Después de una larga hora atravesando la gran ciudad desde el extremo norte hasta el extremo sur de la misma, Paúl y Arthur llegaron, por fin, a la Moon Street. El número 12 de aquella calle era un viejo y enorme caserón abandonado, de dos pisos de altura, situado en medio de un laberinto de calles oscuras en aquella noche fría que dejaba las manos congeladas. Aparcaron el automóvil y, con las manos en los bolsillos de sus pantalones para calentarlas y resguardarlas del frío, observaron el destartalado caserón.
La noche del Tesauro (24): Novela.
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Punto de encuentro de escritores en Libertad. Queremos compartir nuestros, poemas, relatos, reflexiones y demás textos con todas aquellas personas que nos visiten. Agradecemos el que vengan a vernos y estaremos satisfechos de que sea de su agrado.
miércoles 2 de diciembre de 2009
La noche del Tesauro (24): Novela.
Con el mechero encendido en la mano derecha, Paúl comenzó a ojear algunos de los títulos de los libros que se encontraban apilados.
La noche del Tesauro (22): Novela.
Después de transitar durante un cuarto de hora por las calles de la gran ciudad y todavía por la zona norte de la misma, Arthur se sintió profundamente agotado.
– Paúl… estoy agotado… necesito tomarme un café caliente porque me estoy durmiendo.
– Sabes que no tengo tiempo que perder. Necesito llegar cuanto antes al Salón Tesauro.
– Te prometo que será sólo un momento. De verdad que me estoy durmiendo. Un café caliente despertará todos mis sentidos. Además, a ti también te vendrá bien.
– De acuerdo. Sólo un cuarto de hora.
La noche del Tesauro (21): Novela.
Al llegar al domicilio de Katy, ésta se despidió de Paúl (ambos viajaban en el asiento trasero del automóvil) con un cálido y emotivo beso en la mejilla izquierda de él. Después abrió la portezuela, salió del coche, se despidió de Arthur con un ligero apretón de manos y exclamó dirigiéndose a Paúl.
– !Muchas gracias por todo, Paúl!.
– !Ni se te ocurra volver otra vez por allí!. !Búscate otro trabajo pero no vuelvas nunca más al Bar Brentvood!.
– !No lo haré!. !Te lo prometo!. !A partir de ahora me dedicaré a estudiar Historia Universal!. !Ese es mi gran sueño dorado!. !Sé que tengo que buscar un nuevo trabajo pero tengo un excelente currículum y no habrá problemas en que estudie y trabaje a la vez!. !Nunca te olvidaré, Paúl!.
Mujer (pensamiento)
Todo misterio de una mujer radica siempre en sus ocho sentidos puestos al servicio de la conquista amorosa.
Noche profunda…
Noche profunda en las honduras del corazón. Más allá del límite de lo imposible enhebramos nuestros sentimientos en el congénito lugar de las milagrosas Transformaciones. Tú y yo somos dos seres humanos. Tú eres la belleza hecha mujer. Yo soy el hombre que mece tus ideas en el almario de mi corazón. Entre tu belleza y mi lapicero de dibujar ideas surge el Tiempo. Sí. El Tiempo de sentirnos el uno dentro del otro. Y formar una sola epopeya romántica en este mundo sangrante…
“El coloso en llamas” y lo consciente… (por Jaime y Diesel)
La película “El coloso en llamas” fue una de las primeras en utilizar efectos especiales e inauguró el llamado “cine de catástrofes” que tanto dinero ha dado a Hollyvood. Basada en la historia de un gran incendio en uno de los mayores rascacielos de Norteamérica, se cuenta que Steve Mc Queen fue a trabajar en algunas ocasiones con los bomberos, en lugares donde había fuegos reales, para saber cómo actuar mejor en la película (su papel era el de jefe de bomberos). Su mujer por aquel entonces, Ali Mc Graw, no quería que lo hiciese, así que tuvo que ir a escondidas. Cuando se puso en primera línea a apagar un fuego, el bombero que tenía al lado le reconoció y dijo: “Usted es Steve Mc Queen, mi mujer no lo va a creer cuando se lo cuente”, el actor le respondió: “La mía tampoco”.
Milagros (refrán)
Los milagros sí existen cuando los humanos insisten.
¿Por qué te odian mujer sexual?.
¿Por qué te odian mujer sexual?. Éste soy yo y aquí estoy como un ángel de luz para tu deseo. Más allá de todos ellos. Sólo para morir entre tus brazos… mi pequeñita… mi niña mimada… mi fiel mujer…
A Dios:
A Dios: Gracias Jesucristo por Tu Milagro del 16-18.
(Carta enviada a través del Espíritu Santo).
Nota: Jesucristo Vive.
Todos podemos cuando queramos…
Todos podemos cuando queramos… fundar un nuevo universo de sentires. Un universo de sentires donde no haya lugar para la mentira, ni para la ira, ni para el odio, ni para el desamor…
Stephen King, Rabia* (fragmento)
Cordura.
Uno puede pasarse la vida diciéndose que la vida es lógica, prosaica y cuerda. Sobre todo, cuerda. Y creo que así es. He tenido mucho tiempo para pensar en ello. Y siempre vuelvo a mi memoria la declaración de la señora Underwood antes de morir: “Así, se entiende que cuando aumentamos el número de variables, los axiomas en sí no sufren cambios.”
Estoy realmente convencido de ello.
Pienso, luego existo. Tengo vello en la cara, luego me afeito. Mi esposa y mi hijo se encuentran en estado crítico tras un accidente de coche, luego rezo. Todo es lógico, todo es cuerdo. Vivimos en el mejor de los mundos posibles, de modo que opnme un cigarrillo en la izquierda, una cerveza en la derecha, sintoniza Starky y Hutch y escucha esa nota suave y armoniosa que es el universo dando vueltas tranquilamente en su giroscopio celestial. Lógica y cordura. Como la coca-cola, la vida es así.
Escuchando a los gorriones (corregido).
Largo viaje aéreo. Todo el vuelo Madrid-Bogotá lo he compartido con un baturro aragonés, nativo de un pueblecito muy cercano a la ciudad de Zaragoza, con quien he hablado de multitud de asuntos. Como no podía ser de otra manera, también hemos hablado del amor. Porque este baturro aragonés es un hombre divorciado que mantiene relaciones de noviazgo con una colombiana de Medellín. Por eso viaja continuamente a estas tierras. Al otro lado de los asientos centrales, a mi izquierda, una linda ecuatoriana no hace más que santiguarse cuando el avión comienza con un extraño bamboleo. Estamos atravesando una zona de turbulencias y ella está asustada. La tranquilizo. No pasa nada. Es muy normal que estas cosas ocurran cuando se viaja sobre el Atlántico. Al final se tranquiliza y me sonríe cuando le cuento un par de inocentes chistes. Los que no se tranquilizan son el joven de la camisa azul y la joven de la camisa blanca que se han pasado todo el tiempo recorriendo los pasillos de punta a punta.
La noche del Tesauro (19): Novela.
En la puerta del Bar Brentvood apareció una gigantesca figura de un hombretón de dos metros de altura. Un hombre que parecía, verdaderamente, inhumano. ¿Sería humano o humanoide aquella mole de músculos?. La verdad es que Katy demudó su bello rostro y quedó completamente pálida del susto. Aquel monstruo tenia una violácea cicatriz recorriéndole toda la mejilla derecha, desde el arco superciliar de su ceja hasta la barbilla, y poseía un par de ojos profundamente negros en el fondo de dos cuencas óseas. Verdaderamente era aterrador mirarle a la cara.
La noche del Tesauro (20); Novela.
El hombre que salió detrás de Katy y Paúl los alcanzó antes de que diesen vuelta por la esquina de la calle. Se dirigió directamente a Paúl, sin dejar de admirar la belleza de la portorriqueña.
– Buena compañía, joven.
– ¿Le importa a usted?.
– No. No es eso. Mire, quiero presentarme, aquí está mi tarjeta de identificación.
El hombre de edad madura sacó del interior de su chaqueta una tarjeta. Era algo más grande que las clásicas. Se la entregó a Paúl y éste la comenzó a observar.
Rosa de Lima
“Hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos”
Viejo perdedor
Supongo que esto significa que nunca te dejaré de echar de menos.
Que el primer año en el que te conocí, fue El Año, fue Ese Tiempo, y ese fue su momento. Que el tiempo siguiente desastré fué.
¿Ese año y poco será lo que siempre permanecerá?
Cuántas cosas me gustaría repetir, y cuántas no haber hecho… o sí. Dicen que más vale arrepentirse de lo que se hace que de lo que no. Entonces quizás tendría que haber hecho más.
Y escribo… ya que no puedo leerte.
Ni respirar los sentimientos como tú los respiras, ni oir como tú oyes, -que no escuchar-, ni entender tus errores como los entiendes tú.
Rabia
Salgo de la casa y comienzo a rodear con la bici uno de esos parajes artificiales lleno de casas para gente millonaria y con suerte. Aquí pillo cacho fijo. Es tan sencillo. Tan fácil. Ahora aparco la bicicleta a un lado de la carretera y le pongo la cadena, aunque no creo que esa gente robe tal porquería. Aparco y ya está, ya lo veo. Ya veo a una chica rubia, de unos 18 años, típicamente vestida como para ir a jugar al tenis (es decir, con la ropa que usa la gente normal para salir por ahí). Y masca chicle. Y el bolsillo derecho se engorda un poco. Y ya está, que fácil. Ahora tan solo me acerco a ella, y cuando la tengo a tres metros de distancia me dirige una miradita de aristócrata cuando ve a los niños pobres de África, como un fingido anda que pena, pero con un asco impresionante.
Triángulo.
Un hospital con dos jardines opuestos. A un lado el de los locos: grande, espacioso, lujoso. Al otro lado el de los enamorados: pequeño, instintivo, íntimo. En el jardín grande los locos danzan como marionetas movidas por las manos de un mago inmisericorde. En el jardín pequeño tú y yo escapamos de la locura grabando, en el viejo tronco de un árbol caído, el nuevo corazón de nuestras realidades.
Una playa con dos costas opuestas. A un lado la mayor: la de los ricos, magnates y opulentos seres del dinero. Al otro lado la menor: tú tumbada en la arena y yo rozando con las yemas de mis dedos la guitarra de tu canción favorita.
Dificil de contar
Superhéroe
Siempre supe que los superhéroes no existían pero descubrí
que estaba equivocado tiempo después cuando llegaron los
cigarrillos a esta boca y de vez en cuando mililitros de
alcohol disueltos en amnesia repentina.
Y tuve la suerte de conocer a uno de habilidades impresionantes
además de leer la mente humana tiene una fuerza increíble viste
una capa brillante que detiene los ataques de cualquier enemigo
y hasta posee una sonrisa que impresiona a las chicas, debo
agregar que tiene músculos fuertes en todo el cuerpo y que puede
volar a velocidades impresionantes y por ultimo tiene la cualidad
maravillosa de reconstruirse si creo que eso es todo.
Snoopy y el aprendizaje de los pensamientos (corregido)
Snoopy juró de por vida ser un personaje de perrito bienpensante negando toda usurpación al colapso de la nostalgia. Snoopy formó una galaxia en sus exigencias de trabajar de firme por llevar su verdad lo más parecido a lo normal. Bajo su apariencia de icono de la elegancia tenía la coartada de verse involucrado en el pequeño universo de las grandes cosas que veía y analizaba desde el tejadillo de su caseta.
Snoopy juró tener en cuenta la opinión de la experiencia; verdadera expresión de los consejos sobre la forma de ver y entender la vida llena de valores implícitos para hacer siempre crítica constructiva y mejorar un mundo cada vez más abatido por la falta de inteligencias. ¿Cambiarse por el tontorrón Pluto o el chorlito Goofy (Tribilín) o transformarse en el pérfido Gardfield?. No. Jamás.
La Plaza de las Palomas (reedición corregida).
– ¿Qué va a ser, Manolo?.
– Un anís bien dulce, Paco… que la vida ya es demasiado agria como amargárnosla más.
– ¡Vamos, Manolo!. ¡Un poco más de optimismo!.
En esos mismos instantes está Gloria abriendo su quiosco de prensa. En Casablanca un terrorista islámico se ha inmolado en un cibercafé. Se trata de un joven de 23 años de edad que estaba consultando páginas sobre el terrorismo.
– Paco… ¡aquí te dejo el periódico!.
– Está bien, Gloria. ¿Te apetece uno con leche bien calentita?.
La noche del Tesauro (17): Novela.
El Brentwood era una especie de bar para sonámbulos. Todos allí mimetizaban sus movimientos mientras una música sinfónica de ritmos ondulantes hacían notar la sensación de que se estaba flotando en la atmósfera. Era algo que las nuevas tendencias musicales habían logrado hallar y se imponía como moda en todos los locales nocturnos. Una especie de caminar sobre las ondas del pensamiento mientras los agudos sonidos del conjunto musical de turno servían para sedar los nervios de quienes se encontraban estresados por la centrípleta clase de vida a la que habían llegado los humanos.
La noche del Tesauro (18): Novela.
– Vamos a ver, Katy… ¿cuál es tu problema?.
Las lágrimas surgían de los ojos de la bella portorriqueña mientras Paúl guardaba silencio pues a su memoria le llegaba, nuevamente, el recuerdo de Bianca… hasta que Katy dejó de llorar y comenzó a confesarse con él.
– Paúl… yo me quedé huérfana de padre y madre hace 12 años; cuando tenía, exactamente, 12 años de edad.
– Eso quiere decir, si no me equivoco, que tienes 24. ¿Qué te sucedió cuando tenías 12 años de edad y quedaste completamente huérfana?.
Horas dulces del amor sediento
Horas dulces del amor sediento
siento…
una enorme fe
en tu sentimiento.
Forma de ser
es este dulce concierto
de tu boca arder
en mi pensamiento.
Larga Mañana
Larga Mañana ésta, la vivida con José Mari, Toñi y tres veteranos de la vida. Tomamos el tiempo y lo desfloramos con conciencia plena. Es el momento de clarificar ideas, dar un repaso a nuestras vidas, y encender la “marca luminosa” del Sol brillando entre los pensamientos. Surgen las ideas del fondo de los corazones de los más humildes. Son las sencillas palabras de Los Mejores. En La Meca existe un total desconcierto. A estas horas todavía están los árabes completamente erráticos. Nosotros no… nosotros estamos hablando de lo nuestro. ¿Es mejor el Veterano Osborne o el Napoleón?.
La noche del Tesauro (16): Novela.
A Paúl le dolían profundamente las sienes; quizás a causa de los nervios o la tensión a la que había sido sometido o quizás por las emociones vividas en los minutos en que había estado en el callejón. El caso es que sentía su tensión arterial un poco alta. Decidió acudir a una farmacia donde se encontraba despachando una linda mujer de aproximadamente 20 años de edad.
– Hola, buenas tardes, ¿podría tener la amabilidad de examinarme la tensión arterial?. No importa el precio que tenga que pagar por ello.
La linda veinteañera le sonrió.
La noche del Tesauro (15): Novela.
Paúl se apoyó suavemente, con la mano izquierda, en el borde superior del cubo metálico dispuesto ya a saltar sobre el gigantón e hincarle el cuchillo en el estómago. Sintió cómo se cortaba el dorso de la mano con la tapa abierta de una lata de sardinas. Un ligero dolor seguido por un hilillo de sangre. Soportó el dolor sin bacer gesto alguno. Dejó que la sangre siguiese manando de su mano izquierda. Era necesario estar sólo atento a los movimientos de aquel monstruoso personaje que le estaba buscando para asesinarle. Se centró de nuevo, con el pensamiento, en el esbelto cuerpo y el lindo rostro de Bianca.
Consecuencias Inevitables Tras Tu Risa
Consecuencias Inevitables Tras Tu Risa
“Había un hilo color plata atado a mi tobillo y a todas mis mentiras. Se llamaba silencio, vergüenza.”
Es que tú no entiendes mi deseo.
Me hice la dormida cuando sentí la mano madre abrir mi puerta. Me hice hoy también la dormida escuchando un corazón roncar, un corazón que no era mío. Ni para mí.
Cacapipitalismo
Dijo Marvin Harris:
“Tras la aparición del capitalismo en la Europa occidental, la adquisición competitiva de riqueza se convirtió una vez más en el criterio fundamental para alcanzar el status de gran hombre. Sólo que en este caso los grandes hombres intentaban arrebatarse la riqueza unos a otros, y se otorgaba mayor prestigio y poder al individuo que lograba acumular y sostener la mayor fortuna. Durante los primeros años del capitalismo, se confería el mayor prestigio a los que eran más ricos pero vivían más frugalmente. Más adelante, cuando sus fortunas se hacieron más seguras, la clase alta capitalista recurrió al consumo y despilfarro conspicuos en gran escala para impresionar a sus rivales.