Son las doce y veintisiete de la noche, levanto la cabeza hacia el cristal y veo, reflejado, a un hombre que está escribiendo. Con la mano izquierda sujeta el papel mientras la derecha escribe. En la mesa hay una figura de porcelana; una mujer con un cántaro de agua que está en posición de sentada sobre una roca. En la estantería de la sala, a la izquierda, un lote de carpetas de color azul y a su lado, en el compartimento siguiente, un juego de café y una fotografía de boda, en el centro hay siete libros y algunos trofeos deportivos y a la derecha un juego de cartas… por la calle, verdaderamente ventosa, circulan varios automóviles y junto al semáforo un vagabundo está pidiendo limosna.
Retótica
Varón blanco de veinticinco años busca hembra cualquiera.
El porno nos empuja a la decadencia, por no citar otros males.
La verdad no me interesa
Me dijiste que no te interesaba saber de mí, así que colgamos. Con el corazón encogido, aunque no me guste admitirlo, desconecté el teléfono repitiendo tus palabras fríamente “la verdad no me interesa”, pienso entonces que no te va a interesar si lo apago en caso que quieras volver a llamar. Espero un poco, mas no puedo seguir sin saber si es cierto que no te interesa. Me devuelvo al teléfono y lo conecto nuevamente, debo estar seguro y comprobar si no te intereso.
Una vez encendido miro la hora, varios minutos pasan. Cada vez que pasa un minuto el trecho del desinterés va creciendo, 11:57pm, han pasado ya 25 minutos y mi esperanza de que me llames se apaga gradualmente; 11:58pm hay un gran abismo entre nosotros, 11:59pm la profunda oscuridad del abismo es inmensa e impenetrable por la luz, 12:00mn. Tu interés ha caído a la oscuridad y no supe nada más de ti.
Corona de miel
Nos persiguen las metáforas
del desencuentro sin opción,
nos queman los tesoros de
pluma que recubren y
anestesian las injusticias
del día a día.
En ningún momento existe
lo que antes parecía
parecércele al viaje en tren
del que hallamos regreso
solo cuando aceptamos
Fuera del interno exterior del adentro
¡Eh, tú! ¿Qué tal va por la ciudad?
Tirando largo el hilo del cometa y caminando
Sobre los mismos pasos del poeta.
Entierra ya hoy, en arenas penetrantes, tu maldad…
Deja de perseguir las corrientes pasajeras, escapa,
Huye por las interminables escaleras hacia las alturas.
Por los huecos más recónditos de cerraduras abiertas.
En las puertas de llaves con ojos de misterio, atrás queda
La celda, fuera del adentro. Caen gotas, escuchas las
Primeras voces del miedo, te refugias en tus viejas botas.
Vives como en jaula de oro, no existe mapa del tesoro.
Mi Deseo
Yo no estoy esperando,
A que estés disponible,
Yo siempre he estado aquí.
Yo no estoy suspirando,
Porque tu corazón este vacante,
Siempre he estado junto a ti.
Y tú pareces mirarme de esa forma,
Con la que miraste a tantos,
Y mi alma tiembla.
Lapsus
Mi empresa había entablado conversaciones a un alto nivel con ellos. Pertenecían a una empresa estatal de uno de esos países en los que no se contempla un trato igualatorio entre los sexos. Yo había tenido ocasión de hablar por teléfono con un alto funcionario, que la verdad es que me había parecido siempre una persona encantadora.
Hubo que firmar los acuerdos que se habían venido gestando, para lo cual ellos vinieron aquí. Me advirtieron que en el momento de las presentaciones yo no debía tender la mano para que fuese estrechada. Mira que me lo dijeron veces, para que lo tuviera muy clarito.
Insomnio
A veces, en verano, me despierto muy temprano, como a las cuatro de la mañana, y tengo la impresión de que he dormido muchísimo y sé que no voy a volver a dormirme, al menos de forma inmediata. Supongo que es una forma de insomnio como otra cualquiera.
Entonces salgo a contemplar la noche desde mi terraza. A esas horas se ven ¡estrellas!, se ve la luna, las copas de los árboles que rodean mi casa y que son mis amigos. El barrio está en absoluta paz, no hay luz en ninguna casa. Me alegra que todos ellos duerman y que yo esté sola en mi insomnio, tranquila y en paz.
Uno oPPortunista
No soy de aquellos, ni de lejos, que acostumbrado a las martinlangas Populistas que explotan algunos políticos con vista a las esperadas elecciones no me extraño ya al ver cómo un público ensordece con aplausos declaraciones de alguno de ellos aún no entiendo muchas de las intenciones (y palabras) que sueltan. La cosa ya paso a otra muy distinta… ¿soy el único, loco acaso, que se harta de ver como un casi-presidente-del-gobierno llamado Mariano Rajoy no hace más que culpar al PSOE y especialmente a Zapatero de todo lo que pasa en este país? ¿Soy el único que piensa que de no estar en el parlamento, este hombre no tendría más voz ni voto que cualquier otra persona, que parece un niño chico al que le han robado un caramelo y por algún motivo de celos hacía su contricante le acusa años y años de todo lo que malo que pase?
Visibilísimo
Todo es falso,
la estación del año
y el bien humano.
Nada es cierto,
los libros nos mintieron.
Siempre es invierno.
Lejos, muy lejos;
allí a esperar iré
viéndome marchar.
Greguería
“Las pestañas de un recién nacido al despertar, temblando débilmente, son el aleteo de las mariposas al salir del capullo y vivir una una vida”…
Y, ¿qué me importa?
Intento escribir algo alegre pero no puedo, no quiero.
Entonces, ¿por qué lo hago?
Será que quiero poder hacerlo. Espero.
Cada noticia, cada pensamiento o conversación, es lo mismo.
Solo viene a convencerme de que no entiendo nada.
Yo ya no se para que intento escribir algo alegre.
En fin. Estando convencido de mi verdad y siendo muy negativo,
solo me queda ir hacia aquello que me resulta sencillo
y buscar la coherencia aunque en ella no haya nadie.
Que cada cual se coma su guiso, yo tengo que recolectar mi cultivo.
¿Egoismo?, ya estoy cansado.
En el ruedo de las tempestades
Miro por la ventana y observo el reloj del tiempo, manoseando, a esos seres diminutos que circulan sin ser ellos mismos, in encontrados, descarriados, cruzando calles que no llevan a ninguna parte…ansiosos por dar una razón, un juicio a su subsistencia in albis.
Paseo mi retiro por las arterias de una metrópoli preñada de soledades… con el anhelo espiritual no satisfecho, me siento en el banco de los interrogantes.
Comienzo un nuevo año. ¿Turno de reflexión, cambios, metas…?
Salgo del sepelio, me percato de lo poco que conozco la postrera temporada.
Aquí me tenéis, con unos grados febriles, intentando sobrellevar la tos que se desata cada vez que respiro.
Violencia (pensamiento)
La violencia es el idioma de los irracionales, el lenguaje de los impotentes y el habla de los necios.
Grillos (Pequeñas Notas de mi Barrio-12)
Dolor en el barrio. Lejos de ser seria y responsable, su cabeza es una jaula de grillos. Una locura. Se nota en cada una de sus conversaciones que son de mujer caprichosa e irresponsable a la que le tocó el trabajo de ser una persona que toma decisiones con los pies a falta de cabeza. Los grillos. Pero esta última mañana ha llegado al “sumun”. Vestida en paños menores ha salido a plena Calle Mayor con la cabeza totalmente rapada (hacía un frío de tres grados a la sombra) y ha empezado a cantar a pleno pulmón “!pelona, sin pelo, cuatro pelos que tenía los vendí al estraperlo!”… hasta que ha llegado un coche policía y se la ha llevado. Ahora nos hemos enterado de que la han internado en el hospital psiquiátrico de Bétera. Su nombre no importa decirlo aquí. El caso, la gravedad del caso, es que a su 48 años de edad no tiene remedio, porque dicen que la enfermedad la padece desde los 20 por culpa de un desamor. Que encuentre la paz y pueda sobreponerse su cabeza de los grillos que la tienen enjaulada…
LA ENERGIA UNIVERSAL
Son tiempos acelerados,
difíciles y apresurados;
tiempos de grandes cambios,
en los que cada nuevo día
se descubren nuevas tecnologías
que demandan cada vez
mayor gasto de energía.
Unas acercan más a los hombres
pero otras los separan.
Unas nos ayudan a crecer,
pero otras destruyen
a los seres vivos y a la tierra.
Reflexiva
Sentir que està todo perdido y que nada se puede hacer
es rendirse en el camino sin ganas de vencer.
Saber que lo que fue y lo que ha sido se deja en el ayer
es morir en el presente por vivir en el pasado.
Mirar siempre hacia atrás sin ver lo que hay de frente
es quitarle el bastón al ciego que le ayuda a no caer.
No escuchar lo que no quiere oírse para no sufrir
es como decirle a un sordo la poca importancia que tiene escuchar.
Atarse las manos con cadenas que no se puedan romper
es negarlas el placer de los tactos e impedirlas que vuelvan a tocar.
FRAGANCIA DE JAZMIN
Era una de esas tardes de verano en las que el calor dentro de casa era insoportable. El edificio tenia una orientación tal que el sol iba recorriendo una a una todas las paredes y cuando llegaba la tarde hasta el último rincón de la vivienda estaba caliente. En invierno esto era una ventaja, pero ahora, a mediados de julio, hacía insoportable el permanecer dentro. No me apetecía pasar el tiempo delante del ventilador porque además éste lo único que hacía era mover y mover el mismo aire caliente, así que me di una ducha de agua fría, me recogí el pelo en una coleta y me puse el vestido más fresco que tenía y me fui a la calle buscando un poco de brisa fresca.
En el pensamiento me pierdo
En el pensamiento me pierdo…
Me noto lejos de mí…. muy lejos….
Vuelvo a mí…
veo las palmeras que se mecen con la brisa…
La brisa se lleva los olores… las sensaciones
Los sufrimientos… la esperanza…..
Todo queda tan lejos que ha veces pienso que fue un sueño….
Sólo me queda un billete de avión …..que ya no vuela….….
Una caña de pescar… sueños….
Una cámara que se olvidó de las imágenes….. de las sonrisas…
Solamente quedan recuerdos……
Miro al cielo azul y veo las palmeras que se mecen con la brisa……
Camino de santidad
Esta es la información, éste el proceso
del hombre que ha de ser canonizado,
en quien, si es que vio el Mundo algún pecado,
advirtió penitencia con exceso.
Doce años de suegra estuvo preso,
a mujer y sueldo condenado;
vivió bajo el poder de su cuñado,
tuvo un hijo no más, tonto y travieso.
Nunca rico se vio con oro o cobre,
vivió siempre contento, aunque desnudo,
no hay incomodidad que no le sobre.
Cancioncilla
Ma petite est comme l’eau,
elle est comme l’eau vive,
elle court comme un ruisseau
que des enfants poursuivent.
Courez, courez,
vite si vous le pouvez.
Jamais, jamais
vous ne la rattraperez.
Haiku de la Espera
Las plantas duermen.
Es su sueño invernal
Mientras esperan
Invitando a Only
-Dos con leche, Paquito… uno para mi amigo Only y otro para mí.
-Marchando dos con leche… y dos copitas de baileys, Diesel, y no te preocupes que hoy invita la casa.
-Pues este es el “Paquito Bar”, Only. Aquí escribo yo todos los días mis pequeñas notas del barrio.
-Parece un lugar bohemio.
-Es un lugar bohemio-voremio, amigo.
-Y ésta es su casa – le confirma Paquito a Only.
Ella está sentada ya frente a la barra.
Cuando conoci a Diana
Era media noche, una noche tranquila, serena, yo, como tantas otras, dormía pero no descansaba; el dolor de mi cuerpo no dejaba que éste se relajara y disfrutase de los beneficios del sueño. De pronto me sobresalté, alguien susurró a mi oído un nombre, lo oí con claridad, con firmeza, me senté de golpe en la cama pero todo estaba oscuro, fuera no hacía viento y dentro de la habitación solo reinaba el silencio… encendí la luz y la habitación estaba vacía. Pensé que quizás todo había sido un sueño así que apagué la luz y volví a arrebujarme dentro de las mantas, di vueltas y más vueltas, pero no conseguí volver a dormir. Estaba segura, alguien me había llamado…
El pasado presente.
Desde la transparencia del olvido,
es memoria o es azar,
tregua imaginaria,
de ausencias voluntarias.
Mito asomado del recuerdo,
agazapando a la conciencia,
perseverante, implacable,
inmarcesible.
Caperucita en verso
No sé si lo conoceréis, yo lo aprendí en el cole.
– Caperucita, la más pequeña
de mis amigas, ¿en dónde está?
– Al viejo bosque se fue por leña,
por leña seca para amasar.
– Caperucita, di, ¿no ha venido?
¿cómo tan tarde no regresó?
– Tras ella todos al bosque han ido
pero ninguno se la encontró.
Cartas a Isabel
Isabel… dime por qué el cielo está gris y nisiquiera llueve, dime porqué el barranco está seco, por qué el agua desaparecio y por qué crecen las malas hierbas en su cauce, donde los pájaros anidan extrañados. Dime por qué en la playa el ronroneo del mar de apaga, por qué las rocas han caído al agua y las gaviotas se han ahogado. Por qué el cielo pinta al mar sin siquiera tocarlo y por qué las nubes no vuelan un poquito más alto…
Isabel, dime por qué. Por qué he perdido el amor y por qué odio, por qué me paso las tardes encerrado en mí mismo mientras los segundos dan pasos aprisa y sin pausa en el tiempo que nunca me espera ni perdona.
Isabel tú… me entendias. Tu me querías, aún recuerdo tu sonrisa sempiterna ante fuego y hielo en aquellas tardes perdidas que pasabas junto a mi, a mi lado.
Isabel, por qué te fuistes…
El niño al que se gustaban las gaviotas
Mi amiga Isabel A., que anda remisa para entrar en la comunidad vorémica, escribió en 1981 el cuento que transcribo a continuación. Hoy, buscando en un cajón, lo encontré y le pedí permiso para ponerlo aquí. Me lo ha dado y por eso aquí está: (Ah, se me olvidaba, está interesadísima en conocer vuestra opinión, que yo tengo que transmitirle; se admiten toda clase de críticas)
“El niño al que le gustaban las gaviotas
Al niño le gustaba observar el vuelo de las gaviotas cuando, en los atardeceres, los barcos de pesca regresaban al puerto de la pequeña ciudad costera en la que veraneaba y, entonces, como remolinos inquietos de blancura y graznido, los pájaros escoltaban la flotilla, espiando y acosando el momento de la descarga de las panzas de los barquichuelos.
El nocturno Portugués
Es ya muy de noche, hace tiempo que sonaron las 12 y vamos camino de la una de la madrugada… pero el Bar Paquito se encuentra en plena efervescencia hoy. Nosotros cuatro (José el Relojero, Pedro el Historiador, David el Informático y Yo el Periodista) estamos en plena faena del mus. El Relojero de Manila, que ya camina hacia sus 96 años de edad (¡96 si señor, no es un error mecanográfico!) se encuentra en plena forma mental y memorística. Es una ventaja jugar con el Relojero de compañero porque su cara es un mapa indescifrable de guiños para los rivales. Las nobles arrugas de su rostro hacen imposible saber incluso para su compañero (que hoy soy yo) si las señas que hace son verdaderas o falsas. O sea que nuestros rivales (Pedro y David) nunca saben cuando José Gomariz va de farol o no va de farol. Y eso es una ventaja increíble que se nota a lo largo de la enconada partida…
Jenyfer….
Amaneció tarde aquella mañana la habitación en la que dormía estaba totalmente iluminada anteriormente el frio en la ciudad había ido en aumento y hasta ahora se podía percibir los primeros rayos de sol después de un invierno prematuro, el aire fresco que entraba por la ventana revuelto con el aroma de las flores húmedas en el patio, hacia de la responsabilidad de respirar algo placentero, ya con los ojos abiertos y la cara al cielo en su mente conservaba una sola idea, en su rostro un semblante de tristeza agónico acompañado de una especie de mueca ocultaban su verdadero sentir, la ropa marchita que llevaba puesta dejaba ver como había perdido la habilidad de dormir, de soñar y de tantas cosas que ahora, lo único que lo mantenía con vida era el teléfono…