La ley del silencio en la ladera más apartada de la cantera.
Una piedra chiquita, así…diminuta, casi integrada en la tierra
Dialogaba con una roca agreste…esculpida en la sabiduría de los elementos.
-¿Porqué murió el humano, madre?, creía que era el preferido de la creación.
-Cierto, chinita, pensaba que era el rey, con derecho a manipular
Contranatura todo a su paso.
-¿Se equivocaba? ¿No lo era?
-Desde Lugo que erraba, no puede ser el principal protagonista aquel que destruye y arrasa con todo lo realmente
Necesario para la existencia del planeta.
Miserere
Qué mundo aquél. Todo parecía mísero, la gente iba asustada, paseando el perro de la pobreza, sacándolo para que hiciera sus necesidades. O quizá era él, que experimentaba una visión deleznable en sus rostros ocráceos, perseguidos por la desfiguración teatral de la máscara terrorífica en la que se hallaban, camuflando el ridículo interno por una farsa exteriorizada.
-El mundo en su autenticidad, distinguido público.
Perdido ya en esa trágica sensación de reconocer la vulnerabilidad del espíritu, en una sociedad hostil, cada vez más integrada en el estigma frívolo e insólido del esteticismo. Pensó en los pensadores, en la absoluta austeridad de los monjes cartujanos. Entregados espiritualmente, atrapados en claustros amurallados y claustrofóbicos, en el anacoreta, el misántropo, el ermitaño.
Reflexión
“Soy mañana y oscuro es mi sol, sólo
el tiempo conoce la corta eternidad.
El camino va más allá de aquí y si tu
piel no acaricia mi yo, volveré vulnerable
a mi guarida y sin herida, grabaré
una vida concebida en el desierto de
levedad. Prenderé fuego al desván de las
cenizas de los ayeres y probaré que no existí”.
…
Hoy desearía que lloviese, para poder ahogarme en mis recuerdos que alguna vez existieron en el pasado, para no tener que pensar y olvidar por un segundo que a veces no puedo evitar odiarme por lo que soy y… desaparecer…
Brunas sobre foscas
Esa noche andaba por los caminitos de aquella pequeña aldea, anclada en un sobresaliente pasado milenario, invariablemente imaginario. Le escoltaban olores portuarios…rastros de la venta de pescado en el mercado de la mañana…lúgubres luces alumbraban las piedras de las casas con grandes portales de madera…carros tirados por jamelgos transitaban el silencio adoquinado y el señor, paseaba a sus perros después de dos jornadas sin cacería…sin zorro.
Peldaños
Paredes de papel, ¿qué silencio no escuché?, el paso de las calles, llamadas roncas en el interfono, correo comercial, tránsito de fondo, buzones repletos de propaganda, certificados, recibos y algunas postales lejanas, cartas cerradas al enigma, sorpresa e impaciencia, buenas o malas noticias, accionar un interruptor, sentir la luz de la imaginación a escondidas, o el frío del congelador, bodegón en el frigorífico. Mezclas de aromas de cenas desnudas se contonean en el patio de luces. Suena una cisterna, ronquidos y un siseo. El taconeo en la escalera, una breve sensación en el rellano de indecisión, el metal de las llaves, un encuentro y un portazo.
El derecho a la vida.
Cayeron lamentos de mis ojos agotados por no atisbar llanura en sus quebradas esperanzas.
Cayeron relojes al suelo cansados por el tiempo, que apoderándose de ellos les condenaron a la eternidad.
Y la brisa amainada del ayer soleado, perdiéndose bajo rayos de fuerte tempestad, tiraron de mi hacia abajo para no poderme levantar.
Entre viento y arena.
Apenas podía disipar su imagen entre las hojas levantadas por el viento y arena.
Apenas le veía, pero podía sentir su caminar lento, su caminar suave y queriendo llegar hasta mí.
La fuerza del tiempo me impedía acercarme a él, y mis manos tenían que sostener mis cabellos para no enredarme en un lío de arañas.
Allí estaba él, tal y como esperé, tal y como mis sueños me contaron que llegaría.
Túnez
A veces miles de ojos nos miran desde el malecón norteafricano de Sousse, palmerales, desiertos de arena, de montaña…lagos salados, oasis, dátiles y aceitunas. Ulises en la Isla djerba, fortalezas en las bahías asediadas por el turismo, cafés orientales en Sidi Bou Said, patrimonio histórico, casas blancas, puertas y ventanales azules de Mediterráneo, ahuyentadores de mosquitos y malos espíritus, peces, lunas de sable, estrellas de cinco puntas, oraciones y ciudades santas…henna y bereberes, medinas y zocos concurridos de regateos, motocicletas, autos, bicis y claro los jabibis…chicha cachimba… aromas de jazmín y azahar, mercados de especias en el aire Tunecino, cuscús, shawarma, agua embotellada, Museo del Bardo, Cartago, Coliseo, ruinas y termas romanas. Jaulas y Dromedarios, té a la menta, alcornoques, viñas y olivos, cereales, estepas y playas…3000 años de culturas.
Impresiones pictóricas
A veces caminaba por la gran ciudad adquiriendo matices que quise retratar, por pueblos de montaña o de mar. Claro que no residí en todos los lugares, no fui a las guerras de Vietnam o Irak, no pude fotografiar la hambruna en la India o África negra ni la corrupción de los dirigentes en los países sureños aunque ésta se conozca en cualquier distrito. No viví tornados ni huracanes en Centroamérica, inundaciones en china o Japón, no recorrí los éxodos de los sintecho, de los desheredados de la tierra ni anduve por los campamentos de refugiados o los campos de concentración nazi…más siempre se huele en el ambiente la hipocresía y la miseria interior de los que nos mal llamamos humanos civilizados.
En este gran mundo.
Que poco soy en este gran mundo, que pasos tan pequeños para estos pies que parecen grandes y que dormir tan lento en la rapidez de los días que pasan como aves surcando cielos.
Que mirada tan corta para tanto como hay por ver, para tantas vistas inalcanzables y bordadas al gusto de la vida y que libre para este mundo que todo parece contener entre sus grandes manos.
Que cabellos tan oscuros si los comparas con el sol que nos alumbra, y que labios tan secos para este mar vivo y azul que reina en este minúsculo corazón, pero que gran suerte la mía de pertenecer a él.
Pensamientos blancos.
Hay un mundo que se ve a través de la ventana totalmente diferente al nuestro, ojos que ven un mundo de fantasías reales e irreales, un mundo al alcance de quien quiera, y si la puerta se cierra dejas de oír, de escuchar y el camino se hace recto pero, hay tantos modos de caminar…
En ese mundo, existen formas que aquí jamás las podría haber, hechas para cada capricho de la mente y totalmente rebeldes con la razón.
Puedes andar, saltar, correr y volar sobre barreras frías de la realidad. Allá no hay tiempo, no hay relojes marcando las horas porque el final lo marcas tú.
A ver si nos lo aplicamos….
Estoy haciendo un seminario para exponer el martes en clase,es sobre la etología (ethos:costumbre logía:ciencia que estudia) aplicada a la conservación,y la conclusión que voy a poner me parece que no sólo deberían escucharla mis compañeros de clase…..
“La etología aplicada a la conservación sirve para preservar nuestro mundo y todas las riquezas que hay en él, pues al conocer mejor cómo éste se comporta podremos aprovechar mejor sus recursos sin llegar a agotarlos y destruirlos por completo, intentando así llegar lo más cerca posible a un equilibrio entre la naturaleza y el bienestar social y económico humanos.
Permancencia en ti
No suelo escribir sobre ti,
porque tu presencia me es suficiente.
Los versos imprecisos de un corazón de poeta
decaen al describirte, como una tarde sin rojos arreboles.
En ese ayer, donde las caricias eran luz y las miradas fuego,
el eco de un eterno peregrinar fue la constante.
Hoy un ritmo cansino y duplicado acompaña el recuerdo,
el estado natural de quien se habita y es parte del recuerdo.
La tarde rellena los huecos de toda palabra
y dice tanto con su luz, que el ritmo de las horas cesa.
Sobre la mesa tus frutas preferidas y ese lapicero rojo,
tu creador de magias, es constante.
Dos historias entrelazadas
Lapiceros, tizas y gomas de nata… Plantaciones de cacao, caña de azúcar y oro verde (banana)… el olor a plástico de Pancho Villa y Jerónimo…tránsito por las calles estrechitas de adoquines infectos, blenorrágicos…la madera de los fuertes con soldaditos de plomo, aros y canicas…en la plaza del pescao, Zanba el demonio juega al kou kou djèdjè…ansia por aquel gatito, pez, pájaro, perrito, tortuga… letras quemadas leídas en papel limón con estupefacción…tebeos cambiados el fin de semana en el quiosco de la esquina del barrio…los almacenes con tejados de aguilón de curaçao…recuerdos felices de infancias desgraciadas…permanecen tapiados con un rito sangriento…qué enigma encierra que habiéndola vivido, la olvidamos…en sus puertas coloreadas de ténebre oscuridad…y lo único que persiste es la nostalgia…los aires ventean huracanados…
Te regalo.
Te regalo
una ola envuelta en celofán.
El arco iris
con un gran lazo azúl.
Una nube en forma de pastél
Te regalo un globo
que buscando el cielo
no se deja enlazar.
Dos burbujas juguetonas
que chocándose
se vuelven una.
Nanmaminam,Nandananan(Canto para encontrarse)
Nanmaminaaamm…
..Sientelo dentro..
Nandananaaamm…
..respira lentamente..
Nanmaminaaamm..
..Invitate a la calma..
Nandananaaamm…
..formas parte de todo..
Nanmaminaaamm…
…libera tu cuerpo..
el dia que no salio el sol
Aquel día me despertó el teléfono. Sonaba con aquel tono estridente característico. Me levanté rápidamente y lo cogí. Una voz asustada me va *acavar de despertar.
– Buenos días Mar, soy en Josep. Le quería pedir de hacer una misión.
– Ha! Diga Diga!
– Pues, mire… podría levantar un momento la persiana mas próxima?
respondí con una afirmación insegura y me dirigí hacia la persiana. Al abrirla un escalofrío me va *recorrer todo el cuerpo. No había solo! Todo era oscurooscuro como un *tunel de las tinieblas en llena noche, y los árboles *dansaven suavemente d’una banda a l’otro. Ni un ruido a la calle…
el dia que no salio el sol
Aquell dia em va despertar el telèfon. Sonava amb aquell to estrident característic. Em vaig aixecar ràpidament i el vaig agafar. Una veu espantada em va acavar de despertar.
– Bon dia Mar, sóc en Josep. Li volia demanar de fer una missió.
– Ha! Digui Digui!
– Doncs, miri… podria aixecar un moment la persiana mes propera?
Vaig respondre amb una afirmació insegura i em vaig dirigir cap a la persiana. Al obrir-la un calfred em va recorrer tot el cos. No hi havia sol! Tot era fosc com un tunel de les tenebres en plena nit, i els arbres dansaven suaument d’una banda a l’altre. Ni un soroll al carrer… Vaig tornar al teléfon i ell em va afirmar el que havia vist, i tot seguit em va encomanar la meva missó com a detectiu.
Un nuevo retorno al Paraíso
Con los ojos cerrados, sin luz, sin precisión de día o noche,
se aletargan las sensaciones y se percibe una nada posible.
Con los ojos cerrados se palpan los grumos de la pared
en un lenguaje para eternos ciegos de tacto.
Suena, en la lejanía, un imperceptible sonido de auroras.
despierta la sinceridad y se arroja a la tierra como tapiz de hierba.
Los pies descalzos palpan el soporte de la penumbra,
de lo eternamente presente en la ceguera.
Nadie sabe rebatir el ala que se eleva su vuelo
y la arcadia es un mito que sonroja la percepción.
Suspiro eres en el silencio
Suspiro eres en el silencio
como ciudad nueva sin descripción alguna.
Bajo la luna
la noche lleva tu nombre impreso.
¿Me das un beso?.
Hay un par de estrellas sin nombre
pero cada una
de ellas me propone
dejar en tus labios un verso.
Los humanos y la vida
Míralos. Míralos bien a los ojos. Pasan por la vida, al igual que tú, con todos sus múltiples sueños y deseos de ser felices. No es cuestión ahora de hacer un análisis crítico sobre qué es lo que les motiva o si son suficientemente independientes de cualquier presión ajena para desear lo que asumen como meta y finalidad para sentirse felices o al menos satisfechos. Ellos desean vivir. Son tan humanos como tú y, al igual que tú, sienten alegrías, penas, satisfacciones, dolores, risas y llantos… en este perpetuo caminar por esto que llamamos vida. Los humanos y la vida. ¿Qué es lo que cada uno de nosotros y nosotras creemos que es la vida o, por lo menos, aquellos que nos puede satisfacer como para decir que vale la pena vivir?.
Negra sombra (Rosalía de Castro)
Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.
Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.
Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.
Ojotriste
Lluvia que abates incierta desde paisaje imperecedero…desconocido por tantos. Te miro con asombro, originas conmoción de libertad, de huida…de vagar sin equipaje. En tu gemido no concurren los ingredientes prosaicos de este universo áspero. No pienso más que en la colindante distancia ansiada por mi alma, tú te unes a la perspectiva y advierto que cada instante me voy arrimando más a ti. En la urbe me gusta contemplarte mientras la pobre lumbre se resguarda con vampiros de tela…el suelo queda brillante y vaporoso por el respirar y los tubos de escape de los vehículos. Los neones te reflejan, los fanales te manifiestan y la oscuridad de las sombras de la mañana te delata.
Historia de otro camino
Hace muchos siglos que este viaje fue engendrado. Concebido por una desazón interior que mi memoria había procurado retener como uno más de esos filamentos venéreos que guardamos inanimados en la zona de la tripa del subconsciente. En aquel momento lo presentía demasiado fantasioso, pero, )sabes?… no duelen los imposibles cuando los llevas a término y las ciudades con sus muros infranqueables, sus asustadas paredes olvidadas de metralla, los niños derritiéndose sobre el ardiente asfalto de calles barnizadas de alquitrán y jardines inyectados de hipodérmicos venenos… aún soplan cuatro gotas de viento del aguacero de anoche… Te digo que es delirante comprobar que la nada te afecta. Para qué esperar más medias horas, sin llaves, en el descansillo del portal ausente, mientras otra lágrima entrelazada salpica los adentros, cristalizándose misteriosamente… aislamiento. He conocido supuestamente la amalgama del precio por morar en la tierra de un “creador vengativo y sin escrúpulos”… indefinido entre paréntesis.
A ti noche
¡Vamos respóndeme!, ¡¿Dónde la tienes?!
No te quedes en silencio con tus lobregueces
¿Qué has hecho de aquella, a quien mi corazón un día le di?
¿La has visto acaso?, ¿tu viento la ha acariciado?…
Si es así ¡Vamos llévame con ella!
¡Vamos no me hagas esperar que mi corazón dolido está!
Mis lágrimas no tienen quien las recoja ni mis ojos en quien reposar.
¡Vamos habla!… no
¡no me respondas con tu brisa marina de soledad!,
estoy harto de tus burlas, ¡no la ocultes de mí!
Entre tu niebla debe estar, o tal vez entre tu oscuridad,
Como un gorrión sin nido, esperando quien la albergue en calor.
Mi niña,la niña que susurros vende
Cuantas emociónes tendrá,
la niña que susurros, a la mar vende,
a cuantos regalará,
aquellos que del corazón no entienden.
Sus manos solas trazarán,
mil amaneceres verdes,como las náyades verdes..
Desde la lejanía,ella sueña que él la entiende,
y despacito,cuando la brisa vuelve,le canta al oido:
-Ven mi dulce niña,vendeme un susurro mas,
ahoga tus penas en este mar,pues mi corazón entiende,
lo que callando el tuyo,no se atreve ni a llorar.
Virus (segunda parte)
No sabía cómo tomármelo, pensé que todo era una broma pesada de las muchas que vagan por Internet, o de algún conocido mío que ve la gracia donde realmente no puede existir; de todos modos, era demasiado macabra como para ser una broma de mal gusto.
“Le dedicaré un par de minutos, luego cuando vuelva de dar una vuelta”. Pensé, así que esperé un par de minutos más a mi compañero y nos fuimos a dar ese paseo.
Los paseos con mi compañero de piso se habían convertido en uno de los pocos contactos sociales que me unían al mundo durante los días de diario, hablábamos de cosas banales, chicas, coches y fútbol, lo normal en dos personas de unos veinte-pocos.
Mar
Cuando volví a ver el mar,
aquel verde y dulce
mar, seguía allí,
igual que siempre.
Arrastrando las olas
cabalgando a la
espuma, que blanca,
cubríalo todo, eternamente.
¡Ah, océano!,
salado corazón,
marea incansable, pintada por el cielo.
Cuando el amor se complica
Quiero y no quiero querer y estoy sin querer queriendo y he querido sin querer al que no queriendo quiero.
La creencia puesta en ti,pues yo creo que tu crees que dos seres muy queridos no se pueden separar.
Si tu entiendes esto,no eres ni tonto ni listo,si no solo entendido.