¿Influyen los estereotipos?

En las negociaciones salariales, las mujeres reclaman menos salario que los hombres “porque esto es lo que se espera que hagan”. Las ideas estereotipadas de las diferencias entre sexos y la división sexual del trabajo tienen un efecto negativo sobre la capacidad de las mujeres para negociar. De acuerdo a lo que se conoce como “rasgo estereotipado” se predice cómo va a actuar un grupo en una determinada tarea. De tal modo que los miembros de un grupo realizarán peor las tareas que se espera que hagan mal de acuerdo con este estereotipo. Se entiende que los “buenos” y “malos” negociadores están asociados a nociones estereotipadas de las características masculinas y femeninas: “los buenos negociadores, como los hombres, son considerados resueltos, firmes y asertivos. Los malos negociadores, como las mujeres, son considerados condescendientes, emocionales y excesivamente enfocados en las relaciones”. Esto puede ocurrir cuando las mujeres negocian su salario, según el nuevo estudio de la Universidad de Lund, en Suecia. Sigue Leyendo...

No contestabas…., te dejo esta nota

Era tarde, esperaba y esperaba, pero no cogías el teléfono.
Luego… ¡por fín! llegaste, te oí, pero ya era tarde. Y como debe ser, por la puerta entraste.
¡Y vaya un buen portazo a la puerta arreaste!

Entraste rabiosa, apresurada, directamente a tu habitación allí entraste. Ni siquiera un monosílabo de bienvenida, de recién llegada, alguna pequeña frase anunciando un soy yo, o algo parecido.

Por la mañana temprano, bien temprano, desapareciste con la misma compostura. ¡Vaya portazo!

Cuento de Navidad

Suerte que hoy solo ha trabajado media jornada y mientras sus compañeros caminan hacia el bar de al lado para tomarse una copa juntos y desearse lo mejor, ella camina hacia el súper más cercano para lograr conseguir, como el mejor Rey Mago, todo lo que lleva anotado en un pos-it que se niega a pegarse a su agenda como si quisiese huir despavorido a su destino.
Como cada año y hace diez, prepara la cena para toda la familia. El pretexto oficial es que en su salón caben todos, por eso cuando compra el décimo de cada año, sonríe pesadamente y sueña con que si alguna vez la diosa Fortuna la visita se comprará una casa “sin salón” y entonces ¡adiós pretexto! Sigue Leyendo...

Las cartas del cajón.

Despiértame cuando sea tarde, para que al menos me dé lugar a arrepentirme. Llévate contigo este lastre, yo no puedo soportarlo mas. No me creo, no te creo. He dejado de confiar en la vida, he perdido la fé. No me rindo, o eso pienso, pero para mantener el calor, a veces tienes que quitarte el abrigo.
A mis años la primavera ya no huele a margaritas, ni a amapolas. Y cuando digo años, me refiero a la edad del alma, no la del cuerpo.
Lo siento, de veras. Por no haber sido, no haber dicho, por no haber hecho. Perdóname, pues tampoco diré, tampoco seré y tampoco haré.
Pero recuerda durante todas las noches de tu vida, que en tus labios llevas mis besos y en tu piel mis caricias. Sigue Leyendo...

La Quiniela del Saber

1.- Elogio del Horizonte-Ses Fonts Ufanes
2.- El Miguelete-Los Raqueros
3.- Quiosco de la Música-El Chorro
4.- Estación de Autobuses-Obelisco Millenium
5.- Hospitalillo de San José-La Lonja de Seda
6.- L’Oli-La Pedrera
7.- Calle de las Tiendas-Aquarium
8.- Capilla del Obispo-Museo Diocesano
9.- El Sireno-Judería
10.- Hospital de la Misericordia-Morro Grueso

Otra vez Galicia de mis entrañas

Hola de nuevo amigos voremios, he tenido una serie de percances de los de hospital y por ello no he estado con vosotros, pero ahora me encuentro en Espasante A Coruña las gaviotas graznan a mi alrededor y la mar esta enfurecida, me contó el otro día un aldeano una historìa digna de ser contada.
Resulta que a eso de las doce se fue a acostar y cuando encendió la luz del cuarto vio para su sorpresa que sobresalian dos zapatos con pierna incluida de debajo de su cama, su pavor y sorpresa fueron inmensos, llamo a voces a Valentín su marido.
– Valentin Valentín ven que aquí ay un señor.
Valentín subió raudo las escaleras y cuando vio los dos pies no tardo en tirar de ellos para descubrir que se trataba del vecino que estaba algo mas de la mollera.
Todo quedo entre amigos que ya sabiendo las rarezas del vecino no hicieron mas que mandarlo para su casa con las mil disculpas consavidas de toda la familia, un saludo amigos desde aqui terras galegas que os valla muy bien, besiños Sigue Leyendo...

YO PERSONA

…antes de intentar cambiar al otro intenta cambiar tu mismo…

Y cuando… no puedas cambiar más…
Seguro… ¡el problema es el otro!
Tú estás bien
Nada de lo que te pasa es cierto
La culpa es del otro
No te rebajes más
No trates de entenderlo más
Es un sicópata calificado
Es el demonio, es el diablo

¿Quién era el cerdo?

Años duros del tardofranquismo. Muy cerca de la Transición a la Democracia. Años duros del Banco Hispano Americano de Madrid. Años en que era mejor sonreír o partirse a carcajadas ante los ímprobos esfuerzos de “El Jotaele” por amargarme la existencia cosa que, jamás, lo conseguía. ¿Era o no era “El Jotaele” un cerdo como decía “El Loren”? Yo me limito a saber lo que ví, lo que escuché en directo y lo que me contaron como realidad. “El Jotaele”, paleto ignorante a más no poder (puesto que tenía que contar con los dedos el día en que nos encotrábamos cara a cara para que no me olvides ni tan siquiera un momento), había ascendido, no sé ni cómo ni mucho menos por qué (aunque me lo supongo) de simple ordenanza a despótico jefezucho del Negociado de Transferencias a donde fui yo a parar (en una de mis inolvidables aventuras bancarias) después de salir de la mili. Sigue Leyendo...

Azucenas y caoba

Cambiar la tasca por columpios,
retomar un cuaderno sin pasta
y hacer garabatos de rabia.
Tomarnos la vida en añil,
el rosa sigue soberbio
y nos folla sin vivir.
Abrir la cartera y encontrar viejas fotos,
de compañeros rotos,
de ascos en plazas y abrazos de basurero.
Recordar la ignorancia,
cambiarla por besos.

Cuando me hice dibujante…

Había aprendido, yo entonces, la técnica que Ella empleaba para diseñar dibujos con los que expresar significados, significantes y toda su exhuberante creación de ideas simplemente dibujando líneas y, sobre todo, algunas curvaturas que otras para equilibrar todo el escenario con unas simetrías compuestas de paralelismos, equidistancias cortadas de vez en cuando y, de vez en cuando también, líneas parabólicas que yo introducía para dar mayor profundidad al mensaje.

Más de la secta “Vida Universal” de Würzburg y su falso Libro (investigación)

Os hablaba en el texto anterior de un tal Robert Springer que forma parte de la misma o es uno de los personajes que cita dicha Secta como perteneciente a la misma. ¿Es este tal Robert Springer el mismo Robert C. Springer que ha trabajado para la NASA?. Vamos por partes para hacer una buena investigación periodística. En primer lugar, dejando de momento a un lado al tal Robert Springer, debéis saber que uno de los astronautas que mandó la NASA a la Luna dijo tales barbaridades cuando regresó a la Tierra que el Gobierno de los Estados Unidos lo encerró en un manicomio. Como supongo que debió pertenecer al Plan Apolo la lista de los probables es: Armstrong, Aldrin, Collins (del Apolo 11 – 16-24 de julio de 1969); Conrad, La Becca y Gordon (del Apolo 12 – 14-24 de noviembre de 1969); Shepard, Mitchel y Roosa (del Apolo 14 – 31 de enero de 1971-9 de febrero de 1972-); Scott, Irwin y Worden (del Apolo 15 – 26 de julio de 1971-7 de agosto de 1971); Young, Duke y Mattingly (del Apolo 16 – 16-27 de abril de 1972)) y Cernac, Schmidt y Evans (del Apolo 17 – 17-19 de 1972). ¿Por quñe no existió el Apolo 13.Qué ha sido de los tres astronautas de la misión Apolo 13? Sigue Leyendo...

Malvada Locura -7 (Séptimo relato de la serie Malvada Locura)

Malvada Locura – VII
(Séptimo relato de la serie Malvada Locura)

El olor de la ginebra mezclado con el olor de su lápiz de labios produce una especie de seducción destructiva que me excita y aprieta las sienes. Tomo un trago, como un perro olisqueo su piel: una mortaja pálida, sudada y exhausta en la que me gustaría hurgar el dedo para descubrir que hay debajo, no estoy del todo seguro de que sea humana, como no estoy seguro de querer que lo sea. Ajena, ella habla, ríe, canta alguna balada tontorrona, abre las piernas y me enseña con desparpajo una asombrosa pelambrera negra que me deja fascinado. Sigue Leyendo...

SINSABOR

Bienvenida esperanza añeja
Que todos los males desaparezcan
Por ríos de corrientes fluctuantes
Que mi sin vivir maltrecho
Sueña con corrientes amables
Y delfines que acaricien con risas
Mi trotar por mundanos mares

No digas que fue un sueño

Fue tan intenso el dolor que comenzó a soñar…
La enorme puerta que le dio la bienvenida al caserón era majestuosa pero a la vez inquietante. Aquella cabeza de carnero con cuernos retorcidos y ojos metálicos clavándose en los suyos provocó que un escalofrío se aposentara en su nuca y su mente solo pensara en cómo salir de allí.
Subió corriendo por unas escaleras de peldaños de blanco mármol gastado, que la guiaron hacia una habitación donde la luz, también temerosa, se escondía tras unas largas y pesadas cortinas.
Olía mal y sintió que un pútrido olor le atravesaba la nariz y se le clavaba en la garganta. Le faltaba el aire y quería salir de allí. Sigue Leyendo...

Se nos fue Miliki…

Ya se habían ido los hermanos Fofó y Gaby. Nos quedaba Emilio Aragón Bermúdez, el tercero de los hermanos al que todos conocíamos como Miliki. Ya están los tres otra vez reunidos en el Cielo cantando aquellas canciones que nos llegaron hasta el corazón atravesándonos la epidermis de los sentimientos. Había una vez un circo enla década de 1973 a 1983. Yo miraba sus actuaciones desde el pequeño rincón de la casa con la única compañia de Chester quien, silencioso, se quedaba pendiente del televisor como extasiado por el programa más infantil y, a la vez, más profesional sobre la maravillosa experiencia de ser payasos con personalidad. Sigue Leyendo...

Dichoso ratón…

De pequeña, pasé dos años pendiente de mis dientecitos.
Fueron dos años en los que el miedo a que alguna pieza dental se dignara a moverse, me ponía muy malita…
Esa sola idea me aterrorizaba porque significaba que la tragedia se aproximaba.
El diente se me caería, y el ratoncito Pérez -mi madre, le llamaba así- vendría a visitarme y me regalaría una moneda de cinco duros.
Esa moneda fué la causante de que aguantara estoicamente acostada en mi cama pegadita a la pared.
Una niña valiente,
mientras el gigantesco ratón Pérez de las narices hurgaba en mi almohada.
Estoicamente pegada a la pared TODA UNA NOCHE….
Maldito ratón Sigue Leyendo...

léeme la cadera

Soy sin ser, sin aliento, cual suspiro que robó el viento. Y no es cierto si no miento, en mi vida no hay cabida ni al dolor ni al sufrimiento.
Quiéreme lento, pero no despacio. Pues si sacio con lujuria los pecados de mi mente, no seré sin ser razón, aun si fuese suficiente.
Soy la carne de tus besos, presos necios entre hambre y penuria. Y con alambre ato tu sexo al cabo convexo de mi furia.
Soy el silencio que abruma el sabor de la venganza, con coraje y corazón, sin fé ni confianza.
Soy la gota de tu llanto cuando falto en tu cama, que con amianto espanto la sonrisa de tu almohada.
Soy el fin de cada historia, el muerdago en navidad, soy de piel y de papel, de cartón y de cristal.
Me duele, no se explicarlo. Aunque tampoco sé de que serviría.
Dame alas en todos tus sueños, dame penas y alegrías. Pues todo lo que soy tiene un motivo, y no soy todo lo que soy, si no soy siendo contigo. Sigue Leyendo...

… Y Elvira entró en casa (corregido).

Pasada la infancia llega siempre la adolescencia y de los sueños con niñas con más o menos trenzas se pasa a la realidad de chavalas con tipología de mujeres. Gimi seguía perdiendo terreno en su hegemonía dictatorial y, aunque seguía mandando en aquello del “hit-parade” de nuestros primeros discos musicales de vinilo, ya comenzaba a declinar su poder. Estábamos en un nuevo barrio y los tres pequeños empezábamos a vislumbrar una nueva existencia de liberación.

Otro de los inventos modernos que minaron y socavaron, ampliamente, grandes parcelas de la prepotencia de Gimi fue la televisión. Él había escrito, en la barandilla de la terraza del tercer piso de Pizarra número 3, ecalera izquierda, lo de “no se puede vivir de ilusiones” pero yo contrarresté su frase (que no era suya por cierto) con lo de “pero sí se puede vivir de esperanzas”. Sigue Leyendo...

LLORABA

Lloraba el anciano por su amada
Añoranza, llanto y daga
Y no se podía consolar
Lloraba el viejo por su vieja
Hombro caído frente recia
Y sus ojos ocres no se nublaban al mirar
Lloraba el hombre por su bella
Bella oscura pero buena
Su nariz goteaba llantos
No paraba de sonar
Lloraba el niño por su niña
Arrastrando años vividos
Y ya tan niños cuan pinar
Ven y llévame contigo mora
Que la laguna no me refleja
Y mi sombra se marcho
Por oscuros caminos

Y la tierra no era suya

Lo recuerdo muy bien.
Su manera de caminar me daba miedo.
Su muleta de empuñadura blanca reproduciendo un clic, clic.
Su cara era un rostro como de mayordomo siniestro y sospechoso de.
Ese clic pequeñito se movía mecánicamente, amenazante en sospechoso sigilo.
Un clic, clic, anunciando una cercana cuanta atrás.
Su rostro estaba dolido por el templo y el acomodo de una soberbia rigidez de apretada dentadura y oprimidas encías.
Con su rostro de piedra arrastraba esa dolorosa pesadez vital, lastre y más lastre.

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