Pasan los segundos, se forman los minutos. Suspiro. Espero a que desfilen los minutos y se formen las horas. Me detengo. Ya es demasiado pensar. Respiro. Y poder hablar de los días. Demasiado tiempo. No lo imagino. No quiero imaginarlo. No lo concibo, solo sigo. Demandando en la oscuridad de mis parpados cerrados por la muerte del reloj, me esfuerzo en vivir segundo a segundo y minuto a minuto el paso del tiempo, esa lenta agonía de horas marcadas. Soportar. Esta tortura. Mi tortura voluntaria, esta tonta elección de ya no verte.
A cara de perro…
Aunque cueste creerlo, a algunas personas no les gusta ser feliz. Cuando todo está bien, se las arreglan para echarlo a perder; cuando el horizonte se presenta despejado, inventan nubarrones, y cuando se sienten totalmente dichosos, no se quedan tranquilos hasta que se les pasa. Tienden a nivelar la calidad de sus vidas y de sus vínculos hacia abajo, y pudiendo conseguir lo placentero o lo mejor, se conforman con lo anodino o lo peor. Prefieren el disgusto al agrado, la tristeza a la alegría, lo tormentoso a lo calmo, el malestar a lo saludable, el aburrimiento al entusiasmo, el conflicto a la concordia y la desavenencia al acuerdo. Se caracterizan por sus malas caras, sus quejas, su desánimo o su contrariedad. Nunca están bien.
La foto
Dirigió una última mirada a la fotografía y luego la rompió en cuatro pedazos. Primero hizo un corte con el que separó a ella de él. Luego partió por la mitad la parte correspondiente a ella y después hizo lo mismo con la parte de él. Cuatro pequeños años había durado su romance. Cuatro pequeños años hasta que decidieron tomar nuevas direcciones. Él se iría a la pequeña casa del pueblo donde había nacido. Ella se quedaría allí, en la gran ciudad, buscando un nuevo sentido al amor.
Tomó el trozo correspondiente a la parte superior de ella. Allí estaba con su rostro angelicalmente ovalado bajo los rizos de su cabellera rubia. Era algo así como un ángel venido a conturbar la pasión de los hombres. Mucha carga onírica para él, que sólo había conocido el transitar de las horas por el camino verde de su alquería. ¿La quería?. !Claro que la quería!. Pero era demasiado ángel para él y decidió romper el trozo en otros cuatro pedazos. Así ya no tendría que sufrir más por aquellos ojos azules.
Casino (Pequeñas Notas de mi Barrio – 14)
¿Qué desea?. Un cortado, por favor. Es el bar del Casino de la calle Mayor, número 68, de Alcantarilla. El del Círculo Industrial fundado, nada más y nada menos, que en 1879. Los carajillos reaniman a estas horas de la mañana. Los jubilados del Casino mojan en sus cafés bollos recién horneados mientras discuten sobre la política regional del PP o sobre el último reglamento de tráfico. El camarero pregunta por el IRPF. Mala pregunta para los jubilados a estas horas de la mañana. Yo he sido invitado a visitar la Exposición de óleos titulada “Alcantarilla ayer y hoy” del pintor local Luis Cerdá Sellés.
Los movimientos vanguardistas
En el arte, la vanguardia se manifiestó a través de varios movimientos, los ismos, que desde planteamientos divergentes abordan la renovación, desplegando recursos que quiebren o distorsionen los sistemas más aceptados de representación o expresión artística, en teatro, pintura, literatura, cine, música, etc. Estos movimientos artísticos renovadores se produjeron en las primeras décadas del siglo XX y tuvieron su auge en Europa, desde donde se extendieron al resto del mundo, principalmente América del Norte, Centroamérica y América del Sur.
Sueños y Realidades
Un corazón, un puñal,
un cariño y una mentira
todo aquello que te hace bien,
también te hace mal.
El momento en que amas,
el instante en que odias,
todo se hace imperfecto y obvio,
un sueño dentro de otro sueño.
Sinónimos.
No todo es sinónimo de naturalidad,
hay noches en las que no se duerme,
ficciones que no escapan a la realidad,
voces que nunca se escuchan,
banderas que jamás se agitan,
logros que no se gritan.
Hay gitanas que no adivinan,
caricias que lastiman,
guerras que no terminan,
penas que forjaron alegrías,
heridas que no sangran,
derrotas que fueron victorias.
Defensa
Hemos asistido, desde estas páginas, a una especie de debate (¿crítica más bien?) que no parecía tener nada de constructivo.
Me parece que la persona que critica con tanta negatividad y tanta complacencia no ha caído en el pequeño detalle de que los que aquí escribimos somos meros aficionados. Algunos un poco más comprometidos con la literatura que otros, pero lo que este espacio no es, bajo mi punto de vista, es un foro para figuras consagradas de las Letras.
Todos hemos leído, en un momento u otro, textos que nos han parecido bien, incluso muy bien, así como otros textos que nos han parecido mal, incluso muy mal. Creo que lo prudente, en este último caso, es no hacer ningún comentario. Cuando uno ve que su texto no suscita comentario alguno, piensa (creo que muy razonablemente) que no ha gustado demasiado. Si uno se desmoraliza por eso, es su problema.
Aquí donde la luz sucede.
La soledad del blando aire
gestualiza la luz sin fin.
¿No oyes cómo te nombra?.
¿No te acuerdas ya de mí?.
La luz voraz de lo animado
de aquel suceso feliz
se marcha, se marcha, se ha marchado
dejándome tu perfil
y un suceso nominado
en los umbrales de abril.
Adiós
En una tarde gris las dudas se desatan, la mentira me ronda, lo sé..
La única manera de dejar todo atrás es no pensar, no sentir.
Él sabe que todo se había acabado pero me puso a prueba para comprobar hasta donde lo quería yo. Lo sabía, sabía que lo quería, tanto…… que a pesar de tanta mentira lo amaba. Pero se acabó….. también lo sabe…. A pesar de tanto amor.
A él va dirigida esta reflexión, esta locura que me aqueja, espero ya que por poco tiempo.
Adiós, sigue tu vida y olvídate de la mía…. Es lo mejor para los dos.
Tú feliz con tus seres queridos y yo con mi vida…..
Déjame vivir….
Trayecto
Trayecto. El camino es un posible aprendizaje de la supervivencia. Vivir para seguir andando. Andar para seguir viviendo. El hermano mayor es el viaje imposible. El camino es el contexto realista. Un trayecto. Arropado por el impagable decorado de las experiencias. El personaje se funde con la luminosidad. Cielo y tierra son un mismo camino. Sin principio ni fin. Por él se mueve el caminante.
La solución es una nueva mirada sobre los momentos de alcanzar la meta. En el trayecto hay espacio para todo tipo de encuentros. Negativos y positivos. Disociaciones y solidaridades que afloran en el más allá del horizonte cotidiano. Polifonía de la esperanza. La nobleza del caminante es irrefutable. Los resultados son historias que se comentan.
Adiós Miranda
Adiós Miranda, y me dices que te vas a la ciudad. Adiós Miranda, yo no se por que te vas; adiós Miranda, que te vaya bien; adiós Miranda que te vaya mal, adiós Miranda, ojalá que te mueras por allá.
Adiós, por que me dejas muerto a mi también si tu te vas; adiós, por que la casa esta triste, por que el gato ya no se pasea por aquí más; adiós por que mi vida la llevas en tu maleta, con vos la arrastraste sin darte cuenta. Adiós, ojala no vuelvas más, olvida el camino, no pienses en el regreso, ciao nadie te necesita aquí.
Adiós, te llevaste mi vida, búscala en la maleta, en todo tu equipaje, devuélvemela y por favor…de mis palabras no hagas mucho caso, el alcohol me sume en desvaríos. No hagas caso, que el gato, que la casa, que yo mi vida, aguardo tu regreso sentado bajo el mismo árbol y en la misma silla.
§olo una fra§e q me ronda en la mente
¿q §e e§pera de un futuro proveniente de un s§frido pa§ado, y y un odiado pre§ente?
§ombra§
Sobre el relato
Las historias de los relatos son, en realidad, fragmentos de vidas presentados como confesiones sentimentales sin indulgencia. Escribir un relato nos ayuda a olvidar la desilusión de tener una vida privada encerrada en el círculo de la desesperación. Desde el conjunto de una serie de relatos se adivinan las preocupaciones fundamentales de un escritor o de una escritora con poderosa creatividad para manejar historias con representación literaria.
Al desleírse las historias como azucarillos en un café nos hacen asimilar las culminaciones de un autor con propósitos y hasta nos guían a los límites de su experiencia personal, A partir de los relatos de un autor o autora sabemos las claras ideas de quien lo escribe con estilo y manera. El intensivo estilo del relato es siempre una finura de quien lo está componiendo como una partitura musical.
MUCHAS VECES LLORA MI CORAZON
abeces ,como hoy
te recuerdo,te odio,te anelo
abeces te olvido
y me alegro
abeces te lloro
por ke no se si aun te kiero.
yo lo k no entiendo
ni consegui nunca entender
es por ke si tanto sufri
por ke es k vivies en mi.
Elegía a tu partida
Aflige mi corazón,
el enervante y agridulce
sentimiento de despedida
que me ahoga en su honda
penumbra.
Nuestro amor,
un sentimiento que no es de éste mundo
y seguramente no lo es de otro,
su existencia es casi irreal,
es fenoménica, es marginal,
no tiene cabida, ni contención.
Complacencias
En su gran día tuvo que preparar un discurso perfecto.
Se limitó a mirar al expectante respetable y debido, quizás, a su buena intención no pudo complacer por completo al público.
Nadie obtuvo algo que no quisiera… No dijo nada, exactamente lo que querían escuchar, pero al acostarse se le ocurrieron veinte discursos perfectos para otra ocasión.
bt
la luz pesada, camino a tu corazón
fructuoso a tiempos vida real infinita
me cabe tu forma solo yo
mi cabeza idiota vive y manda
todo junto fuerte, kerido
total, te kiero a oscuras
A Mi Gato
¿Pero que habrás hecho, hijo mío?
Que esa niña pequeña
Amparada detrás de las rejas
Y escudada en su muñeca
Molesta, te regaña
Con palabras ilegibles
Que irradian la mañana
Y tú le miras impasible
Sentado en tus dos patas
-¡Que interesante gato!
Parecen atender tus orejas
Y te cuadras los bigotes
Mientras su mano te señala
¿Serás culpable, hijo mío?
¡Este día ya no te salvas!
Fresco Inmaculado
Refleja,
éste fresco inmaculado,
el más bello idilio, por mi imaginado,
representación a fuerza, de la vida
y el oscuro anhelo que alimentan mis días.
Imagen pictórica,
de trazados abigarrados,
que se ciñen a las leyes dictadas
por el decoro y lo impoluto.
Muerte de un Amigo.
Hoy te vas,
hoy se escapa tu alma.
Tu corazón esta quieto,
el mió no para de latir…
En el silencio se pierde tu alma,
mientras que aquí abajo nosotros mortales
derramamos lluvia por ti.
Joven por siempre, muñeco de cristal,
te acurrucas en el rincón de nuestra memoria,
de donde no saldrás jamás.
Y hoy te visito en mis sueños,
donde siempre estarás.
Ángel perpetuo
algún día nos hemos de reencontrar.
La búsqueda del olvido
Todo en ti dice su nombre,
Todo en ti habla de tu dolor,
Todo en ti hace pensar que no olvidas,
Que ni siquiera piensas en olvidar,
Aunque lo digas.
Suerte en la búsqueda.
El Gran Silencio
No cabe un soplo de invisible aliento
en el movimiento del teclear constante.
Escribir ahora, o hacerlo antes
de pensar, creando el sueño de poetizar
palabras consonantes, retazos de nube,
alineadas, tipografías que hablan del Alma.
Se vacía el tiempo y el silencio ansía
seguir siendo la constante de las horas,
la presencia de los dias.
va por mí
Creees tanto en algo y terminas por malgastarlo, te mueven unas letras pero tu vida se alinea y entrecruza entre las líneas frías de un diario fresco de la mañana; y es que tanto crees en algo que al final llega el final de tu fe, para un amigo esta fe era un significado de tal diccionario, para mi es por lo que se continúa y a la larga es tan utópico como la heurística de Sócrates que te va matando como la cicuta que ingirió para acabar abrazado con la parca y aparcando bajo la sombra nublada de su propia locura lógica incontenible.
No intento hablar de un diario de vivencias sino de historias que van acumulando tus temores hasta volverte un vaso lleno de eso, desbordante y sin poder de recepción de una gota más de sangre o de lo que se llame la amargura de fingirte, de engañarte o bien de doblegar más de un par de veces hasta regresar al nuevo espacio de la mentira que talvez me llega a identificar como a tantos que se van del mundo por no entenderlo sino por querer vivirlo y sin poder hacerlo como quisieran que es al fin lo que debieran.
Confidente
Yo solo escucho
Yo solo respondo
No doy soluciones
Yo solo diserto
Yo no soy consejero
Yo no soy adivino
Yo no saco conejos del sombrero
Yo solo estoy contigo
Algarabía
Goce oscuro brillaba
opaco,
fiebre ajedrez,
manos blancas
cuerpos cuadros caparazón.
Habíamos transparencias
estupendas estampas escogidas
al azar,
prisa devenir.
Decencia indecencia
tarde tablero estación.
Adiós
Ardiente andanza abrazo azul
cabeza capullo cuerda corazón
violeta vertiente vasija veloz
pausa pergamino palabras pulmón
violeta vertiente veneno corazón
pausa pergamino pasaje pintura
ardiente amenaza abrazo así
cabeza cadena curva corazón
violeta vacío vestigio vigor
témpano temido trueno testigo
osadía orgullo ostentoso corazón.
Ardiente amenaza abertura adiós.
Ardiente almíbar abertura adiós.
Adiós abrazo azul.
Opaca y princesa
Escalones que cruzaban
la pausa de los abrazos;
sórdidos por tanto vicio diluido,
por tanto pesar manifiesto y
atrapado. Triste y escondido.
Por una pausa desnuda de palabras y disfrazada de
silencios.
Escalones que tropezaban contra el tiempo, contra el milagro de amanecer
cada día pensando
en la simpleza de intentar
sobrevivir irresuelta en
realidades borrascosas, como aquellas cumbres.
No me ves
O tus ojos son de cristal o soy invisible
Apuesto por no seguir,
Por intentar que me veas desfilando delante de ti,
Por intentar poner mi pie en tu huella.
Ya estoy muy cansada de la esperanza,
Sé que nunca tu pequeña mente se concentrara en mí, y muero…
Pero ni siquiera voy a luchar, me dejaré morir en silencio
Como las rosas que caen, caen hasta que ya no queda suelo.
Porque odio suspirar al ver tus recuerdos en secreto,
Porque odio que no exista para ti…
Porque odiarme es fácil,
Desaparezco en silencio.
Gema R.
Una sonrisa.
Tan solo una especie de mueca
Tímida la comisura de los labios.
sube con esfuerzo.
Le cuesta,
le cuesta.
Pero el brillo en sus ojos
comienza a destellar.
Esperanza…
Deseo…
Despierta el sueño dormido.
Besos. Que paseis unos bonitos día de Navidad en compañía de todos los vuestros. Alaia