojero de Manila no es filipino. Tiene ya la larga distancia existencial de los 95 años de edad (que acaba de cumplir hoy mismo) y es un alicantino (nacido en Elche) que desde hace muchos años está afincado en Murcia tras haber vivido en el Madrid de los años 30 del pasado siglo XX. Se llama José Gomariz y tiene tantas historias en su todavía lúcida mente que viene a ser como un libro abierto de la vida. Cuenta y narra sucesos acontecidos durante los años de la República (también de la Monarquía de Alfonso XIII) y sobre todo de las trágicas escenas de una Guerra Civil que dejó marcada toda su juventud. Es el Relojero de Manila (poseía una relojería en ese barrio de Alcantarilla) mucho más que un abismo vital. Sigue Leyendo...
Yo no sé lo que dirán los ateos, los agnósticos y los religiosos de todo tipo… pero lo que tengo bien claro y conocido es que para Jesucristo (nada hay imposible para Él) el milagro 16 de ella más 18 de mí suman un total de 34 para los dos. Lógica pura. Para que luego digan que los milagros no tienen lógica. Puden pensar lo que quieran y deseen los ateos, los agnósticos y los religiosos de cualqueir tipo… pero yo sólo creo en los milagros de Jesucristo porque los he visto centenares de veces a lo largo de mi todavía corta vida. Creo en los milagros de Jesucristo, ordenados por Dios y ejecutados a través del Espíritu Santo usando a seres humanos vivos. Y la envidia, según la Biblia (que es el Libro de la Verdad) destruye a los envidiosos y corrompe sus almas. Así que, para mí, es totalmente cierto y verdadero que los 16 de ella más los 18 míos forman un conjunto total de 34 para los dos. Buenas noches y hasta mañana si Dios quiere. Sigue Leyendo...
En el palacio de la memoria soy un rostro encendido, mi cuerpo se hace humo y me avento en la incesante eclosión de todo lo habitado para conventirme en pequeña transparencia de sombra quebrada por lo rojizo del atardecer. ¿Me ves?. ¿Me intuyes en este sueño brioso del crujir de los árboles bajo el viento, de la paciencia de lo inmóvil sobre las horas y de lo coloreado de mi sangre en su especie?.
Dentro de mí corre el pequeño concierto de la blanda tarde en que este cielo, lúcido de paisaje con vida, rezuma en el fuego de esas palomas que, como flechas, pasan raudas por encima de la iluminada fuerza del paisaje. Sigue Leyendo...
El pirata Barbamocha navegó a la deriva, en su pequeño cascarón, durante varios meses en los que se alimentó de ron, manzanas, uvas pasas y algún que otro pescadito. Navegó a la deriva hasta que llegó a la Isla del Tesoro del Capitán Jonathan Flint, del cual había leído en su larga infancia. Robert Louis Stevenson siempre estaba en su memoria.
El pirata Barbamocha recordaba a todos y cada uno de los personajes: los del bando bueno como John Hawking (el niño héroe) y sus padres taberneros; el doctor David Livesey (siempre al servicio del bien hacer); Sigue Leyendo...
Ahora bebemos copas de ensueños fieles, grandes, hermosos… imaginaciones jalonadas, kilometradas, largas, llanas, mundiales… nunca ñoñas oraciones para quienes sabemos tener una voluntad wagneriana xilofónica. !Ya zarpamos!.
Portal Literario Independiente
Uso de cookies
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies